Señoras y señores.

Muy buenas tardes.

Quiero saludar a los integrantes del Gabinete Legal, Ampliado.

A funcionarios responsables de distintos organismos desconcentrados y descentralizados del Gobierno de la República que participan de este gran esfuerzo de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Hoy, nos convoca precisamente la instalación de esta Comisión Intersecretarial, para la instrumentación de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Quiero agradecer la presencia de representantes de medios de comunicación, a quienes les habremos de compartir, y le pido al Área de Comunicación Social que de inmediato les comparta las participaciones que previo a este momento, tuvieron algunos funcionarios que integran esta Comisión Intersecretarial, integrada por 16 Secretarías y tres organismos descentralizados.

Pero que todos, todas estas áreas aquí, hoy, convocadas, tienen una gran participación en lo que hoy nos convoca: Cómo habremos de instrumentar esta gran Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Porque, de qué se trata.

Se trata de atender una de las dimensiones de la pobreza más extrema y lacerante que lamentablemente vive nuestro país, que es el del hambre.

Y hay que reconocer que en nuestro país hay, al menos, 7.4 millones de mexicanos que enfrentan dos condiciones verdaderamente lacerantes e inaceptables: Pobreza extrema y carencia alimentaria.

Al haber lanzado este Programa, señalamos entonces que habríamos de enfocar nuestra atención, en un primer orden, a 400 municipios que, de acuerdo a cifras públicas de CONEVAL y de INEGI, nos dejaban reconocer, en esas áreas y en esos municipios, las condiciones de mayor pobreza y de carencia alimentaria.

Que lo mismo ocurre en zonas rurales que en zonas urbanas. En las grandes ciudades, que pareciera, para algunos, estuvieran exentas de esta lamentable condición, cuando no es así.

Este Programa tiene por propósito revertir esta condición lamentable que, déjenme dar una cifra verdaderamente aterradora. De acuerdo a cifras públicas, sólo en 2011, en este país murieron o fallecieron 11 mil personas por desnutrición. Cifra, verdaderamente alarmante y reveladora de esta lacerante condición.

Y por eso, hoy, para este Gobierno, resulta prioritario alinear los esfuerzos de toda la Administración Pública a atender el objetivo central: el del México incluyente, que significa revertir de esta condición de pobreza y carencia alimentaria a millones de mexicanos.

El poder ofrecerles a estos sectores de la sociedad, oportunidades para un desarrollo pleno. Y eso nos lleva a definir o a dejar claro, ante la opinión pública, porque definido ya lo está, pero para dejar claro ante la opinión pública de qué se trata esta Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Porque todavía se recogen algunas voces que ante duda o ante la ignorancia de no conocer realmente, porque quizá aún no lo hemos explicado con la debida suficiencia, y de eso habremos de ocuparnos.

No es una convocatoria a la sociedad en general a que aporten alimentos, víveres, para atender esta población. No.

Se trata de alinear, es decir, de hacer converger las acciones, los proyectos, las tareas, que todas las dependencias del Gobierno de la República tienen para que realmente focalicemos nuestra atención a los municipios y a las zonas de mayor pobreza y carencia alimentaria.

Hace un momento, por eso instruyo al Coordinador de Comunicación Social comparta esta información, que parece relevante e ilustrativa de lo que nos proponemos llevar a cabo, presentó dos ejemplos: de municipio rural en Guerrero, Mártir de Cuilapan y de Acapulco, municipio urbano del Estado de Guerrero.

Donde en uno, el que está en la zona rural, el 80 por ciento de su población vive en pobreza, mientras que en Acapulco, en la zona de mayor pobreza, 11 por ciento de su población vive en esta doble condición de pobreza extrema y carencia alimentaria, pero representan 86 mil mexicanos, 86 mil guerrerenses que viven bajo esta doble condición.

Y como estos dos escenarios, se repiten por igual en varias entidades del país. Por eso, es importante y trascendental el éxito y la eficacia con la que actuemos para revertir este escenario que, insisto, es de orden prioritario.

Cuando definimos las cinco grandes metas nacionales, hay una que ocupa un lugar de mayor prioridad, o de gran prioridad: el México incluyente. El asegurar, insisto, como ya lo he venido señalando, abrir mayores oportunidades y mejores entornos de convivencia social a los mexicanos que lamentablemente, viven en escenarios de pobreza.

Esta Secretaría o, más bien, estas Secretarías aquí presentes, y los órganos desconcentrados del Gobierno Federal, tienen todas, sin excepción, tarea que realizar.

