MODERADOR: Queda en uso de la palabra la Directora de la Escuela Primaria España, profesora Judith Martínez Orobio.

-PROFRA. JUDITH MARTÍNEZ OROBIO: Buenos días.

Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; autoridades que nos acompañan; licenciado Jacobo Zabludovsky; compañeros maestros y maestras de la Escuela España; queridos alumnos y alumnas; y público en general.

Este día es de especial trascendencia para la comunidad escolar pues nos visitan distinguidas personalidades. Y, por supuesto, este evento quedará marcado en la historia de nuestra querida escuela.

La principal meta de la educación es crear a hombres capaces de hacer cosas nuevas y no simplemente de repetir lo que han hecho otras generaciones; hombres creadores, inventores y descubridores: Jean-Piaget­.

Señor Presidente:

Es para nosotros un honor tenerlo en esta institución. Sabemos de los esfuerzos que está realizando en pro de la educación y de la niñez mexicana. Estamos convencidos de que su capacidad mediadora llevará a buen puerto los esquemas que la educación espera.

De nuestra parte, téngalo por seguro, señor Presidente, que sabremos transmitir las bondades de esa transformación educativa y de que sus esfuerzos de Gobierno en ese sentido se verán traducidos en niños y adolescentes mejores, mejores dotados de herramientas para enfrentar los retos de la vida.

Licenciado Emilio Chuayffet Chemor:

Es un honor tener a nuestro máximo representante en ésta, su escuela.

Asimismo, licenciado Miguel Ángel Mancera Espinosa:

Nos congratulamos de recibirlo en esta institución, que se ubica en la demarcación que atinadamente dirige y estamos seguros brindará su apoyo para tener un mejor plantel digno para nuestros alumnos.

Licenciado Jacobo Zabludovsky:

Nos sentimos muy orgullosos de contar con su presencia en ésta, nuestra escuela, que lo vio crecer, donde inició su formación académica. Estas aulas atestiguaron la formación de uno de los periodistas más importantes de este país. Ahora es usted, para los alumnos que están aquí presentes, un ejemplo a seguir, por su calidad humana, sencillez, profesionalismo y alto sentido del deber para con su profesión.

Estamos convencidos que su don y valores darán frutos a nuestra niñez. Los maestros nos esforzaremos por transmitir la enseñanza de vida que usted ejemplifica.

La vida nos enseña que debemos tener memoria. Y esta escuela no olvida a personas que, como usted, han dado al país lo mejor de sí mismos, entregados a la noble labor periodística que por fortuna aún realiza.

Es por ello, que estamos reunidos en ésta su escuela, rindiéndole este merecido homenaje a sus 70 Años de labor periodística.

Muchas felicidades.

-MODERADORA: Escucharemos a continuación las palabras del licenciado Jacobo Zabludovsky.

-LIC. JACOBO ZABLUDOVSKY: Gracias.

Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, licenciado Miguel Ángel Mancera.

Señor Secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet.
Queridos amigos.

Gracias por estar aquí.

Saludo a Francisco Aguirre, Presidente de Radio Centro.

Saludo a Juan Francisco Ealy Lanz Duret, Director de El Universal.

Saludo a José Antonio González Fernández, entre otros amigos, colegas queridos y respetados.

No creo que ningún mexicano, por lo menos de los que yo he leído o conocido, haya recibido el honor que ahora la generosidad del Presidente de la República y el Jefe de Gobierno me dispensan. Un honor tan grande como el de mi agradecimiento por ello.

Entré a esta escuela, que se llamaba República del Perú M2424. No sé por qué había que poner eso en todas las pruebas.

El señor Chuayffet me podrá aclara, tal vez.

Entré a esta escuela cuando tenía cinco años y medio en 19 34. Gobernaba el Presidente Abelardo Rodríguez.

Y esta escuela la escogió mi papá, por tres razones poderosas: Una, porque era laica. La otra, porque era gratuita. Y la otra, porque estaba muy cerca de nuestra casa. La más cercana a la casa.

