Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludarles con respeto, particularmente al señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; al señor Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores.

Y valoro que dos representantes de la izquierda mexicana conduzcan los trabajos de ambas Cámaras en el Congreso de la Unión. Su presencia en este acto republicano reafirma la vocación democrática, nuestra condición de madurez y de civilidad política, y de normalidad democrática.

A ambos Presidentes les deseo el mayor de los éxitos en la conducción de los trabajos del Congreso de la Unión.

Señor Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Señoras y señores integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de la República.

Muy apreciados señores Gobernadores.

Señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Señores Coordinadores Parlamentarios.

Señoras y señores Legisladores.

Señoras y señores integrantes del Poder Judicial de la Federación.

Titulares de los órganos constitucionales autónomos.

Muy respetados señores dirigentes de los partidos políticos en nuestro país.

Señoras y señores Embajadores y Honorable Cuerpo Diplomático Acreditado en México.

Muy distinguidos integrantes de las Fuerzas Armadas de nuestro país.

Señores representantes de la sociedad civil.

Dirigentes de organizaciones laborales, campesinas y empresariales.

Señoras y señores Rectores y Directores de instituciones de Educación Superior.

Muy respetados académicos, científicos, artistas y deportistas.

Señores representantes de Iglesias y asociaciones religiosas.

Señoras y señores servidores públicos

Agradezco la compañía y respaldo de mi esposa, Angélica, y de nuestros hijos. Siempre alentador y siempre motivo de orgullo contar con ustedes en un acto como el que hoy estoy encabezando.

Muchas gracias por su presencia.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores.

Mexicanos:

En cumplimiento a lo establecido en el Artículo 69 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, envié al Congreso de la Unión el Informe escrito sobre el estado que guarda la Administración Pública Federal.

Lo hice en el marco de la sesión de apertura del Primer Periodo de Sesiones Ordinarias correspondiente al Tercer Año de Ejercicio de la 62 Legislatura, que tuvo lugar el día de ayer, 1 de septiembre.

A todos los Diputados Federales y Senadores, les deseo el mayor de los éxitos en sus trabajos parlamentarios.

A 21 meses del comienzo de esta Administración, hoy rindo cuentas a la sociedad mexicana.

Al dirigirme a la Nación desde el Palacio Nacional, es inevitable recordar aquel 1 de diciembre de 2012, cuando asumí la más alta responsabilidad con México, como Presidente de la República.

Ese día era necesario reconocer las limitaciones, los desafíos y los grandes rezagos que debíamos superar como país. Era urgente emprender un cambio seguro, con rumbo y dirección.

Sabíamos que las naciones desarrolladas en algún momento de su historia habían decidido dar un gran paso para transformarse, y estábamos convencidos de que ese momento había llegado para México.

Había llegado la hora de romper juntos los mitos, paradigmas y todo aquello que había limitado nuestro desarrollo. Era tiempo de construir y conquistar el futuro. Era tiempo de mover a México.

Esta convicción compartida permitió que al día siguiente, en el Castillo de Chapultepec, firmáramos el Pacto por México.

Fue un acuerdo histórico con las principales fuerzas políticas para impulsar las grandes reformas que requería el país.

Por primera vez se lograba un gran acuerdo nacional que no surgía de la necesidad de enfrentar una emergencia o una crisis, sino de la voluntad compartida de transformar a México.

Gracias a este eficaz instrumento de diálogo, fue posible alcanzar acuerdos esenciales, pero fue justo la pluralidad la que enriqueció cada una de las reformas y permitió construir los consensos y mayorías necesarias para aprobarlas.

Con la firma del Pacto por México inició una nueva etapa en nuestra vida democrática basada en la civilidad y en los acuerdos.

En democracia fue posible concretar las reformas que México necesitaba desde hacía décadas. Son 11 reformas transformadoras que constituyen la base para construir un nuevo México en los siguientes años.

Para fortalecer el ejercicio pleno de los derechos, se llevaron a cabo tres de ellas: la Reforma Educativa, la nueva Ley de Amparo y el Código Nacional de Procedimientos Penales.

Para afianzar el régimen democrático y de libertades, se aprobaron dos más: la Reforma Político-Electoral y la Reforma de Transparencia.

Y, finalmente, para elevar la productividad y el crecimiento de la economía, se realizaron seis: la Laboral, aprobada durante el periodo de transición; la Financiera; la Hacendaria; la Reforma de Competencia Económica; la de Telecomunicaciones; y la Energética.

