Señoras y señores.

Muy buenos días.

Señor General Secretario, Salvador Cienfuegos Zepeda.

Señor Almirante de Marina, Francisco Soberón Sanz.

Muy respetado señor Gobernador del Estado de Puebla.

Señores representantes de los Poderes Legislativo y Judicial de la Federación y del Estado de Puebla.

Señor Secretario de Gobernación e integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República; señores servidores públicos de los distintos órdenes de Gobierno.

Soldados del Servicio Militar Nacional Clase 1994, Anticipados y Remisos y Mujeres Voluntarias.

Muy distinguidos invitados.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Hoy, nos hemos reunido para celebrar uno de los episodios más memorables y valerosos de nuestra historia nacional: la Batalla de Puebla.

En este mismo lugar, hace 151 años, los mexicanos combatieron con arrojo y patriotismo para defender la independencia y la soberanía nacional.

El joven General Ignacio Zaragoza, al frente del Ejército de Oriente, enfrentó y derrotó al que en ese momento era considerado el Ejército más poderoso del mundo.

El motivo de aquel enfrentamiento fue que el Emperador de Francia, Napoleón III, pretendía establecer una monarquía europea en nuestro país, y para conseguirlo había enviado a lo más destacado de sus fuerzas.

Los franceses, que tenían superioridad numérica, soslayaron la determinación, el valor y el coraje de los mexicanos, y decidieron atacar los Fuertes de Loreto y Guadalupe.

En la mañana del 5 de mayo de 1862, comenzó el duelo de artillería entre las tropas francesas y mexicanas. Después, las fuerzas invasoras enviaron a su experimentada infantería para tomar los Fuertes.

La resistencia de México fue inquebrantable, especialmente la de los zacapoaxtlas de la Sierra del Norte de Puebla, quienes combatieron cuerpo a cuerpo hasta obligar al enemigo a retroceder. Los franceses pensaban que su Ejército era invencible. El mundo así lo creía.

Sin embargo, los mexicanos demostraron en aquella histórica batalla lo que podemos lograr como país cuando estamos dispuestos a anteponer el bien superior de la Nación a cualquier otro interés. Pudieron más la unidad y el patriotismo de los mexicanos que la ambición de un imperio.

En el General Zaragoza y en los héroes de Puebla, los mexicanos tenemos un ejemplo permanente y una gran inspiración para afrontar los retos de nuestro tiempo.

A la distancia de estos gloriosos acontecimientos, los mexicanos de hoy nos hemos propuesto alcanzar un México en paz, en el que las familias gocen de tranquilidad y prevalezca la justicia.

Nos hemos planteado construir un México incluyente, en el que nadie sufra por hambre, en el que todos gocen de un piso básico de bienestar.

Estamos decididos a impulsar un México con educación de calidad para todos, en el que nuestros niños y jóvenes cuenten con la formación necesaria para escribir su propia historia de éxito.

Nos hemos propuesto generar un México próspero para que nuestra Nación se posicione como una potencia económica emergente, y se generen los empleos de calidad que demandan los mexicanos.

Al mismo tiempo, hemos resuelto hacer de nuestro país un actor con responsabilidad global, que contribuye solidariamente a resolver los principales desafíos que tiene la humanidad.

El mundo reconoce que hoy, está surgiendo un México nuevo que deja atrás los obstáculos y que hacen un México optimista de sus oportunidades y determinado a aprovecharlas. Un México con la voluntad y la capacidad de triunfar en el orden internacional.

Hoy, se está construyendo el México del Siglo XXI, el que enfrenta con decisión sus problemas. Un México que poco a poco se libera de las ataduras que hasta ahora le han impedido crecer a su verdadero potencial.

En este México de hoy, dejemos que nuestra historia nos inspire y nos motive para asumir la responsabilidad que a todos nos corresponde.

México está listo para despuntar y acelerar su desarrollo. Lograr que así sea, está en nuestras manos.

En los héroes del Ejército de Oriente tenemos ejemplo de virtud, audacia y valor para imponernos a cualquier circunstancia o adversidad.

Guiados por la Bandera Nacional y unidos por el bien de México, como lo estaban los combatientes de Puebla, hagamos de nuestro país una Patria más fuerte y soberana.

La unidad y el compromiso que inspira la Bandera en los mexicanos deben ser permanentes. Se requieren no sólo en los tiempos de guerra, sino, también, en los tiempos de paz.

Tengamos presente que la Nación se defiende y se construye todos los días.

Hace siglo y medio, los mexicanos dieron una muestra de valentía pero, sobre todo, nos legaron una lección de unidad y de compromiso.

Los mexicanos se unieron, sin importar su lugar de origen ni su ideología política, para combatir a los invasores.

Unidad y compromiso permitieron triunfar al Ejército de Oriente aquí, en Puebla.

Unidad y compromiso permitirán a nuestra Nación superar cualquier desafío.

Unidad y compromiso son los principios que hoy alientan a las principales fuerzas políticas y al Gobierno de la República para seguir adelante con la agenda de reformas transformadoras que el país demanda y necesita.

Unidad y compromiso son dos valores que alentaremos en todo momento, para que sociedad y Gobierno movamos a México

Jóvenes soldados del Servicio Militar Nacional:

Su Protesta de Bandera representa el compromiso que adquieren con nuestro país para salvaguardar su libertad y promover su desarrollo.

El Servicio Militar Nacional fortalece nuestra identidad como mexicanos, fomenta los valores en nuestra juventud e inculca el amor a la Patria.

Recuerden que su juramento es un compromiso permanente con México. En pocas palabras, es un deber para toda la vida.

Se es patriota, cuando los jóvenes se comprometen con las mejores causas de México. Se es patriota, cuando actuamos apegados a la ley. Se es patriota, cuando formamos a nuestros hijos con valores, para que sean mujeres y hombres de bien. Se es patriota, cuando se imprime el mayor esfuerzo a cada labor que llevamos a cabo.

Sean patriotas. Enaltezcan los más elevados propósitos de México en todo lo que emprendan: en sus estudios, en su trabajo diario, en su tiempo libre. En todo lo que realicen, lleven nuestra bandera en el corazón.

Hónrenla y defiéndanla con toda su fuerza, con todas sus capacidades.

En su compromiso por construir un México mejor, ustedes mantienen vivo el espíritu de lucha de los héroes del 5 de mayo.

Muchas gracias.

-MODERADOR: El Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas realizará la Toma de Protesta de Bandera al personal del Servicio Militar Nacional del país, a través de la Red Nacional de Radio y Televisión.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Soldados del Servicio Militar Nacional Clase 1994, Anticipados, Remisos y Mujeres Voluntarias:

Pregunto a ustedes: Protestan seguir con fidelidad esta Bandera, emblema de nuestra Patria, y defenderla hasta perder la vida.

-VOCES A CORO: Sí, protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si no lo hicieran así, que la Nación se los demande.