Muchísimas gracias.

Buenas tardes.

Quiero, en primer lugar, saludar a nuestro invitado de honor, al señor expresidente de la República hermana de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva. Agradecerle su presencia, precisamente en el marco de estas acciones que estamos llevando a cabo, de la Cruzada Nacional Contra el Hambre.

En el mes dedicado a esta actividad, de manera puntual, pero en lo que, sin duda, será una acción permanente del Gobierno de la República para combatir el hambre entre los mexicanos.

Gracias, por su presencia, por su testimonio de logros y de orientación a lo que estamos llevando a cabo aquí, en México, pero sobre todo, por sus palabras de aliento y respaldo a esta acción y a este compromiso, para trabajar por todos los mexicanos que padecen hambre.

Bienvenido sea usted a este país hermano, que es México.

Muchas gracias a las autoridades del Estado de Chiapas. Particularmente, quiero saludar de manera cálida a su Gobernador, a Manuel Velasco, al güero, como lo conocen aquí, en Chiapas.

A los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial de esta entidad.

Al Comandante de la Zona Militar.

A distintas autoridades del Gobierno Federal, del gobierno estatal.

A presidentes municipales de los 122 municipios del Estado de Chiapas, particularmente al Presidente Municipal de Zinacantán, que hoy nos recibe en ésta, su tierra.

Saludar a todas las mujeres, jóvenes, niños y hombres trabajadores de esta tierra generosa de Chiapas, que hoy nos recibe, que ha sido paciente para escucharnos y que nos acompaña en esta jornada de trabajo, precisamente en el compromiso que este Gobierno tiene para acabar con el hambre entre los mexicanos.

Gracias por su presencia.

Amigas y amigos:

Déjenme compartirles que hace un momento platicaba con Rosario Robles, titular de la Secretaría de Desarrollo Social y quien además es coordinadora del Gabinete, precisamente, para lograr el México incluyente, y quien ha sido últimamente muy atacada, señalada por todas las acciones que esta Cruzada Nacional Contra el Hambre viene desplegando.

Y yo le decía, como bien, también, lo ha dicho el expresidente Lula Da Silva: Rosario, no te preocupes. Hay que aguantar. Porque han empezado las críticas, han empezado las descalificaciones de aquellos a quienes ocupa y preocupa la política y las elecciones. Pero a nosotros, a este Gobierno, tenemos un objetivo claro, una tarea comprometida con los mexicanos, que es acabar con el hambre.

Que sigan aquellos criticando las acciones, porque a otros los ocupa las elecciones. A nosotros nos ocupa y nos compromete acabar con el hambre de México.

El hambre de México que, hay que reconocer, viven millones de mexicanos, no tiene partido, no tiene color, no tiene interés partidario.

Quienes padecen hambre viven en una realidad que para los mexicanos es inadmisible y debe llevarnos a que sumemos esfuerzos. Y por eso esta convocatoria que hemos lanzado a todos los mexicanos para que hagamos converger nuestros esfuerzos en atender, precisamente, núcleos sociales que padecen hambre; que no les preocupa u ocupa otra acción u otra actividad, y menos de carácter político.

De lo que se trata es de que millones de mexicanos, siete y medio millones de mexicanos, de acuerdo a las cifras que hoy tenemos identificadas, de 400 municipios del país, puedan revertir este escenario, esta condición, y podamos garantizarles un mínimo y básico de bienestar social que les permita vivir con dignidad.

Ese es el esfuerzo que el Gobierno de la República, con la participación del sector privado, del sector social, estamos realizando para que realmente México en pleno Siglo XXI, pueda tener condiciones de mayor dignidad, de mayor igualdad y de mayor oportunidad entre todos los mexicanos.

Le quiero agradecer al expresidente Lula su presencia el día de hoy. Y, sobre todo, cuando le compartía hace un momento, en el trayecto de la Ciudad de México a aquí, a Chiapas. Le decía: expresidente, no lo voy a llevar ni a una playa, ni a un destino turístico, de los muchos y de las bellezas que tiene este país.

Quiero conozca una realidad, un rostro que tenemos en este país, en varias partes de México. Donde todavía hay rezago social, pero lo más grave y lo más crítico: hay hambre.

Y mi Gobierno ha emprendido la Cruzada Nacional, precisamente, para acabar con el hambre entre los mexicanos.

Usted lo pudo hacer en Brasil. En Brasil tuvo éxito y logró que 33 millones de hermanos brasileños abandonaran esta condición.

Aquí, estamos resueltos a que siete millones y medio de mexicanos abandonen esta condición y vivan con dignidad.

Y déjenme compartirles cuáles son las variables, las características de este programa que hemos iniciado.

