Con su permiso.

Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; señor Secretario de Hacienda, Luis Videgaray Caso; estimados dirigentes de la CANADEVI, licenciado Flavio Torres Ramírez, y de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción; ingeniero Luis Zárate.

Y, con ellos, saludo la presencia de distinguidos representantes de colegios de profesionales de arquitectos, de desarrollo urbano y de ingenieros, que nos hacen el honor de acompañarnos, así como de distintos representantes de las cámaras estatales desarrolladoras de vivienda.

Señor ingeniero Carlos Lozano de la Torre, Gobernador Constitucional del Estado de Aguascalientes y Presidente de la Comisión de Vivienda de la CONAGO; señor Gobernador José Eduardo Calzada Rovirosa, Presidente de la Comisión de Hacienda de la Confederación Nacional de Gobernadores.

Y saludo la presencia, en este acto, de los representes del Poder Legislativo: la Senadora maestra María Elena Barrera, de la Comisión de Vivienda de la Cámara de Senadores; don Carlos Aceves del Olmo, Diputado Presidente de la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados; así como don Jorge Herrera, Presidente de la Comisión de Desarrollo Urbano de la Cámara de Diputados.

Y saludo a los señores integrantes de los organismos nacionales de vivienda: Rodrigo Alejandro Nieto Enríquez, de la Comisión Nacional de Vivienda; Alejandro Murat Hinojosa, del INFONAVIT; don Jesús Alberto Cano Vélez, de Sociedad Hipotecaria; y al señor Director de la FONHAPO, el licenciado Ángel Islava, que se encuentra también con nosotros, y nos acompaña.

Están con nosotros, también, señor Presidente, distinguidos representantes de los Consejos de cada uno de estos organismos nacionales de vivienda, así como distintas personas, funcionarios públicos que integran este importantísimo sector de la Administración Pública Federal y de nuestra sociedad en general.

Con su permiso, señor Presidente.

Como todos sabemos, México es un país que presenta, hasta hoy, dos dimensiones diferentes: por un lado, tenemos al México agrario que, en extensión territorial, ocupa más de la mitad de todo el territorio nacional.

Un México conformado por más de 31 mil núcleos agrarios, donde viven más de 30 millones de mexicanos. Un México en el que se encuentra el 80 por ciento de las selvas, de los bosques; el 74 por ciento de la biodiversidad y dos terceras partes de los litorales de todo el país.

Pero, por otro lado, tenemos un México en el que viven, nada más y nada menos, que 70 millones de personas, divididas tan sólo en aproximadamente 383 ciudades, de las cuales 59 son llamadas zonas metropolitanas.

Un México que ya abarca mucho más ciudades de más de 15 mil habitantes. Un México de rascacielos con mayor acceso a servicios, infraestructura y comunicaciones, pero también, en ambos Méxicos, en ambas dimensiones, podemos ver claramente el rostro de la desigualdad.

Ni todos los hombres del campo tienen derecho a las mismas oportunidades, ni todos los ciudadanos que viven en las ciudades tienen, tan siquiera, la misma oportunidad en acceso a los servicios.

Por ello, el reto del Presidente Enrique Peña Nieto, el reto que ha hecho a esta Administración, es transformar estas dos dimensiones con un sólo propósito: Lograr, efectivamente, el México incluyente y un México próspero.

Ese sólo propósito representa que hagamos, finalmente, iguales a los hombres que habitan cualquier parte de nuestro país y que tienen exactamente los mismos derechos.

En esa lógica, se han propuesto modificaciones a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, y en esa lógica se presenta hoy, el Plan de Vivienda en sus políticas, en sus definiciones, porque es justamente esta área sobre la cual se establece el eje que puede, efectivamente, construir las verdaderas oportunidades de desarrollo urbano, de acceso a los servicios y de vida digna que esperan todos los mexicanos.

Lograr el desarrollo urbano es, efectivamente, la meta principal de estas políticas. Un desarrollo que nos dé lugar a ciudades ordenadas, planificadas, sustentables, inteligentes.

No podemos permitir que permanezcan vigentes dos esquemas en donde a ambos les resulta la insatisfacción de los ciudadanos que viven en ellos.

En este Gobierno, el propósito principal al establecer estos lineamientos, la idea es dar lugar al desarrollo que merecen los habitantes de las ciudades y los habitantes del campo en México. Dar lugar, efectivamente, a un México justo, un México incluyente, un México próspero.

Por eso, se enfocará una Política de Vivienda con enfoque social que permita a todos, igualdad de oportunidades, pero, por encima de todos, la formación de comunidades donde, efectivamente, se dilaten los valores humanos que puedan representar a estos ciudadanos a lo largo de toda su vida.

Con esta política pretende presentarse un compromiso de avanzar hacia un esquema que genere armonía en el crecimiento, y que genere, precisamente, las comunidades a las que aspiramos.

Señor Presidente:

Esperaremos atenta y cumplidamente sus instrucciones. Serán ejecutadas. Y estamos seguros que lograremos el México que nos hemos propuesto desde la Administración, que anhelan los ciudadanos y que merece nuestro destino.

Muchas gracias.