Señoras y señores:

Muy buenas tardes.

Quiero saludar a todos los jugadores del Club América.

A los directivos de la empresa dueña de este equipo.

Al entrenador, de quien hemos escuchado aquí su mensaje y, sobre todo, ya se comprometió a regresar en seis meses. Por supuesto que serán bienvenidos. Depende de ustedes estar aquí. La invitación está hecha y me dará mucho gusto recibirles.

Quiero saludar a toda la afición que hoy se congrega en este evento. Y digo a la afición, porque la hay en varios de los servidores que están aquí presentes, sé que dejaron alguna actividad porque estaban muy emocionados para venir a ver al equipo de fútbol América. Trajeron a sus hijos.

Y a todos los asistentes. Me da mucho gusto saludarles y a todos extenderles la más cordial bienvenida a esta Residencia Oficial de Los Pinos.

En primer lugar. Quiero decirles que es un gran honor para el Presidente de México poder estrechar la mano, saludar al equipo ganador de este torneo, que concluyó en el mes de mayo, en una fecha histórica. En un partido épico, como ya se ha descrito aquí. Donde verdaderamente lograron un triunfo viniendo de atrás y donde, a lo mejor, la esperanza de quienes son los aficionados al equipo América, para muchos, se había perdido.

Sin embargo, ustedes dieron una demostración de que cuando se tiene espíritu de lucha, cuando no se pierde la fe, cuando se tiene total entrega, cuando hay dedicación por obtener aquello para lo que ustedes se prepararon, para lo cual ustedes lucharon, se esforzaron, se esmeraron.

Y no obstante que había un escenario adverso en ese momento, porque sin duda los goles caen, a veces, por habilidad del equipo que los mete y, a veces, cuando menos lo esperan, no obstante que un equipo llega a demostrar, en un partido, mayor destreza que otro, a veces los goles no caen precisamente de ese lado.

Pero ustedes, en un escenario verdaderamente adverso, lograron remontar el marcador, lograron dar la batalla, pelear hasta el final.

Le decía al entrenador que cómo no tener presentes las imágenes, las expresiones que seguramente muchos de ustedes recuerdan y tienen presentes de ese arrojo, de esa entrega, de esa emoción, cuando el portero mete el gol. El gol que le dio el pase a jugar tiempos extras y, después, ganar ya en penaltis, la final.

Yo tuve oportunidad, junto con mi familia de ver y de seguir el partido a través de la televisión como, seguro estoy, miles de aficionados al fútbol y seguidores del Club América lo hicieron, y seguidores del otro equipo que, también, merece reconocimiento, porque llegó a la etapa final, el equipo Cruz Azul en un clásico, yo creo.

Yo recuerdo cuando era joven que era el clásico juvenil, además del clásico de Chivas-América, era el clásico joven el del Cruz Azul-América. No sé si siga siendo tal, pero es un clásico.

Y creo que dieron una gran lección en ese partido y, sobre todo, la entrega que tuvieron durante toda la temporada.

Y creo que los deja muy alentados, muy esperanzados y, sobre todo, con gran ánimo para volver a hacer una gran faena en este torneo, en el cual les deseo mucho éxito y a todos los otros equipos que integran la Liga Mexicana de Fútbol, porque lo más importante de todo ello, es, primero, el mérito de equipo, el mérito personal que cada uno tiene, al que habrá de entregarse en este torneo, pero también, en el gran ejemplo en el que se constituyen para todos los mexicanos.

En cualquier disciplina deportiva, y en ésta que, sin duda, es la de mayor afición en México, el fútbol, todos los equipos, todos los jugadores, y hay entre los jóvenes una gran afición y, seguro estoy, que muchos de ustedes y otros compañeros de otros equipos son ejemplo para muchos jóvenes, porque se constituyen verdaderamente en un modelo a seguir, en un modelo de inspiración, no sólo para la práctica de un deporte, sino para muchas cosas que hay que lograr y alcanzar en la vida, que se proponen alcanzar.

El de ustedes fue un sueño hecho realidad, porque recuerdo que venían de haber participado en varias temporadas y ver frustrado, realmente, el sueño de no llegar, no sé si no llegaban a la parte final, a la ronda final, pero a final de cuentas no lograban la conquista del título. Habían pasado años para que eso ocurriera.

Y seguro estoy, cuando inició entonces aquella temporada, esta temporada de este año, se propusieron ser campeones, y lo lograron.

Tuvieron la meta de ganar el título de esta temporada, y lo conquistaron. Y en ello, siembran, insisto, ejemplo entre la sociedad mexicana.

Porque deja ver que cuando una sociedad se propone alcanzar sus metas, sus anhelos, sus sueños; cuando realmente sabe acuerpar los grandes ideales en equipo, en una mentalidad colectiva que nos oriente a los grandes objetivos que como país queremos alcanzar, ustedes han demostrado que sí se puede.

Y hoy, como sociedad mexicana, queremos demostrar, también, que sí se puede.

Cuando armonizamos el esfuerzo de toda la sociedad, cuando más allá de diferencias que son legítimas, naturales, pero cuando logramos superar los obstáculos y realmente nos acuerpamos en un equipo único como Nación, será posible alcanzar mayores metas que permitan que México tenga mejores condiciones.

Ese es el ejemplo que ustedes han dado a la sociedad mexicana. Ese es el ejemplo que nos dieron en ese partido, especialmente de la final, y que para llegar a ese partido final tuvieron que pasar por varios más en los que fueron ganando, en los que fueron obteniendo triunfos.

Y llegaron, finalmente, a la gran final, y dieron de verdad un gran espectáculo deportivo, pero, sobre todo, gran ejemplo de tenacidad, de lucha, de entrega hasta el último minuto.

