-MODERADORA: Hace uso de la palabra la Directora General del Instituto Politécnico Nacional, doctora Yoloxóchitl Bustamante Díez.

-DRA. YOLOXÓCHITL BUSTAMANTE DÍEZ: Muy buenos días a todos ustedes.

Es un placer estar aquí. Y saludo con profundo respeto al señor Presidente, así como a todos los integrantes de esta mesa de honor.

La Comunidad Politécnica aquí presente se reúne nuevamente con el Presidente de la República para celebrar el Día del Politécnico. La ocasión es propia para reconocer a quienes han obtenido la máxima presea que otorga el Instituto, valorar lo que se ha logrado y lo que tenemos, así como reflexionar sobre el futuro de nuestra querida institución

Este día del Politécnico del 2014 coincide con un año pletórico de efemérides en nuestra casa de estudios: los 55 años de inicio de labores en Zacatenco, cuatro edificios empezaron a funcionar, albergando a la ESIME y a la ESIQIE; los 55 años del Canal Once; los 50 años de la Unidad Adolfo López Mateos, la Unidad de Zacatenco, que se inauguró entonces; el octogésimo Aniversario de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas; el septuagésimo aniversario la Escuela Superior de Medicina.

De cada uno de ellos se desprenden lecciones. Indican que una institución se va haciendo al paso del tiempo en una continuidad de esfuerzos, con la energía, pasión y desprendimiento de unos, para que otros usen y disfruten; en una situación en que quien puso el ladrillo o sembró el árbol no es el mismo que ahora puede guarecerse o disfrutar de la sombra y el paisaje.

Zacatenco, obra del ilustre arquitecto Reinaldo Pérez Rayón, es el ejemplo vivo de todo esto y, por los tiempos que corren, todo un símbolo. Un Presidente de la República expropió los terrenos y casi concluyó los primeros cuatro edificios; otro transformó ese pie fundador en una verdadera Unidad, con 21 edificios o construcciones adicionales.

Correspondió al presidente Adolfo López Mateos concluir esa primera fase, iniciada por el presidente Adolfo Ruiz Cortines; en presencia de éste último, en el acto en que se echaban a andar las nuevas instalaciones, López Mateos se comprometió formalmente: El Gobierno de la República habrá de poner todos sus esfuerzos porque esta Ciudad Politécnica se termine durante el presente sexenio. Era el 19 de febrero de 1959. Y lo comprometido se cumplió cabalmente un 17 de agosto, un lustro después.

Sobre esas sólidas bases, en Zacatenco se ha venido construyendo la planta física y equipando sus instalaciones durante 50 años.

Zacatenco, como un símbolo, está presente desde entonces en la vida de nuestra Institución.

El IPN ha recibido los apoyos indispensables por parte del Gobierno de la República, de diversas entidades y, a partir de ello, ha extendido su acción bienhechora a 21 estados del país.

Sus servicios prestados a través de casi una centena de unidades académicas, escuelas, centros de investigación, centros de educación continua, unidades de apoyo educativo e innovación educativa, incubadoras de empresas, etcétera, benefician a un poco más de medio millón de usuarios.

En matrícula atendida, este año registró a casi 177 mil alumnos, un tres por ciento más que el año pasado y, sólo por lo que corresponde a primeros ingresos, en sus tres niveles escolares, la cifra llega a 56 mil alumnos, seis por ciento más que el año pasado.

En relación con esta última cifra, podría decirse que otros tantos hogares llenaron la expectativa de que un miembro de la familia acceda y se inscriba en una institución que presta servicios de calidad.

Muy cerca de cumplir la mitad del mandato para encabezar la administración del Politécnico por un trienio más, le informo, señor Presidente, como ya lo he hecho al Consejo General Consultivo, que el IPN continúa en una marcha ascendente, alcanzando más y mejores niveles de desempeño en sus indicadores clave.

De los logros alcanzados o actividades en realización, aquí se resaltan algunos de los más significativos:

En la prueba Enlace para el nivel medio superior, el IPN mantiene por séptimo año consecutivo su liderazgo con el resto de subsistemas.

En habilidades matemáticas, en la categoría de bueno y excelente, está casi 150 por ciento por encima de la media nacional.

En habilidades de comunicación en estos mismos parámetros, su ventaja es del 50 por ciento.

