Muchas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar con respeto al señor Gobernador del Estado de Sinaloa. Agradecerle su hospitalidad, sus palabras de bienvenida y, sobre todo, la adhesión a este esfuerzo compartido que queremos tener entre el Gobierno de la República y las autoridades estatales y municipales, para hacer frente común a los grandes desafíos y retos que tiene nuestro país.

Le felicito, también, señor Gobernador, por haber asumido la Presidencia de la Conferencia Nacional de Gobernadores que, sin duda, será un espacio de interlocución y de actuación muy importante para el desarrollo del país.

Saludo a los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial del Estado de Sinaloa.

A las distintas autoridades estatales, municipales, presidentes municipales.

A los señores, señora Senadora y Senadores de la República.

Diputados Federales, locales.

Al señor Comandante de esta Región Militar.

Y de manera muy particular, a todos los productores del sector agroalimentario de Sinaloa que se dan cita en este encuentro, precisamente donde se ha signado este convenio de colaboración entre el Gobierno de la República y el gobierno estatal, para darle curso a los distintos programas y acciones que están inscritas o inscritos en la política pública del Gobierno de la República para apoyar la actividad agroalimentaria.

Señoras y señoras:

Muchas gracias.

Presidente Municipal de Culiacán.

Muchas gracias, también, por su hospitalidad.

Y créanme que les saludo con mi mayor afecto y mi mayor gusto.

Agradezco, también, la presencia de los señores amigos, exgobernadores del Estado de Sinaloa. Cuatro exgobernadores que están aquí presentes.

Muchas gracias por acompañarnos.

Déjenme compartir con ustedes algunos de los problemas que aquí ya se han expresado, además, en voz de quienes han representado a los ganaderos, a quienes traen la actividad de la pesca y, también, del campo.

Precisamente, el campo ha disminuido su capacidad productiva. En otras épocas llegó a aportar el 15 por ciento del Producto Interno Bruto. Y es cierto que ha habido una modificación en la composición de los factores que inciden en el desarrollo económico de una nación.

Pero hoy, apenas en nuestro país el sector agroalimentario produce el 3.6 por ciento.

Y Sinaloa es un ejemplo nacional de productividad, no obstante los problemas que hemos escuchado que enfrenta y que deberá hacerle frente, precisamente, el Gobierno de la República, el gobierno estatal, junto con los productores para poder revertir los escenarios adversos que hoy enfrenta.

Pero, no obstante este escenario adverso, Sinaloa es un ejemplo de productividad y de capacidad para poder hacer del campo, de la pesca y de la ganadería, una actividad rentable; una actividad, además, que contribuya al desarrollo económico del país. Pero también contribuya a un importante objetivo, que es asegurar la producción alimentaria para los mexicanos.

En Sinaloa se contribuye, en contraste con lo que representa la aportación al Producto Interno Bruto, con el nueve por ciento de este sector, a la riqueza del estado. Por ello, felicidades a los productores de este gran estado por su gran contribución.

Y aquí pude escuchar distintos testimonios de problemática, pero también del potencial que tiene el Estado de Sinaloa. Y no es para menos.

Sinaloa ocupa el primer lugar en producción nacional de maíz, es el gran granero del país, de jitomate, de tomate verde, de pepino, de garbanzo. Y hay que decir, siete de cada 10 tortillas que consumen los mexicanos, son hechas con productos o con granos, precisamente del Estado de Sinaloa. Importantísima contribución de este estado.

Y para que los productores de la pesca no se queden atrás, obviamente, también Sinaloa es primer lugar en captura de atún, camarón, jaiba, barrilete y tiburón.

Estos logros pertenecen a los productores sociales y privados de este estado, quienes día a día con esfuerzo y confianza trabajan e invierten, precisamente en sus tierras y en toda la actividad que llevan a cabo.

Hoy, de manera particular, también le quiero agradecer a don René su hospitalidad, al encontrarnos, precisamente, en una empresa que es de su propiedad y que es ejemplo de la capacidad y potencial que se ha desarrollado en este gran estado.

Al estar hoy aquí, en Sinaloa, vengo, en primer lugar, a refrendar el compromiso del Gobierno de la República para que sumemos esfuerzos, el Gobierno Federal y el gobierno estatal, en lo que es la modernización del campo y la actividad ganadera y pesquera del Estado de Sinaloa; para que esta actividad, que es importantísima para ustedes, los productores y para el país entero, por la importante contribución que se hace a la actividad agroalimentaria del país desde este estado, para que estas actividades sigan siendo motor del desarrollo social y económico del estado.

Vamos a estar alineados, señor Gobernador, no sólo porque el escenario, o la circunstancia, o la coincidencia nos ponga en este orden, porque hay voluntad política y hay ganas de hacer las cosas bien, de manera unida y conjunta.

El convenio que se ha firmado va a permitir que los apoyos que están considerados dentro de distintos programas del Gobierno de la República y en colaboración con el gobierno estatal, lleguen de manera oportuna, rápida, a los productores del Estado de Sinaloa.

