Excelentísimo señor François Hollande, Presidente de la República Francesa.

Muy distinguidos integrantes de la Comitiva Oficial que le acompaña.

Estimados estudiantes.

Amigos de Francia y de México.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

En nombre del pueblo y del Gobierno de México, expreso la más cordial bienvenida al Presidente de la República Francesa, el Excelentísimo señor François Hollande.

Es un alto honor recibirle este día, señor Presidente.

Los mexicanos reconocemos en usted a un líder responsable y moderno, que promueve un orden mundial más equilibrado, al tiempo que trabaja por el crecimiento incluyente de su país, para que ningún francés se quede al margen del desarrollo.

Desde nuestra primera conversación, en Francia, en octubre de 2012, coincidimos en la necesidad de dar un renovado impulso a nuestra relación bilateral. A partir de esa decisión, nuestros equipos iniciaron un proceso de arduo trabajo, que hoy se materializa en los hechos.

Esta Visita de Estado marca el reencuentro entre Francia y México. Simboliza la unidad entre dos naciones que hermanan a Europa y América.

Éste es un día crucial, señor Presidente, porque hoy, frente al mundo, relanzamos nuestra relación, para hacerla más cercana, más fuerte y con mayores beneficios para nuestras sociedades.

Este encuentro es, además, emblemático, porque se enmarca en el 50 aniversario de aquella visita histórica del General Charles de Gaulle a México.

El General De Gaulle fue uno de los más grandes héroes de la Segunda Guerra Mundial, un estadista universal y un defensor permanente de la libertad.

Fue un hombre que dejó una huella imborrable en nuestro país y en el mundo entero. En marzo de 1964 fue recibido por un gran Presidente, don Adolfo López Mateos.

Los mexicanos lo recordamos con especial aprecio, porque a partir de una política exterior activa y visionaria llevó a México al mundo y trajo al mundo a México.

Aquel acontecimiento y el que hoy nos convoca, señor Presidente, demuestran que a Francia y México los unen profundos vínculos históricos, culturales y económicos.

Francia y México se han admirado y respaldado mutuamente por generaciones. Miles de franceses radican en México y miles de mexicanos viven en Francia.

Cada año 200 mil turistas galos disfrutan de sitios en México, como Teotihuacán, Chichén Itzá o Palenque; mientras que cerca de 400 mil mexicanos viajan a Francia a conocer y deleitarse con su cultura.

Hoy, nuestros gobiernos concretarán múltiples instrumentos que profundizan y formalizan la relación de amistad, trabajo y cooperación económica que vincula a franceses y mexicanos.

Señor Presidente:

En esta Ceremonia de Bienvenida recordamos juntos a otro brillante estadista francés, que usted conoció bien, porque se formó a su lado, me refiero a François Mitterrand.

Sobre México, Mitterrand señaló: Nuestra simpatía mutua no es de ayer y no se desvanecerá mañana, porque ha tomado cuerpo a través de la historia de nuestras dos repúblicas. Por eso, ahora podemos y debemos hablarnos a corazón abierto, como lo hacen dos viejos compañeros.

El Gobierno de México hace suyas estas palabras. Lo invito, señor Presidente, a que dialoguemos abiertamente para estrechar, aún más, los lazos entre nuestras naciones.

Con el mismo ánimo de fraternidad que expresaron nuestros Presidentes hace 50 años, trabajemos para que Francia y México afronten juntos los desafíos de nuestro tiempo.

Sea usted bienvenido a nuestro país.