-PROFR. KAZUHIKO TAKEUCHI (Interpretación al español):
Su Excelencia, Presidente Peña Nieto; excelencias; señoras y señores:

En nombre del Rector, que está ausente, tengo el honor de representar a ambos, al Rector Malone y a la Universidad en sí.

Aprovechando esta ocasión, quiero manifestar la bienvenida a la Universidad de Naciones Unidas y mis saludos cordiales a todos ustedes, tanto a aquellos que han participado por primera vez, como a aquellos viejos amigos que han vuelto nuevamente aquí.

En segundo lugar, expresar un saludo especial al excelentísimo señor Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, en nombre de la Universidad de Naciones Unidas y su Rector Malone, permítame expresar el agradecimiento por su visita.

Hoy celebramos la Vigésima Primera Conferencia Distinguida de U Thant. Los galardonados con el Premio Nobel y Jefes de Estado han sido invitados como oradores de esta serie de conferencias para compartir la visión sobre temas candentes a nivel global con la audiencia.

Para la Universidad, ofrecer una plataforma como ésta, donde Jefes de Estado y de Gobierno prominentes y los líderes pensadores conectan con la audiencia es una tarea importante.

En nuestra historia reciente, la Universidad ha tenido el privilegio de organizar varios eventos con la Embajada de México en el marco de esta serie, así como otras conferencias públicas.

Sobre la base de esta nutrida historia, nos sentimos privilegiados de continuar nuestra cooperación con el Gobierno de México.

Nos hace mucha ilusión escuchar la conferencia del Presidente Enrique Peña Nieto, siendo ésta la primera conferencia pública del Presidente en Asia.

Nos sentimos honrados de dar la más cordial bienvenida al Presidente en este auditorio.

El rol que México ha jugado en los últimos años reviste de mayor importancia a nivel global.

México, como actor global en el escenario diplomático y cuatro veces miembro del Consejo de Seguridad, y también como un actor influyente en América Latina, ha impulsado la cooperación dentro de la región y perseguido la colaboración y el diálogo en áreas de conflicto.

Las Naciones Unidas propugnan los mismos valores. Aunque a veces es difícil de conseguirlos, no debemos perder de vista nuestros ideales ni la ambición de alcanzarlos.

Con nuestra independencia académica, el rol como el tanque de pensamiento para el Sistema de las Naciones Unidas, la universidad no sólo está mejor posicionada para extender nuestros conocimientos en estas tareas, así como proveer las investigaciones muy necesitadas, sino también es obligación y responsabilidad hacerlo.

El mundo que vivimos está experimentando muchos cambios, unos positivos y otros menos positivos. Lo importante es no desviarnos de las responsabilidades que debemos asumir y hacer esfuerzos para honrarlas.

Bajo el liderazgo de nuestro nuevo Rector, el doctor David Malone, la Universidad de Naciones Unidas continuará la búsqueda para mejorar la calidad y la relevancia de sus investigaciones.

Nuestro objetivo es cumplir el mandato de la Universidad de Naciones Unidas otorgado por la Asamblea General, tal como es consagrado en sus capítulos.

La Universidad de Naciones Unidas deberá ser una comunidad internacional de académicos involucrados en la investigación, estudios de posgrado y la diseminación de conocimientos a favor de los propósitos y principios de la Carta de Naciones Unidas.

La conferencia de hoy es una gran oportunidad de escuchar al Presidente Peña Nieto sobre el rol de México que él ve en el escenario internacional y cómo México, un actor con responsabilidad global, quiere contribuir a hacer del mundo un lugar seguro para todos.

Antes de terminar mis palabras, quisiera dedicar un momento para agradecer a nuestros socios. El Consejo Científico de Japón ha apoyado continuamente esta serie desde su inicio y agradecemos profundamente su apoyo continuo y su asociación. Deseamos sinceramente fortalecer y ampliar más esa cooperación en los años venideros.

También, nuestro amigo, el Banco Interamericano de Desarrollo, ha sido y es un colaborador clave para la Universidad de Naciones Unidas en Japón. Merece recordar que los eventos públicos organizados en la sede de la Universidad en Tokyo, con oradores de la región de América Latina, siempre han contado con el apoyo del BID.

Además, la cooperación y el entusiasmo del Embajador Claude Heller y su equipo, han contribuido grandemente a hacer posible este evento.

