Señoras y señores:

Muy buenos días a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar, en primer término, a los integrantes del Consejo de la Comunicación.

A su presidente saliente y entrante, en esta importante tarea de hacer de la comunicación un medio para la transformación de nuestro país.

A tan distinguidas personalidades del ámbito político.

Me da mucho gusto saludar aquí, en Los Pinos, al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, a quien le doy la más cordial bienvenida.

A presidentes de organismos empresariales.

A distintas autoridades.

A Legisladores, Senadores de la República, Diputados.

Presidentes Municipales.

A presidentes, insisto, de distintas organizaciones de la sociedad civil organizada.

Artistas, actores.

A banqueros.

A los familiares de los presidentes, insisto, saliente y entrante; a quienes saludo con gran respeto y me da mucho gusto tenerles aquí, en Los Pinos.

Y a tan distinguida concurrencia, a quien saludo con respeto y con afecto.

Y de igual forma, a los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

La comunicación, como ya lo señalaba, es un poderoso instrumento de transformación social. Mensajes positivos se traducen, generalmente, en buenas acciones y en buenos hábitos.

Así lo ha hecho el Consejo de la Comunicación durante más de medio siglo. Su resultado ha sido un efecto multiplicador y la generación de conciencia social.

La fórmula del Consejo de la Comunicación ha sido exitosa. Ustedes saben que es a partir de pequeñas acciones multiplicadas en millones de personas, como se logran las más profundas transformaciones.

Esa es una de las mayores enseñanzas de este Consejo. Ustedes han demostrado que en el propósito de transformar a México, todos contamos.

No hay menor esfuerzo, no hay actor pequeño, no hay espacio que no sea relevante en poder incidir, realmente, en la gran transformación que el país demanda y necesita. Todos cuentan y todos son importantes.

En el Gobierno de la República, compartimos esta filosofía. Por eso estamos aquí, para unir esfuerzos y para que, entre todos, movamos a México.

Me alienta reunirme con ustedes, representante de las grandes empresas que trabajan por las grandes causas de México.

Como organismo cúpula del sector privado, son voz de las empresas y un factor importante para transformar a nuestra sociedad.

Ustedes se han convertido en verdaderos agentes de cambio, y en este marco, reconozco la labor de Pablo González Guajardo, Presidente saliente del Consejo, porque con tenacidad, compromiso, trabajo, pasión, logró fortalecer y revitalizar los mensajes de este instrumento de comunicación.

Y, además, ha hecho o ha esbozado una apretada síntesis de logros y avances que se tuvieron durante su gestión, que además, logró proyectar con una gran emoción.

Felicidades, Pablo, por los logros alcanzados.

Y felicidades, también, a quién hoy asume o recoge esta estafeta de cambio en esta institución, a Ángel Alverde Losada, quien desde hoy asume la Presidencia de este Consejo.

Estoy seguro de que dará un nuevo empuje a este gran equipo de trabajo, que seguirá trabajando por México y por la transformación de nuestro país.

Deseo el mayor de los éxitos en esta responsabilidad que está asumiendo Ángel Alverde.

Muchas felicidades.

Ambos presidentes, entrante y saliente, han expresado su compromiso con la educación de calidad y con el impulso a la labor empresarial, y sepan que en el Gobierno de la República compartimos plenamente la convicción de que sólo desarrollando capacidades y ofreciendo oportunidades, podremos aprovechar el enorme potencial que tiene nuestro país.

Los desafíos que hoy enfrenta nuestro país son complejos y requieren, sobre todo, de la unidad y el esfuerzo compartido de todos los mexicanos.

Ahí radica la importancia del trabajo que ha desarrollado el Consejo de la Comunicación como experto en la elaboración de campañas sociales.

A través de ellas, ha fomentado el valor de la familia, el combate a la corrupción, la conservación del medio ambiente y el cuidado de la salud, entre muchas otras campañas.

Con el propósito de impulsar un cambio de actitudes colectivas, a partir de cambios individuales, han fomentado la lectura y promovido el espíritu emprendedor.

En este sentido, quiero resaltar tres grandes coincidencias entre el Consejo de la Comunicación y el Gobierno de la República:

Primera coincidencia. Elevar el nivel de la enseñanza de nuestros niños y jóvenes.

La educación de calidad es esencial para acelerar nuestro desarrollo, combatir la pobreza e, incluso, atender de raíz el fenómeno delictivo.

Para el Gobierno de la República, la trasformación de la educación es una prioridad que debe convertirse en el movimiento colectivo más trascendente y decisivo para el futuro de México. Elevar la calidad de la enseñanza es un objetivo central en el que trabajaremos con responsabilidad y con enorme compromiso social.

Por eso, impulsamos una iniciativa de Reforma Constitucional en Materia Educativa, que se promovió en el marco de este acuerdo que se ha logrado entre las distintas fuerzas políticas del país y el Gobierno de la República, al que se han adherido distintos representantes de la sociedad civil de nuestro país.

Que se han adherido, también, otras organizaciones políticas. Porque, al final de cuentas, hay un punto de coincidencia en este gran acuerdo, que es el del Pacto por México.

El que, deponiendo cualquier interés de orden particular, partidario, lo más importante es conjuntar esfuerzos para impulsar grandes transformaciones y grandes cambios para el país.

Y uno de ellos ha sido éste. Éste, que está en curso y en el que estamos trabajando, en el que estamos generando conciencia social y estamos escuchando las voces disidentes que ofrecen resistencias al cambio, pero que debe caber entre todos una actitud positiva y en favor de lo que México necesita en esta materia, que es una educación de mayor calidad.

