Señoras y señores.

Muy buenas noches a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar en este acto a la doctora Naoko Ishii, Presidenta y Directora Ejecutiva del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Al señor Gobernador del Estado de Quintana Roo, a quien agradezco la hospitalidad.

A los señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

A los representantes de los más de 150 países que asisten a este encuentro del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, Quinta Asamblea.

A todas y a todos les doy la más cordial bienvenida, y es un gran placer y un gusto participar en este acto.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores.

El pasado mes de septiembre, el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático presentó un conjunto de conclusiones contundentes, afirmando, primero, que nuestro planeta, efectivamente, se está calentando.

Segundo: Que este calentamiento se debe a la acción del hombre.

Tercero: Que los fenómenos meteorológicos extremos cada día van a ser más frecuentes y más intensos y, en consecuencia, ante este desafío, el medio ambiente debe ser una responsabilidad compartida. Cuidar de él es un reto global que exige el compromiso, la suma de esfuerzos y la coordinación de todas las naciones.

Por eso, reitero, es un honor estar en este encuentro, en esta Quinta Asamblea del Fondo para el Medio Ambiente Mundial; una de las principales instituciones internacionales de financiamiento para proyectos de protección ambiental.

Celebro, también, que este encuentro tenga lugar aquí, en el Estado de Quintana Roo, una de las entidades federativas mexicanas con mayor biodiversidad, y en donde la conservación, la inversión y el desarrollo turístico van de la mano.

Además, esta Asamblea coincide con un momento decisivo para nuestro país.

México está viviendo un amplio y profundo proceso de transformación institucional, con reformas estructurales en distintas materias, como la educativa, financiera, de competencia económica, telecomunicaciones, hacendaria y energética.

El objetivo de todas ellas es hacer de México un país más próspero, con mayores tasas de crecimiento económico.

Estamos trabajando con decisión para lograr una expansión económica elevada, sostenida; y algo muy importante: sustentable.

Nos hemos propuesto impulsar un crecimiento verde, que ayude a la preservación de nuestro patrimonio natural, al tiempo que genere riqueza, competitividad y empleo.

En este sentido, permítanme compartirles dos ejemplos concretos de cómo las reformas transformadoras promueven el crecimiento con un importante componente ambiental.

Primero, me habré de referir a la Reforma Hacendaria. Como toda reforma fiscal en el mundo, busca favorecer las finanzas públicas para lograr que el Estado cumpla mejor con sus crecientes responsabilidades sociales.

Y en el caso concreto de México, los ingresos adicionales derivados de esta reforma se están destinando de manera prioritaria a sectores estratégicos para el desarrollo como educación, ciencia y tecnología, y el desarrollo de infraestructura, incluyendo proyectos ambientales.

Pero, además, esta reforma, la Hacendaria, incorpora novedosos instrumentos de política tributaria que fortalecen el cuidado del medio ambiente.

Para desalentar el consumo de combustibles contaminantes, se creó un impuesto que grava, específicamente aquellos energéticos que generan bióxido de carbono y contribuyen al calentamiento global.

Igualmente, esta reforma introduce un impuesto a los plaguicidas de alta toxicidad.

De esta manera, se generan incentivos para desarrollar y adoptar alternativas más amigables con el medio ambiente.

La Reforma Hacendaria también alienta la generación de electricidad a partir de fuentes de energía más limpias, al establecer la deducibilidad inmediata de las inversiones en esta industria.

Y, finalmente, a raíz de esta reforma, México está financiando un Programa Nacional de Infraestructura que contempla inversiones por más de 218 mil millones de pesos; es decir, 17 mil millones de dólares en proyectos de beneficio ambiental.

El segundo ejemplo que quiero compartirles es el de la Reforma Energética. Garantizando la propiedad de la Nación sobre los hidrocarburos en el subsuelo, esta reforma asegurará el mayor abasto de los energéticos que requiere el crecimiento del país.

Al permitir la libre concurrencia y competencia entre empresas productivas del Estado y particulares, en todas las actividades del sector, habrá mayor disponibilidad de energéticos.

Esto permitirá reducir sus costos y, en consecuencia, elevará la competitividad de nuestra economía.

