Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Gobernador del Estado de Yucatán, muchas gracias por su hospitalidad, y sobre todo, por este mensaje de bienvenida que reafirma el espíritu de coordinación, de trabajo y esfuerzo compartido, que el gobierno estatal y el Gobierno Federal estamos llevando a cabo en distintos ámbitos para procurar mejores condiciones de bienestar, en este caso particular, para el Estado de Yucatán, como lo estamos haciendo para con todo el país.

Señor Procurador General de la República, me da mucho gusto saludarle y escuchar en usted lo que, sin duda, está en el compromiso y voluntad de todas las procuradurías y fiscalías de nuestro país.

Al saludarle, también saludo a las y a los fiscales de nuestro país.

A las y a los procuradores de justicia de las distintas entidades del país, del Distrito Federal.

A las distintas autoridades del orden Federal, del orden estatal.

Titulares de Poderes Legislativo y Judicial de esta entidad que hoy, amablemente, nos reciben.

A los comandantes de Zona Naval y Militar.

A las y los señores presidentes municipales aquí presentes.

A servidores públicos, particularmente de las áreas de procuración de justicia de distintas entidades del país.

A colegios de profesionistas, de abogados.

A estudiantes de derecho que han sido invitados a participar en este acto inaugural.

Les saludo con respeto, al tiempo que de igual de manera, extiendo un saludo afectuoso a esta representación de la sociedad yucateca que, nuevamente, nos da este trato amable, de gran calidez y espléndida hospitalidad, como lo ha referido ya, también, el señor Procurador General de la República.

Muchas gracias por estar con nosotros.

Señoras y señores:

La reforma constitucional penal de 2008 marcó el inicio de una nueva etapa en la vida jurídica de nuestro país.

Se trata, como aquí ya se ha expresado, de un nuevo modelo penal adversarial y oral, diseñado para hacer pleno el derecho a una justicia expedita, imparcial y transparente, como lo mandata nuestra Constitución.

Es un modelo que privilegia la calidad de la justicia y protege las garantías jurídicas de toda persona, al ubicarlas en el centro del proceso penal.

Por todo ello, transformar el sistema tradicional penal es el reto más grande de los últimos cien años de actividad jurídica en nuestro país.

Para superarlo es necesario romper inercias, tener una mente abierta al cambio y, sobre todo, concretar en el plazo constitucional establecido los cambios legales e institucionales que se requieren. Y este plazo se agota en el año 2016.

No hay modificación de fondo a una legislación que sea fácil de implementar, porque el cambio en la ley también implica un cambio en la vida de las instituciones y de las personas.

Y para que esta reforma se sienta en el día a día de los mexicanos, más allá de contar con nueva infraestructura, se requiere de una nueva mística de servicio en las instituciones de justicia, tanto a nivel Federal, como en los órdenes estatales.

No puede ser de otra manera. Este nuevo modelo exige mayor profesionalismo e integridad de los policías, peritos, defensores y Ministerios Públicos, así como de jueces y abogados.

En este marco, quiero reconocer el trabajo de la Procuraduría General de la República, así como de las fiscalías y procuradurías estatales para enfrentar juntos y coordinados el reto de transformar las instituciones que ustedes encabezan.

Sus titulares son parte de una generación de servidores públicos a la que le corresponde enfrentar un doble desafío: procurar justicia y, al mismo tiempo, cambiar de fondo sus dependencias para estar en condiciones de aplicar esta trascendente reforma constitucional.

Para contribuir a este objetivo, una de las primeras decisiones que tomé como Presidente de la República, fue impulsar una legislación procesal penal única, válida para todo el territorio nacional.

Gracias a la visión transformadora de nuestros legisladores, el Código Nacional de Procedimientos Penales ya es una realidad, y en congruencia con lo establecido en la Reforma Penal de 2008, este código incluye las normas y los actos procesales que deberán observarse en el desarrollo de los juicios orales.

Con ello, se podrá acelerar la aplicación en todo el país del nuevo modelo acusatorio adversarial y oral, para asegurar el derecho a una justicia más ágil y equitativa.

Además, se fortalecen y homologan los instrumentos para asegurar el debido proceso y el respeto a los derechos humanos tanto de la víctima como del imputado.

Asimismo, se incluyen y esto es algo muy importante, soluciones alternas y formas de terminación anticipada del procedimiento penal, lo que permitirá despresurizar el sistema de impartición de justicia y así enfocar mayores recursos para perseguir y castigar a quienes más lastiman a nuestra sociedad.

Para que estas modificaciones sean efectivas, presenté una iniciativa de ley sobre mecanismos alternativos de solución de controversias en materia penal que actualmente se discute en el Congreso de la Unión, junto con la iniciativa de Ley Nacional de Ejecución de Sanciones Penales que presentaron diversos Senadores de la República.

Para que las entidades federativas puedan aplicar cabalmente el Código Nacional de Procedimientos Penales se requiere la pronta aprobación de ambos ordenamientos.

