Diversas intervenciones durante el evento México Sin Trabajo Infantil, que tuvo lugar en el Salón Adolfo López Mateos de la Residencia Oficial.

-MODERADORA: Interviene enseguida, el Secretario del Trabajo y Previsión Social, maestro Alfonso Navarrete Prida.

-SECRETARIO ALFONSO NAVARRETE PRIDA: Con su permiso, señor Presidente, licenciado Enrique Peña Nieto.

Muy apreciable señora Angélica Rivera de Peña, Presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia.

Su presencia este día, nos invita a recordar que hace más de 50 años, el 1 de febrero de 1961, el Presidente Adolfo López Mateos tuvo la visión de crear una de las instituciones pioneras para responder al imperativo moral y social de brindar una atención integral al recurso más preciado que tenemos, que son nuestras niñas, niños, adolescentes y jóvenes, como lo fue el Instituto Nacional de Protección a la Infancia, antecedente de la noble institución, que es el DIF.

Muy apreciables señoras Presidentas de los Sistemas Estatales DIF; muy distinguidos integrantes del presídium; señor Secretario de Gobernación; muy apreciables señoras y señores legisladores que hoy nos acompañan; compañeras y compañeros Secretarios y funcionarios del Gobierno Federal.

Señora Isabel Crowley, Representante de UNICEF en México; señor Thomas Wissing, Director de la Oficina de la OIT para México y Cuba; apreciables integrantes de la Comisión Intersecretarial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección de Adolescentes Trabajadores en Edad Permitida; apreciables representantes de los sectores productivos del país que hoy nos acompañan.

Con especial afecto, quiero saludar y felicitar a las y los integrantes de la Orquesta Filarmónica Infantil y Juvenil La Original, de San Juan Coatecas, Oaxaca, y a su Director Pedro Morales Morales, que nos hacen el favor de acompañarnos.

Representantes de los medios de comunicación; señoras y señores.

Señor Presidente de la República:

Hoy, día en que cumple con la obligación constitucional y republicana de enviar el Informe de su segundo año de labores al Honorable Congreso de la Unión, es, quizá, el mejor momento de revalorar los logros de su Gobierno y los enormes retos que tenemos por delante los mexicanos.

Se ha cerrado el ciclo más complejo por su dimensión transformadora, por el talento político demostrado en la construcción de acuerdos, y por el perfil que adquiere la historia moderna de nuestro país en los últimos cien años.

Se ha cerrado un ciclo en la historia del país y de su Gobierno, y se ha abierto uno distinto y esperanzador.

El nuevo rostro de México se observa completo, y de ahí, el primer sentido de su valor, porque cada Reforma no puede tener éxito sin la existencia de las otras.

Cómo poder hacer crecer el empleo sin mejorar la calidad de la educación de nuestros jóvenes.

No hay calidad en el sistema educativo si no hay acceso a las tecnologías de la información que ofrece el Siglo XXI; y sin verdadera competencia en el sector, tampoco hay posibilidades de que los beneficios de la tecnología lleguen a los más necesitados.

Cómo cambiar el futuro del 72 por ciento de la fuerza de trabajo que se genera en el país, en las pequeñas y medianas empresas, sin bajar las tasas de interés, y que esto promueva la modernización de las mismas.

Cómo resolver el gran dilema de los dos Méxicos; el de los pocos que tienen mucho y de los muchos que tienen nada, sin que la política fiscal sea realmente una fuerza redistribuidora del ingreso.

Y cómo lograrlo para los mexicanos de hoy, para esos 800 mil jóvenes que se integrarán año con año al mercado laboral durante los próximos 20 años, sin explotar todo el potencial que la geografía nos dio para desarrollar energía.

Por todo esto, es que el rostro del nuevo México se ve completo, y el logro es mucho mayor.

El nuevo ciclo que se abre, abre oficialmente el día de hoy. Comienza con la entrega del Informe Presidencial y el inicio del nuevo año legislativo.

La palabra clave que será de aquí en adelante nuestro objetivo y nuestra meta se llama: resultados; muchos resultados y más resultados en beneficio de la gente.

Qué mejor que celebrarlo dando buenas noticias en lo mejor que tiene nuestro país, que son nuestros niños.

