Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar en este acto a los integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

Al señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Al señor Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Y a todos los Gobernadores que gentilmente nos acompañan en este acto que, sin duda, deja muy en claro la ruta de trabajo y, sobre todo, de desarrollo de infraestructura para todo el país.

Me da mucho gusto saludar, también, en este acto a representantes y dirigentes de distintas organizaciones empresariales.

A representantes del sector privado, del sector social.

A Legisladores Federales, tanto Senadoras y Senadores de la República; como Diputadas y Diputados Federales.

A servidores públicos que participan dentro de este gran esfuerzo, que es impulsar infraestructura para el desarrollo del país.

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación:

En mi intervención trataré de hacer una apretada síntesis de lo que ya ha sido expuesto a ustedes a través de quienes me han antecedido en el uso de la palabra.

Espero me tome menos tiempo del que ha tomado a todos la participación y presentación del Plan Nacional de Infraestructura.

El desarrollo de infraestructura, sin duda, es la forma más tangible y concreta de transformar una Nación.

Hoy, gran parte de la competitividad, del crecimiento económico y del bienestar social de los países, está determinado, precisamente, por la cobertura y calidad de su infraestructura.

Me refiero a contar con instalaciones de vanguardia, aeropuertos, carreteras, puertos, telecomunicaciones, trenes, centrales eléctricas, complejos petroleros, gasoductos, presas, hospitales, equipamiento urbano y desarrollos turísticos, entre otras.

Actualmente, no obstante el esfuerzo de varias generaciones, la infraestructura que tenemos aún no es suficiente para el tamaño e importancia económica de México.

A pesar de ser la décimo cuarta economía del mundo, en calidad de infraestructura, ocupamos el lugar 64 entre 148 países de acuerdo al Índice Global de Competitividad del Foro Económico Mundial.

La experiencia internacional es clara: a mayor y mejor infraestructura, hay más oportunidades de atraer inversiones productivas, generar empleo y mejorar los ingresos de las familias.

El desarrollo de infraestructura permite que los países sean más prósperos y, al mismo tiempo, más incluyentes.

Las obras cierran brechas de desigualdad, que dividen a las personas, grupos sociales y regiones. Por eso, México no puede quedarse atrás.

En esta Administración ya hemos iniciado una nueva era en la construcción de grandes obras y el desarrollo de proyectos estratégicos, en toda la geografía nacional.

En este propósito, hoy presentamos el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, en los términos establecidos en el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018.

Este documento es la hoja de ruta que ya guía nuestros esfuerzos, para edificar el México moderno y competitivo que queremos todos los mexicanos. Es la estrategia general para construir las obras y concretar los proyectos que contribuyan de manera importante a liberar el potencial de nuestro país.

Sus proyecciones incorporan los efectos positivos de las reformas transformadoras que hemos impulsado, particularmente la Energética, la Financiera, la Hacendaria y la de Telecomunicaciones.

Asimismo, considera las oportunidades derivadas de nuestra estabilidad macroeconómica y la solidez de nuestras finanzas públicas.

En este sentido, el programa identifica con precisión las fuentes de financiamiento, públicas y privadas, para cada sector. Esto es fundamental para asegurar la realización de las obras y brindar mayor certeza a los agentes económicos y, sobre todo, y lo más importante, a la ciudadanía.

Además, el programa que hoy presentamos tiene un enfoque integral, transversal y social. Por primera vez, se incluyen seis sectores estratégicos: comunicaciones y transportes, energía, hidráulico, salud, desarrollo urbano y vivienda, y turismo.

Cada sector cuenta con un monto de inversión total y un objetivo general, que me gustaría, brevemente, compartir con ustedes:

Sector de comunicaciones y transportes. En esta materia, se han comprometido inversiones por más de 1.32 billones de pesos.

El objetivo es contar con una infraestructura y una plataforma logística modernas, que fomenten una mayor competitividad, productividad y desarrollo económico y social.

