Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar en este acto, al tiempo que agradecer ésta muy honrosa invitación para atender la clausura de esta convención de las aseguradoras de nuestro país.

Saludar, en primer término, al Presidente de esta Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros.

Y, de igual manera, a los Presidentes de distintos organismos empresariales que se dan cita en este encuentro.

A los funcionarios e integrantes del Gobierno de la República.

De manera muy particular, me da gusto compartir la mesa con el señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, con quien venimos trabajando de manera muy coordinada.

Y saludar a todos los representantes de las distintas instituciones aseguradoras de nuestro país, a los agentes de seguros, a universitarios y especialmente a quienes han sido merecedores a este reconocimiento y a este premio que la institución les está entregando por participar en distintos eventos y concursos que han realizado.

Yo celebro tener la oportunidad de estar aquí y de compartir con ustedes algunos temas vinculados al esfuerzo que el Gobierno de la República viene haciendo, precisamente para renovar y darle nuevos bríos a este sector de las finanzas de nuestro país.

Los seguros son esenciales para el desarrollo social y económico de un país moderno. Contribuyen, por un lado, a proteger el bienestar y el patrimonio de las familias; por el otro, son una palanca indiscutible de crecimiento económico al promover la eficiencia de los mercados y estimular el ahorro en el largo plazo.

Por esta razón, celebro reunirme con directivos, representantes e integrantes de las diversas instituciones del sector asegurador en el marco de esta Vigésima Tercera Convención de Aseguradores de México.

Saludo, también, a quienes diariamente le dan vida a este gremio y me refiero a la presencia importante que hay en este acto de los agentes de seguros de todo el país.

Expreso mi reconocimiento a la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros, por la organización de este foro de alto nivel, que sé que ha contado con la participación de importantes expositores, ponentes y que les ha permitido a ustedes tener una visión de quienes en otras latitudes y en distintas tareas y responsabilidades, de la academia, de la investigación y de pleno conocimiento de este tema, les ha permitido a ustedes tener sobre lo que ocurre en el mundo y, especialmente, cómo el mundo está viendo a México.

Hace precisamente un año, el 8 de mayo de 2012, tuve la oportunidad de dirigirme a ustedes, entonces como candidato a la Presidencia.

En aquella ocasión expresé que el crecimiento económico sería una prioridad en la agenda pública para mi Gobierno.

Hoy, ya como Presidente, ratifico esta convicción. Crecer económicamente, lograr un México próspero, es una de las cinco grandes metas nacionales que mi Gobierno se ha trazado, y que se enmarca con toda puntualidad, dentro del rumbo y dentro de los grandes objetivos que mi Gobierno tiene por delante.

Un requisito esencial para lograrlo, es mantener la estabilidad macroeconómica, incluyendo finanzas públicas sanas y que como primera muestra de esta convicción fue el haber enviado dentro del paquete económico aprobado por el Congreso, particularmente por la Cámara de Diputados, con cero déficit presupuestal para este año de 2013.

Además, con el respaldo de las principales fuerza políticas se han concretado ya, diversas reformas. Con ellas se habrán de incrementar y democratizar la productividad, a fin de liberar el potencial económico que tiene nuestro país.

No tengo duda de que en varios de los expositores que aquí participaron, seguro estoy, podría afirmar que hubo testimonios de cómo el mundo está viendo a México en la gran oportunidad que tiene para descollar y crecer a todo su potencial.

Pero que esto no va a ocurrir ni por inercia, ni si dejamos que las cosas solo sigan su curso sin que hagamos lo necesario para imprimirle un impulso más acelerado y mayor, para lograr el crecimiento económico que necesitamos.

Déjenme sólo referir cuáles son las reformas. Quizá las más conocidas que hasta este momento se han logrado en este periodo de la gestión gubernamental.

Me refiero. En primer término, a la Reforma Laboral que se dio prácticamente al inicio de nuestra gestión, poco antes de que iniciáramos, pero que permitirá modernizar y flexibilizar el mercado de trabajo, facilitando la incorporación de jóvenes y mujeres al sector productivo.

