Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar al señor Harald Krüger, miembro del Consejo de Administración de BMW, a quien le damos la más cordial bienvenida, junto con los demás directivos que lo acompañan, ante este importante anuncio de inversión en nuestro país.

Quiero saludar al señor Gobernador del Estado de San Luis Potosí, entidad a donde irá esta inversión que hoy se anuncia, de más de mil millones de dólares y que, sin duda, va a contribuir a la generación de empleos en San Luis Potosí y, a partir de ahí, de más empleos en México.

Saludo a los integrantes del Gabinete Legal del Gobierno de la República.

A nuestros muy distinguidos invitados que hoy nos acompañan.

A legisladores federales que están presentes entre nosotros; a dirigentes sindicales que hacen posible, precisamente, este clima de armonía y de paz laboral que favorece, precisamente, a la atracción de inversiones.

Saludo a trabajadores de esta importante empresa global; a proveedores; a distribuidores de la misma, que están presentes en este importante anuncio.

Señores representantes de los medios de comunicación:

México es una de las economías más abiertas del mundo. Nuestro comercio internacional es equivalente al 60 por ciento del Producto Interno Bruto, y con tratados de Libre Comercio con 45 países, tenemos acceso preferencial a un mercado potencial de más de mil millones de consumidores.

Gracias a nuestro creciente y mejor preparado capital humano, nuestras exportaciones manufactureras llegan más lejos y cada vez son más avanzadas e intensivas en tecnología.

Vale la pena recordar, para no ser omisos, y sobre todo para dar dimensión y contexto al momento en que ocurre esta inversión y varias más que han tenido lugar en estos últimos meses.

Recordemos que apenas en 1980, el 67 por ciento de nuestras exportaciones eran petroleras y sólo 20 por ciento eran manufactureras.

Hoy, la distribución de nuestras exportaciones es totalmente inversa.

Las exportaciones petroleras representan apenas el 13 por ciento, mientras que las manufacturas alcanzan el 83 por ciento.

De manera particular, el sector automotriz genera 26 por ciento de las exportaciones totales. Esto refleja cómo el país se ha venido modernizando, fortaleciendo su presencia en actividades de mayor valor agregado.

Y por todas estas condiciones, México es un atractivo destino para invertir y una de las plataformas más competitivas para producir y exportar vehículos y autopartes.

El testimonio que ha dado el señor Krüger así lo deja sentir nuevamente.

Somos, efectivamente, un país que tiene un ambiente y un clima de negocios favorable para atraer inversiones; tenemos políticas económicas que favorecen, precisamente, a las inversiones; tenemos un clima de paz laboral que también contribuye a las inversiones; tenemos capacidades y habilidades en nuestro capital humano, en nuestros trabajadores, cada vez más sólidas y fortalecidas, que también hacen posible atraer más inversiones.

La conjunción de todos estos factores está favoreciendo a que México sea un destino cada vez más atractivo y más rentable para la inversión extranjera y nacional.

Así lo demuestran las empresas globales que hoy confían en nuestro país para expandir sus operaciones.

Celebro que esta empresa BMW, haya decidido establecer su primera planta de manufactura avanzada en nuestro país, justo en este año 2014, que es un año emblemático para esta empresa, que cumple 20 años de presencia en México.

Aunque ya se ha expresado, quiero reiterar la dimensión de este proyecto.

La nueva planta tendrá capacidad para producir 150 mil unidades anuales, tanto para el mercado nacional como el de exportación.

Esta cifra equivale prácticamente al 10 por ciento de las ventas mundiales de autos que tiene esta empresa y que en 2013 alcanzaron un millón 650 mil vehículos.

Y más importante aún es que esta inversión, de más de mil millones de dólares, generará en el corto plazo mil 500 nuevos empleos directos. Así es como BMW, de esta manera, multiplica por siete el número de empleos directos que actualmente se generan en México en esta empresa.

Esta decisión es resultado de un amplio análisis que concluyó que México, y que particularmente San Luis Potosí, son la opción más competitiva para el desarrollo de esta planta.

Por eso, quiero felicitar a San Luis Potosí, a su gente, a su autoridad, al Gobernador del estado, por hacer posible que esta entidad sea la destinataria de esta importante inversión, que va a generar empleos en San Luis Potosí, que va a impulsar el desarrollo industrial de San Luis Potosí y, sobre todo, que va a generar empleos bien remunerados para los potosinos.

Esto permitirá, también, que San Luis Potosí se integre a este ritmo y a esta sinergia, a esta conjunción de esfuerzos que en todo el país estamos realizando para impulsar el desarrollo económico, el desarrollo social y contribuya todo ello a generar condiciones de mayor bienestar para las familias mexicanas.

Este proyecto, además de incrementar nuestra relación económica con Alemania, por cierto, nuestro primer socio comercial de la Unión Europea, también, fortalecerá la presencia de México en el mercado global de vehículos de lujo.

La fabricación de autos de este segmento que exige los más altos estándares de calidad y tecnología de punta, demuestra que el perfil productivo de México está evolucionando.

Por eso, porque estamos evolucionando y porque estamos cambiando, es posible atraer este tipo de inversiones que demandan esta alta calidad y mayor exigencia tecnológica, y que estamos mostrando ante el mundo que México está a la altura de generar estas inversiones.