Al mismo tiempo, la Reforma Energética protegerá al medio ambiente y fomentará el desarrollo de energías limpias.

En primer lugar, se incorporó en nuestra Constitución el criterio de sustentabilidad. Esto significa que en el aprovechamiento de nuestros recursos productivos, se promoverá su conservación y el cuidado del medio ambiente, la inclusión social y el respeto a los derechos humanos.

Además, sus iniciativas de leyes secundarias, que ya está analizando el Congreso, contempla medidas en favor del uso de fuentes de energía más limpia y una mayor eficiencia energética.

La meta es que México genere al menos una cuarta parte de su electricidad con energías limpias.

En materia de electricidad, se establecen certificados de energías limpias que incentivarán la adopción de fuentes renovables y tecnologías limpias a un menor costo.

También, se permitirá que microgeneradores renovables puedan vender su energía a la red, promoviendo, así, una generación distribuida.

Igualmente, se facilitará la interconexión y transmisión, sin demoras ni sobrecostos, para los productores de energías limpias.

Con este mismo propósito, se expandirán las redes de transmisión hacia las zonas con mayor potencial geotérmico, eólico o solar.

Y, finalmente, se tendrá un modelo de redes inteligentes y de demanda controlable, bonificando a los grandes usuarios que reduzcan su consumo en horas críticas.

Por su parte, en materia de hidrocarburos se prevé se incremente la producción de gas natural y su importación, lo que permitirá acelerar la sustitución de combustóleo y diesel por gas natural en distintos procesos industriales.

El sector transporte, también tendrá mayor disponibilidad de gas natural y combustibles de mayor calidad, reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero y precursores del cambio climático.

Además, se prevé la creación de la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del sector hidrocarburos, para prevenir el riesgo de accidentes en instalaciones o afectaciones al medio ambiente, a consecuencia de la actividad petrolera que habrá de desarrollarse en nuestro país.

De esta manera, la Reforma Energética sienta las bases para transitar hacia una generación de energía más baja en carbono.

Como puede apreciarse en estos dos ejemplos, las reformas transformadoras que impulsa México permitirán acelerar su crecimiento económico, al tiempo que reafirman su responsabilidad global con el medio ambiente.

Señoras y señores.

Muy distinguidos asistentes a esta quinta Asamblea de este Fondo Mundial para el Medio Ambiente.

Como miembro fundador, México ha apoyado la consolidación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, pero al mismo tiempo, ha sido ampliamente respaldado por esta iniciativa global.

El Fondo ha realizado donativos a México por más de 450 millones de dólares.

A estos recursos, se suman dos mil 690 millones de dólares, otorgados mediante diversos esquemas de financiamiento.

Estas cifras reflejan, por un lado, la solidaridad de las naciones que integran esta iniciativa, pero también, el liderazgo y profesionalismo de México para presentar iniciativas con viabilidad técnica y financiera.

Así, se han apoyado 54 proyectos en nuestro país y participamos activamente en más de 30 proyectos regionales, creando sinergias para atender problemas ambientales comunes.

Por ello, como muestra de gratitud y nuestro compromiso con el medio ambiente, México ha decidido aportar 20 millones de dólares al Fondo para el Medio Ambiente Mundial para este periodo 2014-2018, que es el doble de nuestra contribución anterior.

Adicionalmente quiero reiterar con firmeza el compromiso de México para brindar capacitación y asistencia técnica a las naciones que lo requieran para avanzar juntos en la implementación de políticas verdes de vanguardia.

Con el apoyo del Fondo, queremos incrementar la cooperación en favor de la mayor responsabilidad global: el cuidado y preservación de nuestro planeta.

Si el cambio climático es consecuencia del actuar del hombre, su solución se encuentra en toda la solidaridad humana.

Sean todas y todos bienvenidos.

Les deseo una feliz estancia en nuestro país y que todos los acuerdos y deliberaciones que lleven a cabo contribuyan a fortalecer la acción solidaria y el esfuerzo de todos los países que son parte de este Fondo para preservar y cuidar de nuestro planeta.

Muchas felicidades.