-MODERADOR: A continuación interviene el Gobernador del Estado de Veracruz, doctor Javier Duarte de Ochoa.

-GOBERNADOR JAVIER DUARTE DE OCHOA: Veracruz vuelve a ser este día, un punto de encuentro para dar rumbo a la Nación. Nos convoca la demanda y el anhelo de todo México, por dar el gran paso para transformar la educación nacional.

Señor Presidente Enrique Peña Nieto:

Bienvenido a Veracruz.

A ésta, su casa, que lo recibe, de nueva cuenta, con los brazos abiertos. Acudimos a su llamado, en esta gran convocatoria para mover al país en favor de la educación.

Me es muy grato saludar y darles la bienvenida al señor Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; al Secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet Chemor; y al Secretario de Hacienda y Crédito Público, Luis Videgaray Caso.

Señores Secretarios, sean bienvenidos a Veracruz.

Saludo a todos y cada uno de los integrantes de este presídium, que tengo el altísimo honor de compartir.

Bienvenidos sean todos ustedes.

Señoras y señores:

Los veracruzanos valoramos ser anfitriones de este foro de consulta, que es vital para la transformación de México. Por ello, nos complace auspiciar este II Foro de Consulta Ciudadana para la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018, México con Educación de Calidad para Todos.

Alcanzar las metas de los cinco ejes fundamentales que guían la acción del Gobierno en esta nueva etapa, requiere de un plan participativo, democrático e incluyente. Se trata de articular y sumar las propuestas de los mexicanos, bajo los compromisos asumidos en el Pacto por México.

Ya lo ha dicho usted, señor Presidente: Todos estamos llamados a forjar el futuro del país.

Veracruz es escenario idóneo para sumar ideas, para el análisis profundo de propuestas que contribuyan a sentar las bases del Sistema Educativo Nacional que México demanda.

Somos el estado con mayor número de escuelas. Tenemos, además, una arraigada tradición educativa y nos da mucho orgullo decir, que somos el estado que cuenta con el mayor número de maestras y de maestros del país.

Basta recordar, la fundación de la benemérita Escuela Normal Veracruzana con la que inició la educación normalista moderna en la República, tradición que los veracruzanos honramos hoy, uniendo esfuerzos para ofrecer la educación de calidad que nuestros hijos merecen.

Hoy, todos los mexicanos tenemos el deber de expresar cuál es la Nación que queremos legar a nuestros hijos.

En nuestras manos está el construir una sociedad cada vez más justa y próspera. Nuestro futuro individual y colectivo, depende de lograr una educación de calidad para todos que sea incluyente, integral, pertinente y relevante.

Obliga a contar con una visión innovadora en la conducción del liderazgo educativo, de la labor de los docentes y la gestión escolar.

Todo, bajo la rectoría estratégica del Estado mexicano, para afianzar y proyectar el rumbo de la educación nacional.

El Presidente Enrique Peña Nieto, ha convocado a la participación de los más amplios sectores de la sociedad, en la búsqueda de una mejor educación para todos.

Se trata, de un auténtico proceso de cambio estructural, que implica una nueva mentalidad y actitud acorde a las necesidades de hoy y del mañana, en todos sus niveles.

Queremos mejores alumnos, mejores maestros y mejores escuelas.

Queremos que los padres de familia y la comunidad entera, actúen de manera cada vez más cercana al proceso educativo. El capital humano, competitivo e innovador, será la clave del crecimiento económico sostenido.

El objetivo es formar ciudadanos comprometidos con su entorno, mejor capacitados y dispuestos a colaborar en el progreso de su comunidad.

Hagamos del aprendizaje, un proceso que permita desarrollar en el alumno su potencial de razonamiento, conocimiento y capacidad innovadora.

Apoyemos la actualización permanente en la formación del maestro. Y es justo reconocer, aquí, a los miles y miles de mujeres y hombres entregados a la tarea diaria de forjar el futuro de nuestros niños y jóvenes, nuestros maestros en todo el país.

El nuevo esquema educativo es fundamental para impulsar el liderazgo escolar y mejorar la formación integral, aprovechando el talento de cada estudiante. Así, ganaremos todos.

Ganan nuestros alumnos, al contar con mejores herramientas para el logro de una vida plena. Ganan los educadores, al sentirse satisfechos y orgullosos de su enorme aportación social que será, en todo momento, verificable y retribuida.