Hemos ingresado con éxito en las áreas de ingeniería, desarrollo y diseño automotriz, donde destaca el talento de nuestra gente joven, emprendedora y altamente capacitada.

La competitividad de nuestros costos de producción y ventajas logísticas, como son la cercanía con un mercado, el mercado consumidor más importante del mundo, el de Estados Unidos, con nuestros ferrocarriles y puertos, han fortalecido la cadena productiva de la industria automotriz de nuestro país.

Todo ello posiciona a México como un proveedor de vehículos para todo el mundo, y ya no sólo para la región de Norteamérica.

Para continuar impulsando esta actividad, el Gobierno de la República y los empresarios del sector, trabajan en las cuatro áreas de la agenda de la industria automotriz: fortalecer el mercado interno, mejorar el entorno de negocios, ampliar el acceso a mercados internacionales e impulsar la investigación, el desarrollo tecnológico y la innovación.

Siendo indispensable este enfoque sectorial, en esta Administración hemos decidido ir más allá y elevar la competitividad de toda la economía mexicana.

Justamente ese es el propósito de las reformas transformadoras, muchas veces citadas y referidas, y que se han concretado gracias a la participación responsable de los legisladores y de todas las fuerzas políticas.

Estos cambios de fondo fomentarán la productividad de nuestros trabajadores, permitirán tener un capital humano mejor preparado y más innovador; incrementar la cobertura y calidad de los servicios digitales.

Igualmente, las reformas asegurarán al país y a su planta productiva, el abasto de energéticos a precios más competitivos, y también contribuirán a que el Estado tenga mayores recursos para invertir en infraestructura, como en ferrocarriles, autopistas, puertos, aeropuertos, lo mismo, que es uno de los grandes objetivos de esta Administración, en investigación y desarrollo.

De esta manera México está enviando un mensaje claro al mundo, nos estamos transformando para crecer y atraer inversiones, que generen empleos bien pagados y eleven la calidad de vida de nuestra población.

Señoras y señores:

Hoy nos reúne el anuncio de una importante inversión de más de mil millones de dólares.

Apenas la semana pasada otras empresas automotrices globales competidoras de BMW y de todas las marcas que están en este mercado automotriz, anunciaron otra inversión por mil 240 millones de dólares para establecer dos plantas en otra entidad cercana a San Luis Potosí, que es Aguascalientes.

Estos hechos reafirman el creciente liderazgo de México en el mercado global de automóviles, donde ya destacamos como el octavo productor y el cuarto exportador del mundo, así como el segundo exportador de productos automotrices hacia los Estados Unidos.

En 2013 la industria automotriz del país volvió a romper récord al producir más de tres millones de unidades y exportar más de 2.5 millones de ellas. Esta tendencia positiva se mantiene este año.

De acuerdo a datos de INEGI, en los primeros cinco meses de 2014, el valor de nuestras exportaciones automotrices superó los 42 mil 500 millones de dólares; es decir, creció más de 10 por ciento respecto al mismo periodo del año anterior.

Y detrás de estas cifras, que es lo que no podemos olvidar, hay un gran sentido social, hay cientos de miles de familias que viven de esta actividad, y afortunadamente en este rubro del empleo, también hay resultados positivos.

Entre abril del 2013 y abril del 2014 el personal ocupado en la fabricación de automóviles y camionetas de manera directa, creció casi 13 por ciento, el equivalente a más de seis mil nuevos empleos.

Quiero, además, destacar que este entorno favorable para atraer inversiones se está registrando en distintos ámbitos y campos de la economía productiva.

Esto, insisto, acredita que México es un país confiable para las inversiones nacionales y extranjeras.

Hemos venido acreditando y testimoniando, ante la opinión pública, varios anuncios de inversiones que se han realizado y que, estoy seguro, seguiremos viendo en el paso de los días más inversiones que van a venir a detonar más empleo, y empleos mejor pagados.

Solamente déjenme compartirles que desde el inicio de esta Administración, en el sector automotriz se han detonado 32 nuevos proyectos, y que esto ha implicado una inversión de más de 13 mil millones de dólares.

Pero esto que estamos compartiendo no sólo lo vemos en el sector automotriz. Lo vemos en los otros sectores de la economía. Lo cual resulta alentador, porque vienen a consolidar a nuestro país con esta fuerza, con estos factores a los que ya me he referido que, sin duda, contribuyen a que el país siga creciendo y siga desarrollándose.

Contribuyen a que México siga siendo ese destino para generar inversión productiva que, tanto nacional como extranjera, genere más empleos y más desarrollo.

Y eso se vea acrecentado con las inversiones que se hacen de parte de los gobiernos en todos los órdenes, precisamente para elevar la competitividad de nuestro país.

Esto acredita que los esfuerzos que se están realizando van en la ruta correcta.

Quiero, nuevamente, agradecer y dejar constancia de reconocimiento a esta empresa global, a BMW, por su confianza en México.

Porque después de haber hecho un análisis del mundo entero, han decidido invertir en México.

Una importante inversión, construir una importante planta para producir vehículos de alta calidad, y que además van a contribuir a generar empleos en el Estado de San Luis Potosí.

Deseo éxito al desarrollo que tenga BMW en México, como deseo éxito a todas las inversiones productivas que están teniendo confianza en México, las ya hechas, las ya anunciadas, y las que se estarán anunciando, seguro estoy, en todos los días por venir.

Felicidades.

Y muchas gracias.