-MODERADORA: Escuchemos al ingeniero Juan José Guerra Abud, Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

-SECRETARIO JUAN JOSÉ GUERRA ABUD: Señor Presidente:

Con su permiso.

Señor Jefe de Gobierno de Gobierno del Distrito Federal; señores Gobernadores; señoras y señores.

Es claro que los problemas ambientales que enfrenta el planeta y, en consecuencia, la humanidad, no conocen de fronteras. La contaminación de ríos y mares, la depredación de bosques y fauna, el agotamiento de mantos acuíferos y, desde luego, la contaminación atmosférica que está culminando con el temido calentamiento global, nos afectan a todos por igual.

Y en esto, absolutamente nadie se salva.

Por ello, resulta de la mayor trascendencia la propuesta del Presidente Enrique Peña Nieto de incrementar los alcances y cobertura de lo que fue la Comisión Ambiental Metropolitana, para que además del Distrito Federal y el Estado de México se incorporen, y los menciono alfabéticamente, los estados de Hidalgo, Morelos, Puebla y Tlaxcala. Y así, juntos, con el Gobierno Federal, de manera integral enfrentemos los retos ambientales de esta megalópolis, en la que residimos casi 30 millones de mexicanos y en la que interactúan 10 cuencas atmosféricas.

Nuestro reconocimiento a los titulares de los gobiernos de estas seis entidades, por su voluntad de sumarse a un esquema regional de toma de decisiones, que produce enormes beneficios.

Lo que hoy presentamos, se integró con la participación de todos. En el grupo, hemos considerado que, en una etapa inicial enfocaremos el esfuerzo para atender temas atmosféricos y, después, podamos agregar otros temas ambientales, desde el tratamiento de aguas residuales hasta una mutualidad para combatir incendios forestales.

Esta es una situación, sin duda, de ganar-ganar. Hoy, estamos firmando el Convenio de Colaboración que da origen a la Comisión Ambiental de la Megalópolis, la CAME.

El Órgano de Gobierno está integrado por los titulares de las seis entidades y de la SEMARNAT. Y la Comisión será operada por un Coordinador Ejecutivo, que contará con una pequeña estructura con enfoques técnicos-científicos, quienes harán propuestas sobre las medidas a seguir, las cuales se deberán aprobar por el Órgano de Gobierno y ser instrumentadas conjuntamente.

Todos han aceptado la propuesta del señor Presidente para invitar al doctor Francisco Barnés Regueiro, hasta hoy Director General del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, para ocupar la Coordinación Ejecutiva de la CAME.

Según la Organización Mundial de la Salud, la contaminación atmosférica es causante de diversas afecciones. Y, por ello, el Gobierno de la República y de las seis entidades participantes nos coordinamos para asegurar mejores condiciones ambientales, incluyendo, desde luego, las atmosféricas, que benefician a la población.

Por datos del propio Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático, el 33 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero de México provienen de la generación de energía, del transporte proviene el 22 por ciento.

Sí queremos reducir las emisiones contaminantes y alcanzar las metas que nos fija la Ley General de Cambio Climático, tenemos que focalizar nuestro esfuerzo en estos dos rubros: energía y transporte.

Les hago notar que México es el único país en el mundo que, por ley, tiene que reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. Muchos países han asumido compromisos, pero todos ellos son voluntarios. El único país que lo tiene que hacer por ley, es México.

En el 2020, tendremos que reducir un 30 por ciento sobre la línea base. En el 2050, un 50 por ciento sobre lo que emitimos en el año 2000, y para el 2024 tendremos que producir el 35 por ciento de la electricidad de fuentes limpias.

México tiene que aprovechar las ventajas, tal vez únicas en el mundo, para producir electricidad renovable.

Necesitamos, además, contar con combustibles limpios, particularmente de diésel de ultra-bajo contenido de azufre, el cual debería de haberse ofertado en todo el país desde hace varios años.

Entendemos que se requieren inversiones multimillonarias. Ya no podemos esperar. Estamos retrasados en la introducción de nuevas tecnologías de motores, mucho más limpios y eficientes por la falta de combustibles limpios.

El gas natural, sin duda, es un combustible ideal para mover parte de nuestra flota vehicular. Es más barato.

La experiencia internacional demuestra que puede generar ahorros por kilómetro recorrido de casi el 50 por ciento, si se le compara con el diésel o la gasolina. Además, el gas natural es un combustible muy limpio, ya que genera menos bióxido de carbono y cero óxidos de nitrógeno y cero partículas. Estas últimas, conocidas como carbono negro, principal contaminante de vida corta.

Estos contaminantes son importantes precursores del calentamiento global y causantes de afecciones a la salud. Y la gran ventaja del gas natural, es que México cuenta con abundantes reservas, sólo nos hace falta ofertarlo masivamente. Aquí, también, se requieren inversiones multimillonarias.

Debo señalar que por instrucciones del señor Presidente de la República, en breve arrancaremos, en estrecha coordinación con la Secretaría de Energía, Petróleos Mexicanos y la industria automotriz, un programa piloto que nos permita sentar las bases de incrementar la participación del gas natural como combustible automotriz.

Desde luego, su uso masivo deberá esperar hasta que contemos con disponibilidad suficiente en todo el país.

No hay duda que la creación de la CAME y las propuestas que hace el señor Presidente de la República en materia de energía, además de las ventajas que han sido ya señaladas, permitirán importantes beneficios ambientales.

Sin duda, son propuestas de un Presidente ambientalista.

Muchas gracias.

-MODERADORA: Queda en uso de la palabra el doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

-DR. MIGUEL ÁNGEL MANCERA ESPINOSA: Muy buenos días a todas y todos ustedes.

Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos; distinguidos señores Gobernadores; señor Secretario del Medio Ambiente; señor Director General del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático.

