Excelentísimo señor John Key, Primer Ministro de Nueva Zelandia.

Muy distinguida Primera Dama de Nueva Zelandia.

Quiero saludar al señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

A los integrantes de la comitiva que acompaña al señor Primer Ministro de Nueva Zelandia.

A muy distinguidos empresarios de México y de Nueva Zelandia, que amablemente se han dado cita, precisamente para este encuentro entre el Primer Ministro y su comitiva, con las autoridades de nuestro país.

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación:

A cuatro décadas del establecimiento de las relaciones diplomáticas entre México y Nueva Zelandia, hoy renovamos nuestra colaboración y lazos de amistad.

Señor Primer Ministro:

Agradecemos que usted y su distinguida esposa hayan iniciado en México su importante gira por Latinoamérica.

En reciprocidad a este amable gesto, hoy los recibimos en este Castillo de Chapultepec. Este emblemático recinto fue residencia veraniega de los Virreyes de la Nueva España, sede del Heroico Colegio Militar, hogar de diversos Presidentes de la República y actualmente es el Museo Nacional de Historia.

Sean ustedes, nuevamente bienvenidos a México.

El suyo, señor Primer Ministro, es un país con el cual México desea fortalecer sus vínculos de cooperación para construir juntos un mejor futuro.

En esta Visita Oficial hemos tenido la oportunidad de intercambiar visiones, dialogar sobre una agenda bilateral y construir acuerdos en temas multilaterales.

Es una grata coincidencia que ambos países tengamos una visión responsable para el desarrollo del mundo.

Me refiero a los cambios de fondo que requiere un país para impulsar un crecimiento económico elevado, sostenido y sustentable, que sea base de la prosperidad de las generaciones futuras.

Gracias a sus cambios estructurales en décadas pasadas, hoy Nueva Zelandia es reconocida por sus logros en materia de desarrollo humano, modernización económica, gobernabilidad y transparencia.

En cuanto a la agenda bilateral, este encuentro nos permitió explorar nuevas áreas de oportunidad en el ámbito económico y de cooperación para el desarrollo.

Podemos complementarnos en asuntos estratégicos, como ciencia y tecnología, medio ambiente, agricultura y desarrollo socioeconómico. Y también, en temas de vanguardia, como el sector aeroespacial, la robótica, la nanotecnología y las industrias creativas.

Esta exploración es tan sólo el inicio para que nuestros gobiernos y empresarios continúen con el acercamiento entre ambas naciones.

Justamente la presencia de la delegación empresarial de Nueva Zelandia refleja el interés de profundizar los vínculos comerciales y de inversiones. Reitero mi invitación a los empresarios neozelandeses y de todo el mundo, a confiar e invertir en México.

En esta dirección, celebro la suscripción de la Carta de Intención entre ambos gobiernos para la innovación y fomento de las micro, pequeñas y medianas empresas. Este acuerdo es sólo un ejemplo de las múltiples iniciativas que podemos, juntos, emprender.

En el ámbito multilateral, esta visita ha permitido reconocer la afinidad que compartimos en asuntos de la agenda internacional, como democracia, desarme, derechos humanos y desarrollo sustentable.

Debemos aprovechar esta comunión de intereses para intensificar nuestra interlocución y la construcción de consensos en los diferentes foros multilaterales.

México, como puente natural entre América Latina y la dinámica región Asia-Pacífico, le ofrece a Nueva Zelandia un diálogo confiable y efectivo para su vinculación con las hermanas naciones latinoamericanas.

Reiteramos el interés de trabajar conjuntamente en la promoción de mecanismos, como la Alianza del Pacífico, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, APEC, y el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica, TPP.

Frente al escenario económico actual, nuestros países coinciden en la necesidad de consolidar la apertura comercial, para fortalecer el crecimiento mundial.

Concluyo mi intervención destacando otra simbólica similitud entre nuestras sociedades.

Me refiero a que tanto la neozelandesa como la mexicana, son naciones herederas de culturas ancestrales. Orgullosas portadoras de las expresiones y costumbres de sus pueblos originarios.

En el reconocimiento de nuestras raíces está la fortaleza e inspiración para seguir llevando a nuestras naciones por la senda de la transformación y el progreso.

Señor Primer Ministro:

Le deseo éxito en las audaces políticas públicas que su Gobierno está emprendiendo y que confiamos estará en favor del desarrollo y progreso de su Nación.

Quiero invitarles a que hagamos un brindis en honor de nuestros distinguidos invitados.

Y quiero, en honor de nuestros invitados, ofrecer este brindis por el futuro bienestar del pueblo hermano de Nueva Zelandia. Y que este encuentro haga posible un mayor acercamiento y una mayor cooperación entre nuestras naciones que, estoy seguro, tendrá por destino deparar un mejor futuro a nuestros pueblos.

Felicidades y que tengan ustedes una feliz estancia en México.

Muchas felicidades.