Este evento se enmarca en tres razones que lo hacen digno de ser presentado ante el Presidente de México y ante la Presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional para el DIF, así como a las personalidades que integran la Comisión Intersecretarial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección de Adolescentes Trabadores en Edad Permitida.

La primera razón, es la Promulgación de la Reforma Constitucional del Artículo 123, que eleva la edad mínima para trabajar, de 14 a 15 años de edad, iniciativa del Presidente Enrique Peña Nieto que tuvo como resultado la unanimidad para su aprobación en el Constituyente Permanente.

La segunda. Las acciones que el Gobierno de la República, con un firme compromiso con la niñez, está desarrollando en todos los espacios de la Administración Federal, que han permitido reducir en 500 mil el número de niños en situación de trabajo ilegal en los últimos años.

Y la tercera. Que los hechos y resultados de estas acciones permiten, con toda legitimidad, que el país ratifique el Convenio 138 con la Organización Internacional del Trabajo, y cumplir, con ello, con sus compromisos internacionales, haciendo de México un actor con liderazgo global.

Con la reciente reforma a nuestra Constitución impulsada por usted, señor Presidente, para elevar la edad mínima de admisión al empleo, de 14 a 15 años, México ha dado un paso fundamental para garantizar que las niñas y niños, y adolescentes, permanezcan en la escuela hasta que concluyan su educación básica obligatoria.

Con esta gran decisión, que mereció el respaldo total de los integrantes del Congreso de la Unión; es la única reforma de todas las que se presentaron en materia constitucional, que se aprobó por unanimidad, el Gobierno de la República cumple con el compromiso de crear una política nacional para prevenir y erradicar el trabajo infantil, y la protección de menores trabajadores en edad permitida, tal como lo establecen la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, y el Convenio 138 de la Organización Internacional del Trabajo, sobre la edad mínima de admisión al empleo, que México puede ratificar en cuanto usted solicite al Senado de la República que lo haga.

El trabajo infantil, además de vulnerar los derechos fundamentales de los niños, como el derecho a tener una familia, a la salud o al sano desarrollo, no resuelve los problemas de la pobreza, ni las carencias familiares que pretende justificar que los niños busquen una ocupación a temprana a edad.

Estudios, muchos; de la UNICEF, de la OIT y de la ONU demuestran que esa es una afirmación falsa. Fundamentalmente, el trabajo infantil afecta el desempeño escolar y productivo de niñas y niños y adolescentes por el resto de su vida.

Estamos ante un problema social que preocupa, que indigna, pero, sobre todo, que convoca a la acción conjunta de todos los sectores de la sociedad.

Con esa convicción, se consideró a la Agenda para Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil como objetivo prioritario del Gobierno de la República, establecida en el Plan Nacional de Desarrollo, y en las Estrategias del Programa Sectorial de Trabajo y Previsión Social 2013-2018.

Para dar una dimensión de este problema, en el que estamos atendiendo con toda eficacia, debemos señalar que de acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo, en el mundo actualmente hay 168 millones de niños que se encuentran en situación de trabajo infantil, y que esa cifra superaba los 200 millones hace menos de un lustro.

En México, de acuerdo al INEGI, en 2011 se encontraban en condición de trabajo infantil; tres millones 38 mil niños.

En la última encuesta, de acuerdo al módulo de trabajo infantil 2013, es posible afirmar, por el INEGI, que cerca de dos millones y medio de niñas y niños adolescentes de cinco a 17 años de edad, son los que permanecen en situación de trabajo infantil.

Para decirlo de otra manera; se ha reducido en 500 mil niños el número de éstos que lamentablemente se encuentran en condición de trabajo ilegal, lo que es motivo de enorme satisfacción del Gobierno de la República, porque, en mucho, es en los últimos 20 meses de esta Administración.

Sin embargo, los retos que subsisten son formidables, pues de estos 2.5 millones de niñas y niños y adolescentes, el 36 por ciento no estudia, ya sea porque no hay planteles educativos en la comunidad, por patrones culturales que los obligan a dejar de asistir o por la necesidad de obtener un ingreso familiar. Esta deserción escolar se acentúa gradualmente a partir de los 12 años; 46 por ciento de las niñas, niños y adolescentes no reciben una remuneración por el trabajo que realizan.

Por ello, atendiendo a la instrucción del Presidente de México, en la Secretaría del Trabajo y Previsión Social se ha desarrollado una intensa agenda de trabajo para prevenir y erradicar el trabajo infantil, privilegiando el diálogo social.