Nosotros vivimos ahí, acá. Esas son las casas vecinas. Y los seis años de la primaria yo salía de San Jerónimo 134 para llegar aquí, al 112-Bis, sin bajar de la banqueta.

Y después, los tres años de secundaria, también, de escuela oficial, en esta Secundaria 1 que está en la misma manzana. Ya vivía yo por la calle de Correo Mayor. No tenía que atravesar ni bajarme de la banqueta. Nueve años de ir y venir de las escuelas a mi casa, sin bajar de la banqueta. Fueron algunos de los días más felices de mi vida.
Tuve la oportunidad de saber cómo funcionarios públicos dedicados al trabajo de la educación, dedicados a la labor de formar nuevos ciudadanos, se entregaban a una misión cuando todavía los contagiaba la mística de una revolución transformadora, plasmada en la Constitución de 1917.

Aquí, en este patio, aprendí el Himno Nacional. A fines de 1934, tomó posesión, en diciembre, un nuevo Presidente llamado Lázaro Cárdenas.

Se instituyó la educación socialista. Y el Artículo 3 de la Constitución decía: La educación que imparta el Estado será socialista, y tenderá a dar una imagen real y exacta del universo. Era la norma básica de nuestra educación.

Tal vez por eso, también, aquí nos enseñaron a cantar la Internacional. Era la época en que la letra en español: Arriba víctimas sangrientas, arriba todos a luchar, que sea la raza humana Soviet Internacional. Eso cantábamos aquí.

Y nos ensenaron, también, La Marsellesa, no sé por qué, realmente. Pero lo que no alcanzo a comprender es porque además de enseñárnosla en español, nos la enseñaron en francés. Apenas sabíamos español y ya estábamos diciendo: Allons enfants de la Patrie. Le jour de gloire est arrivé.

Muchos años después supe lo que significaba, pero cuando me la enseñaron la cantaba con fervor.

Tuve en estos seis años los ecos de acontecimientos que marcaron el destino del mundo y de México.

A principios, cuando yo entré al salón de primer año, entró a gobernar Alemania con todos los poderes de un dictador absoluto, Adolfo Hitler y se instaló el nazismo en gran parte de Europa.

En 1935, un año después, un dictador con la demencia de convertir a Italia en un imperio invadió Abisinia, que se defendió heroicamente encabezada por Haile Selassie.

En 1936, un grupo de militares se levanta contra la República legalmente establecida en España, en una guerra que duró tres años y que llevó al poder a Francisco Franco.

En 1938, nos conmovimos los alumnos del quinto año convocados por el Presidente Cárdenas cuando expropió las compañías petroleras.

En 1939, estalla la Segunda Guerra Mundial.

Y en 1940, termina el sexenio, que fue el primer sexenio, después de que los periodos del Poder Ejecutivo eran de cuatro, de Lázaro Cárdenas.

Aquí aprendimos a leer, a escribir, a sumar, a restar, a multiplicar a dividir, pero más que nada aprendimos el valor de la camaradería, del compañerismo por encima de los orígenes y aquí tuvimos la suerte de que nuestros maestros fueran un orgullo y dejaran su huella en generaciones de mexicanos.

Quiero hacer un reconocimiento afectuoso y lleno de gratitud al magisterio nacional. Lo recuerdo, a cada uno de los maestros con el mayor afecto.

Sé que todos queremos escuchar al señor Presidente y al Jefe de Gobierno y aquí voy a terminar.

En uno de estos salones, el primer día que llegué, dentro de un mes hará 80 años, en enero de 1934, la profesora Josefina Huitrón, de primer año, me enseñó lo primero que aprendí para toda la vida: Me enseñó a agarrar un lápiz y marcó mi vida.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Enseguida, el Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, el Jefe de Gobierno del Distrito Federal y el licenciado Jacobo Zabludovsky develarán la Placa Homenaje 70 Años de Trayectoria Periodística del licenciado Jacobo Zabludovsky.

