El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, se reunió hoy con el Secretario de Estado de la Santa Sede, Cardenal Pietro Parolin, con quien dialogó acerca de las políticas de México en materia de migración y de los diversos temas de la agenda bilateral.

En el Palacio Nacional, luego de que el Primer Mandatario de la Nación le impuso la Condecoración del Águila Azteca en grado de Banda, Categoría Especial, el Secretario de Estado de El Vaticano expresó que la Santa Sede aprecia los esfuerzos de México a favor de un trato digno a los migrantes, al destacar la reforma aprobada en 2011, en la que se reconocieron los derechos de los migrantes en territorio mexicano.

El Presidente Enrique Peña Nieto recordó que México no le es ajeno al Cardenal Parolin ya que ha estado presente en distintos momentos de la relación de México con El Vaticano, e incluso acudió a su toma de posesión, en diciembre de 2012, con la representación papal. “Estoy seguro de que tiene usted una particular y especial vinculación, de corazón y mente, hacia nuestro país”, expresó.

Mencionó que el pasado mes de junio se reunió con el Sumo Pontífice durante una visita oficial que realizó a la Santa Sede, encuentro durante el cual invitó al Obispo de Roma a visitar México. Mencionó que el Papa Francisco aceptó la invitación y sólo está pendiente de definir la fecha en que celebrará su visita.

Asimismo, el Presidente Enrique Peña Nieto, agradeció la asistencia del Cardenal Pietro Parolin al coloquio que sobre migración y desarrollo se lleva a cabo en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Dijo que el coloquio ha sido un espacio de reflexión y análisis sobre las responsabilidades de los gobiernos y de la sociedad civil organizada frente a “este fenómeno cada vez más lastimoso para muchas familias en distintos países, que es el de la migración”.

Le expresó que en el Gobierno de la República encontrará disposición para colaborar en temas comunes, “en aras de impulsar el desarrollo social, el bienestar de la sociedad mexicana”.

En la comida que en su honor ofreció el Presidente de México, el Cardenal Pietro Parolin expuso que los principios de la reforma impulsada por México en 2011 “han sido valorados por muchas partes, en cuanto que favorecen los derechos del migrante. Estos mismos principios están orientando la acción de su Gobierno, también de los foros internacionales”.

Dijo que la Iglesia Católica, según la misión que le es propia, apoyará siempre las políticas que van en la dirección de respetar, la dignidad de la persona y sus derechos fundamentales, y se congratuló por la realización del Coloquio sobre Migración y Desarrollo que organizaron conjuntamente la Santa Sede y México, a través de la Secretaría de Relaciones Exteriores.

El Cardenal Parolin transmitió también a la Iglesia de México la gratitud del Santo Padre y de la Santa Sede, en general, por todo lo que a través de sus numerosos centros de acogida hace en favor de los migrantes. “El servicio que la Iglesia lleva a cabo para responder a las necesidades de los migrantes, es la confirmación de la acción del buen samaritano”, expresó.

El Presidente Enrique Peña Nieto y el Secretario de Estado de la Santa Sede celebraron además una reunión de trabajo en el Palacio Nacional.

En el encuentro, estuvieron acompañados por el Secretario de Relaciones Exteriores, José Antonio Meade Kuribreña; el embajador de México ante la Santa Sede, Mariano Palacios Alcocer, y el Jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, Aurelio Nuño Mayer, así como por el nuncio apostólico en México, Christophe Pierre; el Arzobispo de Guadalajara y Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Francisco Robles Ortega, y el director general para América del Norte de la Secretaría para las Relaciones con los Estados de la Santa Sede, Paolo Gualtieri.