Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

De manera muy particular a nuestros invitados de honor.

A Miguel Herrera, Director Técnico de nuestra Selección Nacional.

A todos los integrantes que están aquí, presentes.

Y desde aquí, un saludo también a los varios integrantes de nuestra Selección que tuvieron que integrarse ya a sus equipos en los que participan.

A todos, nuestro agradecimiento y nuestro reconocimiento.

Y, sobre todo, la alegría que hoy nos da de poder departir con ustedes, en esta mesa a la que se han unido integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

El señor General Secretario de la Defensa Nacional.

El señor Almirante Secretario.

Distintos Secretarios que integran el Gabinete del Gobierno de la República.

Parte de la familia, mis hijas, y amigos aficionados al futbol, pero, sobre todo, como millones de mexicanos, seguidores de nuestra Selección, y que han creído y siguen creyendo en nuestra Selección Nacional.

Me da mucho gusto el que me den la gran oportunidad de que, al igual que tuviera el alto honor de entregarles el Lábaro Patrio, de hacer el abanderamiento oficial de nuestra Selección, justo antes de partir a Brasil, ahora tenga el alto honor de recibirles en esta Residencia Oficial de Los Pinos, para hacerles justo reconocimiento y expresarles gratitud por lo mucho que hicieron, llevando el nombre de México muy en alto y, sobre todo, causando, entre los mexicanos, una gran emoción.

Como mexicano y como Presidente de la República, estoy muy orgulloso de nuestra Selección Nacional.

Durante la Copa del Mundo, ustedes nos representaron dignamente. Salieron a ganar y a poner muy en alto el nombre de México.

Motivados por su Director Técnico y el liderazgo de su Capitán, jugaron como un solo equipo, con actitud y mentalidad ganadoras.

Los goles de Oribe Peralta, Rafa Márquez, Andrés Guardado, Chicharito Hernández, Giovanni Dos Santos, incluso, los que nos anularon, nos hicieron ponernos de pie y gritar con emoción.

Las atajas de Memo Ochoa, la seguridad de la defensa, la creatividad en la media y los inolvidables festejos del entrenador técnico, el Piojo Herrera, demostraron la entrega y la pasión que nos distinguen a los mexicanos.

Frente a Camerún, Brasil, Croacia y Holanda, ustedes dejaron claro que México es ya un rival de clase mundial y a la altura de los mejores.

De hecho, al concluir el torneo, nuestra Selección se ubica ya entre las 10 principales selecciones del mundo.

Gracias al esfuerzo y entusiasmo de miles de mexicanos, que viajaron y se hicieron sentir en la tribuna, ustedes prácticamente jugaron como locales en Brasil.

Igualmente, y aquí está la prensa, que en uno de los partidos me acompañó la fuente que acompaña al Presidente de la República en todas las giras de trabajo y en todos los eventos públicos. Están aquí presentes.

Y ellos fueron testigos de cómo en cada momento y en todos los lugares en donde pudimos presenciar los partidos de futbol y en los juegos de nuestra Selección, estuvimos acompañando, al igual que millones de mexicanos, a nuestra Selección, con enorme emoción y con enorme orgullo.

Apoyándolos en cada partido, alentándolos desde aquí en cada jugada y, desde luego, celebrando con ustedes cada gol.

En los hogares, en las oficinas, en las plazas públicas y en las redes sociales, nuestra Selección fue motivo de unidad y festejo, de orgullo y esperanza.

Por ello, quiero aquí celebrar la disposición que ha tenido la Federación Mexicana de Futbol para ratificar a Miguel Herrera como Director Técnico de la Selección Nacional.

Confío en que esta continuidad se traduzca en buenos resultados en los próximos torneos, porque desde hoy vamos a empezar a escribir la historia de éxito de nuestra Selección Nacional para Rusia 2018.

Quisiera compartir con ustedes tres últimas reflexiones:

La primera, es que gracias a su buen desempeño, el mundo pudo reconocer en su futbol la transformación positiva que está viviendo México en distintos ámbitos.

La segunda reflexión es lo lejos y la conciencia que tenemos de ello, de lo lejos que podemos llegar como país cuando jugamos en equipo.

Como se los expresé al abanderarlos: la mayor fortaleza de nuestra Selección es su juego en conjunto.

Al igual que en el futbol, la suma de esfuerzos y voluntades será también siempre la mayor fortaleza de México para seguir en la ruta de la transformación y que depare a todos los mexicanos condiciones de mayor bienestar.

Y la tercera reflexión es que en Brasil 2014 ustedes fueron reflejo de la grandeza y el talento de los mexicanos.

Deben sentirse orgullosos de su desempeño y seguir apuntando a lo más alto, ya que portaron los colores de México con patriotismo, honor y gallardía.

Ha concluido ya el Mundial.

Lamentablemente, como todos queríamos, no llegó aquí la Copa del Mundo.

Iremos por ella a Rusia, en 2018.

Pero aquí es momento de decirles que más allá de la Copa del Mundo, que ya ha concluido, sí lograron ustedes algo muy importante, más importante aún que la propia Copa del Mundo: sembraron, en la emoción de todos los mexicanos, el gran orgullo que representa ser mexicano.

Gracias por compartirnos de este sentimiento, de esta fuerza de corazón y de esta emoción que embargó a todos los mexicanos.

México, se los dice el Presidente de la República, se los dice un ciudadano que estoy seguro proyecta la emoción de todos los mexicanos, cree en su Selección y espera mucho en todo lo que viene por delante.

Desde ahora, les deseo mayores éxitos.

Felicidades.

Y gracias por darnos esta oportunidad.