También, me refiero a lo que es ya la Reforma Constitucional en materia Educativa para elevar la calidad de la enseñanza e impulsar la incorporación de México a la sociedad del conocimiento.

Qué significa esto. Porque a veces quedan dudas de qué queremos decir cuando queremos ser parte de una sociedad del conocimiento.

Significa darle valor agregado a lo que México produce, a través del conocimiento. El que dejemos de ser sólo un país dedicado, esencialmente y en buena medida, a la manufactura, para que le agreguemos valor a la producción, a través del conocimiento.

Y eso es, justamente, el alcance de la reforma educativa, que está orientada, de manera particular, a elevar la calidad de la educación, para que las futuras generaciones tengan las herramientas necesarias, los conocimientos óptimos y plenos, que les permita incorporarse a mercados productivos cada vez más exigentes, demandantes de mayor preparación, porque eso sólo nos permitirá ponernos en la condición de competir con el mundo entero.

También, es digno de mencionarse a la Reforma Constitucional en Materia de Competencia Económica y Telecomunicaciones, que ya fue aprobada por el Congreso de la Unión, por la Cámara de Diputados, y por la Cámara de Senadores, y que hoy está ya transitando por la discusión, y eventual aprobación que deberá tener en los distintos congresos estatales, y que a la fecha ya son varios los que han aprobado esta Reforma Constitucional.

Además, justamente el día de hoy, y aquí están presentes varios actores políticos, sociales, empresariales, que nos acompañaron hoy, por la mañana, precisamente, cuando, en el marco del Acuerdo que tenemos quienes hemos signado el Pacto por México, presentamos las Iniciativas de Reforma Financiera, que tiene como principal objetivo lograr que haya más crédito y en mejores condiciones; y especialmente, éste será una palanca muy importante para el desarrollo y el crecimiento que tengan las pequeñas y medianas empresas.

Esto se da en este clima de entendimiento, de acuerdo, de civilidad y de madurez política que México hoy está teniendo, y que está proyectando al mundo.

Justamente, al salir del encuentro que tuvimos hoy por la mañana, precisamente para presentar esta Reforma Financiera que, dicho sea de paso, vale la pena, como lo dije hoy, por la mañana, diferenciarla de lo que algunos pudieran pensar que se tratara de la Reforma Fiscal. No.

Ésta es una Reforma Financiera, es un paquete de iniciativas para modificar 34 ordenamientos a través de 13 iniciativas de ley que buscan, o que tienen un solo propósito: ampliar el nivel de crédito en nuestro país, y que ese crédito para los mexicanos, para las pequeñas empresas, para las medianas empresas, sea más barato, y eso contribuya a generar mayor desarrollo.

Y les compartía que, justamente, al concluir este evento, también, fui informado que la calificadora Fitch anunciara que la calificación crediticia de México se elevaba, y pasaba de ser BBB a BBB+, y esto a consecuencia, fundamentalmente, de la estabilidad macroeconómica que tiene nuestro país, y al clima de acuerdo político que hay en México, precisamente para impulsar las reformas transformadoras de nuestro país.

Qué significa esto.

Que para el Gobierno el crédito será más barato. Y podremos destinar mayores recursos a otros propósitos de beneficio para los mexicanos, para infraestructura, para la construcción de hospitales, de carreteras, precisamente, de aquél que dedicábamos, entonces, para pagar el crédito al que tenía acceso el Gobierno.

Y, también, representa un beneficio para todos los emprendedores del país que tendrán oportunidad de accesar a crédito más barato, precisamente por el nivel de riesgo que hoy le están dando a México al darle una mejor calificación.

Justamente esto es lo que queremos buscar, lo que estamos promoviendo. Y debo decir, también, que si bien éstas han sido las reformas que he enunciado, y las temáticas que abordan han sido las que mayormente han llamado la atención pública, no han sido las únicas.

Hace un poco más de un mes, el 4 de abril, se publicó en el Diario Oficial de la Federación la nueva Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas, así como la Reforma a la Ley sobre el Contrato de Seguro.

Con ese nuevo marco normativo, que quizá pasó desapercibido para algunos, pero que sé que las instituciones de seguros lo tienen claramente identificado, y son, precisamente, los sujetos de esta regulación.

