Muchas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Secretario de Educación Pública del Gobierno de la República.

Muy estimada y apreciada doctora Yoloxóchitl Bustamante, Directora de este gran Instituto Politécnico Nacional.

Muy distinguidos miembros del presídium.

Distinguidos miembros de la comunidad del Instituto Politécnico Nacional, galardonados con esta Presea Lázaro Cárdenas, a quienes felicito y reconozco ampliamente por los méritos personales que han alcanzado y logrado, precisamente para ser merecedores a este reconocimiento.

Saludo con respeto y afecto a los señores exdirectores del Instituto Politécnico Nacional, a quienes agradezco su presencia.

A distinguidos representantes de la sociedad civil de nuestro país.

Y a los señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Me alegra reunirme con la entrañable comunidad educativa, técnica y científica del Instituto Politécnico Nacional.

Ustedes saben, porque lo he compartido en otros espacios, que tengo un especial aprecio por esta institución de educación superior, porque aquí se formó mi padre como ingeniero, del ESIME.

Por esta razón, desde muy joven aprendí a querer a esta institución. Tuve este primer contacto. Entonces, precisamente, a partir de la formación profesional que habría recibido mi padre, en esta gran institución.

Cómo olvidar que este centro de formación tecnológica fue obra del Presidente Lázaro Cárdenas y que en agradecimiento, la comunidad académica festeja su aniversario el mismo día del natalicio del General.

Hoy, recordamos que hace 118 años nació el expresidente Lázaro Cárdenas, que fue un mexicano ejemplar, cuya obra aún perdura entre nosotros. Fue militar, político eficaz y estadista con visión de futuro.

Cárdenas destacó como un soldado revolucionario, como funcionario en la postrevolución, y durante una vigorosa etapa de construcción institucional, como Presidente de la República.

Mención especial merece su obra educativa y académica. La fundación del Colegio de México, el Instituto Nacional de Antropología e Historia y, especialmente, el Instituto Politécnico Nacional, que hoy nos convoca.

Lázaro Cárdenas impulsó la creación de este Instituto con un claro objetivo: Desarrollar las capacidades tecnológicas del país y aprovecharlas para ser más productivos.

Para ello, contó, entonces, con la colaboración de hombres visionarios, alentados o, más bien, adelantados a su tiempo, como Juan de Dios Bátiz. Además, fue un Presidente que dio cobijo a mentes lúcidas que llegaron de otras latitudes para aportar su talento y creatividad en beneficio del país.

En su origen, el Politécnico fue una iniciativa de gran visión. Fue concebido como un centro formador para que los jóvenes mexicanos estudiaran las carreras del futuro.

Ahora, más de 171 mil estudiantes se preparan en las aulas del Politécnico Nacional.

Hoy, el Instituto Politécnico Nacional, a través de 94 unidades y 323 programas académicos, se erige como ejemplo de la educación tecnológica en el país, además de ser líder en la generación, aplicación y transferencia del conocimiento científico y tecnológico.

El Politécnico Nacional o Poli, como la mayoría le conoce y le llama cariñosamente, está presente en 20 entidades federativas, colabora en varios países y empresas estratégicas, en la NASA, en Airbus o en áreas de infraestructura, energía, robótica y salud.

Por todo ello, hay mucho qué festejar este día.

Por ello, quiero en primer término, extender mi más amplia felicitación a toda la comunidad politécnica.

Siéntanse todas y todos orgullosos por estos 77 años en los que han puesto la Técnica al Servicio de la Patria.

También, felicito a los politécnicos destacados que hoy recibieron la Presea Lázaro Cárdenas, en docencia, investigación, aprovechamiento académico e investigación.

Le compartía a la Directora hace un momento los números en el marcador. Vamos abajo los hombres. Pero a final de cuentas sí nos ganaron las mujeres.

Fueron más las mujeres galardonadas y premiadas, pero también, mujeres y hombres merecen amplio reconocimiento. Casi empatados, pero nos ganaron por poquito las mujeres.

Ustedes son vivo ejemplo de todo lo que se puede lograr en una institución que se consolida cada vez más como un referente académico nacional.

Al compartir con esta comunidad académica y científica una conmemoración especial, refrendo el firme compromiso del Gobierno de la República con el impulso a la ciencia, la tecnología y la innovación.

El día de ayer presentamos el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018. En él se establece el compromiso del Gobierno de la República por contribuir al fortalecimiento de la infraestructura científica y tecnológica del país.

Y con ese propósito, el Plan señala cinco estrategias:

Primera. Contribuir a que la inversión nacional en investigación científica y desarrollo tecnológico crezca anualmente y alcance un nivel del 1 por ciento del Producto Interno Bruto.

Y esto será a partir de inversión que haga directamente el Gobierno de la República y con los incentivos suficientes para que también el sector privado participe de este importante esfuerzo.

A final de cuentas, lo que buscamos es crecer de manera sostenida y sustentable, y para eso es fundamental el ser un país más productivo. Y aquí se trata de generar un círculo virtuoso.

