Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Gobernador del Estado de Colima, muchas gracias por su hospitalidad.

Al saludarle, también, extiendo mi saludo a los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial de esta entidad, que hoy nos recibe.

A los comandantes, tanto de la región militar, como naval, que están aquí presentes.

Al señor Presidente Municipal del Municipio de Manzanillo.

A los demás Presidentes Municipales y autoridades aquí presentes.

Quiero saludar a la Senadora de la República.

A Diputados Federales.

A Diputados locales, que hoy aquí se reúnen.

De manera muy particular, quiero saludar y felicitar a todos los trabajadores de Comisión Federal de Electricidad. Lo hago en la persona, particularmente, de quien es su líder y de quien aprecio las palabras y el mensaje de respaldo y apoyo al esfuerzo que el Gobierno de la República ha emprendido para modernizar y eficientar aún más esta gran empresa, que es de todos los mexicanos, de don Víctor Fuentes del Villar.

Muchas gracias, Víctor. Muy amable.

Vaya mi saludo a quienes están presentes, a esta representación de los trabajadores de esta gran empresa mexicana, pero a los más de 95 mil trabajadores que están en todo el país, quienes dan lo mejor de sí, quienes procuran un mejor servicio en favor de las familias mexicanas, y quienes acompañan a esta gran empresa en su 76 Aniversario.

Para todas y todos los trabajadores de esta gran empresa, mi felicitación y mi mayor reconocimiento.

Muchísimas felicidades.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

La industria eléctrica ha sido símbolo de desarrollo y modernidad para nuestro país. Durante tres cuartos de siglo, la Comisión Federal de Electricidad ha enfrentado y superado los desafíos de electrificar la Nación, de dar soporte a los procesos de urbanización e industrialización; y actualmente, el de respaldar una economía abierta y dinámica, como es la mexicana.

Celebro, por ello, reunirme con los trabajadores, con los directivos, con empresarios también, a quienes saludo con respeto, que son proveedores de esta gran empresa y que a través de ustedes se genera también mayor empleo en todo el país.

Con todos ustedes, hoy conmemoramos este 76 Aniversario de la fundación de esta gran empresa de todos los mexicanos.

Esta institución es significativa para un servidor, pues como no es, o lo es prácticamente conocido por muchos de ustedes, mi padre trabajó en esta empresa. En ella laboró por más de 25 años.

Y cómo ser omiso o cómo no recordar mi infancia al lado de esta gran empresa, de muchos de sus trabajadores, allá, en mi pueblo natal, en Atlacomulco, donde siendo niño podía yo recorrer los patios de servicio, donde me encontraba con varios de los insumos que hoy utiliza esta empresa para llevar el servicio de energía eléctrica a los hogares mexicanos, desde cables, desde las cuchillas, aisladores y otros elementos que se utilizan para dar el servicio de energía eléctrica.

Cómo no recordar momentos cuando se visitaban las grandes subestaciones que se instalaron en varias regiones de aquel, mi pueblo natal.

Por eso, para un servidor resulta especialmente significativo y emotivo compartir con esta empresa los 76 años de haberse fundado, porque me lleva a recordar, precisamente, esta etapa de mi infancia, esta etapa de mi formación inicial, al lado de esta empresa.

Por ello, insisto, me siento, en forma alguna, parte. Hay un componente importante de esta empresa que llevo muy dentro de mi corazón.

Gracias a ustedes, por dejarme compartir este momento.

Ésta es una fecha simbólica. Hoy se cumple un aniversario más de la creación de una de las empresas que ha crecido junto a México. En este marco nos reunimos en el Complejo Termoeléctrico Manuel Álvarez Moreno para poner en operación, como aquí ya se expresó, la segunda y tercera etapa de su repotenciación, que permiten incrementar su capacidad en mil 413 megawatts.

Así, de esta forma, con una capacidad total de dos mil 754 megawatts, la Central Termoeléctrica de Manzanillo ahora ocupa el segundo lugar en capacidad instalada a nivel nacional.

Y no es menor, porque la generación, que equivale, la generación que aquí se propicia, que desde aquí se da, equivale a la demanda de energía eléctrica de nuestra ciudad capital, del Distrito Federal. Esa es la importancia y trascendencia que tiene la obra que hoy estamos poniendo en operación.