Ganan los padres de familia, al contar con certidumbre sobre el destino exitoso de sus hijos. Gana la comunidad, al contar con ciudadanos formados con valores que sustentan la convivencia armónica y el desarrollo de su entorno. Y gana México, con un sistema educativo confiable y eficaz que dé impulso hacia la prosperidad.

Señoras y señores:

El conocimiento da certidumbre y la certidumbre garantiza el rumbo y dirección que ha marcado el Presidente de todos los mexicanos.

La transformación del país que nos hemos propuesto, debe fundarse en una educación de calidad que no excluya a nadie. El sistema educativo debe formar jóvenes capaces de aprovechar las oportunidades que México se está abriendo frente al mundo.

Señor Presidente de la República:
La Reforma Constitucional en Materia Educativa, promulgada por usted en febrero pasado, es clara muestra de que México se mueve hacia adelante. Hoy, lo recibe un estado conformado por jóvenes, que ven en su educación una ventana hacia el progreso.

La sociedad mexicana acude este día a su convocatoria. La aportación de ideas vertidas en este foro, darán contenido y forma al Plan Nacional de Desarrollo, en esta democracia que se caracteriza por sus resultados.

Hoy, recordamos al gran educador veracruzano, Carlos A. Carrillo, quien dijo: Educar al niño es enseñarle a pensar y caminar por sí mismo, es darle impulso para que recorra su camino hacia adelante.

México cuenta con los veracruzanos para avanzar en esta gran tarea, porque la educación importa, porque cada persona que goce de una educación de calidad, hará la diferencia entre lo que somos hoy y lo que estamos resueltos a ser mañana.

Juntos, hacemos cada día, un mejor país.

Hoy, con el Presidente Enrique Peña Nieto, movemos a México hacia adelante.

Que sea por el bien de Veracruz.

Que sea por el bien de México.

-MODERADOR: En uso de la palabra el Secretario de Educación Pública, licenciado Emilio Chuayffet Chemor.

-SECRETARIO EMILIO CHUAYFFET CHEMOR: Señor Presidente de la República; señor Gobernador Constitucional del Estado de Veracruz-Llave; compañeros servidores públicos; señor Presidente del Consejo General para el Fortalecimiento de la Educación Pública del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación; distinguidos ponentes de este foro; señoras y señores:

En cumplimiento de lo ordenado por el Artículo 25 de nuestra Carta Magna, nos reunimos, aquí, para que la sociedad participe en la elaboración del plan y los programas de desarrollo, bajo el eje de México con una Educación de Calidad para Todos.

Por qué en Veracruz.

A cuyo Gobernador agradecemos la anfitrionía distintiva de esta tierra y de su gente, para la realización de este evento.

Por muchas razones Veracruz, entre otras, por el peso singular que tiene en la formación y evaluación de la educación y la cultura nacionales.

Aquí, se abrazaron dos razas que dieron nacimiento a la nuestra. Aquí, surgió el primer ayuntamiento como paso inicial, pero significativo de nuestra cultura política.

Aquí, en 1781, en Coatepec, don Antonio Matías instaló una pequeña biblioteca a la que llamó: Curso de Educación e Instrucción Pública, que comenzó a dar sentido al programa didáctico. También, aquí, nacieron instituciones formativas que determinaron el desarrollo pedagógico del país.

Hay que recordar que, a finales del Siglo XVIII, cuando la Ilustración ya había secularizado a Europa y comenzaba a hacerlo con América, la educación comenzó a dejar de ser monárquica y religiosa, para desplegar una conciencia nacional, entendida ésta, como comunidad de valores y modos de vida.

Y fue en Veracruz, como escribe don José Manuel Villalpando, donde se iniciaron las que después se llamarían Escuelas Patrióticas. Un grupo de criollos, teniendo en cuenta el ejemplo de escuelas ya establecidas en España y extendidas en La Habana y Guatemala, se propuso la creación de un centro docente secularizado, sostenido por profesores asociados, en el cual, se cultivaba el amor por la tierra en la que se nace y por los semejantes con los que se vive, fomentando así, la dignidad nacional.

Esta Escuela Patriótica, netamente veracruzana, era unitaria, elemental e intermedia, y dirigía sus esfuerzos a inculcar un espíritu de servicio a la comunidad, sin importar el nivel socioeconómico de los alumnos, admitiendo a algunos de ellos, como exentos de pago.

