-MODERADOR: Recordamos a los héroes que el 21 de abril de 1914 y el 13 de septiembre de 1847 ofrendaron sus vidas en la defensa de nuestra Patria.

-MODERADORA: Para hacerlo fehaciente, el Primer Mandatario de la Nación pasará lista de héroes de la Heroica Escuela Naval Militar y del Heroico Colegio Militar, seguido por el Toque de Silencio de la banda de Guerra y una Salva de Fusilería, ejecutada por las compañías del Cuerpo de Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: De la Heroica Escuela Naval Militar: Teniente José Azueta.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Virgilio Uribe.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Del Heroico Colegio Militar: Teniente Juan de la Barrera.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Juan Escutia.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Francisco Márquez.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Agustín Melgar.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Fernando Montes de Oca.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadete Vicente Suárez.

-VOCES A CORO: Murió por la Patria.

(TOQUE DE SILENCIO)

(SALVA DE FUSILERÍA)

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Cadetes del Primer Año de la Heroica Escuela Naval Militar:

Protestan seguir con fidelidad esta Bandera, emblema de nuestra Patria, y defenderla hasta alcanzar la victoria o perder la vida.

-VOCES A CORO: Sí protesto.

-PRESIDENTE ENRIQUE PEÑA NIETO: Si no lo hicieren así, que la Nación se los demande.

-MODERADOR: Acto seguido escucharemos las palabras del doctor Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado de Veracruz.

-GOBERNADOR JAVIER DUARTE DE OCHOA: Mexicanos, al grito de guerra. El acero aprestad y el bridón, y retiemble en sus centros la tierra. Al sonoro rugir del cañón.

Estas palabras junto con las notas que integran nuestro glorioso Himno Nacional, tienen el más puro sentido en esta plaza donde hace 100 años, Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar y la sociedad veracruzana, defendieron con su vida, sus ideales y su Patria.

La historia es más que el recuerdo de aquellos que surcaron los grandes momentos de la Patria.

Marca un legado que compromete en la construcción del presente, y traza nuestra ruta hacia un mejor porvenir.

Señor Presidente de todos los mexicanos, Enrique Peña Nieto.

Sea usted bienvenido a Veracruz, en esta fecha que conmemora uno de los capítulos de mayor relevancia en la vida de México y, por ende, de Veracruz.

Lo recibimos con especial orgullo y gran aprecio.

Saludo y felicito a mi Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

Así como a mi General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

Me es muy grato saludar al licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación.

Así como a los distinguidos integrantes del Gabinete del Gobierno Federal.

Señor Presidente Municipal de Veracruz, Ramón Poo Gil.

Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar.

Cadetes del Heroico Colegio Militar.

Cadetes del Colegio del Aire.

Distinguidas personalidades e invitados especiales que nos distinguen con su presencia.

En este sitio, el 21 de abril de 1914, Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar y el pueblo veracruzano dieron la más grande muestra de patriotismo, solidaridad, lealtad, valor y entrega.

Un día de profundo reconocimiento para la libertad y la justicia.

Un día que recuerda que la primera virtud de los mexicanos es la devoción a la Patria.

Honramos la memoria de mexicanos ejemplares: del Comodoro Manuel Azueta Perillos, del Teniente José Azueta Abad y del Cadete Virgilio Uribe Robles, entre muchos otros. Aquí, justamente aquí, en esta plaza, para ellos un sepulcro de honor.

Quienes lucharon y cayeron aquí lo hicieron convencidos del sacrificio por una gran causa. Hicieron lo correcto por defender lo correcto.

La defensa de Veracruz convocó por igual a Cadetes, mujeres y hombres de esta ciudad en una muestra de unión, como lo hemos sabido hacer los mexicanos en los momentos cruciales de nuestra historia.

Gesta Heroica en la que demostramos un alto sentido patriótico y un profundo compromiso con México.

Fue ejemplo de voluntad de aquellos que dieron forma a ese México que anhelaba su soberanía plena, donde prevaleciera el imperio del derecho y la paz.

Quedó, así, sellado el reconocimiento a esta ciudad y puerto por ser ya cuatro veces heroica. Tierra donde se ha defendido con valentía y sin temor la soberanía nacional.

Aquí, justamente aquí, donde en 1825, ahí enfrente, en San Juan de Ulúa, cayó el último reducto del imperio español y México ganó su independencia.

Aquí, cuando en 1838 resistimos los ataques del ejército más poderoso del mundo, la Armada francesa.

Aquí, donde en 1847 se combatió con gallardía la primera intervención norteamericana. Y que lo haría una vez más el 21 de abril de 1914.

Aquí mismo, hoy hacemos un reconocimiento de todo el pueblo de México, y por mi conducto del pueblo veracruzano, a una institución que simboliza el valor, la entrega, el patriotismo y la cercanía: la Marina Armada de México.

