Señoras y señores.

Muy buenas noches a todas y a todos ustedes.

Excelentísimo Xi Jinping, Presidente de la República Popular China.

Muy distinguida señora Peng Liyuan.

Señores representantes y titulares de los Poderes Legislativo y Judicial de nuestro país.

Muy distinguidos Legisladores, tanto del Senado de la República como de la Cámara de Diputados.

Señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

Muy distinguidos invitados a esta cena que México ofrece en honor de nuestro distinguido invitado.

Empresarios.

Académicos.

Rectores de distintas instituciones de educación superior.

Miembros de distintas organizaciones de la sociedad civil organizada.

Señoras y señores:

Sean mis primeras palabras para expresarle al señor Presidente de la República Popular China la solidaridad y fraternidad de los mexicanos ante la sensible pérdida de vidas humanas en el incendio ocurrido en la Provincia de Jilin y el terremoto que afectó a la Provincia de Sichuan.

Los pueblos de China y México tenemos una larga y estrecha amistad, fundada en el respeto, la admiración y el afecto recíprocos.

Con ánimo renovado y una gran confianza en el porvenir, hoy nuestra relación bilateral se fortalece y consolida.

Su Visita de Estado a México es un reconocimiento a nuestro país, es signo inequívoco del deseo de seguir nutriendo nuestra amistad y de trabajar juntos por un futuro de mayor prosperidad.

China y México somos naciones orgullosas de nuestras raíces ancestrales, de nuestra rica historia y culturas milenarias.

También somos naciones comprometidas con el desarrollo económico y sostenido, y el progreso social de nuestros pueblos.

China y México son naciones emergentes, en ascenso, con un gran potencial hacia adelante, inspiradas por un sueño de prosperidad y de bienestar.

Si bien cada país tiene sus propios desafíos, nuestras coincidencias y aspiraciones compartidas nos motivan a ser aliados estratégicos. Así lo hemos reconocido este día, al establecer una Asociación Estratégica Integral.

Como naciones en desarrollo, este instrumento nos permitirá fijar posturas comunes y formular iniciativas compartidas en los foros multilaterales.

Ello será de utilidad para posicionar a China y a México como actores con responsabilidad global en la Organización de las Naciones Unidas, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, o el Grupo de los 20.

Se trata de una decisión trascendente que nos abre nuevas oportunidades de crecimiento económico, de desarrollo y bienestar conjuntos, así como de cooperación técnica y científica.

Para México, China es un amigo que nos abre las puertas a la dinámica región Asia-Pacífico, es la promesa de una nueva fuente externa de crecimiento. Es la oportunidad de llevar talento, la creatividad y los productos mexicanos al otro lado del mundo.

Nuestro objetivo es avanzar hacia una relación acorde con nuestro verdadero potencial, con nuestras realidades nacionales y con el papel que ambos países tenemos en el mundo.

Con inteligencia, innovación y decisión política, dejaremos atrás el paradigma de eventual competencia en nuestros países, para alcanzar uno de mayor complementariedad, sinergia y beneficios mutuos.

En este sentido, celebramos los esfuerzos emprendidos para incrementar el contacto entre nuestros empresarios, así como para intensificar y equilibrar nuestros intercambios comerciales y de inversión.

Estoy seguro, de que la nutrida delegación de empresarios chinos que lo acompaña, señor Presidente, podrá descubrir en México un suelo fértil para las inversiones de China en nuestro país, que sean productivas y que generen empleos.

Si bien los temas económicos son de gran importancia para nosotros, nuestra relación bilateral trasciende los ámbitos comercial y de inversión.

Con mayores intercambios turísticos, culturales y académicos, fortaleceremos el puente de entendimiento que identifica y une al pueblo de China con el pueblo de México.

Estoy seguro de que en su visita a Chichén Itzá podrá admirar la grandeza de nuestros antepasados mayas, y constatar que la mexicana y la china son culturas con grandes aportaciones a la humanidad.

Señoras y señores:

Hace aproximadamente dos mil 500 años, Confucio explicaba a sus discípulos que para conocer a una persona no sólo era necesario escuchar sus palabras, sino, también, analizar su conducta.

Esa es la importancia de su Visita de Estado, señor Presidente. Ha sido la oportunidad de pasar de las palabras sinceras, a las acciones honradas.

Los buenos propósitos que declaramos en Sanya, hoy se están concretando en acciones tangibles que serán de mutuo beneficio para nuestros pueblos.

Si me permiten, quisiera invitarles a hacer un brindis en honor de nuestros distinguidos invitados y del noble pueblo de China.

Señor Presidente de la República Popular de China, República hermana.

Muy distinguida señora.

Muy distinguidos invitados.

Todas y todos:

Quisiera hacer un brindis en honor del señor Presidente de China, de su esposa, de su Comitiva y de todo el pueblo hermano de China, a quienes deseamos prosperidad, alegría y felicidad.

Y hago votos porque este encuentro sea el relanzamiento a una relación que debe deparar al pueblo de China y al pueblo de México prosperidad y desarrollo para nuestros pueblos.

Hago votos porque así sea.

Salud.