Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero, en primer lugar, saludar con enorme afecto y respeto al señor Michel Joseph Martelly, Presidente de la República hermana de Haití, a quien le agradezco su hospitalidad, al tiempo que extiendo mi más afectuoso saludo cordial a todos los Jefes de Estado y Presidentes de los países hermanos de la región del Caribe.

A señoras y señores Vicepresidentes y a Viceprimeros Ministros de países hermanos, y a representantes de los países que forman parte de esta Asociación de Estados del Caribe.

Señoras y señores:

En primer término, reitero mi agradecimiento al Presidente por sus atenciones, y celebro la realización de esta V Cumbre de la Asociación de Estados del Caribe. Y más cuando ha trascurrido un periodo de casi ocho años para que tenga nuevamente lugar un encuentro, como el que estamos llevando a cabo.

Sin duda, viene a acreditar, en primer lugar, el interés que hay de los países de esta región, 25, que queremos realmente asumirnos, como lo escuché del Presidente de Haití, no sólo como vecinos, sino auténticamente como hermanos. Y por ello, acreditar, entre todos, la mayor solidaridad entre nosotros para lograr un desarrollo armónico y equilibrado de toda la región.

He asumido la Presidencia de mi país hace apenas cinco meses. Y he dejado muy en claro el interés que mi Gobierno, que México tiene para extender brazos de solidaridad y de cooperación para con la región del Caribe y con la región de América Latina.

Así lo hemos venido expresando en los distintos foros multilaterales que han antecedido a éste, en el que hoy participamos.

La comunidad internacional debe continuar con sus programas de asistencia humanitaria y de reconstrucción económica, en favor del noble pueblo de Haití.
Por eso, es que en esta ocasión quiero expresar, en nombre de México, su reiterado compromiso para apoyar y respaldar, a través de una mayor cooperación, al pueblo hermano de Haití.

Precisamente, en un espíritu de amistad y fraternidad por nuestros destinos, es que me congratulo de participar en esta Cumbre.

Ésta es la más amplia iniciativa de cooperación e integración de la región caribeña. Por ello, el Gobierno mexicano ha sido y lo seguirá siendo, un activo promotor desde que fue su fundación.

Para mi país, el mar Caribe no es una frontera que nos divida. Por el contrario. Es, sin duda, un puente de unidad entre los países que comparten esta región del Caribe.

En el marco de esta Sesión Plenaria, refrendo la decisión de México de revitalizar la visión y las acciones de este foro que promueve el desarrollo, el progreso y la grandeza del Caribe.

Por su parte, a partir de esta reunión, la Asociación de Estados del Caribe inicia, también, una nueva etapa en favor de la cohesión y cooperación entre sus integrantes.

En América Latina y el Caribe están en marcha diversos procesos y mecanismos de integración. Quizá el espacio más amplio es el que nos diera la primera oportunidad de encontrarnos allá, en la República hermana de Chile, a propósito de la Cumbre de la CELAC.

Sin embargo, para atender con mayor precisión las aspiraciones y desafíos de las sociedades caribeñas, el foro idóneo es éste, en el que estamos participando, que es la Asociación de Estados del Caribe.

En particular, destacan sus objetivos precisos para acelerar y profundizar la complementariedad en materias como gestión integral de desastres naturales, turismo, comercio e inversión en infraestructura para el desarrollo de esta región.

La crisis financiera y la consecuente desaceleración de algunas naciones desarrolladas presentan retos para el crecimiento global, pero también, y esa es la óptica de México, abren oportunidades para las regiones dispuestas a transformarse y poder lograr un mayor crecimiento y, como consecuencia, mayor prosperidad para sus pueblos.

Éste me parece que es el caso de las naciones caribeñas. Aquí está una región con gran potencial para atraer mayores inversiones, generar empleo e impulsar el desarrollo incluyente.

La belleza y la riqueza del Caribe, sin duda a nadie escapa, son extraordinarias. Pero son sus condiciones naturales, también, las que hacen a ésta una región, particularmente vulnerable.