En primer lugar. La Cruzada Nacional Contra el Hambre convoca al esfuerzo de todas las dependencias del Gobierno Federal, y en coordinación con los gobiernos estatales y municipales, para que, juntos, vayamos a atender este problema en las comunidades donde mayormente se vive la condición de hambre, donde mayormente hay mexicanos que viven con hambre. Lo mismo en zonas rurales, que en las grandes ciudades, que en las partes urbanas de nuestro país.

Y hoy, precisamente, estamos aquí, en Chiapas, en el estado que viera nacer este programa, en un lugar donde estamos llegando en un frente común varias dependencias, o esfuerzos de varias dependencias del Gobierno Federal y del gobierno estatal, para cambiar ese escenario.

Lo mismo con programas de carácter social, que es la Secretaría de Desarrollo Social; con programas de la Secretaría de Agricultura, para que los habitantes de esta comunidad puedan producir de mejor manera y puedan sacar mayor riqueza de la tierra que cultivan.

Lo mismo que con programas de apoyo a las artesanías o la producción de artesanías que se hacen en esta comunidad. Y, de igual manera, con mejoras o con programas que habrán de mejorar la calidad de vida que tienen en sus hogares, en casas, o mejorando las condiciones de sus casas y, en otros, realmente, en la construcción de nuevas viviendas para aquellos que no la tienen.

Son sólo algunos de los programas que desde distintas dependencias vienen a converger en un esfuerzo para cambiar el rostro de esa comunidad y donde, además, se suma la participación del sector privado y del sector social, que siempre será bienvenido, en tanto procure el mismo objetivo que estamos persiguiendo: Acabar con el hambre de todos, o de aquellos mexicanos que, lamentablemente, hoy lo viven.

Y son tres los principios que las acciones de este programa está siguiendo o se apega a los mismos:

En primer lugar. No esperamos a tener un presupuesto dedicado a esta gran Cruzada Nacional Contra el Hambre, sino más bien, hemos aglutinado los presupuestos que de distintos programas hay en distintas y diferentes dependencias para que de inmediato nos pongamos a trabajar en todo el país.

En pocas palabras, se trata de una operación inmediata, pero que tiene una visión integral y compartida, y que permitirá que esfuerzos que anteriormente podían ser dispersos, ahora estén aglutinados y convergiendo hacia las comunidades que enfrentan el hambre.

Vamos a continuar y a fortalecer, y a ampliar los programas que nos permitan, o más bien, que prueben la eficacia en el objetivo que nos estamos trazando.

Y esto es algo que iremos evaluando en el curso de la aplicación de este programa para, insisto, crecer, ampliar y fortalecer las acciones que realmente están cumpliendo con este objetivo.

Y tercera línea de acción o tercer principio. Éste es un programa de inclusión, que busca la suma de voluntades y de esfuerzos. Lo mismo de los gobiernos, y que no puede quedar sólo en ellos esta tarea y esta responsabilidad. Que sí la tienen en primerísimo orden, pero también convoca a la sociedad en general para que, aportando su tiempo, recursos, todo aquello que quiera poner a disposición, precisamente, de quienes más lo necesitan, lo puedan hacer.

Éste es un programa que convoca a los esfuerzos de todos los mexicanos para ocuparnos de quienes más lo necesitan, de nuestros semejantes, de quienes padecen hambre y que a veces varios sectores de la sociedad mexicana se encuentran ajenos o distantes de conocer esta lacerante realidad.

En México tenemos, lamentablemente, mexicanos, millones de mexicanos que viven con hambre. Cambiemos esta realidad.

Y esta tarea nos convoca a todos los mexicanos.

Finalmente, quiero decirles y dejar muy en claro, ante toda esta gentil y amable audiencia.

Para mi Gobierno resulta de la mayor prioridad ocuparnos del tema que éticamente, moralmente debe estar en la prioridad de toda política: Trabajar por quienes más lo necesitan.

Revertir los escenarios de pobreza, de rezago social y lo más lacerante, el hambre que se padece entre millones de mexicanos.

Para mi Gobierno no resulta no sólo una prioridad, sino es la razón más importante del quehacer gubernamental.

Éste es un Gobierno que quiere cambiar esa condición y que quiere lograr el México incluyente y de oportunidad para todos los mexicanos.

Por eso, acabar con el hambre es y seguirá siendo la prioridad permanente del Gobierno de la República.

Dejo a todas y a todos ustedes un saludo fraternal y cariñoso.

Gracias por estar hoy aquí, gracias por ser pacientes. Y vámonos ya, para dejar pasar el hambre, que cada vez está más entre nosotros. Está sintiéndose más.

Felicidades.

Gracias por su hospitalidad.