En el ejemplo expuesto con la Secretaria de Desarrollo Social, se define con toda puntualidad cuáles son los indicadores que vamos a atender, cuáles son las acciones específicas de cada una de las dependencias aquí participantes, que deberán focalizar su esfuerzo para realmente cambiar el entorno y revertir los escenarios que ahí se presentan, en estos 400 municipios.

Este Gobierno quiere actuar con gran, insisto, eficacia y hace una convocatoria a la sociedad en general para que aporten tiempo, recursos, que se alineen a este esfuerzo, de cambiar los entornos sociales y abrir mayores oportunidades de desarrollo, de crecimiento individual para los mexicanos en las zonas de mayor marginación.

Celebro la participación de todas las dependencias. Aquí, escuchamos sólo de manera limitativa por razón de tiempo, porque todas las dependencias tienen, insisto, tarea que realizar.

Pero resulta, yo creo que dignas de destacarse, las participaciones que aquí hemos escuchado.

La de la Secretaría de la Defensa y de Marina o en representación de la Marina, en voz del titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, porque nuestra Fuerza Armada, la Fuerza Armada del país se involucra en esta tarea.

Con esta decisión de involucrar personal, equipo y tareas específicas que estarán coordinadas con este Gobierno, dentro del Gobierno para llegar a los municipios más afectados. A estos 400 municipios.

La de Relaciones Exteriores para alinear, también, la colaboración que tengamos de organismos internacionales, entre ellos, la FAO, para poder realmente alinearles y hacerles parte de este esfuerzo.

Ya hay programas hoy que estos organismos han diseñado. Ahora se trata de alinearlos y de focalizarlos a este esfuerzo que estamos realizando de manera orientada y focalizada a los 400 municipios que hemos señalado en esta Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Emblemático, sin duda, la participación del campo de nuestro país, porque sigue siendo lamentablemente, en muchas zonas, el rostro de pobreza y de marginación que queremos revertir y cambiar.

Y que debe estar alineado a esta lógica que no sólo habrá de conducir los esfuerzos de las dependencias involucradas para cambiar el tono o el acento que tienen los programas, que deberán dejar de ser sólo de carácter asistencialista para realmente hacer una mejor contribución a partir de nuevas reglas de operación que tengan los programas.

Que hagan posible que quienes son sujetos o beneficiarios de estos programas, puedan realmente incorporarse a una actividad mucho más productiva. No sólo ser sujetos de un beneficio que llegue por parte del Estado.

Esto nos debe llevar a revisar las reglas de operación, una de las tareas que tendrá la Secretaría de Hacienda y Crédito Público; la participación que distintas entidades del sector hacendario deban de tener para este programa, como ya quedó aquí señalado y una tarea muy puntual que he instruido al Secretario de Hacienda y Crédito Público: Asegurar que el gasto público de las dependencias se ajuste y cumpla a cabalidad con los lineamientos que hemos definido en esta Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Sé que hay muchas cosas qué hacer, que hay muy buenos proyectos que se presentan para poderse llevar a cabo. Pero vamos poniendo las cosas en orden y marcando prioridades.

Y el combatir el hambre, la pobreza, en nuestro país, es la de mayor prioridad. Y hacia allá tenemos que dedicar y orientar el gasto público de las dependencias, precisamente para revertir el escenario que hoy ocupa esta Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Hoy solamente reafirmo, ante ustedes, la instrucción que en otro momento ya señalé. Este Gobierno tiene la prueba, o estará en la prueba de actuar con mayor eficacia para realmente revertir el escenario lacerante, lastimoso e inaceptable en el que viven millones de mexicanos.

El Gobierno de la República centrará su atención en este objetivo. Y yo exijo de cada uno de ustedes una puntual participación, un involucramiento directo de los señores titulares de las dependencias que aquí participan.

No es un tema para dejarse en manos de funcionarios de menor orden, sino que ocupen su atención, su involucramiento; y asegurarnos que las acciones que estemos definiendo, realmente se cumplan cabalmente. Se lleven a cabo. Porque este programa, esta gran Cruzada que estamos apenas llevando a cabo, iniciando, instrumentando, estará sujeta a una permanente evaluación.

Hay órganos autónomos que generan información pública, CONEVAL, INEGI, y que estaremos conociendo, tiempo a tiempo, el avance que vayamos teniendo en esta materia, en esta asignatura que, insisto, es de orden prioritario.

Les convoco a que con gran mística de servicio, con un enorme compromiso con esta gran causa, noble causa, porque atender la pobreza del país no es una opción, es una obligación ética y moral que tiene el Gobierno de la República, al que todos estamos obligados y comprometidos a atender de manera puntual.

Hago votos por el éxito y por la eficacia con la que el Gobierno de la República actúe en el cumplimiento de esta alta responsabilidad.

Muchas gracias.