En materia de investigación, los proyectos en curso o terminados que llegaron a la cantidad de mil 433, significan un 16 por ciento más que el año anterior.

Nuestros investigadores pertenecientes al Sistema Nacional de Investigadores han rebasado ya, por primera ocasión, el millar.

Juntos, El IPN y el CINVESTAV constituyen la primera fuerza nacional en materia de ciencia y tecnología.

La vinculación es una muestra de qué tan sólidos son los lazos que una institución entabla con su entorno. Producto de esa relación son los casi mil 400 millones de ingresos provenientes de los 246 convenios suscritos con los gobiernos Federal, estatal y municipal, y con los sectores social y privado.

El servicio social es inherente al Politécnico. Desde hace muchos años nuestros alumnos acuden en apoyo y asesoría de los pobladores de diversas regiones, particularmente las más necesitadas.

Hoy, con los nuevos programas para combatir la inequidad y la desigualdad, el Politécnico ha dado pasos para fortalecer su presencia en estos programas, a través de cada vez más ambiciosos eventos de servicio social en apoyo de programas contra el hambre, de prevención sanitaria o de capacidad alfabetizadora y con proyectos productivos.

Por otro lado, el Canal Once tiene una cobertura que alcanza ya 67 por ciento del territorio nacional y, por tanto, un potencial auditorio de 69 millones de personas.

Hemos implantado en los últimos meses tres nuevos proyectos de posgrado, en consonancia con las líneas trazadas por el Plan Nacional de Desarrollo y el Programa del Sector Educativo. Tales son: el Manejo Nutricional de la Obesidad y el Síndrome Metabólico, el de Ingeniería Aeronáutica y Espacial, y el de Sistemas Robóticos y Mecatrónicos. Estos se suman a los ya existentes para alcanzar 147.

Pero, sin duda, lo más sobresaliente es lo que detallaré a continuación:

Hace más de una década, el IPN implantó una reforma que tuvo como centro la propuesta de un nuevo modelo educativo. Esta reforma fue trascendental para el Instituto pero también para el resto del Sistema de Educación Superior. El paso del tiempo, coincidente con un decenio vertiginoso en materia de avances educativos y tecnológicos, haría por sí mismo ver la necesidad de dicha actualización.

En el caso del bachillerato, estamos ya en una reforma que denominamos de segunda generación, dirigida al mejoramiento de la práctica educativa en las escuelas, sus aulas, laboratorios, talleres, espacios culturales y deportivos. Una reforma, con estrategias centradas en el aprendizaje, para una formación integral de los ciudadanos que egresan, en los ámbitos de las ciencias, las humanidades y las tecnologías.

En agosto próximo, los alumnos que ingresen a dicho nivel tendrán nuevos y mejores programas educativos. No es una acción cosmética. Es una reforma de gran calado que nos permitirá seguir a la vanguardia de la educación media superior y compartir nuestros logros con todo el Sistema Nacional de Bachillerato.

Toda la experiencia acumulada en esta materia por el Instituto, en estos últimos diez años se ha llevado a los Foros de la Consulta Nacional organizados por la SEP para contribuir a la mejora del modelo de la educación media superior.

El compromiso constitucional de universalizar el acceso a dicho nivel es una grave responsabilidad frente a las nuevas generaciones de mexicanos, y así el Instituto Politécnico colabora entusiastamente en estos esfuerzos

Frente a estos logros y realizaciones, se tienen, sin embargo, diversas preocupaciones para el futuro. Entre ellas:

En 78 años de existencia el IPN ha formado a cientos de miles de egresados de bachillerato, licenciatura y posgrado, cantidad que se incrementa cada año. Todo este conjunto ha enriquecido y enriquece la vida social, cultural y política de la Nación.

En materia de recursos humanos, los politécnicos están presentes a lo largo y a lo ancho del país.

Si alguna situación paradójica existe en este momento, es la gran necesidad de estos profesionales de excelencia y de técnicos de alto nivel, frente a la subutilización que de ellos hacen tanto las oficinas como las empresas del sector público, lo mismo que del privado.