La contribución de esta planta a la generación de energía eléctrica para todo el país, sin duda, es de la mayor relevancia. Pero, también, abre espacio para que desde aquí dé indicaciones al señor Director General de Comisión Federal de Electricidad para tomar medidas necesarias para dos propósitos fundamentales: reducir el impacto ambiental de esta planta termoeléctrica con nuevos quemadores y, segundo, mediante el uso de combustibles más limpios en beneficio de los habitantes de esta región del Estado de Colima.

Aunado a esta magna obra, hoy, en este 76 Aniversario, también se ponen en marcha tres nuevas centrales generadoras: en Baja California Sur, una central de combustión interna; en Chihuahua, una de ciclo combinado de gas natural, y en Puebla, una planta geotérmica.

Estas tres plantas generadoras de forma simultánea se están poniendo en operación, precisamente el día de hoy.

Felicidades allá, a los trabajadores que están ya participando en la puesta en operación de estas tres nuevas plantas generadoras de energía eléctrica.

En el caso de Chihuahua también inicia operaciones el Gasoducto Tarahumara; asimismo, y aquí ya lo expresaba hace un momento el Director General de Comisión Federal de Electricidad, se han construido ocho subestaciones y 11 nuevas líneas de transmisión.

En suma, estas obras representan una inversión cercana a los 25 mil 500 millones de pesos.

Con estas acciones concretas, se ha aumentado en 1938 megawatts, la capacidad instalada del Sistema Eléctrico Nacional. Por ello, expreso mi reconocimiento a los ingenieros, trabajadores y contratistas de Comisión Federal de Electricidad para la realización de estas importantes obras y, sobre todo, por la trascendencia que tendrán los beneficios en favor de todos los mexicanos.

Gracias y muchas felicidades.

La Comisión Federal de Electricidad ha sido testigo y promotor de los avances que hemos logrado como Nación.

Ahora estamos frente a nuevos desafíos. Ha llegado el momento no sólo de asegurar el suministro de energía eléctrica que requieren los hogares y empresas del país, sino de conseguirlo con menores costos, para que el recibo de luz que pagan los mexicanos sea más barato.

Y si queremos que lleguen más inversiones productivas, si queremos que se generen más empleos en nuestro país, es necesario que nuestras tarifas sean más competitivas frente a las que ofrecen ya nuestros principales socios comerciales.

Por ejemplo, en Estados Unidos, gracias a los avances tecnológicos y a la revolución energética que el mundo está viviendo, el precio del gas se ha reducido significativamente y, en consecuencia, eso ha impactado, también, a las tarifas eléctricas con una sensible reducción.

Esto es lo que tenemos que lograr en nuestro país, porque de no ocurrir así, las industrias que generan empleo, las industrias que generan oportunidades de desarrollo en distintas regiones, estarán ubicándose, precisamente, donde el costo de la energía eléctrica sea más barata.

Además de la importancia que tiene que el precio de la energía eléctrica, también, impacte en la economía familiar.

Hoy, los costos de la energía eléctrica en nuestro país son sensiblemente superiores a los que se pagan, como aquí ya lo señalaba, en los países que son nuestros principales socios comerciales y con los que tenemos que competir.

Y por eso la importancia de reducir de forma sensible el costo, el costo y la tarifa de la luz eléctrica.

Tenemos que incrementar nuestra producción de hidrocarburos, nuestra producción de gas y, a partir de ello, reducir el costo de generación de electricidad.

Y es en ese propósito, precisamente, ante este escenario, ante esta realidad de la que no podemos sustraernos, México no puede aislarse y no observar lo que está ocurriendo en el mundo entero. Y tampoco mantenerse con las condiciones similares o iguales a las que hoy tenemos.

Tenemos que modificarlas para avanzar y para insertarnos en las exigencias de un mundo más competido, de un mundo en donde hoy se exige mayor competitividad; es decir, condiciones para que podamos competir frente a otras naciones cuyas condiciones están, y ya de hecho han cambiado.

Y por eso, es que México tiene que hacer cambios, modificaciones de carácter estructural para poder generar energía a costos más reducidos, y que esto impacte en la tarifa eléctrica que pagan las familias mexicanas, que pagan las pequeñas, medianas empresas del país, que son las que generan el empleo en México, o el mayor empleo que tenemos en el país.

