Muchas gracias.


Quiero saludar, en primer lugar, al señor Presidente Nacional de la Cruz Roja, a Fernando Suinaga, a su distinguida esposa.


Saludar, de igual forma, a Presidentes, Directores de distintas fundaciones que están hoy, aquí presentes. A Fundación Azteca, a Gonzalo Río Arronte y al Nacional Monte de Piedad, quienes hacen esta importante contribución al fortalecimiento de la infraestructura de esta gran institución mundial y con una importante presencia en nuestro país.


Saludo a integrantes del Gabinete legal y ampliado del Gobierno de la República.


A las Damas Voluntarias que participan en estos esfuerzos de asistencia social.


A muy importantes y connotados representantes de la sociedad mexicana.


Del ámbito empresarial.


Del ámbito social.


Quienes se suman a esta gran causa de apoyar a esta gran institución.


Saludo a los expresidentes, particularmente a don Olegario Vázquez Raña y a su distinguida esposa, a quien le ha sido reconocido el trabajo que, cuando estuviera al frente de esta institución, hiciera a favor de esta institución.


A las distinguidas voluntarias.


A los señores delegados de la Cruz Roja que están aquí presentes.


Y, de manera muy particular, saludar a los socorristas, voluntarios, médicos, enfermeras que están aquí presentes. A todos quienes se suman a esta gran labor de auxilio en favor de los mexicanos.


Señoras y señores:


Hace un momento, al estar leyendo la mampara o al menos como parece proyectarse en las imágenes que apreciamos, el propósito de esta campaña es dar a favor de esta institución, para que dé aún más en favor de los mexicanos.


Leía que parecía decir: inundar. Tachado ahí. No tachado, sino, más bien, acompañado de los logos de la Cruz Roja. Y así empezamos esta campaña, con esta lluvia tenaz, intensa de esta fresca y fría mañana.


Pero decíamos, que este esfuerzo inunde de apoyos, de esfuerzos, de colaboración en favor de esta institución para que brinde esta gran ayuda en favor de quienes más lo necesitan en momentos de angustia, en momentos difíciles en que a veces, sin saber, algún mexicano pueda encontrarse. Y que esta gran institución ha registrado y ha acreditado su labor en favor de quienes más lo necesitan.


En primer término. Quiero reiterar mi felicitación y mis mejores deseos de éxito a la gestión al frente de esta institución que hoy inicia su Presidente Fernando Suinaga Cárdenas, quien ha rendido protesta como Presidente de esta institución.


En segundo lugar. Quiero agradecer el nombramiento que han hecho a mi esposa, o que han otorgado a mi esposa, como Presidenta Honoraria de la Cruz Roja Mexicana, que sin duda, en la labor que ella tiene al frente del Consejo Consultivo Ciudadano del Sistema Integral de la Familia, el DIF, se suma. Y creo que la causa que ustedes enarbolan tiene una enorme coincidencia y afinidad con la que ella realiza al frente de este Consejo.


Por ello agradezco, en nombre de ella, este reconocimiento.


Y de manera muy señalada, hay un tercer motivo que hoy nos convoca, que es el inicio de esta gran Colecta Nacional. Su Presidente ha expresado con gran amplitud cuáles son las proyecciones, objetivos que se pretende, a los que se pretende llegar.


Yo estoy seguro que habrá uno: la adhesión solidaria de más mexicanos en favor de esta noble causa, y que hago votos, realmente, porque se convierta en una aportación inédita, sin precedente la que se alcance este año.


En un momento más daré varios de los motivos por qué hay que ayudar a la Cruz Roja Mexicana para que ayude a más mexicanos. Hago votos porque realmente sea una ejemplar y amplia y exitosa campaña la que se lleva a cabo en esta Colecta Nacional, que hoy inicia.


Esta benemérita institución nos ha acompañado a lo largo de más de un siglo de historia. 103 años cumple este año de tener presencia en nuestro país. Su labor ha sido crucial en momentos difíciles.


Y aquí, quisiera sólo recordar algunos de los momentos emblemáticos de situaciones de desastre y de angustia por la que hemos pasado en la historia contemporánea los mexicanos: San Juanico, el terremoto de 1985, en distintos eventos que ocasionaron desastre por huracanes, por sequías, y otras razones de carácter natural donde ha estado presente la Cruz Roja Mexicana.


Es una asociación pionera y de vanguardia en el socorrismo. A pesar de su antigüedad, que más bien debiera ser un acierto la experiencia acumulada en tantos años, se mantiene vigente por su organización y desempeño profesional.



Sus métodos, logística, capacitación, se encuentran al día y a la vanguardia, y ejemplo de ello son el Centro Nacional de Capacitación y Adiestramiento, el Centro de Acopio para la Atención de Desastres, sus escuelas de enfermería, así como sus hospitales.


Hoy, podemos decir con orgullo que la Cruz Roja Mexicana es vigorosa, es fuerte, por su infraestructura, pero sobre todo, es grande por la gente que le acompaña en este esfuerzo. Frente a la destrucción y la tragedia, la Cruz Roja aporta su valentía y brinda una esperanza de vida.


Hoy, hay que decirlo, porque éste es el significado real que tiene la actuación de la Cruz Roja en nuestro país. Hay millones de mexicanos que están hoy en día con nosotros, porque en algún momento la Cruz Roja estuvo con ellos. En nombre de todos ellos: Muchas gracias a Cruz Roja Mexicana.


