Muchísimas gracias.

Muchas gracias y muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Créanme que es un gran privilegio estar aquí, con ustedes, reunido esta tarde.

Visitar el Estado de California, aquí, en los Estados Unidos, en este propósito, en este ánimo que nos identifica a las autoridades del Estado de California, como aquí lo hemos escuchado y, sobre todo, a las comunidades de migrantes mexicanos, quienes por decisión o por necesidad, quizá años, muchos o pocos, han decidido radicar aquí, en los Estados Unidos, y particularmente, en el Estado de California.

Y aquí me dan hoy la oportunidad de venir a compartirles lo que estamos haciendo en nuestro país, en ese país que ustedes aman y que quieren, y que desde aquí hacen esfuerzos para procurar condiciones de mayor bienestar para los suyos, aquí, en donde están, pero también desde aquí tender una mano solidaria y de apoyo y respaldo a seres queridos que están en México.

Como aquí lo escuchamos hace un momento, éste es el otro México, el México que está fuera de México, pero no por ello deja de ser México.

Aquí están mexicanas y mexicanos, que lo son de origen y de corazón, y que en esta tierra que les ha acogido y que les ha recibido, y les ha dado calor y espacio de oportunidad para su desarrollo, no por ello dejan de seguir amando y queriendo lo que es su tierra, de sentirse orgullosamente mexicanas y mexicanos.

Gracias por darme esta oportunidad de encuentro con todas y con todos ustedes.

Quiero agradecer particularmente al señor Gobernador del Estado de California, al señor Jerry Brown, y al señor Alcalde de Los Ángeles, Eric Garcetti, por esta cálida bienvenida, quizá no sólo por el ambiente que se siente aquí, sino también por el calor de este lugar que lo hace ser todavía más cálido.

Gracias, de verdad, por la disposición que ustedes han expresado para que sumemos esfuerzos, para que sumemos esfuerzos en distintos propósitos que nos permitan darle una mayor calidad de vida a mexicanos que viven aquí, en el Estado de California.

Para el Presidente de la República, para el Presidente de México, quiero decirles que mi interés y objetivo mayor es que todos los mexicanos, en México y fuera de México, tengan calidad de vida; que lo que hemos venido haciendo e impulsando desde el Gobierno, más allá de a quién u orígenes partidarios, ideológicos, de credo; más allá de ello, el único objetivo es cerrar filas, generar esfuerzos compartidos, sinergias para procurar calidad y condiciones de bienestar para todos los mexicanos.

Y créanme que para mí estar hoy, aquí, con ustedes, es la primera oportunidad que tengo como Presidente de México de reunirme con las distintas comunidades, clubes, organizaciones de mexicanos que están fuera de México.

Y que desde aquí, insisto, tienen puesta su mirada y su corazón allá, en su tierra natal; allá, en sus orígenes.

Por ello, como Presidente de México y en representación de todos los mexicanos que están en México: muchas gracias.

Gracias por esa mano amiga que tienden a sus paisanos que están en México.

En este primer encuentro, hemos invitado, y quiero agradecer la presencia del señor Gobernador de California; aquí, hay muchos Gobernadores de México.

Hay 11 Gobernadores de entidades del país que tienen a muchos, a muchos de sus paisanos viviendo aquí, en California.

Aquí está el Gobernador de Baja California; el Gobernador de Chihuahua; el Gobernador de Durango; el Gobernador de Guanajuato; el Gobernador de Jalisco que ya he escuchado; el Gobernador de Michoacán.

Aquí hay una porra grande, el Gobernador de Nayarit. Allá, también, pude saludar a varios paisanos, a varios paisanos del Gobernador de Oaxaca. Muchas gracias.

Al señor Gobernador de Puebla, que también hay muchas comunidades acá; al señor Gobernador de Sinaloa. Muchas gracias, Gobernador. Y al señor Gobernador de Zacatecas.

Muchas gracias por estar aquí.

Muchas gracias, señores Gobernadores por su disposición de estar aquí, en este Encuentro que tengo con las Comunidades de Mexicanos aquí, en California.

