Al encabezar la ceremonia conmemorativa de la Batalla de Puebla, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, afirmó que “hace siglo y medio los mexicanos dieron una muestra de valentía, pero sobre todo, nos legaron una lección de unidad y compromiso: los mexicanos se unieron, sin importar su lugar de origen ni su ideología política, para combatir a los invasores”.

“Unidad y compromiso permitirán a nuestra Nación superar cualquier desafío; unidad y compromiso son los principios que hoy alientan a las principales fuerzas políticas y al Gobierno de la República para seguir adelante con la agenda de reformas transformadoras que el país demanda y necesita; unidad y compromiso son dos valores que alentaremos en todo momento para que sociedad y Gobierno movamos a México”, subrayó.

El Presidente Peña Nieto aseguró que la unidad y el compromiso que inspira la Bandera en los mexicanos deben ser permanentes, y se requieren no sólo en los tiempos de guerra, sino también en los tiempos de paz. Tengamos presente que la Nación se defiende y se construye todos los días, destacó.

Antes de tomar la protesta al personal del Servicio Militar Nacional, clase 1994, anticipados, remisos y mujeres voluntarias, el Titular del Ejecutivo Federal dijo que México está listo para despuntar y acelerar su desarrollo, y que el mundo reconoce que hoy está surgiendo un México nuevo que deja atrás los obstáculos “y que hace un México optimista de sus oportunidades y determinado a aprovecharlas, un México con la voluntad y la capacidad de triunfar en el orden internacional”.

“Hoy se está construyendo el México del siglo XXI, el que enfrenta con decisión sus problemas, un México que poco a poco se libera de las ataduras que hasta ahora le han impedido crecer a su verdadero potencial. En este México de hoy, dejemos que nuestra historia nos inspire y nos motive para asumir la responsabilidad que a todos nos corresponde”, añadió.

Señaló que en la histórica batalla del cinco de mayo de 1862, los mexicanos demostraron “lo que podemos lograr como país cuando estamos dispuestos a anteponer el bien superior de la Nación a cualquier otro interés; pudieron más la unidad y el patriotismo de los mexicanos que la ambición de un imperio”.

Precisó que a la distancia de estos gloriosos acontecimientos “los mexicanos de hoy nos hemos propuesto alcanzar un México en paz, en el que las familias gocen de tranquilidad y prevalezca la justicia”.

“Nos hemos planteado construir un México incluyente, en el que nadie sufra por hambre, en el que todos gocen de un piso básico de bienestar. Estamos decididos a impulsar un México con educación de calidad para todos, en el que nuestros niños y jóvenes cuenten con la formación necesaria para escribir su propia historia de éxito”.

Agregó que “nos hemos propuesto generar un México próspero para que nuestra Nación se posicione como una potencia económica emergente y se generen los empleos de calidad que demandan los mexicanos”. Al mismo tiempo, continuó, “hemos resuelto hacer de nuestro país un actor con responsabilidad global, que contribuya solidariamente a resolver los principales desafíos que tiene la humanidad”.

Al término de su discurso, el Presidente de la República depositó una ofrenda floral y montó una guardia de honor al pie del monumento del General Ignacio Zaragoza, para posteriormente presenciar el desfile conmemorativo del 151 aniversario de la Batalla de Puebla.

El Primer Mandatario estuvo acompañado por los integrantes de su Gabinete, así como por el Gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas; el Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena, representante de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; Francisco Arroyo Vieyra, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; y José Rosas Aispuro Torres, Vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.