Queremos consolidar a México como un gran centro logístico global de alto valor agregado y, para ello, se aprovechará de manera integral su privilegiada ubicación geográfica, su amplia y creciente red de Tratados de Libre Comercio, así como su probada capacidad exportadora de calidad mundial.

Para ilustrar la trascendencia de este rubro, vale la pena destacar proyectos como los trenes de pasajeros México-Querétaro y México-Toluca, así como el Tren Transpeninsular, en Quintana Roo y Yucatán, y de igual forma la ampliación del Tren Eléctrico de Guadalajara y el Metro de Monterrey. También se concretarán diversos proyectos ferroviarios para el transporte de mercancías.

Además, se fortalecerán los ejes troncales que cruzan al país, con obras como la Autopista Tuxpan-Tampico, en Veracruz; y se construirán nuevas autopistas, como la Atizapán-Atlacomulco, en el Estado de México.

Para facilitar la movilización de personas y mercancías, se ampliarán los puertos de Veracruz, Altamira y Lázaro Cárdenas, y se modernizará el de Mazatlán. También se ampliarán los aeropuertos de Monterrey y Lázaro Cárdenas.

Asimismo, para cerrar la brecha digital entre los mexicanos se respaldará la instalación de una red nacional compartida de banda ancha; el acceso universal a Internet en 250 mil espacios y sitios públicos; y la operación plena del Sistema Satelital MEXSAT.

En el sector energía. En este sector se prevén inversiones por prácticamente 3.9 billones de pesos. El objetivo es generar la infraestructura necesaria para contar con energía suficiente, de calidad y a precios competitivos.

Entre las acciones previstas, destacan las inversiones en recuperación mejorada de los campos petroleros de Ku-Maloob-Zaap y Cantarell, en costas de Campeche; y para aumentar la capacidad productiva en la Cuenca de Burgos, en Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas.

Para darle mayor valor agregado a nuestros productos petroleros y reducir la dependencia del exterior, se acelerará la modernización de las refinerías de Madero, Minatitlán, Salamanca, Salina Cruz y Tula.

Igualmente, a fin de garantizar el abasto de gas natural a la industria nacional y a las plantas generadoras de electricidad, se desarrollará, como aquí ya se ha anunciado, un Plan Nacional de Gasoductos.

Con respecto a la generación de electricidad, se impulsarán todas las fuentes de energía. Destaca, entre ellas, la construcción de una planta de ciclo combinado, en Nuevo León; dos hidroeléctricas, en Chiapas y Nayarit; seis centrales eólicas, en Oaxaca; y 16 campos solares, en el Norte del país.

En cuanto a Infraestructura Hidráulica, la inversión prevista rebasa los 415 mil millones de pesos. El objetivo es incrementar la infraestructura hidráulica, tanto para asegurar agua destinada al consumo humano y también de riego agrícola, como para saneamiento y protección contra inundaciones.

En este marco, se construirán obras como la Tercera Línea de Conducción del Sistema Cutzamala, en beneficio de los habitantes del Valle de México; el Acueducto Monterrey VI; y el Proyecto El Zapotillo, este último en apoyo de León, Guanajuato.

También destaca la construcción de presas, como la de Santa María, en Sinaloa; plantas desalinizadoras, en Baja California Sur; y el Canal Centenario, en Nayarit.

Además, se concluirán las obras del Túnel Emisor Oriente y del Plan Hídrico Integral de Tabasco, para reducir el riesgo de inundaciones catastróficas en el Valle de México y en la Ciudad de Villahermosa, respectivamente.

Finalmente, se contemplan múltiples plantas de tratamiento de aguas residuales, en las que sobresale la de Atotonilco, en el Centro del país.

En el sector salud. En este cuarto renglón se prevén inversiones por un monto de 72 mil 800 millones de pesos.

El objetivo es contribuir a fortalecer y optimizar la infraestructura interinstitucional en salud, para garantizar el acceso efectivo a servicios de salud con calidad.