Muchas gracias a todas las autoridades que aquí nos acompañan: del Estado de California, de la Ciudad de Los Ángeles y autoridades diversas de distintos ámbitos: a líderes religiosos, a líderes de clubes y de estas organizaciones.

En verdad, muy agradecido de este espacio y de esta oportunidad.

Sobre todo, a quienes me han antecedido en el uso de la palabra, y de quienes he recogido distintas propuestas, peticiones, inquietudes que tienen los clubes de amigos de varias entidades.

En mi intervención, tengo respuesta a varias de estas inquietudes, pero en todas ellas habré de asumir compromiso para darles puntual atención y que tengan ustedes certeza de que estas preocupaciones, de que estos temas que ocupan y preocupan a las comunidades de migrantes, de mexicanos, aquí, en California, tendrán la atención del Gobierno.

Como Presidente de la República, reconozco en todas y todos ustedes su esfuerzo diario, su sentido de identidad y su profundo cariño por México.

Algunos de ustedes llevarán aquí unos años, otros nacieron aquí, en los Estados Unidos, pero todos tienen presente en la memoria y en su corazón sus raíces.

En California, como aquí ya se ha dicho, se halla la comunidad mexicana en el exterior más numerosa del mundo, alrededor de 12 millones de personas de origen mexicano, que representa prácticamente el 33 por ciento de quienes viven en los Estados Unidos.

Y hay cifras todavía más contundentes.

Uno de cada diez estadounidenses es de origen mexicano, y uno de cada tres californianos es de origen mexicano. Y uno de cada tres habitantes de esta ciudad de Los Ángeles, es de origen mexicano.

De hecho, se puede decir; a ver, ya lo dijeron aquí. Y yo no voy a contradecir a ello. La ciudad de Los Ángeles es la segunda ciudad, fuera y después de la Ciudad de México, con más mexicanos.

Ésta es la ciudad en el mundo que tiene más mexicanos fuera de México y sin poderse comparar con otra, dentro de México.

Sí, quizá con algunas de las zonas metropolitanas importantes de nuestro país, como es la zona metropolitana de Monterrey, o de Guadalajara, que si así fuera, entonces Los Ángeles sería la cuarta ciudad de mayor número de mexicanos.

Pero sin duda, sola, como ciudad, es la segunda, después de la Ciudad de México.

El talento de los mexicanos está presente en todas las actividades: en las actividades agrícolas, en la cosecha de frutas y vegetales; en los servicios públicos y privados; en la academia; el arte, o en la política. Lo mismo que en las industrias creativas de Los Ángeles y de alta tecnología de Silicon Valley.

Para quienes están en la política, ya debería preocuparles, Carlos, aquí los aplausos que te has llevado de la comunidad mexicana, que reconoce el trabajo que el Consulado lleva a cabo.

Y felicidades. Felicidades, porque sin duda el recoger aquí este reconocimiento, no es más que por los resultados y los servicios que prestan los servicios consulares de la Secretaría de Relaciones Exteriores a los mexicanos que viven fuera de México.

Por todo ello, en México estamos muy orgullosos de su voluntad de superación y por su mentalidad ganadora.

Me alegra constatar que California reconoce el valor y la aportación de sus migrantes; y con ello, reconoce la aportación que hacen los mexicanos y quienes tienen origen mexicano, a la riqueza y a la grandeza de California.

Así ha ocurrido cada vez más y, por ello, quiero expresar reconocimiento al Gobernador del Estado de California, por todas las medidas adoptadas, precisamente, al igual que al señor Alcalde de la Ciudad de Los Ángeles, por todas las medidas adoptadas, precisamente para apoyar a la población migrante, no importando su origen, con beneficios específicos para mexicanos que radican aquí, en California.

Y que esto no acredita, sino esta nueva política, esta nueva política de este Siglo XXI de querer ser una, o de querer construir una relación más cercana, más estrecha en esta confluencia casi binacional; y que reconoce que no es con diferencias, sino con propuestas y con puentes que permitan armonizar y articular de mejor manera la relación entre dos países, entre gobiernos de cualquier estado, como ocurre aquí, en California, y que tienden una mano amiga de reconocimiento y de justicia, para quienes viniendo de México han decidido quedarse aquí, y contribuir al desarrollo de la sociedad californiana.