Así lo pude yo apreciar, como seguro estoy lo hicieron, insisto, los aficionados al fútbol, quienes siguen al equipo, y todos los mexicanos, porque más allá de que sean aficionados o no al fútbol, para esa final, seguro estoy, que hubo millones de mexicanos que siguieron ese partido, y que fue un gran ejemplo.

Yo los felicito. Quiero felicitar ampliamente a todo el equipo, a todos sus integrantes por el ejemplo que nos dieron a todos los mexicanos.

Quiero acompañarles porque, seguro estoy, en el corazón de cada uno de ustedes está la memoria de alguien que se adelantó, y que hace un momento fue recordado, que fue un miembro de este equipo, que con ustedes ganó este título.

Y si me permiten, yo quisiera que en memoria de Chucho, de Christian Benítez, Chucho Benítez, como era mejor conocido entre todos, entre la afición, podamos tributarle un reconocimiento como si aquí estuviera, y que lo hagamos en un minuto de aplausos dedicados a la memoria de Chucho Benítez.

(MINUTO DE APLAUSOS)

Muchas gracias.

En este aplauso y en este tributo que desde aquí le rendimos a quien se adelantara, está, también, el reconocimiento a todos ustedes.

Insisto, me da mucho gusto recibirles el día de hoy. Les quiero desear mayores éxitos.

El Club América es uno que tiene una larga historia; 96 años de historia, con 15 títulos que ha conquistado, 11 en la era profesional, y que los hace ser uno de los clubes deportivos con mayor número de títulos ganados. Ahí están otros equipos como Chivas, como el Toluca, de allá, de mi tierra.

Y como yo le decía, el señor entrenador me decía: Ya debe ser usted aficionado al América, porque es el equipo campeón y usted está con los campeones.

Y yo le dije: Mire, en mis orígenes yo fui aficionado, cuando empecé a ser aficionado al fútbol, efectivamente le iba al América. Así fue, así nací. Así fue el origen.

Y luego fue evolucionando. Le tuve que ir al Toluca, que lo llevo también aquí guardado, al Toluca, que es el equipo de casa. Pero ahora, como Presidente de México, le voy a México. Le voy a la Selección Nacional, le voy a todos los equipos. Me la juego con México, con sus deportistas.

Y desde aquí, de veras, hago votos porque a nuestra Selección le vaya muy bien. Hace dos días que obtuvo un triunfo importante frente al equipo de Costa de Marfil, 4 a 1. Eso ya creo que levanta el ánimo, da otro rostro, da mayor motivación.

Y como aquí lo señalé hace algunas semanas, decía yo: Hay que jugárnosla con el equipo, hay que jugarla con la Selección Nacional. Todos nos la estamos jugando con Selección Nacional. Tenemos puesta nuestra esperanza, nuestra confianza, y ustedes, varios de ustedes que están integrados a la Selección Nacional, y otros compañeros de otros clubes, desearles verdaderamente que tengan muy en alto lo mucho que representan y la gran confianza que tienen de los mexicanos para dar lo mejor de sí.

El ejemplo que ustedes dieron, sin duda, debe también impactar al desempeño que tenga nuestra Selección Nacional, para no dejarse vencer, y menos anímicamente. Esto es lo más importante; tener el ánimo muy en alto, tener la confianza en sí mismos de que tienen la capacidad, que tienen talento, y de que México espera mucho de nuestra Selección Nacional.

También, si me lo permiten, en el marco de este reconocimiento al Club América, como aquí hace un momento lo compartía, el día de hoy Luis Rivera, en otra disciplina, en la de atletismo, obtuvo la Medalla de Bronce allá, en Moscú.

Por eso, también quisiera desde aquí, y en el marco de este espacio dedicado al deporte, también hacerle el reconocimiento y felicitar, desde aquí, a Luis Rivera, por haber obtenido la medalla de bronce en la final de salto de longitud.

Para él, vaya un aplauso, también.

Finalmente. Quiero decirles que, así como ustedes lo hacen en el fútbol, como tienen puesta la camiseta, tienen clara la encomienda, están en el interés de estar aquí en seis meses, como ya lo dijo el entrenador, e insisto, serán bienvenidos, me dará mucho gusto recibirles.

También, como Presidente de México, tengo muy claro lo que México espera de este Gobierno. Y en eso estamos trabajando. Estamos dedicando nuestro esfuerzo para que México tenga mejores condiciones, para que la sociedad mexicana pueda alcanzar condiciones de mayor desarrollo, tanto colectivo, como en lo individual.

Y por eso, estos primeros meses de esta Administración hemos emprendido importantes reformas transformadoras, precisamente para romper con las inercias, para cambiar lo que no funciona, para hacer valer el potencial que México tiene y que advertimos que en distintos escenarios podemos mejorar y podemos tener mejores condiciones.

Es un espacio en el que todos ustedes, su servidor, los que están aquí presentes, asumimos responsabilidad frente a la tarea que tenemos encomendada. Y hago votos porque todos estemos a la altura de cumplir a cabalidad con esa encomienda.

Y que eso depare a ustedes mayores éxitos y logros; y en la que yo tengo encomendada, dé al país mejores condiciones para su desarrollo y para su bienestar.

Felicidades a cada uno de ustedes.

Les deseo en lo individual, y al equipo entero, mayores éxitos.

Que les vaya muy bien en lo personal, en lo profesional y en el equipo que hacen en el Club América como un gran equipo de la Federación Mexicana de Fútbol, como un gran equipo ejemplo.

Y deseo que siga cultivando mayores éxitos y mayores triunfos.

Muchísimas felicidades.