Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Presidente de la Mesa Directiva de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión.

Señor Senador Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

Señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

Muy distinguidos señores Gobernadores. Muchas gracias, por estar presentes en este acto tan significativo.

Señores Presidentes de partidos políticos que están hoy, aquí, presentes.

Señores Coordinadores Parlamentarios de distintas expresiones políticas en el Senado de la República y en la Cámara de Diputados.

Muy apreciados miembros de distintas expresiones políticas que están hoy, aquí, presentes en este acto.

Señores representantes y dirigentes del sector social y del sector privado de nuestro país.

Muy distinguidos invitados.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

En uso de las facultades que me otorga la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, este día, teniendo como referencia este acto la presencia de todas y de todos ustedes, he promulgado la Reforma Constitucional en Materia Energética, aprobada por el Congreso de la Unión y la mayoría de las Legislaturas estatales.

A la brevedad, presentaré las Iniciativas de Reforma a las Leyes Secundarias, que invariablemente mantendrán el espíritu audaz y de vanguardia de la Reforma Energética.

Reconozco a los Senadores y Diputados Federales de la 62 Legislatura, así como a los integrantes de las legislaturas locales, por decir: sí, a una Reforma histórica, fundamental para el futuro de los mexicanos.

Una Reforma que iniciará una nueva etapa para el desarrollo del país.

Los felicito, además, por haber demostrado que sí se puede transformar a México en democracia y que sí se pueden hacer cambios de fondo por la vía institucional.

Con responsabilidad y civilidad política, y un minucioso trabajo legislativo, lograron concretar un marco jurídico de avanzada que convertirá a nuestro sector energético en una auténtica fuente de crecimiento económico.

La energética es una de las reformas más trascendentes de las últimas cinco décadas, que ayudará a México a enfrentar con éxito los retos del Siglo XXI.

Es una Reforma que mantiene y asegura la propiedad de la Nación sobre PEMEX, CFE, los hidrocarburos y la renta petrolera; al tiempo que abre nuevas oportunidades para el país.

Con esta Reforma, PEMEX y CFE se fortalecen y modernizan.

Serán empresas productivas del Estado, eficientes, con capacidad y flexibilidad necesarias para cumplir su misión en beneficio de toda la sociedad mexicana.

Los trabajadores de estos dos pilares de la economía nacional pueden estar seguros de que sus derechos laborales están salvaguardados y serán plenamente respetados.

Para quienes trabajan en el sector energético, la reforma significará más y mejores opciones de desarrollo laboral y profesional.

Es una reforma transformadora, que moderniza el marco constitucional para abrir el sector energético a la inversión, a la tecnología y a la competencia, permitiendo que el país cuente con más energía a menores costos.

Con esta reforma se fortalecerá la soberanía nacional y se incrementará la seguridad energética de México.

Con esta decisión podremos explotar en beneficio de los mexicanos los abundantes yacimientos de hidrocarburos que hasta ahora no han sido rentables para PEMEX o a los que aún no tenemos acceso, como los que están en aguas profundas o en las lutitas, como el shale gas.

Con la reforma, el país contará con más recursos financieros del sector privado y tecnologías de punta, para aprovechar sus vastos recursos energéticos sin endeudar al país.

Gracias a la reforma, aumentaremos la producción de petróleo y gas, y lograremos tasas de restitución de reservas probadas superiores al 100 por ciento.

Pero, lo más importante, la reforma permitirá que México crezca más rápido, generando oportunidades de desarrollo y empleo para cientos de miles de mexicanos.

La Reforma Energética elevará la productividad y competitividad de toda la economía nacional. Las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, que son las que generan el mayor empleo, tendrán más energía y a menor precio; serán más rentables, y podrán expandirse y contratar a más personas.

Destaca el impulso que la reforma brinda al contenido local y nacional. Las empresas mexicanas serán parte crucial de la cadena productiva e industrial del sector energético.

La oferta de trabajo especializado crecerá y habrá más oportunidades laborales para los ingenieros y técnicos, formados en las universidades de nuestro país.

Otro aspecto de la mayor importancia de la Reforma Energética es que apoyará la economía de las familias mexicanas, al reducir el costo de la luz y el gas. Esto significa que tendrá beneficios directos en los hogares del país.

Cómo se logrará esto.

Con más inversión.

Se podrá extraer más gas y éste será más barato para los mexicanos. A la vez, se podrá utilizar ese gas para generar electricidad a un costo menor, haciendo con ello que baje el recibo de la luz.

