-MODERADOR: Hace uso de la palabra el doctor Eruviel Ávila Villegas, Gobernador del Estado de México.

-GOBERNADOR ERUVIEL ÁVILA VILLEGAS: Hoy, nos da mucho gusto recibir una vez más en ésta, su casa, el Estado de México, al señor licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de todos los mexicanos.

Pero especialmente quiero destacar que ésta es su visita número 25 al Estado de México. Esto quiere decir que en 20 meses nos ha visitado más de una vez por mes y es algo que debemos apreciar y agradecer. Nunca antes un Presidente de la República nos había visitado y traído en sus visitas tantas buenas noticias.

Por eso, sea bienvenido, señor Presidente, a ésta su casa, el Estado de México, y especialmente a Teoloyucan.

Además, queremos agradecerle porque los señores Secretarios de su Gabinete, su equipo, nos han visitado y han realizado giras en 58 ocasiones aquí, en el Estado de México; y en todas esas ocasiones nos han traído muy buenas noticias, recursos, anuncios de inversión.

Así es que doblemente agradecido, señor Presidente.

Señor Secretario de la Defensa Nacional, General Salvador Cienfuegos Zepeda; señor Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina; señor Diputado José González Morfín, Presidente de la Mesa Directiva de la Honorable Cámara de Diputados; Senador Raúl Cervantes Andrade, Presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República; don Jesús Murillo Karam, Procurador General de la República.

Señores integrantes del Gabinete Federal; señores de las Fuerzas Armadas; señor Presidente Municipal de Teoloyucan; señores representantes de los Poderes Públicos del Estado de México; Presidentas, Presidentes Municipales; ciudadanos; mexiquenses.

Hay imágenes que lo resumen todo y quedan para generaciones futuras, como el símbolo de toda una época. Por ejemplo, las fotografías del primer hombre en pisar la luna, la caída del Muro de Berlín; en el caso de México, la imagen de Miguel Hidalgo llamando a la lucha en el Mural de Juan O’Gorman, la fotografía de Francisco I. Madero en el recorrido triunfal de Chapultepec a Palacio Nacional, o la de Villa y Zapata sentados en la silla presidencial. Y cómo olvidar la de Álvaro Obregón firmando sobre un automóvil los Tratados de Teoloyucan.

Esta simbólica fotografía que podemos ver aquí, en la mampara y que vimos hace un momento en la escenificación, representa el triunfo de la Revolución Constitucionalista.

Hoy, conmemoramos el centenario de la firma de esos tratados que se celebraron en la carretera, a la entrada de este municipio de Teoloyucan, Estado de México.

Los Tratados de Teoloyucan son el documento donde se pone fin a la Revolución; fin a Victoriano Huerta; fin a aquel ejército de estructura federalista. Porfirista, corrijo.

Obregón eligió un lugar donde estas actas fueron redactadas y firmadas. No hubo un salón, tampoco una sala. No hubo tampoco una mesa, ni un vaso para ofrecer a los invitados. Teoloyucan los bendijo con la generosa sombra de sus árboles a la orilla del camino.

Las armas se rindieron ante los acuerdos. Con su firma se dio paso al nacimiento al nuevo Ejército de México, que hoy es de las instituciones más respetadas y confiables de nuestro país.

Pero, al mismo tiempo, los tratados sentaron las bases para la organización del país de la post-revolución, que se consolidó en 1917 con la expedición de nuestra Carta Magna, que aún sigue vigente.

La historia, con los Tratados de Teoloyucan, nos deja claro que el interés superior de la Nación está por encima de todo. Casi de manera obligada y como parte de un ciclo, en las primeras décadas del Siglo XIX y XX se gestaron movimientos para dar orden y estabilidad a la Nación.

A principios de 1800, la Independencia nos ofreció la libertad como Nación. En los albores de 1900, la Revolución nos llevaría a crear instituciones. Cada siglo ha tenido sus tratados, sus acuerdos, sus pactos trascendentes, los que marcan un antes y un después en la historia de México, como el que se hizo aquí, en Teoloyucan.