Nuestros países deben aprender de experiencias pasadas para prevenir daños y mejorar su capacidad de respuesta ante embates de la naturaleza.

Deben, también, diversificar sus actividades productivas y fuentes de ingreso.

Finalmente, nuestras naciones deben ser conscientes de que es trabajando juntos y en unidad como podremos potenciar nuestras fortalezas y acelerar nuestro desarrollo.

De ahí la importancia de esta V Cumbre, de la Declaración del Haití y del plan de acción que habremos de signar y en el que habremos todos de comprometernos.

Permítanme hacer de forma enunciativa referencia a los puntos que aquí habremos de signar.

Primero. El hacer de ésta una región más próspera y, con ello, impulsar la competitividad de nuestras naciones, y hacer de éste el mecanismo que permita acelerar el desarrollo.

Segundo. Hacer de ésta, también, una región más incluyente en la que trabajemos de manera focalizada para cerrar las brechas de la desigualdad.

Tercero. Hacer de ésta una región en la que apoyemos y respaldemos el clima de paz y de respeto a los Derechos Humanos.

Cuarto. Un Caribe en armonía con el medio ambiente.

Quinto. Una región que esté a la altura de los desafíos de nuestro tiempo.

Por ello, estamos decididos a reforzar los lazos de solidaridad, de amistad y cooperación, que nos unan con todos los países de la región caribeña, y me refiero a todos sin excepción.

Señoras y señores:

Déjenme compartirles que en México tenemos varios retos y desafíos internos.

El Gobierno que recién ha iniciado y que tengo el honor de encabezar, ha definido cinco grandes metas nacionales.

Cuatro de ellas están concentradas en el esfuerzo conjunto que México debe realizar para acelerar su desarrollo y su crecimiento, para abatir rezagos, para combatir la pobreza y lograr un México incluyente.

Pero en uno de esos cinco puntos y en una de esas cinco grandes metas nacionales, definí con toda puntualidad el que México deba asumir una responsabilidad global, para estar en favor y en adhesión de las grandes causas de la humanidad.

Y México quiere iniciar este esfuerzo, precisamente con los países con quienes compartimos una mayor cercanía, una mayor hermandad y una mayor vecindad.

Así lo estamos haciendo con la Región Latinoamericana y hoy aquí he venido a decirles a los países de la Región del Caribe que México quiere estar presente. México quiere acreditarse como hermano de esta región, con mayor cooperación y compartiendo las experiencias de éxito en temas que vengan a impulsar mayor desarrollo para la región.

Por eso quiero en este espacio confirmar y ratificar el compromiso de México para apoyar la creación de una unidad gestora de proyectos de la Asociación de los Estados del Caribe, y que permita esto encontrar el respaldo económico a proyectos de infraestructura, que estoy seguro encontrarán en esta ventanilla de gestión una mayor facilidad para su realización y materialización.

Y, finalmente, quiero concluir mi intervención dejando aquí constancia de la voluntad política que México tiene para estrechar de manera genuina, pero sobre todo en los hechos, la fraternidad, la hermanad y la amistad que nos une con los pueblos hermanos de la región del Caribe.

Nuevamente, señor Presidente, agradezco su hospitalidad.

Y hago votos porque esta Cumbre, que no se realizaba desde hace ocho años y ahora cuando a México corresponde asumir o ha asumido ya la Presidencia Pro Témpore del Consejo de Ministros de esta Asociación, hago votos porque realmente lo que aquí externemos, lo que aquí comprometamos y porque el espíritu de solidaridad y de hermandad, realmente nos permita, entre todos, apoyar e impulsar el desarrollo y el progreso de nuestras naciones. Hago votos porque así sea.

Y deseo gran éxito a esta V Cumbre en la que hoy estamos participando, y que la presencia de varios Jefes de Estado acredita la voluntad que aquí queda hoy comprometida para trabajar en favor del desarrollo de esta región del Caribe.

Muchas gracias.