Gracias por esta política amiga que tiene el Gobierno de California para con los migrantes mexicanos.

Puedo decirle, señor Gobernador, que tenemos en usted a un aliado para fortalecer la interacción y el desarrollo de nuestras sociedades; para estrechar la asociación entre nuestras universidades y sectores empresariales, así como para aumentar la cooperación entre autoridades.

Hace un momento, al escuchar a Sergio, a Pina y a Bricia, todos ellos señalaron, particularmente Pina, que me habló del Programa Tres por Uno, que debiéramos extenderlo, le digo que: qué bueno que estén aquí los señores gobernadores, porque este un programa propio del Gobierno Federal, pero creo que los gobiernos locales pueden generar una sinergia para mejorar las condiciones de las comunidades y proyectos productivos de quienes están en México, y que quieren recibir el apoyo de las comunidades de sus paisanos que radican aquí, en los Estados Unidos.

Y esto, al final de cuentas, también genera una sinergia entre las autoridades del Estado de California y del Gobierno mexicano, como aquí, y estaremos trabajando en esta visita que hacemos a California, para poder impulsar distintos proyectos que más nos acerquen y que deparen mayor prosperidad y desarrollo a las sociedades de ambas naciones. Ese es el propósito y en eso estaremos trabajando en esta visita que hacemos al Estado de California.

Sin embargo, creo que ésta es una ocasión también oportuna para decir que lamentablemente sabemos que aún hay estados que no han evolucionado tanto como California, que todavía escatiman reconocimiento y, peor aún, los derechos de los migrantes.

La imposición de medidas discriminatorias que afectan los vínculos entre nuestras comunidades no solamente es éticamente reprobable, sino que también se aleja de los principios de responsabilidad compartida y de buena vecindad que se procuran México y Estados Unidos.

Esas acciones, lejos de ayudar a sus estados, sólo afectan los principios y valores de democracia y de respeto a los derechos humanos e igualdad que defendemos en la región de América del Norte.

A quienes todavía creen y apuestan por la exclusión o la discriminación, o el rechazo a la diversidad, estoy seguro, y sólo tengo una cosa que decirles: El futuro, y un futuro muy próximo, demostrará su error ético. El tiempo nos habrá de dar la razón.

El perfil demográfico de Estados Unidos se está transformando aceleradamente y con él, estoy seguro, también vendrá una nueva evolución en los derechos de quienes viven en este país.

Ese es el perfil que tiene justamente ahora California, y lo que aquí ocurre, muy pronto estará ocurriendo y extendiéndose a todo el territorio de los Estados Unidos.

Así sucedió con la incorporación económica y política de las mujeres, así ocurrió en el movimiento de los derechos civiles en favor de los afroamericanos, y así será también para toda la población migrante de México y de cualquier parte del mundo que ha hecho de Estados Unidos otra casa o su nuevo hogar.

Espero que esta condición, que este perfil en el tiempo, y muy rápido, esté haciendo que modifique y cambie algunas actitudes que no corresponden a esta evolución que tiene hoy el Siglo XXI. Hago votos porque así sea.

Por eso, desde que inició el debate sobre una posible Reforma Migratoria, el Gobierno de México mantiene un diálogo propositivo con la sociedad estadounidense y con todos los actores relevantes en este importante proceso legislativo, incluyendo, por supuesto, a la comunidad mexicana en este país.

La posición de México es muy clara:

Queremos ser un factor de cohesión, no uno de división.

Con pleno respeto a la soberanía de los Estados Unidos, queremos contribuir y apoyar la construcción de acuerdos que permitan hacer realidad la Reforma Migratoria, porque ésta, a final de cuentas, se trata y sólo se trata de una cuestión de justicia para quienes tanto aportan al desarrollo de la sociedad Norteamericana.

Por nuestra parte, el trabajo de los Cónsules de México no hace distingos entre quienes tienen o no papeles. Al contrario, exigimos cotidianamente, y sin cesar, que sean respetados los derechos laborales y humanos de todos los mexicanos.

El Gobierno de México seguirá trabajando en favor de nuestros migrantes.