Y en el nuevo milenio, el Pacto por México sentó las bases para la tan anhelada transformación del país bajo el liderazgo del licenciado Enrique Peña Nieto, nuestro Presidente de la República.

Este Pacto por México, que nos ha permitido alcanzar las reformas transformadoras, es una versión moderna de los Tratados de Teoloyucan. Es un ejemplo de madurez de las fuerzas políticas, que han sabido alcanzar un acuerdo para el beneficio de todos.

Vaya, también, nuestro reconocimiento a las Cámaras del Honorable Congreso de la Unión.

100 años después de la Firma de los Tratados, con la aprobación de la Reforma Energética, culminó el trabajo legislativo del importante ciclo reformador que inició el segundo día de su mandato el señor Presidente de la República.

Aquel 2 de diciembre de 2012, las fuerzas políticas, el Gobierno de la República, se pusieron de acuerdo y firmaron el Pacto para impulsar juntos una amplia agenda de reformas.

Gracias a ese acuerdo nacional, fue posible concretar en tan sólo 20 meses, las reformas transformadoras que México necesitaba y que habían esperado décadas.

Como bien lo dijo usted, señor Presidente, en su mensaje a la Nación, se trata de un logro de la democracia mexicana. Son reformas estructurales que permitirán liberar al país de las ataduras que le han impedido desarrollarse a mayor velocidad. Por ello, nuestro reconocimiento, señor Presidente.

Estoy convencido que vivimos un momento inigualable en nuestra historia, el cual es reconocido por la comunidad internacional y, desde luego, también, por los mexicanos.

Cito algunos pensamientos y comentarios de líderes internacionales.

Fredrik Reinfeldt, por ejemplo, Primer Ministro de Suecia, ha dicho que en México se han hecho reformas muy fuertes y, de esta manera, su economía será mucho más sólida.

En su reciente visita a Toluca, el Presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró que los tipos de reformas que se han emprendido van a colocar a México en una posición de mayor competitividad en la economía mundial en los años que vienen.

Christine Lagarde, Directora del Fondo Monetario Internacional, reconoció que en México, destaca, que no hizo falta una crisis económica o financiera para propiciar estas reformas; más bien lo que se necesitó para lograrlo fue gran capacidad de liderazgo, resistencia y determinación por parte de los mexicanos y desde luego, yo agrego, también por parte de nuestro Presidente de la República.

Usted tuvo una visión de estadista para impulsar las reformas de una manera integral, para impulsar a México en todos los órdenes: la Reforma Laboral, la de Competencia Económica, la Financiera, la Hacendaria, la Político-Electoral, la de Transparencia, la Educativa, la de Telecomunicaciones, determinante para abrir este sector de la economía, generar mayor competencia y llevar la cobertura de todos los servicios al país; va a permitir que a partir del próximo año los usuarios no tengan cargos como las llamadas de larga distancia, cambiar de compañía telefónica o realizar la consulta de saldo o crédito.

O la Reforma Energética, que permitirá aprovechar mejor nuestros recursos energéticos para acelerar el crecimiento de México en favor de la economía de todas las familias de nuestro país.

Los mexicanos verán reflejados los beneficios con un mayor abasto energético, con más y mejores oportunidades laborales dentro del sector, mejorando los ingresos de las familias y promoviendo el uso de energías amigables con el medio ambiente.

Señor Presidente.

Señoras y señores:

México es el único país emergente que ha aprobado tal cantidad de reformas de gran alcance en tan poco tiempo y con tan amplio respaldo político.

Aquí, en Teoloyucan, recordamos un momento en el que hace 100 años, un México dividido optó por la unión. Conmemoramos un ejemplo histórico de conciliación, en el que compatriotas mexicanos líderes de distintas facciones, privilegiaron el bienestar de todos sobre sus diferencias.