(DEVELACIÓN DE PLACA)

-MODERADORA: Tiene el uso de la palabra el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa.

-DR. MIGUEL ÁNGEL MANCERA ESPINOSA: Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

Señor Secretario de Educación Pública del Gobierno Federal.

Distinguido periodista don Jacobo Zabludovsky.

Directora de la Escuela España, en la que hoy nos encontramos.

Muy distinguidos invitados, todos.

Amigos y amigas de don Jacobo Zabludovsky.

Muy distinguidos niños y niñas que nos acompañan hoy, que le dan realce y, de verdad, alegría y un marco especial a esta celebración.

Para mí es un motivo de satisfacción.

Yo tenía algún mensaje preparado, pero de verdad que la emoción que transmite don Jacobo Zabludovsky obliga a simplemente dejar fluir los sentimientos. Lo que significa Jacobo Zabludovsky para todos nosotros.

Hace 80 años era un niño; un niño con deseos de aprender. Un niño que esperaba que se le dieran todas las herramientas necesarias para después emprender lo que fue y lo que es y sigue siendo una gran trayectoria, y que va dejando huella en México y, por supuesto, en la tarea nada fácil de la información.

Hace 80 años, don Jacobo Zabludovsky platica, esta escuela le dio la educación; una escuela pública. Una escuela que hoy nos inspira a lo que se está construyendo, una transformación en el proceso educativo, un impulso en el que no debemos detenernos. Un impulso por tener educación de calidad.

Hace 80 años esta misma escuela le enseñó a don Jacobo Zabludovsky lo que él platica que ha sido la herramienta más importante de su vida, le enseñó a leer.

Y, también, como anécdota platica que esta escuela le entregó unos lentes, por lo que le permitió leer además.

Don Jacobo Zabludovsky significa veracidad; significa contacto humano; significa la crónica; significa el amigo; significa el padre, el esposo, el abuelo, el compañero. Don Jacobo Zabludovsky significa el colaborador.

Es uno de los hombres con los que yo he tenido el privilegio, la suerte de conversar, que más sabe de la Ciudad de México, que más conoce lo que ha sucedido y lo que se ha vivido.

De manera señalada en esta área, en el área del centro, del Centro Histórico, al que tanto quiere, por el que tanto ha hecho, por el que tanto sigue haciendo. Hoy, don Jacobo Zabludovsky ha aceptado ser el Presidente del Consejo que va a transformar La Merced.

Pero esa es solamente una de las cosas que hace de manera diaria. Todos los días está aportando algo, sigue contribuyendo, sigue informándonos, sigue narrándonos.

Ha hecho crónicas de los eventos más trascendentes para el país. Don Jacobo Zabludovsky significa la esperanza que vemos en los rostros de estos niños que hoy nos acompañan, a quienes seguramente este evento les quedará marcado en la memoria. No todos los días se convive con el Presidente de la República, así que muy seguramente lo guardarán para su futuro.

Pero estar con don Jacobo Zabludovsky, también va a ser algo muy importante, algo que deben guardar y deben atesorar. Es un hombre que ha contribuido para que todos estemos enterados de lo que sucede, y siempre lo ha hecho con valentía, lo ha hecho con gallardía, lo ha hecho honrando la verdad.

Para mí, de verdad, es un motivo de satisfacción poder rendir homenaje a su trayectoria.

La Ciudad de México le tiene un especial afecto, un especial cariño a él, a todo lo que ha hecho, a lo que sigue haciendo, a lo que contribuye.

Dice don Jacobo Zabludovsky, y con esto termino para no extenderme más, dice y dice bien: Que lo ha visto todo; que lo ha contado todo. Pero a México y a esta Ciudad, don Jacobo Zabludovsky le sigue dando, y le seguirá dando, todo.

Así que, muchas felicidades.