Las reformas emprendidas por el Gobierno Federal y las transformaciones que, en consecuencia, habrán de darse en los diferentes sectores y ramas de la economía nacional, así como en la Administración Pública, tienen a su disposición ese enorme talento acumulado y en continua expansión, que constituyen tanto nuestros recién egresados como aquéllos que han consolidado a través de la práctica y la experiencia, una gran capacidad tanto técnica como ejecutiva.

Ahí están los Politécnicos. Aprovechémoslos.

Las becas son una característica distintiva del IPN. Así lo concibió el propio general Cárdenas, acorde con lo que fue y ha sido una institución que brinda oportunidades a sectores que, en otro contexto institucional, difícilmente las tendrían.

Actualmente, un alto porcentaje de nuestra matrícula proviene de hogares que no rebasan los cuatro salarios mínimos de ingresos mensuales. Frente a esa realidad, y aunque dicho beneficio ya se extiende a 84 mil estudiantes, 48 por ciento de la matrícula, es necesario continuar reforzando estos programas.

Ante tales desafíos y límites, el Instituto tiene realidades que festejar. Este día, en este marco magnífico que es la Residencia del Presidente de la República, se entrega la Presea Lázaro Cárdenas a los 16 Politécnicos más destacados que, con su pensamiento y actividad, son una muestra de lo mejor que tiene nuestra casa de estudios.

En nombre del Politécnico y del mío propio, reciban la más entusiasta de las felicitaciones por sus logros. Ustedes encarnan el orgullo Politécnico.

Señor Presidente.

Señor Secretario.

Señores ex Directores Generales.

Señoras y señores:

El símbolo de Zacatenco está presente en esta ceremonia. La adversidad proveniente del terremoto de 1957, que destruyó una parte significativa de nuestra casa en la Unidad Santo Tomás, fue superada con creces, a partir de la confianza y apoyos de la Presidencia de la República de aquellos años. A partir de ahí, el Instituto desplegó sus potencialidades y es hoy una realidad viva y actuante que le sirve a la Nación entera.

Señor Presidente:

Al darme posesión para un segundo periodo al frente del Instituto, usted afirmó: Quiero un México próspero que utilice la ciencia y la tecnología como palanca del desarrollo.

En esa materia, ciencia y tecnología, el Gobierno Federal ha cumplido, en el Presupuesto de Egresos de la Federación, con las asignaciones que permitan alcanzar la meta correspondiente al uno por ciento del PIB antes de que termine el sexenio.

Toca a las instituciones de educación superior y centros públicos de investigación aprovechar ese impulso para que dicha palanca de desarrollo se materialice en un avance para la producción de nuevos conocimientos y tecnologías, la formación más amplia y de mejor calidad en las nuevas generaciones de profesionales y, con ello, la satisfacción de necesidades sociales en el país.

El IPN hace su parte siguiendo los ideales que nos legaron Lázaro Cárdenas y Juan de Dios Bátiz. Y con ese espíritu de Zacatenco que construyó López Mateos, todo ello con la divisa permanente que resume nuestro quehacer: La técnica al servicio de la Patria.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Invitamos con respeto al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, al Secretario de Educación Pública y a la Directora General del Politécnico Nacional a realizar la entrega de la Presea Lázaro Cárdenas 2014 a 16 galardonados.

(ENTREGA DE PRESEA)

-MODERADORA: Queda en uso de la palabra la alumna del Centro de Estudios Científicos y Tecnológicos Número 12, José María Morelos y Pavón, del área de Ciencias Sociales y Administrativas, Lourdes Laura Bernal Hernández.

-C. LOURDES LAURA BERNAL HERNÁNDEZ: Libre y para mí sagrado es el derecho de pensar. La educación es fundamental para la felicidad social, es el principio en el que descansan la libertad y el engrandecimiento de los pueblos: Licenciado Benito Pablo Juárez García, Benemérito de las Américas.

Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto.

Secretario de Educación Pública, licenciado Emilio Chuayffet Chemor.

Directora General del Instituto Politécnico Nacional, doctora Yoloxóchitl Bustamante Díez.

Distinguidas autoridades que integran el honorable presídium.

Estimados maestros.

Compañeros estudiantes.

Apreciados padres de familia.

Respetable audiencia.

Amigos todos:

El Instituto Politécnico Nacional finca sus raíces en los sólidos principios republicanos, liberales y revolucionarios para responder con dignidad a la elevación de excelencia de esta institución educativa.