Es en ese propósito que el pasado lunes envié al Senado de la República la Iniciativa de Reforma Energética que permitirá asegurar la energía que demanda el crecimiento económico al que aspiramos. Esta reforma está orientada a modernizar y fortalecer el sector energético del país.

Cuál es el propósito de esta reforma constitucional.

Uno de los principales objetivos de la Reforma Energética es generar energía más barata en beneficio de las familias mexicanas y de las micro, pequeñas y medianas empresas que, insisto, son las que generan tres de cada cuatro empleos en nuestro país.

En qué consiste esta reforma y qué beneficios tendrá para la industria eléctrica.

La Reforma Energética tiene dos grandes apartados:

Uno. En materia de hidrocarburos.

Y el otro. Relacionado directamente con la electricidad.

En materia de hidrocarburos, quisiera ser sumamente breve y reiterar que la reforma permitirá que se produzca más petróleo y más gas en el país. Así lo he explicado de manera amplia, y lo seguiremos haciendo en los próximos días y semanas, antes o en el curso del debate que se esté haciendo sobre este tema.

Pero con una mayor oferta de estos insumos, el del petróleo y del gas, la industria eléctrica tendrá que pagar menos por sus combustibles, reduciendo sus costos y, en consecuencia, cobrando un menor precio a los usuarios finales.

En cuanto al apartado de electricidad, el Gobierno de la República se ha propuesto que tanto Comisión Federal de Electricidad, como terceros, generen más electricidad y más limpia.

Asimismo, estamos decididos a construir una red de transmisión y distribución eléctrica de vanguardia, más moderna y eficaz, que le permita a nuestro país competir con éxito en esta era global.

En esta era, insisto, en la que las barreras o fronteras de la economía prácticamente no existen, y en las que los países compiten unos con otros. Y en las que están obligados, y México lo está, a generar mejores entornos para generar más inversión, para generar más empleo en nuestro país.

Para lograr esa visión, la Iniciativa de Reforma propone cinco elementos específicos.

Primero. Se reforma o se propone reformar el Artículo 27 Constitucional, asegurando que el Estado mantenga el control del Sistema Eléctrico Nacional, así como la exclusividad del servicio público de las redes de transmisión y distribución. De esta manera, se permitirá que todos los generadores de electricidad tengan acceso a estas redes.

Segundo. Se hace posible la participación de particulares en la generación de electricidad, con el objetivo de aumentar la oferta y esto, en consecuencia, nos permitirá también disminuir sensiblemente su precio.

Tercero. La Comisión Federal de Electricidad, y aquí lo he dicho de forma reiterada, ni se vende ni se privatiza. Al contrario. Lo que buscamos es fortalecerla, para que sea una empresa; buscamos fortalecerla para que sea una empresa más eficaz, de vanguardia y con mayor flexibilidad operativa y organizacional, lo que contribuirá también a reducir sus costos de operación.

Cuarto. Se refuerzan las facultades de planeación y rectoría de la Secretaría de Energía y de la Comisión Reguladora de Energía, a fin de garantizar esquemas competitivos, con reglas claras y equitativas para todos los productores de electricidad.

Y quinto elemento de esta propuesta. La Reforma Energética favorecerá una mayor inversión en el desarrollo tecnológico y la adopción de fuentes de energía menos contaminantes y de bajo costo.

El cumplimiento de estos cinco elementos consolidará una industria eléctrica fuerte y moderna, que ayude a detonar un crecimiento económico sólido y sostenido y que, sin duda, será el mayor beneficio para las familias mexicanas.

Ésta es la trascendencia. Ésta es la proyección que buscamos con la propuesta de reforma que hemos hecho recientemente y que, a final de cuentas, permitirá que el país pueda crecer económicamente de manera sostenida y a mayores tasas en los próximos años.

Lograr esto, lograr mayor crecimiento económico es, sin duda, la palanca más importante, el instrumento o la vía más eficaz para asegurar mayor desarrollo social, para combatir con mayor eficacia la pobreza, la desigualdad que hay en nuestro país.

Para abatir índices de inseguridad, crecer económicamente representa o representará para los mexicanos la oportunidad de encontrar mayores espacios de desarrollo individual y, sin duda, de crecimiento colectivo.

Éste es el impacto. Y por eso estamos decididos a impulsar y a trabajar en favor de la reforma que hemos propuesto.