Quisiera expresar mi gratitud a todos cuya cooperación y apoyo ha sido esencial para hacer de este evento de hoy un éxito.

Ahora, tengo el placer de invitar a Su Excelencia, el Presidente Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, que haga uso de la palabra.

Su Excelencia:

En nombre del Rector Malone, de la Universidad de Naciones Unidas, le agradezco sinceramente que haya aceptado nuestra invitación.

Señoras y señores:

Demos la bienvenida al Presidente Peña Nieto.

(Fin de la interpretación)

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Muchas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Especialmente quiero agradecer al doctor Kazuhiko Takeuchi sus palabras de bienvenida y pedirle sea el conducto para saludar al señor Rector de esta Universidad, David Malone, quien sé que no se encuentra, que está fuera de Tokyo. Y hágale llegar nuestros respetos y nuestros saludos.

Quisiera saludar a las muy distinguidas personalidades que hoy aquí nos acompañan, especialmente quienes participan en esta Universidad, a diplomáticos, académicos y estudiantes de diversas partes del mundo.

Quiero expresarles mi reconocimiento por su presencia en esta Conferencia, que a propósito de la visita que hago al país hermano de Japón, me permite compartir con ustedes en esta sede, cuáles son las políticas que especialmente en materia de política internacional México habrá de seguir en los próximos años.

Sin duda, la presencia de un servidor aquí, en Japón, viene a reafirmar la voluntad del Gobierno de México para estrechar la relación con el país hermano de Japón y también para reafirmar el interés de poder establecer una mayor relación y una mayor presencia de México en Japón y en toda la región de Asia-Pacífico.

Reitero mi agradecimiento por su invitación y por su hospitalidad.

En este despuntar del Siglo XXI, en términos generales, podemos coincidir en que el mundo hoy es más libre, más democrático y más interdependiente.

En nuestro tiempo, sin embargo, también han surgido nuevos desafíos, como el cambio climático, las pandemias o el terrorismo internacional. Y no debemos soslayar tampoco los enormes rezagos que aún laceran la vida de miles de millones de personas: el hambre, la pobreza, la desigualdad, la carencia de agua, son algunas realidades que ahora debemos enfrentar de manera conjunta entre todas las naciones del orbe.

Bajo mi Gobierno, México asumirá su responsabilidad global para contribuir a las soluciones de los principales desafíos de la humanidad. Ese es uno de los propósitos centrales de mi Administración.

Durante los siguientes seis años, trabajaremos hacia cinco grandes metas nacionales. Nos hemos propuesto, a partir de tener claridad de objetivos y de rumbo, en primer lugar, restablecer en México la paz y la tranquilidad, y hacer un esfuerzo mayor, de gran eficacia, para reducir los niveles de violencia y de inseguridad que lamentablemente se han acentuado en algunas partes de nuestro país.

Segundo, y no por ello menos importante, yo diría quizá fundamental y prioritario. Lograr un México incluyente, donde la política pública permita realmente, más allá de los programas de carácter social, reducir de manera sensible y significativa los niveles de pobreza y, sobre todo, de desigualdad que hay entre la población.

Nos hemos propuesto también, como un tercer objetivo central, elevar la calidad de la educación. En México, hoy en día, se tiene una amplia y razonablemente suficiente cobertura de los niveles básicos, teniendo ahora como reto, dentro de esta cobertura, el alcanzar también lo que impone ya nuestra Carta Magna como una obligación del Estado mexicano, el ofrecer educación hasta el nivel medio superior; es decir, hasta el nivel bachillerato, de preparatoria.

Pero más allá de ello está, sin duda, el reto de trabajar por la calidad de la educación como uno de los retos importantes que tiene este Gobierno.

Un cuarto objetivo es el de impulsar un México próspero, porque advertimos que la ruta para disminuir violencia, para disminuir la pobreza y la desigualdad, para asegurar mayores oportunidades para los habitantes de mi país, para su población, sin duda, es lograr que México pueda acelerar su ritmo de crecimiento económico.

La prospectiva que hay para mi país en los próximos años es de tener crecimiento económico, a partir de tener condiciones macroeconómicas favorables, como lo es el tener un bajo nivel de deuda, el tener el mayor número de reservas que históricamente hayamos tenido, un bajo nivel de inflación, una tasa de interés del orden del cuatro por ciento, lo que, sin duda, da una condición favorable de estabilidad económica.