En su conjunto implicaron 58 modificaciones a la Constitución; 81 cambios a Leyes Secundarias; la creación de 21 ordenamientos jurídicos y la abrogación de 15.

Expreso mi mayor reconocimiento al trabajo de quienes hicieron posibles estas reformas.

De manera particular, a los dirigentes nacionales de las principales fuerzas políticas, lo mismo que a las y los Senadores, Diputados Federales y locales.

Siéntanse orgullosos del trabajo y el servicio que han hecho en favor de la Nación.

También, reconozco a un gran número de mexicanos quienes aportaron su conocimiento, talento y experiencia para concretar las reformas.

Me refiero a especialistas, académicos y juristas; a integrantes de organizaciones de la sociedad civil, a trabajadores y empresarios; y, sobre todo, a millones de mexicanos que directa o indirectamente respaldaron estas reformas transformadoras.

Con la promulgación de las Leyes Secundarias de la Reforma Energética, el pasado 11 de agosto, culminó la etapa legislativa de este ciclo reformador.

¿Qué sigue ahora? Lo que sigue es poner las reformas en acción.

Esto es, lograr que los cambios a la Constitución y a las leyes se reflejen en beneficios concretos para toda la población, en la escuela, en las pequeñas y medianas empresas, en los hogares y en la economía de las familias mexicanas.

Los cimientos están puestos. Con estas reformas, con las acciones y políticas públicas del Gobierno, vamos a construir un nuevo México: un México en paz, incluyente y con educación de calidad. Un México próspero y con mayor responsabilidad y liderazgo global.

Seguimos trabajando para alcanzar las cinco grandes metas nacionales que nos trazamos en este mismo recinto, al iniciar la Administración.

¿Cuál es el avance en estas metas?

México en paz.

Se puso en marcha la política pública de seguridad y procuración de justicia, que sitúa a la persona y el respeto a sus derechos humanos como prioridad.

Esta política tiene un enfoque preventivo, gracias al Programa Nacional para la Prevención de la Violencia y la Delincuencia que opera en 73 zonas prioritarias donde se concreta el 59 por ciento de los delitos del fuero común.

En ellas se combaten adicciones, se fomenta la convivencia comunitaria, se brinda capacitación laboral y apoyos a proyectos productivos, y además se promueve la cultura y el deporte.

Éste es un cambio cualitativo que le ha dado nueva vida a colonias y barrios que estaban amenazados por la delincuencia. Y todavía más importante; les ha devuelto la esperanza a jóvenes que se encontraban cercados por la violencia.

De manera paralela, para fortalecer el sistema de justicia, la Reforma Política convierte a la Procuraduría General de la República en un nuevo órgano constitucional autónomo: la Fiscalía General de la República.

De acuerdo con esta reforma, esta institución contará, entre otras, con dos fiscalías especializadas; una contra delitos electorales, y otra para combatir la corrupción.

La eficacia de la política pública de seguridad y procuración de justicia se basa en la colaboración y coordinación entre autoridades, y su contundencia es resultado de operaciones precisas, diseñadas con información de sistemas de evaluación y de investigación.

El Gobierno de la República se reúne constantemente con los Gobernadores y Jefe de Gobierno del Distrito Federal para planear estrategias y dirigir acciones en favor de la población, a partir de las cinco regiones en que se ha dividido el país con fines operativos.

Gracias, señores, por hacer equipo en favor de México.

Igualmente, se ha impulsado el Mando Único Policial. Modelo de coordinación que incrementa la capacidad de respuesta de las policías estatales y municipales.

Otro importante paso es el inicio de operaciones de la Gendarmería, la cual está preparada para proteger y servir a los mexicanos en aquellas regiones donde sea necesario o donde exista debilidad institucional.

Esta nueva División de la Policía Federal, integrada inicialmente por cinco mil elementos, se suma al esfuerzo conjunto de las demás instituciones de seguridad de nuestro país.

Las corporaciones del Estado utilizan tecnologías y sistemas de análisis y procesamiento de información que orientan a las operaciones conjuntas del Gabinete de Seguridad.

Gracias a ello, se ha logrado que 84 de los 122 delincuentes más peligrosos ya no representen una amenaza para la sociedad.

Con estos esfuerzos institucionales la violencia en México se está reduciendo. Así lo confirman diversas fuentes de información disponibles.

De acuerdo a los datos anuales del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, el INEGI, en 2013 se registraron 12.5 por ciento menos homicidios que en el año 2012. Con ello, la tasa por cada 100 mil habitantes se redujo de 22 a 19 en el primer año de esta Administración.