A 100 años de distancia, el México de hoy es muy distinto al que nos tocó defender, a los valientes Cadetes en aquellas difíciles circunstancias, a diferencia del país amenazado por la desunión e intervención de aquella etapa, surge hoy un México fuerte, que construye lazos de amistad y cooperación. Un México respetado en el mundo, que se inserta con éxito en la agenda global.

La fragilidad y las injusticias de aquel México, han sido reemplazadas por un país de leyes, soberano, orgulloso de su pasado y optimista de su futuro.

A 100 años, hemos hecho de las diferencias acuerdos y de las armas, instrumentos de entendimiento en la búsqueda del bienestar y desarrollo para nuestros pueblos.

Somos un país de instituciones, democrático, con un gobierno que cumple sus compromisos, para dar educación, salud y mejores servicios a sus ciudadanos; que avanza decidido para aprovechar mejor sus recursos energéticos, de competitividad y de telecomunicaciones; que ejerce el Estado de Derecho y cree en la transparencia y la justicia. Hemos construido todos una gran Nación.

Hoy, México se distingue por ser solidario y modelo de responsabilidad global. Ante la comunidad de naciones, hoy nos unen compromisos y objetivos compartidos con ellos; nos une la convicción de sumar esfuerzos para combatir la inequidad, la pobreza, el hambre y a quienes atentan contra la tranquilidad y el bienestar de nuestra gente.

Hoy, la soberanía radica, en buena medida, en nuestra capacidad para proporcionar mejores oportunidades para todos, en contar con instituciones sólidas y eficaces al servicio de la gente.

Hoy, la soberanía estriba en asegurar la tranquilidad y protección para nuestras familias.

Lo que sucedió aquí el 21 de abril de 1914 nos recuerda el esfuerzo y el sacrificio para alcanzar lo que hoy tenemos. Nos recuerda que nada se nos ha dado fácil. Nos recuerda la determinación de los mexicanos de gran templanza en esas horas de grandeza; pero, sobre todo, subraya el compromiso que tenemos para seguir adelante.

Señor Presidente de la República, Enrique Peña Nieto.

Señoras y señores:

La historia pertenece a quienes tienen el coraje y la determinación para cambiar las cosas cuando de la Nación se trata.

Todos estamos llamados, de nueva cuenta, a responder a México, a honrar a quienes en su momento actuaron para lograr las grandes transformaciones y alcanzar un mejor destino.

Como pocas veces en la historia, nos encontramos ante la gran oportunidad de transformar a México. Están sentadas las bases.

El Presidente Enrique Peña Nieto ha impulsado las reformas estructurales necesarias para que el país sea competitivo, exitoso y tenga un desarrollo sostenido. Con responsabilidad histórica, ha actuado pensando en México y en los mexicanos.

Es tiempo de acelerar el paso en este propósito compartido.

Hoy, la ruta hacia el México justo y próspero nos convoca a unir esfuerzos y a dar los resultados que la sociedad demanda.

Señor Presidente:

Veracruz es y seguirá siendo tierra de compromiso y lealtad.

Veracruz está con usted en la firme decisión de aprovechar las oportunidades que tenemos frente a nosotros y salir adelante, como ha quedado inscrito en el Primer Ayuntamiento de América.

Veracruz, centinela sin relevo de la Patria.

-MODERADORA: A continuación escuchemos al Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

-ALMIRANTE VIDAL FRANCISCO SOBERÓN SANZ: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas; señora Angélica Rivera de Peña.

General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional; doctor Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado de Veracruz.

Distinguidos integrantes del Gabinete y funcionarios que nos acompañan; honorables integrantes del Cuerpo Diplomático acreditados en nuestro país.

Personal y Almirantes; Generales; Jefes; Oficiales; Cadetes; clases; tropa y marinería.

Apreciables representantes de los medios de comunicación.

Damas y caballeros.

Es un gran honor estar en este heroico puerto, cuyo escenario fue testigo de la valentía el pundonor con el que los Cadetes de la Escuela Naval Militar, y el pueblo de Veracruz defendieron el territorio nacional un día como hoy, en 1914.

Doy mi más respetuoso saludo a nuestro Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas y Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, así como a su distinguida esposa, la señora Angélica Rivera de Peña.

Su presencia en esta conmemoración nos honra y engalana.

Agradezco de manera especial al General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

Y al doctor Javier Duarte de Ochoa, Gobernador del Estado de Veracruz, por su participación y apoyo solidario en la realización de este evento.

También, doy mi reconocimiento a las autoridades civiles, navales y militares.

A nuestros invitados especiales.

Y al público asistente, por acompañarnos a conmemorar tan importante ocasión.

A lo largo de su historia, nuestra Nación ha enfrentado momentos adversos, y ante tales dificultades, los mexicanos hemos dado claras muestras de unión.

México recuerda hoy con honor y orgullo uno de los acontecimientos navales más nobles de su historia.

Marinos y veracruzanos nos unimos este 21 de abril para conmemorar los 100 años de la Gesta Heroica del Puerto de Veracruz.