A partir de una nueva legislación laboral, de una renovada relación con organismos internacionales como OIT y UNICEF, así como del análisis de experiencias internacionales, en México estamos dando pasos trascendentes para avanzar en la prevención y erradicación de este flagelo.

El 27 de junio del año pasado, a unos días que se enviara la iniciativa presidencial de modificación constitucional por parte de usted, se instaló la Comisión Intersecretarial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil y la Protección a Adolescentes Trabajadores en Edad Permitida, con lo cual el Estado mexicano fortaleció su capacidad de coordinación institucional para atender este desafío.

Prueba de ello, es los señores Secretarios y distinguidas personalidades que son parte de esa comisión, y que hoy nos acompañan.

A la fecha, se han instalado 32 comisiones locales para prevenir y erradicar el trabajo infantil, con lo que las entidades federativas refrendan su compromiso republicano de salvaguardar la integridad de las niñas, niños y adolescentes.

Ustedes, Primeras Damas y Presidentas de los DIF estatales, lo saben mejor que nosotros.

Con el sector académico, se han firmado convenios de coordinación con 12 universidades; con la Universidad Nacional y 11 universidades estatales, para salvaguardar la integridad de niños y niñas, y generar conocimiento sobre las causas y consecuencias del trabajo infantil.

El sector privado y la sociedad civil se han sumado de manera decidida en esta gran labor. El mejor ejemplo, es el convenio con la Fundación Movistar y la Fundación Panamericana para el Desarrollo de la Organización de los Estados Americanos.

En las acciones de autoridad Federal, contamos con el distintivo Empresa Agrícola Libre de Trabajo Infantil, mediante el cual el Estado mexicano reconoce a los centros de trabajo que desarrollan una política de cuidado y protección de los hijos de las familias indígenas y de jornaleros agrícolas, y que rechazan la utilización de la mano de obra infantil.

En lo que va de su Administración, señor Presidente; 150 empresas han recibido este distintivo, destacando que en 2013 se otorgaron un total de 76 reconocimientos, cifra que representó más de la mitad de los galardones entregados desde su creación, en 2010.

Por eso, se afirma que esta reducción, de 500 mil niños, se ha hecho fundamentalmente durante este Administración.

De manera especial, es de agradecer la entusiasta participación de los sindicatos de trabajadores que aquí nos acompañan, para hacer que la lucha contra este flagelo sea más efectiva y llegue a todos los rincones de México.

Cabe, por último, destacar que, como parte de la política de inspección Federal en el trabajo, se integró el Protocolo de Inspección en Materia de Trabajo Infantil y Protección al Trabajo Adolescente Permitido como una guía para identificar y retirar a las niñas y niños de los centros de trabajo, y canalizar, para su atención, a presuntos delincuentes cometidos en contra de menores de edad que los utilicen y los exploten.

Señoras y señores:

La agenda para trabajar a favor de la niñez mexicana y a favor del México incluyente y próspero al que todos aspiramos, sigue siendo amplia, y demanda la participación y el compromiso de todos.

El Gobierno de la República asume con puntualidad que el trabajo infantil se combate con leyes modernas y eficaces, con coordinación institucional, con una efectiva cultura de protección a la niñez, con educación, con alimentación suficiente, con hogares dignos y oportunidades de empleo para los padres de familia.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social seguirá eficazmente coordinándose con los sectores productivos, con los gobiernos estatales y municipales, así como con el sector académico y la sociedad para erradicar el trabajo infantil y, sobre todo, sus peores formas de explotación.

Bajo su liderazgo, señor Presidente, estamos convencidos que podemos convertir esta tarea en una gran oportunidad para el desarrollo de nuestro país.

Tenemos liderazgo, tenemos voluntad política, tenemos proyecto y, sobre todo, tenemos dos y medio millones de razones para poderlo lograr.

Y si me permite, señor Presidente, cumpliendo con su instrucción de dejar testimonio escrito de los desafíos, acciones y logros de su Gobierno, respetuosamente le entregaría a usted y a su señora esposa, Presidenta del Consejo Consultivo del DIF, un ejemplar del libro: El trabajo infantil en México, avances y desafíos.