Además, el compromiso que mi Gobierno ha asumido para tener un manejo responsable de las finanzas públicas; y precisamente, en congruencia con ello, el paquete presentado para este año y además aprobado por el Congreso, fue de cero déficit fiscal.

En consecuencia, éstas son las bases para que a partir de aquí y con ajustes o cambios de carácter estructural en el ámbito laboral, en el ámbito educativo, en el ámbito económico, podamos acelerar el ritmo de crecimiento económico, y no conformarnos con los niveles de tres o cuatro por ciento, que es la prospectiva que hoy se tiene.

Y quinto gran objetivo, y que es justamente el tema que hoy nos convoca, el que México asuma un papel activo como actor con responsabilidad global. El no estar ni ausente ni ajeno, a favor de las grandes causas de la humanidad.

A lo largo de su historia, México ha sido un actor con responsabilidad global y en este Siglo XXI queremos reafirmar nuestro empeño en este objetivo.

Queremos ser un país activo y, también, propositivo, que fomente el desarrollo y la cooperación entre las naciones.

Estamos decididos a consolidar a México como un Estado que respeta y defiende el derecho internacional, como un país promotor del libre comercio, garante de las inversiones que recibe; una Nación solidaria, responsable, que abandere la paz y la solidaridad entre las naciones.

México está convencido de que en un mundo global, el desarrollo y el bienestar deben ser compartidos.

Y con estos propósitos, permítanme compartir brevemente cuáles son los cuatro pilares de la política exterior que México habrá de seguir los próximos años.

En primer lugar. Fortalecer la presencia internacional de México. Se trata de estrechar nuestras relaciones con las demás naciones y ampliar nuestra capacidad para incidir en la conformación de un orden internacional más próspero y más equitativo.

Y así lo haremos, al interactuar con cada país, con cada agrupación regional y en cada foro multilateral.

El segundo pilar. Es ampliar la cooperación internacional. Haremos que la política exterior contribuya a los objetivos del desarrollo que nos hemos planteado.

De manera recíproca, y como actor solidario, México aportará lo mejor de sí a la solución de los desafíos globales en beneficio de otras naciones hermanas.

Uno de los mejores ejemplos de la fraternidad entre las naciones es, precisamente, el que han tenido Japón y México en momentos de adversidad.

El tercer pilar. Es promover el valor de México en el mundo. Queremos que el mundo conozca todo lo que es México: nuestra cultura, nuestra historia, nuestras artes, nuestras bellezas naturales y, especialmente, la oportunidad económica y el buen momento que en este ámbito estamos teniendo.

Y el cuarto pilar. Velar por los intereses de México en el extranjero.

El Gobierno de la República atenderá de manera oportuna los asuntos e intereses de México y los mexicanos en el exterior.

Estos cuatro pilares de nuestra política exterior encuentran expresión concreta en una agenda de trabajo enfocada a cada región del mundo.

Permítanme referir a qué estoy queriendo dedicar este espacio.

Por nuestra cercanía geográfica, los países de América del Norte son, sin duda, socios y piezas clave de nuestro comercio, de nuestras inversiones y del turismo que llega a nuestro país. Tenemos con ellos, lazos políticos y estratégicos que queremos profundizar.

Como ustedes saben, con la región de América del Norte, con Estados Unidos y Canadá, México tiene celebrado un Acuerdo de Libre Comercio. Tenemos establecidos varios mecanismos de colaboración y cooperación para atender distintos temas que están en la agenda común.

Pero, también, queremos ir más allá de lo que hoy hemos construido. Queremos lograr una integración productiva de la región de Norteamérica.

Queremos establecer objetivos comunes entre los países de esta región, para elevar la productividad y la competitividad de esta región de Norteamérica.

Con América Latina y el Caribe, sin duda, nos unen lazos de fraternidad, pero también de historia y de cultura.

Por ello, es del interés de mi Gobierno estrechar los lazos de hermandad para con los países de la región latinoamericana y del Caribe.

El objetivo es muy claro: promover la unidad y la integración de toda la región.

Del otro lado del Atlántico, Europa es para nosotros una fuente de oportunidades que queremos aprovechar y queremos, también, reciprocar la cooperación y la presencia que México tenga para con esta región.

A pesar de la adversa coyuntura por la que hoy atraviesa la Unión Europea, abriremos nuevas posibilidades de intercambio con los países europeos y con aquellos extracomunitarios.