Porque sólo con la formación de capital humano y de mejor capacitación y preparación, será posible que México pueda ser un país más productivo.

Porque éste es el ingrediente, quizá, más relevante en el propósito que nos hemos trazado de impulsar un México próspero, un México de crecimiento económico, de mayor desarrollo.

Cuál es.

Elevando la productividad del país. Y un factor fundamental para esto es, precisamente, teniendo entre las bases generadoras del desarrollo y de la actividad productiva, capacidad, mejor formación. Y, por eso, el que hayamos hecho esta importante Reforma en Materia Educativa.

Segunda coincidencia. Es fundamental alentar la labor empresarial y la generación de empleos. Sabemos que sólo a través del crecimiento económico, derivado de una mayor productividad, es que podremos atender, de fondo, la pobreza y la desigualdad que afectan a millones de mexicanos.

Ésta es, para nosotros, la fórmula de éxito para realmente revertir los escenarios de pobreza, de marginación y, sobre todo, de desigualdad social. Generando riqueza, impulsando la actividad productiva y, sobre todo, alentando el espíritu emprendedor de millones de mexicanos.

En este sentido, uno de los primeros compromisos que hemos atendido fue precisamente la creación del Instituto Nacional del Emprendedor, cuyo propósito es apoyar a nuevos negocios, así como al crecimiento y la consolidación de las micro, pequeñas y medianas empresas.

Consciente del valor de las campañas como la de Pepe y Toño, he instruido al Secretario de Economía a que mantenga una estrecha vinculación con el Consejo de la Comunicación, seguro de que se pueden generar mayores sinergias en favor de los emprendedores de todo el país.

Y tercer gran coincidencia, procurar el bienestar y la unidad de las familias mexicanas. Sepan que en el propósito de instruir un México incluyente, el Gobierno de la República desarrolla políticas públicas que atiende las necesidades de las familias de manera integral.

En este propósito, se ha puesto en marcha la Cruzada Nacional Contra el Hambre, se han emprendido distintas acciones o programas de carácter social, como el Seguro de Vida para Jefas de Familia, como la ampliación del Programa 70 y Más, que ahora apoya a adultos mayores de 65 años y más.

Son sólo por citar algunas de las acciones que están orientadas a atender a quienes más lo necesitan, pero que reconocemos que lo que será el gran impulso, o lo que será el detonante de cambio mayor, es la generación de más empleo, a través, insisto, de darle espacio de desarrollo y de oportunidad a la actividad emprendedora de millones de mexicanos.

Adicionalmente, y reconociendo la importancia que tiene la vivienda digna para el desarrollo de las familias, presentamos recientemente una nueva Política Nacional de Vivienda con estándares básicos de calidad. Estos son ejemplos claros de nuestras coincidencias.

El Gobierno de la República cuenta con programas y acciones concretas que están en plena sintonía con el trabajo y los esfuerzos que realiza el Consejo de la Comunicación.

Y esto es muy significativo, porque me permitirá una gran complementariedad en el gran objetivo de mover y de transformar a México.

Señoras y señores:

Todo cambio comienza con una idea. En este espacio, en este recinto, aquí, hay publicistas, o quienes, precisamente, han tenido la capacidad de desarrollar importantes proyectos, a partir de una sola idea: Toda transformación surge a partir de la comunicación o de la debida comunicación que se haga de esa idea.

Si queremos que México transite de ser un país en desarrollo hacia una potencia emergente, lo primero que requerimos es una comunicación distinta entre todos nosotros.

Me refiero a una comunicación capaz de cambiar nuestra mentalidad, que nos ayude a ver oportunidades pero, sobre todo, que nos haga, a todos los mexicanos, conscientes del gran potencial que tiene nuestro país.

Me he reunido con líderes internacionales, con Presidentes y Jefes de Gobierno de otros países, con especialistas, con inversionistas, y todos coinciden en que éste es un gran momento para México.

Por nuestro territorio, por nuestra ubicación geográfica importante y relevante, por nuestra población, por nuestro bono demográfico, que será la capacidad que tenga nuestro país de tener un mayor número de mexicanos en capacidad productiva, que contrasta, justamente, con lo que están viviendo otros países de mayor desarrollo, cuya población ha venido envejeciendo.

La nuestra es una que en las próximas dos décadas, tendrá y dará oportunidad a México de tener un mayor crecimiento y desarrollo, si hay espacio de oportunidad para millones de mexicanos.

Si esto es lo que opinan los expertos, si esto es lo que se comenta en otros espacios, si esto es lo que creen especialistas y analistas en materia económica, es justo, también, que lo sepan, tengan conciencia, y lo aprovechemos todos los mexicanos.

Confío en que a través del Consejo de la Comunicación, podamos sumar esfuerzos para difundir esta información entre la población en general. Es tiempo de que todos los mexicanos conozcan el potencial y el alcance que puede tener nuestro país.

Es tiempo de creer y trabajar por un México más grande, más próspero, con mayor presencia global, con mayor liderazgo, pero, sobre todo, en ese México que todos queremos ir modelando, que sea el de oportunidad y de crecimiento individual y, en consecuencia, colectivo para todos los mexicanos.

De todos nosotros depende de que así sea.

Es tiempo de creer y trabajar por el México que queremos, por el México que soñamos, y por el México que sí es posible tener, en beneficio de todos los mexicanos.

Muchas gracias.