En este propósito, se fortalecerá la infraestructura en tres niveles de atención. Destaca la ampliación del Hospital General de México y la construcción de la nueva torre de hospitalización del Instituto Nacional de Cancerología, en el Distrito Federal; así como la edificación de hospitales regionales de alta especialidad y de carácter general.

Igualmente, el Instituto Mexicano del Seguro Social y el ISSSTE construirán hospitales en distintas entidades del país.

En el sector desarrollo urbano y vivienda. En esta materia, se prevén inversiones por 1.8 billones de pesos.

El objetivo es impulsar el desarrollo urbano y la construcción de viviendas de calidad, dotadas de infraestructura y servicios básicos, con el acceso ordenado del suelo.

Y, finalmente, turismo. En este renglón, se prevén inversiones por más de 180 mil millones de pesos.

El objetivo es desarrollar infraestructura competitiva, que impulse el turismo como eje estratégico en la productividad regional y detonador del bienestar social.

Con ese fin, se ampliará y actualizará la infraestructura turística del país. Se brindará especial atención al fortalecimiento de los Centros Integrados Planeados del Pacífico, al rescate de playas y centros históricos, así como a la consolidación de nuestros Pueblos Mágicos.

En el rubro turístico sobresale el desarrollo de Centros Integralmente Planeados, en las zonas arqueológicas de Calakmul, Chichén Itzá, Palenque y Teotihuacán.

En conjunto, el Programa Nacional de Infraestructura prevé una inversión global de 7.7 billones de pesos. Para ser aún más precisos, se trata de una inversión de 7.7 millones de millones de pesos.

Para poner en perspectiva esta cifra, es como si todos y cada uno de los mexicanos, aportáramos alrededor de 70 mil pesos, para construir las obras que necesita el país.

Como se puede observar, el desarrollo de infraestructura es una de las máximas prioridades del gasto público. Es una de las decisiones de gobierno más trascendentes, para detonar el crecimiento del país y mejorar la calidad de vida de todos los mexicanos.

En este sentido, el Programa Nacional de Infraestructura 2014-2018, también promueve el desarrollo de cada región con acciones específicas y diferenciadas para el Norte, Centro y Sur-Sureste de México.

Por ejemplo, como aquí ya se ha expresado, en la región Sur-Sureste, vamos a impulsar del orden de 189 proyectos, con una inversión de prácticamente 1.25 billones de pesos, para detonar su potencial turístico, agropecuario, energético e industrial; así como para fortalecer su conectividad.

Sin considerar los proyectos de alcance nacional, ésta es la región donde realizaremos el mayor gasto de inversión en proyectos estratégicos, para aumentar las oportunidades de superación y mejorar la calidad de vida de todos sus habitantes.

Señoras y señores:

Con las obras del Programa Nacional de Infraestructura estamos cambiando el rostro de México y construyendo juntos, literalmente, un mejor futuro para todos.

Al concluir esta Administración, queremos una Nación mejor comunicada, con carreteras en buen estado y autopistas de altas especificaciones en los ejes troncales; con tránsito vehicular más fluido en las grandes ciudades, gracias a libramientos, distribuidores viales y segundos pisos.

Escribiremos un nuevo capítulo en la historia del transporte en nuestro país, con modernos trenes de pasajeros conectando a nuestras ciudades; con buques de gran calado, zarpando de puertos de clase mundial; y con más vuelos comerciales, despegando de aeropuertos renovados.

Será un México con acceso generalizado a Internet de alta velocidad; con mejores servicios de telefonía, televisión y radio, apoyados por modernos satélites.

Tendremos pozos petroleros en aguas profundas; instalaciones para explotar el gas shale; modernas hidroeléctricas y plantas de ciclo combinado; así como extensos gasoductos, llevando gas natural a los principales centros industriales.

Será un México con mayor acceso a servicios de salud; con ciudades que aseguren servicios básicos a todos sus habitantes; con renovados centros turísticos que fomenten el desarrollo regional.

Éste es el México moderno, dinámico y de progreso que veo, y es el México que juntos ya estamos construyendo.

Muchas gracias.