Para ser productivos necesitamos invertir más en innovación, en ciencia y en tecnología. Así lo han hecho los países que han tenido un mayor desarrollo en los últimos años.

Y que todo esto se ha traducido, y ustedes bien lo saben, en que el ingreso para cada familia, el ingreso per cápita a partir del desarrollo y crecimiento económico que se ha observado, sea mayor.

Las familias, los ciudadanos puedan tener mejores ingresos, a partir de convertirnos en un país más productivo, y que pueda generar mayor riqueza. Y para eso es fundamental el que realmente dediquemos más esfuerzos a la innovación, a la ciencia y a la tecnología.

Segunda estrategia. Contribuir a la formación y fortalecimiento de capital humano de alto nivel.

Tercera. Impulsar el desarrollo de las vocaciones y capacidades científicas, tecnológicas y de innovación locales para fortalecer el desarrollo regional sustentable e incluyente.

No se trata que sólo seamos más productivos y tengamos mayor desarrollo en algunas partes del país. Se trata de detonar nuestro potencial, a partir de reconocer las vocaciones y fortalezas regionales que tiene nuestro país. Y que con políticas focalizadas, específicas, particulares, podamos, realmente, darle cauce a cada una de estas fortalezas que permita que la productividad realmente alcance todas las regiones y lugares más recónditos de nuestra geografía nacional.

Cuarta estrategia. Contribuir a la transferencia y aprovechamiento del conocimiento, vinculando las instituciones de educación superior a los centros de investigación, con los sectores público, social y privado.

Y quinta. Contribuir al fortalecimiento de la infraestructura científica y tecnológica del país.

Con estas estrategias, México podrá aprovechar el talento, la capacidad y la inventiva de sus científicos y tecnólogos, vinculando sus tareas hacia áreas de oportunidad productiva.

En el cumplimiento de ellas, la participación y experiencia, y entrega del Instituto Politécnico Nacional serán determinantes. Su colaboración y la de toda la comunidad que lo integra, son un activo que vamos a potenciar al máximo.

Conduciremos al Politécnico Nacional a una nueva etapa de desarrollo, donde la educación tecnológica de alta calidad genere conocimiento, y con ello mayor valor agregado a los productos mexicanos.

Esta gran institución debe ser formadora de científicos y tecnólogos que hagan ciencia y produzcan más patentes, que incentiven a la industria con la aplicación del conocimiento científico.

Éste es el gran baluarte, el Instituto Politécnico Nacional, de nuestra capacidad de innovación y de realmente ponernos a la altura de otros países emergentes que han venido creciendo más que México.

Si logramos realmente articular este esfuerzo de invertir más en ciencia y en tecnología, y de aplicar ese conocimiento, precisamente en la innovación para la productividad de nuestro país, no tengo duda de que México en los próximos años podrá dar pasos muy firmes en el camino hacia un mayor desarrollo, hacia el crecimiento sostenido y hacia una mayor productividad.

Señoras y señores:

El expresidente Lázaro Cárdenas cumplió, sin duda, con las expectativas de su tiempo. Fue un Presidente promotor del desarrollo económico, lo mismo que del bienestar social de los mexicanos. Y hoy, por igual, así lo queremos hacer en nuestro país.

Hoy tomamos como referencia los grandes ejemplos que nuestra historia nos ha enseñado, precisamente para, a partir de esa referencia, darle impulso a los grandes cambios transformadores de nuestra realidad nacional.

Hoy trabajamos hacia el cumplimiento de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo para hacer de la ciencia, la tecnología y la innovación, verdaderos motores para acelerar el crecimiento y elevar la competitividad del país.

Si respaldamos con fuerza el desarrollo científico y tecnológico, estaremos calificados para competir y ganar en el mundo global, en el mundo de hoy; en el mundo cada vez de mayor competencia y que exige, sin duda, y demanda de los países estar a la altura y en la capacidad competitiva para realmente ser parte de esta dinámica global.

Si somos capaces de hacer sinergias para elevar sustantivamente la inversión pública y privada en investigación y desarrollo, México caminará con mayor certidumbre hacia la ruta de la prosperidad, que es una de las cinco grandes metas nacionales que esta Administración se ha trazado.

Más ciencia y más tecnología son llaves para abrir las puertas de la productividad y con ella lograr mejores ingresos para todos los mexicanos.

Más ciencia y más tecnología son condiciones que permitirán a México consolidarse como una potencia emergente en los próximos años.

Señoras y señores:

Nuevamente quiero felicitar a la comunidad del Instituto Politécnico Nacional en este 77 Aniversario, muy especialmente a quienes han sido galardonados, a quienes deseo el mayor de los éxitos en todo lo que emprendan, en sus actividades profesionales y también en sus actividades personales.

Por favor, a través de ustedes, reciba toda la comunidad del Instituto Politécnico Nacional un abrazo fraterno, mi mayor felicitación y, sobre todo, el deseo de que esta gran institución mexicana siga sirviendo a los grandes proyectos y a las grandes metas nacionales que el país tiene por delante.

Muchísimas felicidades.