Este convenio prevé la contribución del Gobierno de la República del orden de 500 millones de pesos a distintos programas, que, sin duda, van a permitir el que varios programas, varios que sirven, y aquí se me pidió que no canceláramos, que no pospusiéramos el que algunos de los programas que hoy tienen lugar, y que aun cuando llegan eventualmente, o han llegado tardíamente, ahora ocupa y preocupa que se mantengan.

Yo aquí les vengo a refrendar que estos programas, los que cumplen con una función social y de apoyo a la producción del sector agroalimentario del Estado de Sinaloa, habrán de mantenerse, y seguiremos apoyando y respaldando dichos programas.

Segundo compromiso. Importa mucho que el sector agroalimentario de Sinaloa, realmente desarrolle toda su capacidad y todo su potencial, como lo quiero para todo el país.

Y para el Gobierno de la República de lo que se trata, ahora, es en hacer una gestión eficaz, que asegure que programas, que políticas públicas para impulso a este sector de la actividad económica de nuestro país, realmente tenga de manera oportuna y precisa, y clara, los apoyos que el Gobierno tiene previstos.

Pero, además, importa mucho que la experiencia, lo que ustedes han conocido en el desarrollo de sus actividades, las deficiencias que encuentren, puedan ser escuchadas por el Gobierno de la República, que además, debo decir que se abre un gran espacio de oportunidad en la participación que ustedes, eventualmente, podrán tener en la construcción del Plan Nacional de Desarrollo, al que he convocado a todos los mexicanos, como está previsto en la Constitución, un plan que prevea la acción del Gobierno del 2012 al 2018.

Pero, además de este espacio, el Gobierno de la República quiere ser un permanente interlocutor con la sociedad y con los productores de Sinaloa y de todo el país, para que realmente pueda rendir mayores frutos la actividad que el Gobierno de la República esté llevando a cabo.

No sólo se trata de mejorar y eventualmente de ampliar los presupuestos destinados a darle impulso a la actividad agroalimentaria de Sinaloa y de todo el país. Se trata de que esos recursos, además de ser ampliados, se utilicen de manera óptima y conveniente.

Que no haya retrasos. Y que ante las adversidades que enfrenta este sector, sepamos con toda oportunidad y con toda franqueza y apertura, encontrar las soluciones que deban tener lugar, precisamente para que el campo, la ganadería y la actividad pesquera del Estado de Sinaloa vayan volando y vayan a todo vapor, y eso signifique mayores condiciones o mejores condiciones, para la sociedad del Estado de Sinaloa.

Tercer punto. Quiero reafirmar con ustedes el cumplimento a los compromisos que hiciera en campaña política y que en ocasión de este encuentro, con esta representación de la sociedad de Sinaloa y con el sector productivo, agroalimentario del estado, hoy, quiero nuevamente refrendar con ustedes.

Primero. El desarrollar un programa de apoyo a productores agropecuarios que permita impulsar la tecnificación del campo. Sinaloa es ejemplo, en esta materia, de mayor desarrollo que, quizá, el resto del país. Pero eso no significa que Sinaloa se deba rezagar en razón de esta condición particular que guarda.

Por eso, hice un compromiso que aquí refrendo frente a ustedes: Vamos a apoyar la modernización y tecnificación del sector agroalimentario del Estado de Sinaloa.

Y vamos a desarrollar la infraestructura. Alguna llevará algún tiempo, porque así está previsto. Hemos, o he dado ya instrucciones, para que los trabajos técnicos de algunas de las obras para ampliar la capacidad de riego que deba tener lugar aquí, en Sinaloa, se realicen de inmediato, a efecto de iniciar las obras cuanto antes.

Y en razón de ello, frente a todos ustedes, instruyo al Secretario, al titular de la SAGARPA y al Director de la Comisión Nacional del Agua, para que a la brevedad tengan un encuentro con el señor Gobernador del estado y con los representantes de los sectores agroalimentarios de Sinaloa, que permita dejar muy en claro cuándo y cómo y en qué tiempo, habrán de llevarse a cabo las distintas obras de infraestructura hidráulica que he comprometido con el Estado de Sinaloa.

Quiero, también, referirles lo que varios de ustedes en sus exposiciones señalaron. He convocado al país para que participe en esta Cruzada Nacional Contra el Hambre.

Para muchos podrá significar el que puedan hacer aportación de alimentos, de víveres, de aquello que necesitan siete millones y medio de mexicanos que enfrentan dos condiciones lamentables, lacerantes y que son inadmisibles en el México del Siglo XXI: pobreza extrema y pobreza alimentaria.

Parece que no nos gusta a veces escuchar esta lacerante condición y esta Cruzada Nacional Contra el Hambre, más que demandar la participación de todos los mexicanos para que con su tiempo y con sus aportaciones podamos apoyar y mitigar esta condición, lo más importante es cambiar el entorno en el que viven esos mexicanos.

Y para eso la Cruzada prevé con toda puntualidad y precisión que distintas acciones de todas las dependencias del Gobierno de la República estén alineadas para llevar mejores condiciones y satisfactores a 400 municipios del país donde, precisamente, millones de mexicanos enfrentan esta condición.