He ordenado a los Consulados de California, instrumentar medidas para facilitar su integración, proteger sus derechos y apoyarlos a que se desarrollen plenamente en las comunidades en donde viven.

En el video que acabamos de ver hace un momento, creo que se describen varias de las acciones que el Gobierno de la República está llevando a cabo a través de los Consulados.

Si me permiten, en el ánimo de no hacer esto muy extensivo, solamente quisiera enunciarlos y, quizá, hacer alguna referencia sobre estos temas, o estas medidas que se han tomado.

Primero. Estamos simplificando y agilizando trámites para apoyarlos en los servicios consulares.

Como aquí observamos en el video, se ha dispuesto y se han modernizado los sistemas que operan en nuestros Consulados para que se pueda acortar el tiempo que anteriormente les llevaba el poder procesar o tramitar su pasaporte o su matrícula consular.

Las varias horas que tenían que esperar, hoy éstas serán acortadas. Ya en 32 Consulados que venía discutiendo con el señor Canciller, que tienen vocación documental. En pocas palabras, que tiene una amplia demanda en la elaboración de documentos, en todos ellos, estarán operando.

Ya hoy operan en 16 Consulados, y en próximos días, o semanas, 32 Consulados en toda la Unión Americana estarán operando con estos servicios que permitirán que en menos de una hora puedan tramitar su pasaporte o su matrícula consular.

Y a partir de noviembre comenzaremos a expedir la matrícula Consular de Alta Seguridad, con medidas para asegurar su identidad y evitar su falsificación, lo cual también permitirá hacer de éste un instrumento que sea más aceptado y reconocido por las autoridades de cada estado de la Unión Americana, y con ello les facilite emprender cualquier trámite de carácter administrativo que eventualmente puedan llevar a cabo.

Hemos acordado, también, con el Departamento de Vehículos Motorizados de California, que tanto la matrícula consular, como el pasaporte, sean documentos válidos para expedir una licencia de conducir.

Con respecto a algunas peticiones que aquí nos formularon, para ampliar el presupuesto en los programas que tiene el Instituto de los Mexicanos en el Exterior, particularmente para becas, quiero referirles, que tanto este Programa, como el Programa Tres por Uno, tendrá en la solicitud, que irá al Congreso, mayores recursos, no sólo los que ya están aprobados, que por cierto se multiplican por cuatro, hasta ahora, o cinco, los que habrán de ejercerse durante este año, o se están ejerciendo ya durante el año 2014, sino prevé un crecimiento mayor, estos dos programas, en la propuesta que habremos de presentar a la Cámara de Diputados para el año 2015.

Apoyo a la Juventud Mexicana. El día de hoy anunciamos el Programa de Visitas a México e intercambio con Dreamers, jóvenes mexicanos que viven en Estados Unidos desde que eran pequeños. Con esta iniciativa vamos a estrechar los vínculos de nuestras juventudes en ambos lados de la frontera.

Los soñadores mexicanos han tenido la valentía de hacer escuchar su voz, de movilizar a sus comunidades y de promover el debate migratorio.

A todos ustedes, a los Dreamers, quiero expresarles mi mayor reconocimiento, gratitud, y felicitación.

Por su pertenencia binacional confiamos en que ustedes, los jóvenes, sean el símbolo de la renovada relación entre Estados Unidos y México.

Con ustedes, estoy seguro, habrá más puentes y menos muros entre mexicanos y estadounidenses.

Además de compartirles estas acciones, en favor de la comunidad mexicana, quiero que sepan que México, por otro lado, se está transformado.

El México que ustedes dejaron, hoy ya hace esfuerzos para emprender su transformación y construir lo que he señalado de manera reiterada, un nuevo México.

Quienes hoy viven en los Estados Unidos, muchos de ellos tomaron la decisión de hacerlo porque no encontraron las oportunidades de desarrollo personal y profesional en su país de origen, en nuestro país, en el país que sigue siendo suyo.

Pero, en razón de ello, precisamente estamos trabajando con la participación de todas las fuerzas políticas, sin escatimar esfuerzos, para que en este acuerdo y bajo esta coordinación y suma de esfuerzos podamos, realmente, mover y transformar a México.