Que es el mejor testimonio escrito y con cifras, del compromiso de este Gobierno, de este nuevo rostro de México que usted ha perfilado y que, en su mirada, está llena de esperanza hacia la niñez mexicana.

Muchas gracias.

Y felicidades a todos.

-MODERADOR: Corresponde el uso de la palabra a la Presidenta de la Comisión de los Derechos de la Niñez en la Cámara de Diputados, Diputada Verónica Juárez Piña.

-DIP. VERÓNICA JUÁREZ PIÑA: Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos.

Señora Angélica Rivera de Peña, Presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional DIF.

Licenciado Miguel Ángel Osorio Chong, Secretario de Gobernación.

Licenciado Alfonso Navarrete Prida, Secretario de Trabajo y Previsión Social.

Senadora Martha Elena García Gómez, Presidenta de la Comisión Especial de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia de la Cámara de Senadores.

Licenciada Isabel Crowley, Represente del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia en México.

Thomas Wissing, Director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo para México y Cuba.

Saludo afectuosamente, también, a las niñas y niños que integran la Orquesta Filarmónica de Coatecas Altas de Oaxaca.

Señoras y señores:

Agradezco la invitación de la Presidencia de la República.

Saludo la presencia de las y los distinguidos invitados, y de las representantes de las distintas organizaciones de la sociedad civil; en especial, de las comisiones interinstitucionales para erradicar el trabajo infantil.

Y, por supuesto, a todas y todos los que se encuentran presentes.

Los derechos de las niñas, niños y adolescentes son una prioridad que hemos declarado en repetidas ocasiones en el Congreso de la Unión. Desde las distintas comisiones de los derechos de la niñez estamos buscando la garantía plena de sus derechos por medio de las iniciativas y dictámenes legislativos que hemos aprobado para hacer valer los derechos humanos de las niñas, niños y adolescentes, consagrados en la Constitución y en los tratados internacionales de los que es parte el Estado mexicano.

Por lo que celebramos que desde el Poder Ejecutivo y legislativo, se estén implementando acciones que nos sirvan para erradicar el lacerante flagelo que representa el fenómeno del trabajo infantil, el cual ha sido una asignatura que enfrenta nuestro país.

Toda nación debe de reconocer, resguardar, cumplir y hacer cumplir los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Por eso, es fundamental el proteger el periodo de la infancia y la adolescencia como una etapa totalmente diferenciada de la edad adulta, a fin de construir un lapso de tiempo en el que puedan crecer, aprender, jugar, soñar y desarrollarse a plenitud para que puedan ser felices.

Sin embargo, la dolorosa realidad muestra que millones de niñas, niños y adolescentes tienen que trabajar para sobrevivir, sacrificando por este motivo sus derechos a la vida en familia, a la salud, al esparcimiento y a la educación; y muchas de ellas y ellos, inclusive, son víctimas de las peores formas de trabajo infantil.

El trabajo de las niñas y niños crece en un marco de injusticia, y es una de las caras más inadmisibles de la violencia hacia a ellas y ellos; sobre todo, porque se les niega la oportunidad de ser felices, y de disfrutar de estos derechos que he mencionado y que, sin embargo, están contemplados en la Constitución Política como irrenunciables.

La pobreza, la marginación, el abandono, la violencia en sus diversas manifestaciones, la desnutrición, la falta de acceso a la educación, las adicciones, la delincuencia organizada, y el trabajo infantil son algunos de los problemas que enfrentan los 39 millones de niñas, niños y adolescentes por los que hoy trabajamos.

Es necesario proveerles de alternativas de cambio y solución para erradicar estos problemas, entre ellos el trabajo infantil, y para ello reconocemos la importancia que tiene la educación para toda persona menor de edad.

Por ello, estamos trabajando desde el poder legislativo para construir el andamiaje jurídico necesario que garantice la asistencia escolar de todas las niñas, los niños y adolescentes como un factor indispensable, como un factor mínimo necesario que contribuye a prevenir y erradicar el trabajo infantil.

Hemos contribuido con este objetivo al aprobar la reciente reforma al Artículo 123 Constitucional para elevar de 14 a 15 años la edad mínima para trabajar en México.