Ahí, en las Escuelas Patrióticas está el germen del sistema educativo nacional. Y muy pronto, con el brote del ejemplo, la premonición comenzó a cumplirse. En la Ciudad de México, el Capitán Francisco Zúñiga formó una Escuela Patriótica, que pronto se diseminó.

Cómo olvidar que aquí, en Veracruz, funcionó la Escuela Modelo de Orizaba, y que, en 1886, en Jalapa, surgiera la gran Escuela Normal de Enrique Rebsamen.

Cómo omitir la memoria, aquí evocada por el Gobernador, de Carlos A. Carrillo y su contribución a la versión mexicana de la pedagogía del realismo.

Y, finalmente, cómo pasar por alto que, en esta fecha y en este estado, hace 92 años, naciera Jesús Reyes Heroles, quien decía que en una planeación democrática, es la sociedad la que se planea a sí misma, es la sociedad la que se dicta un plan que luego deberá cumplir.

El Estado, advertía, no se superpone a la sociedad. Por el contrario, surge de ella y al mantenerse en contacto permanente con la misma, hace posible que la sociedad actué cada vez más en el Estado.

Planear la educación de los próximos años, como lo quiere el Presidente Peña, es impulsar su transformación para construir una sociedad mejor.

Tal planeación requiere una reflexión sobre los logros que hemos obtenido, un análisis sobre los rezagos persistentes y una proyección realista e idealista por alcanzar para México, una educación de calidad para todos.

Maestros que enseñen con la fuerza moral del ejemplo, escuelas dignas y equipadas, tecnologías contemporáneas para redimir y no para esclavizar al hombre, alumnos bien alimentados y con derecho pleno a la gratuidad educativa, y padres de familia que participen cada día más en la dinámica del aprendizaje de sus hijos.

Sin los maestros, no hay reforma posible.

A los maestros debemos, con total gratitud, la gran hazaña educativa de México.

Y, ahora, gracias a la reforma propuesta por el Presidente Peña, los maestros se vuelven fortalecidos e íntegramente protegidos en sus derechos, en los portadores de un futuro del que serán protagonistas sus propios alumnos.

Una educación de calidad significa atender e impulsar el desarrollo de las capacidades y habilidades integrales de cada persona, en los ámbitos intelectual, afectivo, artístico y deportivo; al tiempo de inculcar los valores por los cuales se defiende la dignidad personal y la de los otros.

El valor de la educación no sólo radica en la superación del iletrado sino que, incluso, es posible decir que esa acción, hace posible la transformación de la sociedad entera.

Por ejemplo: la violencia y la comisión de delitos, pueden prevenirse de cierta manera en el aula, fomentando una cultura de la legalidad que es condición necesaria para que todos tengan, efectivamente, oportunidades de mejor nivel de vida.

Una educación de calidad, también, ofrece una palanca para lograr el México incluyente que apoye el desarrollo de una sociedad productiva.

En una estrategia de inclusión y bienestar como la Campaña Nacional Contra el Hambre, la educación es herramienta transversal.

Por eso, siguiendo las instrucciones del Ejecutivo, las primeras Escuelas de Tiempo Completo de su Gobierno, que incluyen la alimentación adecuada para los educandos, se harán realidad en las comunidades de pobreza extrema para resolver, a un tiempo, las demandas de calidad y de equidad.

La Reforma Educativa nos involucra a todos, incluso, a los que se oponen a ella. La Constitución y las leyes marcan el camino a seguir para llevarla a cabo y para dirimir las diferencias.

Sólo hay un límite infranqueable. No hay derecho contra el derecho. El que argumenta que lucha por la educación violando los derechos de terceros, carece de razón legal y, más aún, de autoridad moral.

El derecho a la educación que asiste a nuestros niños no puede seguir siendo quebrantado, lesionando sus posibilidades de un mejor futuro. Cualquier problema es soluble si hay disposición de encontrar salidas, pero siempre, como diría Juárez, siempre con la ley en la mano.

Agradezco el interés mostrado por todos los que habrán de participar en este espacio de consulta y por los miles que ya lo hacen de manera digital.

Nuestra gratitud por compartir su experiencia y su visión, no sólo la de especialistas y académicos, sino la de todos los ciudadanos que se expresan.

Con una educación de calidad, como decía el veracruzano Jesús Reyes Heroles, podrá ofrecérsele al estudiante, una ética actuante.

Y junto al deber ser, el ser para formar en cada niño y en cada niña de México, un idealista imbuido de firmeza.

Muchas gracias.