(Interpretación al español)

Su excelencia señor Presidente Peña Nieto, señora Angélica Rivera:

Es un placer estar el día de hoy en la Ciudad de México.

Quiero darles las gracias por recibirnos, a la señora, aquí, y a un servidor.

Me congratulo de visitar su ciudad capital en compañía de una delegación en la que están representados los negocios más innovadores de Nueva Zelandia.

Señor Presidente:

Este año se conmemora el cuadragésimo aniversario del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y Nueva Zelandia. El hecho de que estemos aquí para celebrar, es fantástico.

Me dará mucho gusto discutir con usted las formas en las que Nueva Zelandia y México pueden aprovechar esta visita para incrementar nuestra relación bilateral.

Las posibilidades son múltiples. Nuestros países comparten una larga historia de estrecha cooperación en distintos ámbitos comerciales y multilaterales.

Hemos entablado un diálogo constructivo en foros internacionales como lo son: Las Naciones Unidas, la Organización Mundial de Comercio y, por supuesto, la OCDE. Además, compartimos un lugar en el Océano Pacífico.

México es líder en la Región Asia-Pacífico, por lo que espero poder discutir con usted cómo es que nuestros países pueden trabajar juntos para consolidar la prosperidad, la seguridad y la estabilidad en la región.

Señor Presidente:

Con su permiso.

Me gustaría compartirle que Nueva Zelandia acoge con beneplácito la adhesión de México en las negociaciones del Acuerdo Transpacífico. Ya somos 11 países y México contribuye a dar mucha mayor importancia a esta agrupación de economías.

Me da mucho gusto que Nueva Zelandia haya sido el anfitrión de México en las recientes negociaciones que tuvieron lugar en Auckland, el año pasado.

La exitosa conclusión del Acuerdo Transpacífico beneficiará a nuestros países y acarreará un gran cúmulo de oportunidades para que nuestros pueblos trabajen en conjunto en una amplia gama de áreas.

La contribución que hace México a las negociaciones será valiosa. No obstante, nuestros países comparten mucho más que vínculos comerciales.

La relación entre los mexicanos y los neozelandeses es positiva.

Me llena de júbilo que nuestro país dé la bienvenida a mexicanos jóvenes e intrépidos que vienen a trabajar durante los periodos vacacionales.

Además, recibimos a un número creciente de vacacionistas mexicanos, todos ellos ávidos de visitar los hermosos paisajes, las playas y la naturaleza que les ofrece Nueva Zelandia.

Considero que los cimientos y la amistad están en las mejores condiciones para que nuestros países y respectivos pueblos colaboremos, cooperemos y trabajemos con una mayor cercanía.

Es mi deseo que ambos países se conozcan más el uno al otro y considero que esta visita servirá como aliciente.

Señor Presidente:

Le agradezco la generosa hospitalidad que usted y los mexicanos han brindado a mi delegación.

Es un gusto visitarlos aquí, en esta Ciudad de México, y espero con ansias las discusiones que tendremos esta tarde.