Hoy, estamos lejos de resolver nuestros conflictos por la vía armada. Pero en los últimos dos años los mexicanos hemos sabido dar muestras de unión, de capacidad para conciliar nuestras diferencias y poner por encima el bien de nuestra Nación.

Conmemorar es recordar, y hoy, que hacemos memoria, tenemos en nuestro pasado una brújula y en nuestros héroes una guía.

Hoy, podemos pasar de homenajear a imitar, de recordar a inspirarnos, de evocar pasemos a actuar.

Los Tratados de Teoloyucan nos enseñaron que sólo las grandes decisiones generan grandes transformaciones.

Así como los mexicanos de la Revolución nos legaron un país de libertad, de democracia e instituciones, cerremos fila en torno a nuestro Presidente de la República para que el legado de esta generación de mexicanos sea el de la transformación de un nuevo país, con oportunidades de desarrollo para todos los mexicanos.

Muchas gracias.

-MODERADORA: A continuación, el Presidente de la República realizará la Cancelación de un Timbre Postal Conmemorativo a los 100 años de los Tratados de Teoloyucan, México.

(CANCELACIÓN DE TIMBRE POSTAL)

-MODERADOR: Escuchemos las palabras que dirige el General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional.

-SECRETARIO SALVADOR CIENFUEGOS ZEPEDA: Ciudadano Enrique Peña Nieto, Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas.

Diputado José González Morfín, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; Senador Raúl Cervantes Andrade, Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores; doctor Eruviel Ávila Villegas, Gobernador del Estado de México; licenciado Jesús Murillo Karam, Procurador General de la República; Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz, Secretario de Marina.

Licenciado Juan Salvador Montoya Moya, Presidente Municipal de Teoloyucan; distinguidos funcionarios Federales, estatales y municipales; invitados especiales; representantes de los medios de comunicación.

Damas y caballeros.

Compañeros de armas.

Muy buenas tardes.

Como soldado de la República, es motivo de enorme satisfacción encontrarme en este lugar de gran importancia histórica, escenario de uno de los principales acontecimientos que dieron rumbo al Estado mexicano.

Sitio en el que se fraguó una de las etapas más trascendentes por las que lucharon mujeres y hombres durante el movimiento social revolucionario, y que definió el perfil eminentemente popular de la actual institución militar.

Fue aquí, en Teoloyucan, donde hace 100 años el General Álvaro Obregón, del Ejército Constitucionalista, y los representantes de las fuerzas federales que resguardaban la Ciudad de México, pactaron, como se pudo apreciar en la escenificación, la disolución del Ejército Federal y la forma de cómo abandonarían la capital del país.

Hecho relevante que se materializó durante la mañana de aquel 13 de agosto de 1914 con la firma de los hoy conocidos Tratados de Teoloyucan.

Este acuerdo permitió la consecuente salida de las fuerzas disueltas, y que las fuerzas constitucionalistas entraran en orden a la Ciudad de México dos días después, evitando con ello pérdidas humanas y daños innecesarios en la ciudad y sus pobladores.

La trascendencia de estos documentos es de gran magnitud para las instituciones armadas de hoy, porque su suscripción tiene varios enfoques:

Desde el punto vista histórico-político, determinó la derrota de la usurpación y el triunfo del constitucionalismo, de la legalidad, de la democracia.

En el ámbito histórico-militar, representó la consolidación de un nuevo ente castrense, heredero de los valores de aquellos Ejércitos que lograron nuestra Independencia, la Reforma y la Revolución constitucionalista.

Instituciones armadas, todas, formadas siempre por mexicanos valerosos que nos legaron ejemplo de elevado honor y patriotismo. Dan cuenta de ello el espíritu de libertad e igualdad que amalgamaron las fuerzas insurgentes para otorgarle a la historia momentos de gloria en la emancipación del yugo colonial y en la defensa de nuestra soberanía ante agresiones de ejércitos invasores, batiéndose con valor y gallardía en las campañas contra la reconquista española de 1829; la de Texas de 1836; la primera intervención francesa de 1838, y la primera invasión norteamericana de 1846 a 1848.