Esta reforma, publicada el 17 de junio del año en curso en el Diario Oficial de la Federación, es un gran avance en la garantía de los derechos de las niñas, niños y adolescentes, ya que permitirá fortalecer el marco legal que facilite la creación de políticas públicas dirigidas a la prevención y erradicación del trabajo infantil y a la protección de la población adolescente; en particular, las que permitan garantizar a esta población la protección en el trabajo y el acceso a la educación.

Asimismo, se fincan las bases para ratificar el Convenio 138 de la OIT sobre la edad mínima de admisión al empleo.

El compromiso es claro. Con la ratificación de este convenio, México tendrá más y mejores mecanismos de protección de derechos para las niñas, niños y adolescentes, cumpliendo a su vez los principios establecidos en la Convención sobre los Derechos del Niño.

Señoras y señores:

Son grandes los retos y la agenda pendiente. Reconocemos que las causas que impulsan a las niñas, niños y adolescentes al trabajo son complejas.

Tenemos que trabajar hacia la construcción de un sistema integral de garantía de derechos que más allá de la asistencia social sea capaz de regir la política nacional de infancia y de articular y coordinar a los diferentes sectores y ámbitos de Gobierno responsables de los temas de la niñez y la adolescencia.

También, tenemos que trabajar en la concientización de la sociedad, combatir la pobreza, generar más y mejores empleos a sus progenitores para que tengan un empleo digno y bien remunerado.

La aplicación efectiva de la ley, la garantía de la escolaridad obligatoria y gratuita, la educación de calidad en zonas rurales. Todos estos retos nos llaman a sumar esfuerzos para lograr un México sin trabajo infantil.

Reconocemos que desde la Secretaría del Trabajo, y junto con la OIT, se han avanzado en la constitución de los CETIS en las distintas entidades del país, y que se ha avanzado en la construcción de un protocolo de inspección en materia de trabajo infantil, por lo que requerimos de la sociedad en su conjunto para manifestarse vigilantes, y construir y reforzar la cultura del cuidado y la protección a nuestra infancia y adolescencia.

Así, conjuntamente con los tres niveles de Gobierno, con los empresarios, los trabajadores, la sociedad civil, las niñas, los niños y adolescentes, y la sociedad en su conjunto, seguiremos construyendo un mundo de paz, de equidad, de seguridad, de respeto por el medio ambiente y de responsabilidades compartidas.

En resumen; un mundo apropiado para las niñas, los niños y adolescentes de México.

Gracias.

-MODERADOR: Se proyectará a continuación, el video de la Orquesta La Original de San Juan Coatecas Altas, Banda Filarmónica Infantil y Juvenil

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADOR: Interviene enseguida el Director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo para México y Cuba, señor Thomas Wissing Pfeiffer.

-SR- THOMAS WISSING PFEIFFER: Muy buenos días tengan todos ustedes.

Distinguido licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente de la República de los Estados Unidos Mexicanos.

Distinguida señora Angélica Rivera de Peña, Presidenta del Consejo Ciudadano Consultivo del Sistema Nacional DIF.

Distinguido maestro Alfonso Navarrete Prida, Secretario del Trabajo y Previsión Social.

Distinguida Diputada Verónica Juárez Piña, Presidenta de la Comisión para los Derechos de la Niñez y la Adolescencia en la Cámara de Diputados.

Distinguida Senadora Martha Elena García Gómez, Presidenta de la Comisión Especial de los Derechos de la Niñez y la Adolescencia en la Cámara de Senadores.

Distinguidos miembros integrantes del Gabinete; señoras y señores integrantes del presídium; representantes del sector patronal y sindical; miembros del Consejo de Administración de la OIT.

Invitados especiales que nos acompañan el día de hoy y, por supuesto, los niños y niñas de la Banda Filarmónica de Coatecas Altas, proyecto impulsado por una organización local y por la OIT para encontrar alternativas al trabajo infantil.

En primer lugar, déjeme transmitirle, señor Presidente un muy atento saludo de nuestro Director General Guy Ryder, quien siempre ha seguido y siempre seguirá con gran interés los acontecimientos en México, país para el cual guarda un gran afecto.

El proceso de las reformas estructurales no ha pasado desapercibido en Ginebra, y las medidas enfocadas en prevenir y erradicar el trabajo infantil han generado especial atención.

Según las últimas estimaciones de la OIT, 168 millones de niños y niñas en todo el mundo se encuentran en una situación de trabajo infantil.