En este nuevo marco normativo se fortalece el andamiaje institucional de los sectores de seguros y de fianzas. La reforma ha permitido actualizar su régimen prudencial, incorporando estándares y mejores prácticas internacionales, derivadas de las lecciones de la crisis financiera internacional del año 2008.

Se incluyen medidas en materia de requerimientos de solvencia, gobierno corporativo, transparencia y disciplina de mercado, así como una regulación y supervisión financiera.

Hoy podemos decir con satisfacción que México es uno de los países con mejor regulación para mantener la fortaleza del sector asegurador en beneficio de los usuarios.

La reforma, a su vez, eleva la eficiencia en el mercado de garantías financieras y protege a las personas aseguradas por los daños o perjuicios que sufran en caso de que su asegurador incumpla con sus obligaciones legales o contractuales.

De esta manera, México tendrá un sector asegurador mejor administrado, con medición adecuada de riesgos y con mayor capacidad de crecimiento.

Y para cerciorarnos de que así sea, he instruido a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, así como a la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas, a que inicien un amplio proceso de consulta para enriquecer el proyecto reglamentario.

Mi Gobierno estará atento a escuchar las ideas y propuestas de las instituciones de seguros y de fianzas del país.

Estoy convencido de que al crecer la industria de seguros y también las de fianzas, crece la seguridad y la tranquilidad de las familias mexicanas frente a cualquier imprevisto.

Señoras y señores:

Las instituciones de seguros y de fianzas, comparten objetivos y metas con el Gobierno de la República.

Ambos queremos un México incluyente, donde todos los mexicanos, independientemente de su ingreso, se encuentren debidamente protegidos ante diversos riesgos.

Ambos trabajamos para lograr un México próspero, de crecimiento económico acelerado, sostenido y sustentable.

Ambos deseamos que nuestros esfuerzos se traduzcan en mejores condiciones de bienestar para las familias mexicanas.

Estoy seguro de que sabremos trabajar de manera coordinada y complementaria para alcanzar estos propósitos comunes.

Mi Gobierno invariablemente estará abierto para recoger todas las propuestas y escuchar de ustedes, lo que permita enriquecer esta reglamentación que habrá de secundar, precisamente, las modificaciones que tuvieran al marco legal.

También quiero decirle al Presidente de esta Asociación, que recojo con gran interés la propuesta que hace un momento hiciera y presentara para el sistema de seguridad social universal, que es un compromiso de mi Gobierno, y en el que ya estamos trabajando y que será parte, precisamente, de las iniciativas que en los siguientes meses estaremos presentando y que se inscriben dentro de la agenda de trabajo y de reformas que de acuerdo a quienes, o que están dentro del Pacto por México y que quienes lo hemos suscrito está este objetivo claramente identificado y señalado, recojo con interés y con agradecimiento las propuestas que aquí se han formulado.

Nuevamente quiero felicitarles por la realización de este evento, estoy seguro de que esta Vigésima Tercera Convención ha sido de gran utilidad para todos sus asociados y sobre todo para el importante desarrollo que este sector deba tener en los próximos años para nuestro país.

Felicidades y que haya el mayor de los éxitos.

Y agradeciendo la amable invitación que se me ha formulado para estar nuevamente con ustedes, ya en mi carácter de Presidente de México, voy a proceder a la Declaratoria de Clausura, dejando en todos ustedes un saludo afectuoso, respetuoso y fraternal, deseándoles éxito en toda la actividad en la que ustedes emprendan y en la que están involucrados y comprometidos. Y que sea de éxito tanto personal, como en la labor o en el trabajo colectivo que ustedes llevan a cabo.

En México, Distrito Federal, siendo las 16 horas con 35 minutos del día 8 de mayo del 2013, me es muy grato declarar clausurada la XXIII Convención de Aseguradores de México, convencido de que sus trabajos y acuerdos aportarán a la construcción de un México próspero e incluyente en el que todos coincidimos.

Felicidades y deseo que los trabajos aquí realizados realmente vengan a fortalecer a este sector financiero de nuestro país.

Muchas felicidades.