De manera destacada, quiero señalar que durante los próximos seis años, México, también, le dará prioridad a las relaciones de amistad y cooperación que tiene con las naciones de la región Asia-Pacífico.

Sin duda, uno de los polos de desarrollo más dinámicos que se ha observado en los últimos años.

La transformación que han conseguido en estas últimas décadas es digna de admirarse. Hay una gran cantidad de mejores prácticas que deben rescatarse y compartirlas en beneficio de la comunidad internacional.

México ve en la región Asia-Pacífico una oportunidad para ampliar sus vínculos comerciales, las inversiones recíprocas y los intercambios académicos.

Queremos, también, ampliar la cooperación en asuntos internacionales de interés mutuo, como la reducción de la pobreza, la creación de empleos y la lucha contra el cambio climático.

El Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico es una importante plataforma para diversificar las relaciones económicas y fortalecer la presencia de México en esta región.

La mejor muestra de nuestro compromiso con esta región del mundo, es nuestra incorporación formal a las negociaciones del Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica, el TPP, en donde esperamos que Japón muy pronto se pueda integrar, tal como se lo he expresado al señor Primer Ministro de este país.

Especialmente con Japón, queremos consolidar nuestra alianza estratégica. En los últimos años, nuestras relaciones económicas se han ampliado significativamente, pero aún hay amplio potencial para el intercambio bilateral.

En el año 2005 inició la vigencia de un Acuerdo de Asociación Económica entre México y Japón. Desde su entrada en vigor, ese año, se han incrementado en un más de 50 por ciento los flujos comerciales entre los dos países.

Hoy, es un orgullo decir que México es el principal socio comercial de Japón en Latinoamérica. Tan sólo durante 2012, el intercambio comercial entre estos dos países fue superior a los 20 mil millones de dólares.

Japón es un socio tradicional de México. Sus empresas conocen las fortalezas de mi país y han decidido utilizarlas a favor de su estrategia global de crecimiento.

México desea reforzar sus relaciones con todas las regiones del mundo. También, habremos de estrechar aún más las relaciones con los países de Medio Oriente.

Buscamos que esta región del mundo conozca más y mejor a México.

Asimismo, no pasaremos por alto el dinamismo de las naciones africanas, que sin duda, varias de ellas tienen una prospectiva de crecimiento y desarrollo mayor en los próximos años.

En el ámbito multilateral, deseamos que nuestro país siga mostrándose como una Nación consciente de sus responsabilidades en el concierto internacional.

Tendremos una presencia activa y creciente en los diversos foros regionales y globales, particularmente, en la Organización de las Naciones Unidas.

Reconocemos en ella al principal foro de concertación y cooperación internacional para hacer frente a los grandes desafíos que tiene la humanidad.

Estamos comprometidos con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Y, desde ahora, anuncio la decisión de México de contribuir propositivamente a la definición de las metas post del 2015.

El compromiso de México con la ONU y los demás organismos internacionales, también se refleja con el creciente número de mexicanos que trabajan en ellos.

Asimismo, México se ha comprometido a tener una participación más amplia en el Grupo de los 20, en el G20, y estrechar los lazos con los países que la integran y entre ellos, por supuesto, con Japón.

En todos estos foros, México abogará por los derechos humanos, el libre comercio, el cuidado del medio ambiente, y apoyará el desarme y la no proliferación de las armas nucleares.

No puede haber espacio para la utilización de armas atómicas en un mundo más consciente, libre y cada vez más integrado.

Señoras y señores:

Éstas son, en síntesis, las definiciones que tendrá la política exterior mexicana en los próximos seis años, las cuales orientarán el rumbo que queremos para nuestra convivencia internacional.

Esperen del Gobierno de México claridad y transparencia en sus relaciones.

Con un renovado compromiso, México ofrece a la comunidad internacional ser un actor con mayor responsabilidad global.

Nuevamente, quiero agradecer a los aquí presentes el que me acompañen en la exposición de estas líneas de política exterior que mi Gobierno habrá de tener y, sobre todo, el interés y deseo de ser un actor muy activo, proactivo, y constructivo y propositivo en favor de las grandes causas de la humanidad.

Dejo aquí mi intervención, para poder responder algunas de las preguntas que tuviera la audiencia.

Muchísimas gracias.