El cambio climático es un compromiso de Estado para México, aseveró el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, al participar hoy en la Sesión Plenaria de Jefes de Estado y de Gobierno de la Cumbre sobre el Clima 2014, en el marco de la 69° Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

El Primer Mandatario enfatizó que enfrentar el cambio climático exige el compromiso y la suma de esfuerzos de todas las naciones y de todos los actores, “debemos acelerar el paso para avanzar en el cuidado y la protección de nuestra casa común, de nuestro único hogar, que es el planeta Tierra”.

Subrayó que México le ha dado un importante espacio a este fenómeno en las reformas estructurales, sobre todo en la Reforma Energética, la cual incorpora en la Constitución el criterio de sustentabilidad.

Además, incrementará la producción de gas natural y su importación, acelerando la sustitución de combustóleo y diesel en distintos procesos industriales, incluida la generación de electricidad y el transporte.

Detalló que “dentro de la Reforma Hacendaria, y basados en nuestro compromiso global, el Congreso de México aprobó establecer un impuesto al carbono a los combustibles fósiles; esto, junto con el Registro Nacional de Emisiones, nos permitirá instrumentar un sistema de comercio de emisiones de gases de efecto invernadero”.

También, expresó que esta Reforma alienta la generación de electricidad a partir de fuentes de energía más limpias, al establecer la deducibilidad inmediata de las inversiones en esta industria. Dijo que “en materia de electricidad, impulsaremos redes inteligentes de transmisión facilitando la interconexión para los productores de energías limpias en las zonas con mayor potencial geotérmico, eólico o solar”.

Expuso que con 1.4 por ciento de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, México es un emisor moderado. No obstante, está reforzando sus medidas frente al cambio climático. Detalló que en 2012, entró en vigor la Ley General de Cambio Climático la cual tiene como uno de sus principales objetivos reducir, para el año 2020, un 30 por ciento de las emisiones respecto a la línea de base, así como 50 por ciento, en el 2050, sobre las emisiones del año 2000.

En 2013, añadió, se dio un paso adicional al instrumentar la Estrategia Nacional de Cambio Climático que articula las acciones de mitigación y adaptación para los próximos 40 años; y este año se puso en marcha el Programa Especial de Cambio Climático con medidas precisas a desarrollar durante esta Administración para controlar, por igual, gases de efecto invernadero y contaminantes climáticos de vida corta.

También este año, en paralelo, se estableció el Programa Especial para el Aprovechamiento de Energías Renovables. “Con él, vamos más allá de lo previsto en la ley respectiva al establecer una meta aún más audaz: que en 2018 el 34.6 por ciento de la capacidad de generación de electricidad sea a partir de energías renovables y tecnologías limpias; y con ello, lograr que más de una cuarta parte de toda la energía eléctrica del país provenga de fuentes bajas en carbono”.

Así, nuestro país asume su responsabilidad global con un compromiso sólido de reducción de gases de efecto invernadero, para nutrir el nuevo acuerdo bajo la convención de cambio climático que se adoptará en la Conferencia de París 2015, afirmó.

Ante el Pleno, el Primer Mandatario propuso a la Asamblea General la creación del Panel Intergubernamental del Agua como espacio para desarrollar nuevos trabajos de adaptación, que permitan a los países estar mejor preparados ante el impacto de fenómenos climáticos cada vez más intensos.

“Es importante que todas las naciones del mundo alcancemos juntos en 2015, un acuerdo efectivo y eficaz que incorpore mecanismos financieros robustos en apoyo de las estrategias nacionales de los países en desarrollo”, apuntó.

“Los seres humanos somos la causa del cambio climático, pero también, estoy seguro, podemos ser la solución”, finalizó.