El sentimiento republicano del ejército emergido de la Revolución de Ayutla y de la Guerra de Reforma que exaltó nuestra nacionalidad durante la épica Batalla del 5 de Mayo de 1862, cubriendo a las armas nacionales de gloria, y que también participó en la heroica defensa del Puerto de Veracruz, en 1914, luchando con fervor patrio al lado de sus hermanos marinos y la población local.

Y finalmente, los ideales de legalidad, igualdad y justicia social enarbolados por el Ejército Constitucionalista, integrado por el pueblo mismo y que tuvo su génesis con el decreto número 1421 que emitió hace 101 años el Congreso de Coahuila, el día 19 de febrero de 1903.

Es por ello que para los mexicanos y en especial para quienes vestimos el uniforme de la república los Tratados de Teoloyucan son legado histórico de los próceres que combatieron por las mejores causas nacionales, ilustres ciudadanos que nos han motivado a enfrentar los retos de cada época con lealtad y honor, representan la herencia de las organizaciones militares que nos antecedieron y la consolidación del actual Ejército Mexicano, la consolidación de las Fuerzas Armadas de la Patria; significan el compromiso perenne para continuar siendo garantes de la soberanía y salvaguardas de las instituciones.

Amable auditorio:

Esta ocasión de júbilo nos permite reconocer a mexicanos, civiles y militares, que con dignidad y valentía postularon los más elevados ideales del movimiento social que inició en 1910.

Teniendo como marco este singular sitio reflexionemos sobre la importancia de la suscripción de los Tratados de Teoloyucan y sigamos el ejemplo de quienes lograron su consumación.

Celebrar 100 años de este hecho es hacer valer el esfuerzo conjunto de quienes lucharon por construir un mejor país, de quienes dejaron de lado sus propios intereses para privilegiar los de la colectividad, de quienes buscaron impulsar un proyecto común, que es México.

La participación decidida, dispuesta y comprometida de los diversos actores nacionales en cada una de las encrucijadas por las que ha atravesado la Nación, le ha permitido salir avante, siempre en la búsqueda de nuestro bienestar.

De ahí la importancia de actuar con responsabilidad y conciencia histórica, como los hicieron los próceres de ese momento en aquella época.

Hoy estamos inmersos, con pasión, en el esfuerzo de llevar a México a liberar su verdadero potencial.

La unidad, pluralidad y cohesión social, han sido y seguirán siendo valores invaluables y herramientas para encarar y vencer nuevos desafíos.

Hoy, como ayer, los soldados de tierra, mar y aire, saludamos el espíritu propositivo, el esfuerzo colectivo y la voluntad republicana de las fuerzas políticas y los Poderes de la Unión para generar consensos.

Con el legado histórico que conlleva este lugar, sociedad, gobiernos y Fuerzas Armadas, seguiremos luchando por materializar las aspiraciones y anhelos nacionales.

Esa es la razón que nos motiva al continuar forjando un mejor destino para nuestra Patria. Ese es el principal motor que nos impulsa a darlo todo por México.

Muchas gracias por su atención.

-MODERADORA: Para dejar huella en la posteridad, el Presidente de la República realizará la develación de la Placa Conmemorativa a los Cien Años de los Tratados de Teoloyucan, México.

Lo acompañan, el Gobernador del Estado de México, el General Secretario de la Defensa Nacional, el Almirante Secretario de Marina.

-MODERADOR: Los Poderes de la Unión, el Procurador General de la República y el Presidente Municipal de Teoloyucan México.

(DEVELACIÓN DE PLACA)

-MODERADORA: Texto contenido en la placa.

-MODERADOR: Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos; Eruviel Ávila Villegas, Gobernador del Estado de México; General Salvador Cienfuegos Zepeda, Secretario de la Defensa Nacional, conmemoran el Centenario de la Firma de los Tratados de Teoloyucan. Teoloyucan, Estado de México, 13 de agosto de 2014.

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)