Señores Secretarios de la Defensa Nacional y de Marina.

Señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

Ciudadanos Generales y Almirantes de las Fuerzas Armadas.

Es un alto honor recibir la Espada y el Sable de Mando de las Fuerzas Armadas de México. Las acepto consciente de todo lo que simbolizan, me refiero a los principios y los valores del Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina Armada de México.

Estas armas están forjadas con la valentía y las convicciones de cada soldado y de cada marino. Se fundieron con el metal de la lealtad, el temple de los hombres y mujeres que sirven a México con su vida.

El Ejército, la Fuerza Aérea y la Marina están con nosotros y con todo México. Por su valor y solidaridad se han ganado la admiración, el respeto y el afecto de todos los mexicanos.

Firmes y decididos han servido a nuestra población en labores de seguridad interior y de auxilio en las circunstancias más adversas.

En tierra, mar o aire, todos los días, ustedes construyen un mejor país.

Por todo ello, la Espada y el Sable que he recibido, no sólo representan mando, sino una elevada responsabilidad nacional.

Como Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, ejerzo el mando con convicción democrática, con la observancia de la ley y con absoluto respeto a los derechos humanos.

Así, hago un llamado a su honor de militares y a la protesta que rindieron de su cargo, para que con plena conciencia del compromiso institucional asumido, acaten las siguientes instrucciones:

En materia de defensa exterior. Deberán conducirse con absoluta lealtad a la Patria, para fortalecer la identidad y la unidad nacionales, preservar la soberanía e independencia y salvaguardar el territorio nacional.

Para estos propósitos, procedan a lo siguiente:

Primero. Elaborar y proponer una política de defensa nacional.

Y segundo. Revisar y actualizar el Plan Militar de Defensa Nacional Conjunto, para que articulen las capacidades de la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea de México.

En relación con la seguridad interior. Trabajen con honor, lealtad, patriotismo y valor, para lograr el México de paz y tranquilidad que todos queremos.

De cara a los retos y desafíos del Siglo XXI, coadyuven con la transformación de México, como garantes de la seguridad interior y factor de estabilidad de nuestra Nación.

En este tenor, y en tanto se aplica plenamente la nueva política de Estado por la seguridad y la justicia de los mexicanos, sigan apoyando las labores de protección ciudadana para reducir la violencia en el país.

Para que las Fuerzas Armadas se preserven como factor de estabilidad y de confianza social, instruyo lo siguiente:

Mantener lealtad absoluta a las instituciones democráticas del país.

Cumplir sus misiones con apego a derecho.

Respetar escrupulosamente los derechos humanos.

Conducirse, con integridad y profesionalismo, anteponiendo siempre el interés general de la Nación ante cualquier otro interés.

Exijan a los mandos de todos los niveles cumplir estas mismas instrucciones. Para que su actuación institucional refleje los valores de las Fuerzas Armadas, habrán de comportarse con probidad, tanto en su vida privada como en todos los actos del servicio.

Practiquen y promuevan los valores y principios de la paz, la tolerancia, el respeto y el entendimiento. Con el auxilio de sus mandos subordinados emprendan acciones para mejorar y velar por el bienestar de todo el personal puesto a su disposición.

Fomenten la preparación profesional de sus tropas, para contar con recursos humanos aptos, que respondan a las necesidades de calidad y excelencia que la Nación exige.

Finalmente, fortalezcan la investigación y desarrollo tecnológico al interior de las Fuerzas Armadas para consolidar avances innovadores, congruentes con los esfuerzos de los demás sectores de la Administración Pública Federal.

En este contexto, les exhorto a seguir respaldando los esfuerzos del Gobierno de la República para alcanzar un México en paz, un México incluyente; un México con educación de calidad para todos; un México próspero y un México con mayor responsabilidad global.

Señores Secretarios de la Defensa Nacional y de Marina:

Confío que tomarán las medidas necesarias para asegurar el cabal cumplimiento de esta directiva Presidencial.

Así, con disciplina y compromiso, sigan cumpliendo su alta misión, protegiendo a la sociedad y los intereses de la Nación.

Leales por su honor y su palabra, militares y marinos dejan en prenda su Espada y su Sable de Mando. Con esta acción, nuestras Fuerzas Armadas refrendan su lealtad institucional.

En reciprocidad, su Comandante Supremo habrá de actuar con estricta responsabilidad y patriotismo, velando en todo momento por el bien de la Nación.

Muchas gracias.