-MODERARORA: Me encantaría oír al Presidente Peña Nieto, que ha solicitado, y luego a Felipe, por supuesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Solamente quería agregar a la pregunta que se ha formulado, porque sí creo haber sido yo muy claro, y creo haberlo señalado, ésta no es una alianza política, es una alianza, realmente, de integración económica, social.

Y que, fundamentalmente, se cimienta de valores compartidos y, también, los apunté claramente cuáles eran: Nuestra firme convicción por la democracia, nuestro respeto al Estado de Derecho, que creemos en el libre comercio.

Es decir, buscamos romper las barreras que impidan un libre comercio y una mayor movilidad de bienes, servicios, que puedan prestarse para la población de los países que hoy son fundadores de esta Alianza.

Pero, también, como se ha apuntado aquí con toda claridad, es una alianza abierta. No es una alianza cerrada.

Para todo aquel país que esté en favor de estos principios y de estos valores, y de estas convicciones, creo que, además de tener los elementos que se han establecido como requisitos para ser parte de la Alianza, los acuerdos de libre comercio que debe haber entre los países miembros, etcétera.

Todo esto, sin duda, creo que es una condición de apertura para que poco a poco, y espero yo de manera acelerada, también, pueda haber una mayor integración de toda la región de América Latina y, eventualmente, de toda la América.

Y que esto nos permita, favorezca, realmente, a elevar las condiciones de productividad, que favorezca la inclusión social y la competitividad como región.

(SEGUNDA PREGUNTA)

-MODERADORA: Muy bien.

Sí, por favor.

Allá atrás y luego volvemos para acá.

Por favor.

-SR. JUAN JOSÉ GARRIDO: Buenas.

Juan José Garrido de Perú.

Quería hacerles una pregunta desde el plano institucional.

-MODERADORA: Tu nombre, por favor.

-SR. JUAN JOSÉ GARRIDO: Juan José Garrido de Lima, Perú.

La integración económica, comercial, de las personas evidentemente es algo que todos los países deseamos y promovemos, pero en los planos institucionales hay brechas muy grandes entre los países y mi pregunta es si pudiéramos el día de mañana comenzar a pensar también en algún tipo de interrelación interinstitucional.

Al doctor Larraín, que le gustan los números, le voy a dar algunos: en derechos de propiedad, según el Foro Económico Mundial, Chile está en el puesto 35 y México, Colombia y Perú entre el 75 y el 102; y en independencia judicial Chile está en el puesto 27 y México, Colombia y Perú entre el puesto 90 y 126.

Entonces nuestros países tienen ciertas deficiencias institucionales y hasta qué punto la Alianza puede cubrirlos.

-MODERADORA: Una gran pregunta.

Presidente, yo creo que.

No, por favor. No se peleen.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Señalé a Felipe porque él hizo alguna afirmación que parece además atinada a propósito de la pregunta.

Cada país, yo creo que la Alianza del Pacífico no riñe, ni disputa, ni siquiera releva la soberanía y la responsabilidad que cada gobierno tiene frente a sus propios retos.

En el caso particular de México, entendiendo muy bien los rezagos que tenemos en distintos ámbitos, es precisamente por ello que el año de 2013 fue un año en el que tuvieron lugar reformas de carácter estructural muy importantes, precisamente para acelerar el desarrollo económico de nuestro país, para abatir el rezago social, para lograr mayor inclusión social y estos son retos propios de cada país.

Yo creo que la Alianza del Pacífico, sin duda, establece condiciones para favorecer a esta mayor integración, para favorecer el desarrollo, ya decía yo, económico y social de nuestros países.

Pero también hay que agregar algo, ha favorecido a la creación de un espacio de diálogo entre quienes participamos en la Alianza del Pacífico.

Y yo creo que las experiencias de éxito de cada país es un espacio ideal para poderlas compartir, recoger como experiencias y eventualmente estará en la decisión soberana de cada país cuáles de ellas se convierten en referentes para poder tener lugar en cada nación.

México está haciendo frente a sus propios retos, a sus propios desafíos. No es éste el espacio para compartir lo que se ha venido haciendo, pero creo que además es del dominio público en varios espacios y foros, ya tuvimos espacio para compartirlo. Y es así como estamos trabajando.

Pero creo que la Alianza del Pacífico es un espacio idóneo que favorece al crecimiento, también institucional, para los países miembros y eventualmente cualquier otro país que llegue a sumarse a esta Alianza.

(INTERVENCIÓN FINAL)

Yo diría, se ha dicho aquí ya, yo creo que varios de los componentes y de las grandes aristas que tiene la Alianza del Pacífico, pero apuntaría a una a la que tú has señalado y que yo, como Presidente de México, estoy totalmente en favor de ella, que es un punto de encuentro.

La Alianza del Pacífico puede convertirse en un punto de encuentro, primero, para quienes compartimos los mismos valores, que ya he señalado yo, que eso fue la constante de quienes hemos sido fundadores de esta Alianza del Pacífico. Pero no somos los únicos.

Y yo creo que América Latina está mostrando un nuevo rostro. Ya no es el rostro de las crisis económicas recurrentes. Ya no es el rostro de las crisis políticas y de inestabilidad que se vivían en varios de los países de América Latina.

Sí es todavía rostro de una gran desigualdad social, quizá sea la parte de una constante que hay en toda la región latinoamericana.

Y estos instrumentos, el de la Alianza del Pacífico mismo y los que cada país viene diseñando como parte de política pública, de cambios estructurales, están orientados o deben estar orientados, ésta es la convicción de México, a lograr realmente un desarrollo social mucho más equitativo, una mayor inclusión social.

Y la Alianza del Pacífico, decía yo, punto de encuentro y de referencia para una mayor integración latinoamericana.

CELAC está a la puerta, a la vista, para la próxima semana. Y creo que éste será un tema, no de la Alianza del Pacífico, puede eventualmente ser un referente.

Pero yo cerraría diciendo; es punto más de encuentro que de discordia. Es punto para sumar y multiplicar, más que para dividir y restar.

Y deseo, realmente, que quienes hoy somos países miembros y quienes próximamente, eventualmente, lo sean también, y quienes se sumen a lo largo de este camino, logremos realmente el sueño de hacer una región mucho más productiva de toda la América Latina.

Muchas gracias.