Ante el inminente desembarco de las tropas norteamericanas, Cadetes de la Escuela Naval Militar, autoridades que se encontraban en el puerto y pobladores de Veracruz, mostraron su indignación e inconformidad.

El noble sentimiento de defender a México, los llevó a hacer frente a un desigual invasor.

Desde un principio, la desventaja fue clara. Sin embargo, ante la audaz arenga que hiciera el Comodoro Manuel Azueta, los Cadetes respondieron las hostilidades y causaron numerosas bajas a las tropas invasoras.

Ante la fuerte ofensiva de los jóvenes Cadetes, y para evitar más pérdidas, el enemigo se vio obligado a utilizar el poder de su artillería naval. Sólo así pudieron debilitar las defensas apostadas en la Escuela Naval Militar.

A pesar de su corta edad y de que todo estaba en contra, los Cadetes pusieron de manifiesto la lealtad que tenían por su Patria.

Su entrega por México incluyó su vida misma.

Tal fue el caso del cadete Virgilio Uribe Robles, quien fue gravemente herido mientras ponía una nueva carga en su fusil.

Su caída motivó al resto de sus compañeros para la continuar la defensa del puerto.

En otro acto de heroísmo, el Teniente José Azueta Abad, en desafiante brava actitud, causó grandes bajas al enemigo.

El Cadete Virgilio Uribe Robles; el Teniente José Azueta Abad; el Comodoro Manuel Azueta Perillos; el Director de la Escuela Naval Militar, Capitán de Fragata Rafael Carreón; los Cadetes Eduardo Colina y Jorge Alacio Pérez; los Tenientes Coroneles Albino Rodríguez Cerrillo y Manuel Contreras; el policía Aurelio Monfort; el carpintero Andrés Montes Cruz.

Así, como todas las mujeres y hombres que defendieron a México en aquella jornada del 21 de abril de 1914, se cubrieron de gloria al escribir con patriotismo y valentía sus nombres en las páginas de nuestra historia. Por ello, deben ser un ejemplo de valentía y heroísmo para la juventud y la niñez de nuestro país.

En aquella jornada aprendimos que nuestro futuro dependía de la defensa de nuestra libertad e independencia; a partir de este instante, decidimos sumar esfuerzos, mirar el horizonte y construir nuestro desarrollo en paz, con respeto a todas las naciones, con instituciones que permitieran mantener nuestra seguridad nacional.

La razón histórica estuvo de nuestra parte. Los adversarios de ayer son hoy socios en la defensa de nuestros intereses comunes.

Jóvenes Cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar:

En esta fecha histórica, con la presencia de nuestro Comandante Supremo, han jurado Bandera, han jurado lealtad, comenzando así una nueva etapa en la que se prepararán para dar lo mejor de ustedes al servicio de la Patria.

Tomen como ejemplo las acciones del Cadete Virgilio Uribe Robles, del Teniente José Azueta Abad, y de los heroicos defensores de Veracruz.

Ustedes, al igual que ellos, deberán superar con voluntad, dedicación y entrega los retos que implica la carrera de las armas.

Sigan adelante con la convicción de que ustedes son herederos de quienes forjaron una Nación grande y fuerte.

Sigan adelante con la firme convicción de engrandecer nuestra noble institución, y escribir con valentía, pero, sobre todo, con inteligencia, nuevas páginas en nuestra historia.

Señor Presidente:

Las Fuerzas Armadas valoramos su apoyo.

Su respaldo nos motiva y alienta a seguir adelante.

Cumplir con nuestro deber y defender los intereses supremos de la Nación es la razón por la que soldados y marinos operamos todos los días hombro con hombro.

Tenemos muy claro que no debemos permitir que el flagelo de la delincuencia interrumpa las aspiraciones de los mexicanos que buscan vivir en paz.

La caída en los últimos meses de los principales delincuentes nacionales que se sentían intocables, es una muestra de los resultados que hemos obtenido con su política de seguridad y procuración de justicia.

Reiteramos nuestro agradecimiento al Jefe del Ejecutivo Federal por el apoyo irrestricto y la confianza que nos brinda en los esfuerzos para la modernización de las Fuerzas Armadas.

Durante su mandato uno de los firmes objetivos de la Secretaría de Marina es continuar con la modernización de todos y cada uno de los componentes que la constituyen, ya que contar con una Armada moderna, eficiente y eficaz incrementará nuestra capacidad para salvaguardar la soberanía del país y combatir las actividades ilícitas.

Hoy, como hace 100 años, la Armada de México seguirá siempre leal, actuando con valor y patriotismo, con inteligencia y coordinación para llevar a nuestro país hacia un mejor futuro.

Como hace 100 años, hoy la Armada de México nunca bajará la guardia en la defensa de la soberanía nacional.

En suma, señor Presidente.

Señoras y señores:

La Armada está presente y lista.

La Armada está presente y lista para proteger la libertad y la seguridad de todos los mexicanos.

La Armada está presente y lista para honrar a la patria y a sus instituciones.

La Armada está presente y lista para servir a México en la tierra, en el aire y en el mar.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO, SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)