Por ello, el desempeño de esta institución nos inspira los más altos valores: humanismo, integridad y vocación de servicio.


El respeto y afecto que los mexicanos le tenemos a la Cruz Roja se expresa en hábitos tan sencillos, pero importantes, como el ceder el paso a sus ambulancias y responder a este llamado que hoy nos hace para hacer contribución económica o en otras formas, a la labor que realiza la Cruz Roja Mexicana.


Cuando hay una emergencia, llamamos a la Cruz Roja y, hoy, la Cruz Roja hace un llamado a todos los mexicanos para fortalecerse y tener mayor capacidad de apoyo a los mexicanos.


Nos pide ser corresponsables con ella y, al hacerlo, nos da la oportunidad de salvar vidas.


Cuando aportamos a la Cruz Roja, en realidad aportamos en favor de nosotros mismos. Es como comprar un seguro colectivo. Cada peso regresa a la sociedad convertido en servicios de auxilio durante situaciones difíciles.


Por todas estas razones, invito a todos los mexicanos a ser generosos, a seguir aportando su donativo. Es una acción sencilla, pero en conjunto nos permite acometer grandes metas, grandes labores de auxilio en favor de muchos mexicanos.


Durante la colecta, millones de mexicanos portamos con orgullo la estampilla de donadores de la Cruz Roja Mexicana. El símbolo de la Cruz Roja nos hace sentir seguros, porque en cada aportación que hacemos, por modesta que sea, los mexicanos mantenemos viva y activa a esta noble institución en la que confiamos.


A la Cruz Roja Mexicana no sólo confiamos que hará buen uso de los recursos que recibe. Todos los días le confiamos algo más importante: Nuestra salud y, especialmente, nuestra vida.


A final de cuentas, los fondos reunidos no son para la Cruz Roja, son para los mexicanos. Se destinan a mejorar la calidad del servicio, a renovar los recursos materiales de esta institución  y a incrementar su capacidad de respuesta.


Seamos conscientes de que cada aportación se convierte en un invaluable auxilio. Sólo con nuestra donación es posible que cada día. Hace un momento, el Presidente de esta institución dio algunas cifras, verdaderamente relevantes y que dejan ver acreditada la labor que realiza Cruz Roja Mexicana: Otorga más de 14 mil servicios médicos y tres mil servicios de ambulancia, diariamente.


Así, la Cruz Roja Mexicana atiende cuatro de cada cinco urgencias que se tienen en el país. Más de cinco millones de mexicanos atendidos por médicos de esta institución, más de un millón 260 mil servicios al año en favor de mexicanos que atraviesan por un momento de urgencia  y de necesidad.


Celebro, por ello, que con la suma de esfuerzos de sociedad y Gobierno, hoy, se estén entregando 110 ambulancias, para que la Cruz Roja esté ahí, en el lugar y en el momento donde se necesita.


Quiero hacer extensivo mi reconocimiento y agradecimiento a las asociaciones y fundaciones que hacen posible este enriquecimiento de material y de infraestructura en favor de la Cruz Roja.


Muchas gracias.


Y muchas felicidades.


Señoras y señores:


Esta noble institución nos recuerda el valor de la vida humana. Todas sus capacidades y esfuerzos tienen el propósito central de preservarla.


Con claridad de objetivos, autoridad moral y una adecuada estructura, la Cruz Roja une y moviliza a miles de voluntarios, a miles de ciudadanos comprometidos con el bienestar de sus semejantes.


Sin agrupaciones como ésta se perdería una cuantiosa energía social.


Esa es la importancia de las organizaciones de la sociedad civil, que emprenden acciones, complementan las labores del sector público e incluso, llegan ahí, donde los gobiernos aún no tienen suficiente cobertura.


Su acción diaria es clara muestra de nuestra democracia participativa, que va más allá, mucho más allá de una simple democracia electoral.


Estas iniciativas de los ciudadanos y para los ciudadanos, le dan vida y mueven a México.


Es ese ánimo de participación democrática el que necesitamos los mexicanos para concretar los grandes cambios que demanda nuestro país.


La Colecta Anual de la Cruz Roja Mexicana nos demuestra que con pequeñas aportaciones podemos hacer grandes transformaciones.


Nos recuerda que con la suma de acciones ordinarias podemos obtener resultados extraordinarios.


Hoy, nuestro compromiso es mover y transformar a México.


Tenemos que mover todo lo que se tenga que mover: la gente, la mentalidad, las instituciones.


Eso es lo que queremos hacer desde el Gobierno de la República: unir esfuerzos y voluntades para prevenir la violencia y la delincuencia; para superar el hambre y la pobreza; para tener una educación de calidad, para ser más productivos y destacar como líderes globales.


Es tiempo de que trabajemos todos juntos, todos unidos en favor de las transformaciones de fondo, que permitan a todos los mexicanos escribir historias individuales y colectivas de éxito.


Por estos motivos, celebro y me congratulo estar en este arranque de esta gran Colecta Nacional, que estoy seguro dará una importante capacidad, una mayor capacidad de infraestructura y de calidad en el servicio que presta esta noble institución.


Concluyo solamente diciendo lo que estoy seguro está en el ánimo y, sobre todo, en el corazón de todos los mexicanos, decirle hoy a Cruz Roja: Muchas gracias.