En los 20 meses pasados, en México han ocurrido importantes reformas transformadoras que, sin duda, dan un nuevo cimiento.

Once reformas para distintos propósitos: para impulsar crecimiento económico, para expandir los derechos de los mexicanos, para asegurar mayores derechos a los mexicanos; y, también, para consolidar y fortalecer las capacidades de nuestras instituciones; y, sobre todo, de nuestra democracia.

En razón de ello, yo estoy seguro que lo que habrá de deparar a México en los próximos años, en este proceso; en esto, que toma su tiempo, pero que estamos en esa ruta, hemos establecido un nuevo piso, una nueva plataforma.

Y hoy trabajamos para materializar los cambios que se llevaron a cabo, lo que hoy está plasmado en ley para que, realmente, tengamos un México más próspero y de mayores oportunidades.

Yo quiero en ustedes reconocer que desde aquí, desde California, desde Los Ángeles, desde los Estados Unidos, sigan el proceso de transformación que México está teniendo.

Les agradezco porque, sin duda, encontrarán ustedes oportunidad de adherirse, de sumarse. Y también verán cómo sus seres queridos, quienes están en México, podrán ir encontrando mayores oportunidades a partir del crecimiento y del desarrollo que México observe en los próximos años.

En este espacio, también quiero reconocer la participación y confluencia de otros esfuerzos, no sólo del ámbito público, del ámbito privado, precisamente para generar mayores oportunidades para los mexicanos que viven aquí, en la Unión Americana, como lo hemos observado en este video.

Muchas gracias por estos esfuerzos del sector privado, que se suman a los esfuerzos institucionales y de las autoridades para generar mejores condiciones para los mexicanos que viven aquí, en los Estados Unidos,

Quiero concluir con lo siguiente.

Éste es el primer encuentro que tengo con comunidades mexicanas fuera de México, con quienes viven en los Estados Unidos.

Como aquí ya lo señalaba hace un momento el Gobernador de California, la relación entre México y los Estados Unidos, y muy particularmente la que hay entre México y California, es muy intensa.

Realmente el comercio, la interacción que hay entre mexicanos y californianos, además de ser intensa, propicia desarrollo para las sociedades de ambos lados de la frontera.

En esta visita estaré trabajando con el señor Gobernador para impulsar juntos proyectos que acerquen más a nuestras comunidades, que faciliten aún más el tránsito que hay entre California y México, no sólo en los siete cruces fronterizos o en esos siete, sino en donde podamos emprender acciones para modernizar la infraestructura y para poder alcanzar lo que él aquí señalaba, no un tránsito y un cruce de horas, sino de sólo unos minutos que, si nos ponemos de acuerdo, lo vamos a lograr, señor Gobernador, y lo haremos realidad, porque sí se puede.

Concluyo con mi agradecimiento por esta oportunidad de encuentro, la primera, estoy seguro, de las varias que deseo tengamos durante mi Administración.

Es aquí, en California, donde tengo este primer encuentro.

Espero poder reunirme con varias comunidades de mexicanos en las distintas entidades de la Unión Americana, pero siempre tendré grato recuerdo de éste, mi primer encuentro que, insisto, espero se repita aquí o allá, siempre en el ánimo de que podamos construir juntos un futuro más promisorio y de mayores oportunidades para mexicanos en Estados Unidos y para los mexicanos que son queridos por ustedes, que están en nuestro país.

Sepan ahora que están ustedes aquí, en los Estados Unidos, que en México valoramos y apreciamos su esfuerzo, su trabajo, su entrega, su talento, lo que hacen por el desarrollo de esta sociedad californiana.

Y quiero que sepan que en México nos sentimos, y lo digo como Presidente de la República, muy orgullosos de todo lo que llevan a cabo.

Ustedes han demostrado a los ojos de todos, su capacidad, su entrega y su talento que permite, precisamente, ir generando estos espacios de crecimiento y de desarrollo profesional, individual, familiar, que es modelo y ejemplo para muchos otros.

Los felicito por lo que han logrado, por lo que han alcanzado y sepan que tienen, en el Gobierno de la República, a un aliado que quiere acompañarles en este esfuerzo.

Muchas gracias.