El Gobierno de la República está decidido a apoyar a todas las entidades federativas para lograr la implementación total del nuevo Sistema de Justicia Penal en el plazo constitucional establecido.

Y aprovecho esta Asamblea para reconocer públicamente el esfuerzo que ya ha hecho y ha venido haciendo el Estado de Yucatán.

Así como la coordinación lograda entre los Poderes Estatales y Federales para que el nuevo Sistema Penal comience a funcionar en la totalidad del territorio de esta entidad la próxima semana.

Muchas felicidades, señor Gobernador.

Al igual que a Yucatán, vamos a respaldar a todos los estados que ya han logrado una implementación total para que alcancen un nivel óptimo de desempeño a través de la Secretaría Técnica del Consejo de Coordinación para la Implementación del Sistema de Justicia Penal, mejor conocido entre todos y en el ámbito del servicio público como la SETEC.

El Gobierno de la República seguirá respaldando a las entidades que aún se encuentran en proceso de instrumentación a fin de que puedan adoptar los mejores modelos de capacitación, gestión y operación.

Gracias también al cúmulo de experiencias y al intercambio institucional que ha promovido esta instancia, la que hoy nos convoca, incluso, las entidades que hoy presentan un avance mínimo, están en posibilidades de cumplir con el plazo constitucional.

Hoy, además, se cuenta con un plan estratégico de implementación y una firme voluntad política que se ve reflejada en el presupuesto, para asegurar que en 2016 los beneficios de la Reforma Penal sean una realidad al alcance de todos los mexicanos.

Gracias, aquí debo decirlo, que al respaldo de los señores Legisladores, en el periodo 2013-2014 se están destinando más de siete mil millones de pesos para la implementación del nuevo Sistema de Justicia Penal.

Esta cifra es prácticamente cuatro veces lo invertido previamente en esta materia, en este reto y en este objetivo. Lo hemos hecho así para asegurarnos de que en 2016 este sistema opere en todo el territorio nacional.

Señoras y señores:

Por mandato constitucional, las fiscalías y procuradurías de justicia son las instituciones encargadas de representar a la sociedad en la investigación de los delitos y el ejercicio de la acción penal.

A ustedes, señores procuradores, titulares de estas áreas, les corresponde iniciar el proceso para asegurar una justicia eficaz, una justicia que castiga a quien lastima a la sociedad y proteja integralmente a las víctimas.

En esta labor fundamental, debemos asegurarnos de que nuestras fiscalías y procuradurías tengan las herramientas necesarias para cumplir con su deber de representación social.

Celebro, en consecuencia, que foros como éste permitan trazar una hoja de ruta consensuada para seguir avanzando en la consolidación de nuestro sistema de justicia.

Trabajando juntos, cada uno desde el ámbito de sus responsabilidades, estoy seguro de que vamos a construir el México en paz que las familias mexicanas demandan con toda razón, exigen y merecen.

Así lo estamos haciendo.

Y quiero retomar lo expresado por el señor Procurador General de la República: Ésta es una generación de servidores públicos que tiene a esta compleja tarea un reto adicional: implementar este nuevo Sistema de Justicia Penal.

Que permitirá algo muy importante, como ya lo he expresado, el tener mecanismos alternos para que asuntos de menor relevancia puedan ser resueltos mediante el acuerdo de los involucrados, o las partes involucradas; y que, realmente, la fuerza y capacidad del Estado pueda dedicarse mayormente a combatir a aquellos que más lastiman a la sociedad mexicana, a esas bandas, a esas organizaciones criminales, como aquí se ha referido, que efectivamente han logrado estar mejor capacitadas, mejor equipadas, con armamento altamente sofisticado y para lo cual debemos asegurarnos que el Estado mexicano, sus instituciones, tengan mayores capacidades y dediquen mayores esfuerzos bajo una mejor coordinación para combatir a estos delincuentes y organizaciones criminales de alta peligrosidad.

Ese debe ser el paradigma para el cual hoy estamos trabajando e instrumentando, y yo espero que ello depare al país este escenario de paz y de tranquilidad que anhelan todos los mexicanos.

Es un reto que estamos acometiendo juntos y, estoy seguro, que ante el gran privilegio que aquí representa, especialmente a quienes laboran y sirven dentro de las áreas de procuración de justicia y en las fiscalías del país en todos los órdenes, tanto federal como estatal, siendo éste un privilegio: servir para la justicia de nuestro país, realmente acometan esta tarea con entusiasmo, compromiso y con el deber de servir a la nación.

Muchísimas felicidades y muchas gracias.

Si me lo permiten voy a proceder a la Declaratoria inaugural de esta Asamblea Plenaria de los señores Procuradores de Justicia de nuestro país.

En Mérida, Yucatán, hoy 29 de mayo del año 2014, me es especialmente grato declarar inaugurada esta 31 Asamblea Plenaria de la Conferencia Nacional de Procuración de Justicia, con la seguridad de que sus trabajos contribuirán de manera decidida a la debida implementación del nuevo modelo de justicia penal para todos los mexicanos.

Felicidades, y éxito en los trabajos que habrán de llevar a cabo.