Sin embargo, hay hombres que convierten su tiempo en historia y la historia es de ellos.

Porque han dedicado su propósito de existencia en proyectar a México como un país progresista y reconocido internacionalmente.

En este momento, evoco la memoria de los fundadores, estos guerreros visionarios que al exaltar sus convicciones y validar la vigencia de su pensamiento, enaltecieron la huella de su senda.

En este Instituto Politécnico Nacional es digno recordar y honrar a los creadores del Instituto.

Quienes han fincado con la piedra angular el destino de las generaciones que impulsan el desarrollo y la metacognición del conocimiento.

Sin embargo, nadie empieza una construcción por los ornamentos del frontispicio, sino por la edificación de los cimientos.

Y el camino por el que hemos transitado no lo hemos hecho solos, fuimos siempre reforzados por guías y manos fraternas que nos apoyaron.

Uno de los cimientos es una nuestra Alma Máter, ya que como primer pilar, nos conlleva a la universalidad del pensamiento.

Por ello, hemos de reiterar nuestro agradecimiento a las autoridades, por hacer que la educación siga siendo prioridad, por su capacidad de creación y el impulso. Deseo afirmar y garantizar un aliento frente al futuro, erigiendo la perspectiva ascendente de un porvenir de progreso.

Me refiero en especial a la doctora Yoloxóchitl Bustamante Díez, Directora General de nuestro Instituto Politécnico Nacional, a la cual le manifestamos nuestro reconocimiento y agradecimiento.

Gracias, maestra.

Una segunda columna esencial son nuestros padres, que nos motivan a concurrir a la escuela para dejarnos una herencia, la más valiosa de todas, la herencia de la educación, de la cultura, de la ciencia y de la virtud, para nuestra formación ética y profesional.

Nuestros progenitores forjan en nosotros su fe y su esperanza para asegurarnos un porvenir. Familiares, amigos y demás personajes que aceptaron esta misión, en verdad, gracias. Gracias por habernos enfocado al estudio, al trabajo, en esta etapa de la vida; que más que por obligación, lo han hecho por amor.

A ustedes, papás, mamás, abuelos, reciban en su corazón el cariño que generamos nosotros sus hijos, que los amamos y que somos conscientes que gracias a ustedes, somos nosotros.

Gracias.

Asimismo, entre los constructores de una tercera columna, que nos permite sostener nuestro atrio de la sabiduría, se ha reservado un lugar de honor a nuestros maestros, que nos enseñan a utilizar los instrumentos y las herramientas para encontrar la verdad científica.

En efecto, lo que el filósofo piensa y el poeta escribe; lo que investigan los científicos y producen los industriales; lo que los viajeros descubren y los geógrafos puntualizan. En síntesis, toda la experiencia que la humanidad ha sembrado en siglos, gracias al maestro, penetran en la mente del estudiante.

Profesores:

Anhelamos que sean siempre una fuerza vital, defensora de la enseñanza.

A ustedes, gracias, gracias por ser parte de esta gran misión.

Gracias, maestros.

Ahora bien, compañeros galardonados con esta honrosa Presea Lázaro Cárdenas del Río y semilleros de esta Nación.

El estar presentes en este momento se debe en gran medida al resultado de la aceptación de una responsabilidad, al cumplimiento de un deber, a la conciencia de un compromiso, brindando la razón del estudio, la realización de una obra y la urgencia del perfeccionamiento.

Tenemos en reconocimiento al esfuerzo, simbolizando no solamente una distinción, sino la manifiesta responsabilidad que tenemos como alumnos de excelencia académica para consolidar a nuestra casa de estudios como un baluarte de sabiduría, porque la formación de un hombre instruido conlleva la razón en sus hazañas, la euforia de sus triunfos en la expresión de la voluntad hacia el equilibrio supremo de las libertades morales, intelectuales y materiales.

Estimados mexicanos:

Si pugnamos todos al unísono por una ciencia que avance, una tecnología que perfeccione y una moral que redima, alcanzaremos a decir un día que no vivimos en vano, ni un sólo instante, porque cumplimos en todo momento con nuestro deber, el deber de servir a la evolución de la humanidad y al progreso de nuestra Nación, nuestro México.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO, SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)