Además, la reforma contribuirá a tener mejores precios de alimentos. Al haber mayor abasto de petroquímicos, se podrán producir más fertilizantes en México, apoyando la reactivación del campo y la producción alimentaria.

Otro punto medular es que la reforma nos ayudará a producir energéticos más limpios y a tener más responsabilidad con el medio ambiente.

Asimismo, se establecen mecanismos para facilitar el despliegue de las energías renovables y la cogeneración.

De esta manera, la Reforma Energética nos ayudará a reducir la emisión de gases de efecto invernadero, en concordancia con los objetivos de la Ley General de Cambio Climático.

La reforma incluye una visión de largo plazo, al establecer el Fondo Mexicano del Petróleo para la estabilización y el desarrollo. Este instrumento financiero tendrá la misión de recibir, administrar y distribuir la renta petrolera, pensando en el presente y el futuro de México.

Su prioridad será acumular recursos para las próximas generaciones y para que el país pueda hacer frente a coyunturas difíciles.

Al mismo tiempo, el fondo promoverá el desarrollo nacional, a través del financiamiento de proyectos en ciencia, tecnología e innovación, infraestructura, becas, energías renovables y un sistema universal de pensiones.

Esto quiere decir que se va a proteger y cuidar la riqueza y el patrimonio de los mexicanos.

Los ingresos que se obtengan de un recurso no renovable, como lo es el petróleo, se invertirán en nuevas fuentes generadoras de riqueza, como son precisamente la educación, la ciencia y la tecnología, la infraestructura y el ahorro público.

En el sector energético habrá mayor transparencia y rendición de cuentas. Por ejemplo, en cuestión de exploración y extracción de petróleo y gas natural, cualquier contrato que otorgue el Estado podrá ser consultado por la ciudadanía y ser sujeto de auditoría.

La Reforma fortalece a los órganos reguladores del Estado, como la Comisión Nacional de Hidrocarburos y la Comisión Reguladora de Energía, dotándolos de personalidad jurídica propia, autonomía técnica y de gestión, así como suficiencia presupuestaria.

En suma, por todos sus beneficios la Reforma Energética es un paso decisivo, en favor de mejores condiciones de vida para todos los mexicanos.

Señoras y señores:

Al asumir la Presidencia de la República dije que las naciones más desarrolladas en algún momento de su historia decidieron dar un gran paso.

Este año, los mexicanos hemos decidido superar mitos y tabúes para dar un gran paso hacia el futuro. A través de sus instituciones democráticas, México se ha pronunciado en favor del cambio y la transformación.

Con esta Reforma mandamos una clara y contundente señal de que México se está transformando en el Siglo XXI para bien de todos los mexicanos. Así se percibe ya en el exterior.

Por ejemplo, el día de ayer una institución líder de información sobre mercados financieros, Standard and Poor’s, elevó la calificación de la deuda soberana mexicana. Entre sus consideraciones destacó el parteaguas que representa para nuestro país la Reforma Energética, que refuerza las expectativas de crecimiento de México en el mediano plazo.

Este análisis refrenda la confianza que existe en las perspectivas de la economía mexicana y el impacto favorable de las reformas transformadoras.

Comienza así una nueva historia para nuestro país. Hemos abierto las puertas de un futuro mejor para todos.

La Reforma Energética beneficiará a los hogares, creará empleos y fortalecerá la soberanía nacional.

Es tiempo de que los recursos energéticos del país sean un factor real de crecimiento, que se sienta y se note en la vida cotidiana de nuestra población.

Estoy convencido de que todas las reformas aprobadas por los legisladores del país marcarán un nuevo capítulo en la historia de México. Un capítulo de cambios y transformaciones para bien de todos los mexicanos.

Reitero mi mayor reconocimiento y felicitación a todos los sectores: al Congreso de la Unión, a las legislaturas locales y a todas las fuerzas políticas del país, que realmente han hecho y han desplegado un gran esfuerzo en armonía y en civilidad política, para darle a México una plataforma mucho más sólida para el crecimiento y desarrollo social y económico de México.

Mi mayor reconocimiento y felicitación.

Y en esta fecha, quiero expresar, desde aquí, mi felicitación a todos los mexicanos, que pueden tener certeza de que, a través de los cambios y transformaciones que se han hecho al andamiaje institucional de nuestro país, 2014 habrá de deparar mayor prosperidad y mayor desarrollo en beneficio de todos los mexicanos.