Es decir, son niños, niñas y adolescentes que trabajan por debajo de la edad mínima o lo hacen en actividades que por sus condiciones o su naturaleza, se consideran actividades peligrosas, inadmisibles para cualquier persona menor, incluso de 18 años.

Por ello, el trabajo a temprana edad no es un juego de niños. Afecta sus derechos y limita sus oportunidades de asistir a la escuela, pone en riesgo su salud y en algunos casos, incluso su vida.

Es evidente que el tiempo que un niño destina cotidianamente al trabajo, es un tiempo robado a la educación, al descanso, a su desarrollo como sujeto pleno de derechos. Y este tiempo perdido constituye una hipoteca que reproduce los ciclos de la pobreza y las brechas de la desigualdad.

Los niños y niñas en nuestros cruceros, en las ciudades, en el trabajo doméstico, en el campo, en los mercados, en las tiendas, en los talleres familiares, sin duda, merecen un mejor presente y un mejor futuro.

Por ello, es necesario establecer medidas que garanticen los derechos de la infancia, y aseguren que todos los niños y niñas asistan a la escuela, por lo menos, hasta los 15 años.

Medidas que extiendan la cobertura de la protección social a todos los niños y niñas, y a sus familias, especialmente, a aquellos en situación de vulnerabilidad. Medidas finamente que aseguren el trabajo decente de los padres, y un ingreso digno, para evitar que se vean en la necesidad de recurrir a sus hijos para alcanzar un ingreso para subsistir.

La educación de calidad para los niños, el trabajo decente para los padres y la protección social para las familias, esos son los tres pilares de una estrategia exitosa contra el trabajo infantil.

Señor Presidente:

La OIT registra con beneplácito que México está dando pasos importantes para lograr la prevención y eliminación del trabajo infantil. Con acciones como la reforma constitucional para elevar la edad mínima de admisión al empleo de 14 a 15 años.

También, se ha creado por primera vez en la historia del país, una Comisión Intersecretarial para la Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil, dignamente presidida por el Secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete y Prida.

Y que junto con las que se han instalado en los 32 estados de la República, forman una red para coordinar programas y actividades en la materia. Y, por primera vez, también, en la historia, la lucha contra el trabajo infantil forma parte oficial del Programa Nacional de Desarrollo.

Son medidas muy importantes que deben complementarse con leyes armonizadas con los estándares internacionales sobre trabajo infantil, y su efectiva aplicación.

En 1973, hace un poco más de 40 años, los gobiernos, los empleadores y los trabajadores del mundo adoptaron en la OIT el Convenio número 138 sobre la edad mínima de admisión al empleo.

Este convenio tiene como objetivo asegurar que cada niño, cada niña y cada adolescente, tenga la oportunidad de terminar, por lo menos, la educación obligatoria antes de incorporarse al trabajo.

Además, prohíbe para todas las personas menores de 18 años cualquier trabajo peligroso y por su trascendencia en la protección de los derechos de la infancia la OIT considera este convenio, el 138, como uno de sus ocho convenios fundamentales.

Reconocemos la voluntad del Ejecutivo y del legislativo de adoptar medidas concretas para avanzar hacia la ratificación de este convenio y así brindar mejores oportunidades de educación a los niños, las niñas y los adolescentes de México, y cerrar también las brechas de la desigualdad.

Este camino exige la participación, no solamente del Gobierno, sino de todos los actores, con voluntad y compromiso; por supuesto, del Gobierno Federal y de los estados, pero también del Poder Legislativo y Judicial, de las comisiones de trabajo infantil que se han creado, de las organizaciones de empleadores y de trabajadores que mucho pueden aportar, las organizaciones de la sociedad civil para crear conciencia, las instituciones académicas para abonar con conocimiento, los medios de comunicación y también las mismas familias.

Nos congratulamos de encontrar en el Presidente de la República un aliado y líder de esta importante causa, y en su Secretario de Trabajo a un hombre sensible y comprometido de avanzar con acciones firmes hacia un México libre de trabajo infantil.

Ya ha llegado el momento de garantizar a todos nuestros niños, niñas y adolescentes, un futuro próspero. Un México sin trabajo infantil hoy día ya no es una utopía, ya es posible, ya está al alcance del país. Hagámoslo una realidad, porque nuestros niños, niñas y adolescentes se lo merecen.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)