En síntesis, la Reforma Energética cimentará un modelo que reafirma, primero, la rectoría del Estado, fortalece a la industria eléctrica y revitaliza a Comisión Federal de Electricidad.

Igual que ha ocurrido en otros países, la apertura del sector, lejos de perjudicar a la empresa estatal, la hará más fuerte y más dinámica en beneficio de toda la sociedad y de sus trabajadores.

Hoy, aquí, en este 76 Aniversario, quiero reafirmar lo que he venido expresando a partir de la presentación de esta iniciativa.

A todos los trabajadores de Comisión Federal de Electricidad, quiero reiterarles que esta propuesta respeta y afianza sus derechos laborales.

Esta reforma hará posible una mayor profesionalización, les brindará nuevas oportunidades de desarrollo profesional y habrá de ofrecerles mejores condiciones laborales.

Tendrán también mayor seguridad industrial en el trabajo, al facilitarse la entrada de nuevas tecnologías y al reforzarse las facultades de las autoridades en materia de seguridad operativa.

Con esta reforma vamos a aprovechar al máximo la capacidad, la experiencia y el liderazgo de todos los trabajadores electricistas.

Juntos, y ésta es la convocatoria, en el que juntos vamos a trabajar por construir una industria eléctrica acorde a las exigencia del Siglo XXI.

Juntos vamos a hacer de Comisión Federal de Electricidad una empresa que se consolide como una empresa fuerte, productiva y exitosa.

Señoras y señores:

Hace 21 años, el país debatía si era necesario reformar la Constitución para permitir que los particulares participaran en la generación de electricidad.

En ese momento se concluyó que no se requería un cambio Constitucional y, en consecuencia, solamente se reformó la Ley del Servicio Público de Energía Eléctrica.

A raíz de esa modificación legal, hoy, hay que decirlo, un tercio de la energía eléctrica que se consume en México, ya es producida por los particulares.

Sin embargo, y ésta es la gran ironía, sin embargo, no haber reformado la Constitución generó una importante fuente de desigualdad que persiste hasta nuestros días.

Ésta se debe a que la modificación legal sólo benefició a las grandes empresas, las únicas capaces de generar su propia electricidad a un menor costo.

Mientras tanto, la inmensa mayoría de los usuarios quedó al margen de esta oportunidad.

Los hogares y las pequeñas y medianas empresas, las que generan el mayor empleo, ya lo señalaba yo, tres de cuatro empleos en el país se generan, precisamente, porque pequeñas y medianas empresas, todo este sector, los hogares mexicanos y este sector de la industria o de la actividad empresarial no pudieron beneficiarse de una mayor oferta de energía eléctrica y, sobre todo, a un menor costo.

Ante esta circunstancia, que acentúa la desigualdad en el país, la Reforma Energética que he propuesto busca democratizar el acceso a energía eléctrica de bajo costo.

Eso significa que lo que queremos lograr es que todos los hogares y las pequeñas y medianas empresas del país, tengan acceso a electricidad más barata, y con ello podamos elevar las condiciones de bienestar de las familias mexicanas y la competitividad de la economía.

El Presidente Lázaro Cárdenas tomó la gran decisión de crear la Comisión Federal de Electricidad, transformando con ello el rostro de México en el Siglo XX.

Ahora, nosotros también estamos ante una gran oportunidad, pero sobre todo, ante una gran exigencia, la de transformar el sector eléctrico para que brinde una mayor calidad de vida a los mexicanos.

Setenta y seis años después de la creación de Comisión Federal de Electricidad, estamos retomando lo mejor de nuestro pasado para construir un futuro más próspero para nuestro país.

Es momento. Éste es el momento de romper inercias y de quitar las trabas que nos han impedido crecer a nuestro verdadero potencial.

Éste es el momento de ser audaces y atrevernos a acelerar nuestro desarrollo.

Aprovechemos esta oportunidad histórica y hagamos de la Comisión Federal de Electricidad un gran motor de desarrollo nacional para México en el Siglo XXI.

Nuevamente aquí, quiero reiterar mi mayor felicitación, mi mayor reconocimiento a todos los trabajadores de Comisión Federal de Electricidad en este 76 Aniversario, porque son ustedes parte de este gran motor que mueve y que queremos siga transformando a nuestro país.

Felicidades y muchas gracias.