Muy distinguidos y distinguidas servidores públicos del Gobierno Federal y de los gobiernos de las entidades federativas que hoy nos acompañan; distinguidos invitados e invitadas especiales.

Señores y señoras de los medios de comunicación.

Muy buenos días a todas y todos ustedes.

Los gobiernos de la Zona Metropolitana del Valle de México han enfrentado, a través de diversas medidas y políticas, los desafíos de la contaminación ambiental. Y el reto de restaurar el equilibrio del medio ambiente data ya desde hace más de 20 años.

La Ciudad de México, en un trabajo conjunto y permanente con el Estado de México y el Gobierno Federal, iniciado en 1990 con la Comisión para la Prevención y Control de la Contaminación Atmosférica, que posteriormente pasó a ser la actual Comisión Ambiental Metropolitana, han implementado acciones importantes y contundentes para mejorar la calidad del aire.

La tendencia de los niveles de partículas suspendidas en el Valle de México indican, desde 1990 hasta 2012, una disminución progresiva del 31 por ciento. Y para las concentraciones de ozono, también, la reducción ha sido continua, presentando, en el año 2010, ya un porcentaje de -73 por ciento.

Por lo que en este periodo resulta posible identificar diversas políticas en el seno de la Comisión Ambiental Metropolitana. Y ellas fueron posibles gracias a la actuación coordinada y al aporte de todos los integrantes.

Es así que en el caso de la Ciudad de México, en 1991 tenía solamente 24 días limpios de ozono al año. En 2012, pasó a 248 el número de días limpios. Si bien para 1990, la capital de México tenía 51 días limpios de partículas menores a 10 micrómetros, para 2012 se cuenta con 340 días limpios.

Ahora bien. Los inventarios de emisiones indican que la Zona Metropolitana del Valle de México se emite, aproximadamente, 2.9 millones de toneladas de contaminantes por año; de las cuales 68 por ciento es generado por vehículos automotores, el 25 por ciento por las actividades comerciales de servicio y los hogares, y el seis por ciento por las grandes industrias.

Ante esto, hoy tenemos nuevos desafíos en materia de calidad del aire y cambio climático, los cuales están ligados estrechamente, en primer orden, a nuestras formas de movilidad y, después, a otras áreas, como lo son los manejos que haremos de residuos sólidos, la disposición de aguas pluviales, residuales y, por supuesto, de manera señalada, el cuidado de nuestros bosques.

La dinámica económica poblacional de movilidad y medioambiental de la región Centro del país, nos lleva a reformular nuestras políticas más allá de la visión metropolitana; hacia una visión más amplia, que es la que ahora se propone, a través de esta convocatoria del Gobierno Federal, hacia la megalópolis, la cual representa nuevos enfoques, nuevos recursos y nuevos compromisos de voluntad política para atender los asuntos medioambientales.

La Comisión Ambiental Metropolitana representa, así, un arreglo de coordinación institucional. El día de hoy, sin duda, se ve robustecida con la incorporación de los estados de Puebla, Tlaxcala, Hidalgo y Morelos.

Éste es el marco que habrá de desarrollar los trabajos de esta nueva Comisión Ambiental de la Megalópolis. Ante esta reconfiguración de la Comisión Ambiental y la incorporación de nuevas entidades en este esquema de trabajo, se genera la posibilidad de implementar soluciones regionales de alto impacto.

Un ejemplo, ya se ha dicho, es el reto de la movilidad que enfrentamos.

Nuestra responsabilidad de diseñar y rediseñar sistemas de transporte metropolitanos a escala regional, contando con el suministro de combustibles, de ultrabajo contenido de azufre y la implementación de energía limpia y renovable en nuestras entidades.

Debemos incentivar, sin duda, la reducción del número y distancias en los viajes realizados al interior de nuestras entidades y zonas conurbadas.

En la Ciudad de México estamos trabajando para forjar una cultura con base en la concientización. Estamos trabajando para que la gente conozca cuáles son estas problemáticas, porque somos parte del problema, porque se tiene que tomar conciencia desde la ciudadanía.

Debemos de saber que la reducción en los viajes, cuando menos, en un 60 por ciento es importantísima, es vital para una ciudad como la nuestra.

Un trabajo fundamental para el éxito de esta Comisión será asumir nuestro compromiso como gobiernos para involucrar, como lo he dicho, a la sociedad civil y a los ciudadanos.

Involucrarlos en esquemas de corresponsabilidad para el cuidado ambiental. Salvaguardar el medio ambiente debe ser un principio rector para el desarrollo sostenible.

Lo que esto implica es ampliar la responsabilidad ambiental del Gobierno, garantizar el desarrollo megapolitano que atiende no sólo a la calidad del aire, sino también a los retos para una Administración sustentable de nuestros recursos naturales.

Es así que hoy celebro y reconozco la iniciativa encauzada por el Presidente de la República para consolidar este instrumento de coordinación regional de amplio alcance. Representa nuevas visiones: de corto, mediano y de largo plazo, debemos atenderlas. Es un reto, la calidad del medio ambiente de manera integral.

Hoy, vamos con el esfuerzo y la suma de las voluntades.

Hoy vamos trabajando los gobiernos de la zona Centro y el Gobierno Federal.

Hoy estamos convencidos de que formaremos parte de esta Comisión Ambiental de la Megalópolis, por el bien de México, por el bien de las futuras generaciones, por el bien de todos nosotros.

Muchísimas gracias.

-MODERADORA: A continuación el licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, atestigua la Firma del Convenio de Coordinación por el que se crea la Comisión Ambiental de la Megalópolis.

Firman el documento: el Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal y los Gobernadores de los Estados de Hidalgo, de México, Morelos, Puebla y Tlaxcala.