Lo mismo en municipios de carácter rural que de carácter urbano, y que esto va a permitirnos cambiar el entorno, asegurar que en esos municipios y en estos lugares donde hay mexicanos con esta condición, tengan oportunidad de educación, de salud, de empleo, porque no se trata sólo de mitigar esta condición, sino de asegurar que estos millones de mexicanos puedan incorporarse a la vida productiva del país.

México tiene ante sí una gran oportunidad, aunado a los retos y desafíos que tenemos por delante.

México, en esta próxima década, estará en el punto más alto del bono demográfico.

Qué significa esto.

Significa que más serán los mexicanos que estén en capacidad de generar riqueza, de ser económicamente activos, de ser productivos, y que eso le permita al país y a los mexicanos, y a sus familias, vivir en mejores condiciones de vida.

Y esto yo lo ejemplifico e ilustro de la siguiente manera. Imagen ustedes un hogar, cualquiera, donde el padre, la madre, con tres hijos, están, y a lo mejor con la abuelita, que vive ahí, en el mismo hogar, es el padre a veces el único aportante económico que hay dentro de la familia.

Pero está llegando México a la condición donde en un hogar, si nos comparáramos con un hogar, los hijos de esa familia, están en actividad o en capacidad de ser productivos. Tienen edad ya para trabajar. Se han formado. Se han educado. Hoy lo importante es que les encontremos un espacio laboral, donde también su ingreso aporte al desarrollo y a la mejora económica de esa familia.

Esa es la condición que México enfrentará en los próximos 10 años. Será cuando tengamos o México tenga menos niños de los cuales hacerse cargo y menos población adulta mayor, sino que la mayoría de la población estará en aptitud de ser económicamente activa.

Ésta es una ventana de oportunidad, pero que la habremos de perder si no se aprovecha suficientemente.

Por eso, he postulado que lo más importante para el Gobierno es imprimirle eficacia a su actuar, que los esfuerzos del Gobierno y de sus dependencias estén alineados a objetivos compartidos.

Y uno muy señalado, el que hoy nos convoca, es el de elevar la productividad del sector primario de nuestro país; es decir, de la producción agroalimentaria. Tenemos que asegurar que nuestro campo, nuestro mar, nuestras costas, nuestros mares; tenemos 11 mil kilómetros de litorales en nuestro país y aquí ya se señaló, es increíble que no se aprovechen suficientemente.

Pero donde tenemos que lograr el que la pesca no sólo se realice de manera indiscriminada, sino que también de forma sustentable. Y donde el campo, el campo tenga mayores insumos, crédito, como el resto de las actividades agroalimentarias.

Son de las palancas, precisamente, que permitirán la modernización, tecnificación, apoyo en insumos y, sobre todo, asegurar el crédito a la actividad agroalimentaria, lo que nos permita detonar ese potencial para asegurar, para garantizar la seguridad alimentaria entre los mexicanos.

Ese es el objetivo, el objetivo que, estoy seguro, todas y todos ustedes compartimos, que eso significará desarrollo para sus industrias, para sus empresas, sociales y privadas, y que el Secretario o el Titular de SAGARPA hoy tiene una clara encomienda, que es, precisamente, con el apoyo del Gobierno de la República y de las otras dependencias que la integran, podamos hacer que el sector agroalimentario del país detone todo su potencial, toda su capacidad, en beneficio de las familias mexicanas.

Quisiera concluir mi intervención con lo siguiente, dejando aquí ya claros cuáles son los compromisos que he asumido con el Estado de Sinaloa. Hoy, he venido aquí a refrendar, precisamente, el cumplimiento de estos compromisos, que muchos tienen que ver con la infraestructura hidráulica que se necesita para elevar la producción del campo, y de la actividad ganadera de este estado.

También, refrendar, insisto, la voluntad política comprometida con el gobierno estatal para que le vaya muy bien a Sinaloa, y que así como lo queremos hacer en Sinaloa, le vaya muy bien a México en esta articulación de esfuerzos que el Gobierno de la República quiere comprometer con todos los gobiernos estatales.

Porque advertimos que en el clima de normalidad democrática en el que hoy vive nuestro país, se hace fundamental e indispensable la convergencia de esfuerzos de todos los órdenes de Gobierno para realmente darles mayores resultados a los mexicanos.

Y, finalmente, decirles que yo quedo hoy comprometido para regresar muy pronto, nuevamente, al Estado de Sinaloa, a otras regiones del estado, para que vayamos asumiendo compromisos particulares sobre otros temas importantes y de relevancia para el Estado de Sinaloa, que van a significar desarrollo y bienestar para las familias sinaloenses.

Señor Gobernador del estado.

Señoras y señores productores:

Agradezco a todas y todos ustedes su hospitalidad y la disposición que han tenido para que juntos encontremos solución a los problemas que enfrentan.

Tengan certeza, tengan confianza de que un servidor y el Gobierno de la República estará muy cerca de todas y todos ustedes, para que juntos logremos mayor desarrollo y progreso para el Estado de Sinaloa.

Muchísimas gracias.