Con el proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, el Gobierno de la República demuestra su respeto por el medio ambiente y su compromiso de cuidar los recursos naturales que corresponden a las futuras generaciones, se aseguró hoy en conferencia de prensa.

Ello, porque contempla obras para garantizar mejores vialidades y transporte, utilizar energías renovables, procesar residuos y aprovechar aguas tratadas. “Es un aeropuerto para los próximos 100 años”, que además será líder mundial en responsabilidad social y ambiental, destacó Eduardo Sánchez Hernández, Vocero del Gobierno de la República.

Será un aeropuerto verde, amigable con el medio ambiente, que brinda también una oportunidad única para resolver problemas que han afectado a miles de familias de la zona por varias generaciones; permitirá rescatar una zona degradada y convertirla en un polo de desarrollo sustentable, enfatizó.

Indicó que por muchos años, los habitantes de Nezahualcóyotl, Ecatepec, Chalco e Iztapalapa, entre otros, han sufrido inundaciones o padecido enfermedades por vivir junto a desagües a cielo abierto, situación que “se resolverá con importantes obras que fortalecerán la infraestructura hidráulica del Valle de México”.

Al subrayar que el proyecto del Nuevo Aeropuerto “probará que el impulso al desarrollo social y económico es compatible con el cuidado al medio ambiente”, puntualizó que gracias a esta gran obra de infraestructura, los habitantes del Valle de México se beneficiarán con más áreas verdes, más agua limpia, mejores vialidades y con menos ruido.

Tendrá un impacto positivo en la calidad de vida de la gente porque:

Transformará el deterioro ecológico de la zona en oportunidades de desarrollo sustentable.

Protegerá la biodiversidad al impulsar negocios y empleos verdes bien pagados.

Ofrecerá un bosque metropolitano más grande que las tres secciones del Bosque de Chapultepec juntas.

El agua será un recurso para el desarrollo y no una fuente de problemas.

Prevé inundaciones: el proyecto ambiental del aeropuerto convierte lo que hoy es un problema para millones de personas, en una solución sustentable.

Utilizará energías limpias como la luz solar y el biogas.

El 70 por ciento del agua que utilizará provendrá de sus propias plantas de tratamiento.

Fuera de Europa, podrá ser el primer aeropuerto con huella neutral de carbono.

Será el primer aeropuerto del mundo en alcanzar la certificación LEED Platinum, la más alta que puede obtener una construcción sustentable.

En la conferencia de prensa, llevada a cabo en el Club Naval Norte, ahondaron en los aspectos ambientales e hidrológicos que comprende el proyecto, los secretarios de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza; de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Juan José Guerra Abud; el Director General de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld Federman; y el Vocero del Gobierno de la República, Eduardo Sánchez Hernández.

Estuvieron presentes también el Subsecretario de Transporte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Carlos Almada López; y el Director General del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, Manuel Ángel Núñez Soto.