Las cifras más recientes de las procuradurías y fiscalías estatales indican que en los primeros siete meses de 2014 ocurrieron 27.8 por ciento menos homicidios dolosos que en el mismo periodo del año 2012.

Las acciones de seguridad también están teniendo efectividad en el combate a otros delitos que lastiman directamente a los ciudadanos.

De acuerdo con las estadísticas oficiales que recopila el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en el mismo comparativo, el robo a casa-habitación se redujo 13 por ciento, el robo a transeúntes 20 por ciento, el robo a vehículos particulares en carreteras disminuyó 53.1 por ciento.

Con la Estrategia Nacional Antisecuestro, puesta en marcha en enero de este año, en los primeros siete meses de 2014 el secuestro ha disminuido casi siete por ciento respecto al mismo periodo de 2013. En ese lapso la extorsión se redujo 20 por ciento.

En el Gobierno de la República estamos trabajando para consolidar estas tendencias y seguir reduciendo los homicidios, secuestros, extorsiones y robos.

En los estados en que ha sido necesario reforzar la presencia de Fuerzas Federales, se ha brindado todo el respaldo institucional, y éste seguirá. Es importante señalar que en esas entidades hay mejoras relevantes en sus condiciones de seguridad.

Por todos estos resultados, aquí quiero hacer un amplio y profundo reconocimiento al Ejército Mexicano, a la Armada de México y a la Fuerza Aérea Mexicana, que han acudido al llamado de la Nación con honor, lealtad y patriotismo, siempre que ésta les ha necesitado.

Debo destacar también su gran labor para atender a la población en casos de desastres naturales.

Por eso, reitero mi más amplio reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas.

Reconozco, de igual manera, a la Procuraduría General de la República, a la Policía Federal y al CISEN. Su compromiso y entrega hoy se reflejan en que los mexicanos viven con mejores condiciones de seguridad, confianza y tranquilidad.

A todos sus integrantes, mi más amplia felicitación y reconocimiento.

Es importante señalar que los resultados en materia de seguridad, se han alcanzado a la par de un mayor respeto a los derechos fundamentales.

De enero a julio de 2014, el número de recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos dirigidas a las dependencias que integran el Gabinete de Seguridad, fue 41.6 por ciento menor a los primeros siete meses del 2012.

En el caso concreto de nuestras Fuerzas Armadas, esta reducción es aún mayor, fue de 87.5 por ciento.

En el Gobierno de la República entendemos que la protección de los derechos humanos debe ser una práctica permanente del Estado mexicano.

Por ello, se han impulsado instrumentos de avanzada, como la Ley General de Víctimas y la nueva Ley de Amparo.

El objetivo es, como lo comprometí, consolidar una sociedad de derechos.

Recuperar la confianza de la ciudadanía en los cuerpos de seguridad y justicia, es esencial. Su profesionalización es un reto que nos ocupa desde el inicio de la Administración.

La meta es que todas las policías cuenten con la preparación necesaria para proteger y servir con eficacia a las y los mexicanos.

Para fortalecer las capacidades de los cuerpos policíacos en todo el país, se puso en marcha el Centro Nacional de Formación de Mandos en Puebla, donde ya se graduó la primera generación de 850 elementos.

Hay avances. Pero es claro que debemos seguir trabajando todos los días para recuperar la tranquilidad de todos los mexicanos, en todas las regiones del país.

Mi compromiso es, y seguirá siendo, lograr un México donde las familias vivan en un entorno de paz y mayor seguridad.

También, seguimos adelante en la implementación del nuevo Sistema de Justicia Penal, para que éste funcione completamente en 2016, en todo el país, como lo establece la Constitución.

Los avances incluyen la expedición del Código Nacional de Procedimientos Penales, que homologa los derechos de los mexicanos, brinda mayor certeza jurídica y facilita la transición hacia los juicios orales.

En este marco, expreso mi reconocimiento a la Suprema Corte de Justicia de la Nación y a los demás integrantes del Poder Judicial de la Federación. Con su labor diaria, contribuyen a que nuestro país sea un Estado democrático de derecho.

Muchas felicidades.

Para proteger la vida e integridad física de los mexicanos, se han desplegado políticas y acciones que hacen de la protección civil una fuerza preventiva y con mayor capacidad de respuesta.

México enfrentó el año pasado la presencia de fenómenos naturales que impactaron a la mayoría de los estados del país.

Destaca la tormenta tropical Manuel y el huracán Ingrid, que causaron importantes daños y afectaciones, particularmente, en cinco estados de la República.

El trabajo corresponsable de las instituciones del Estado mexicano permitió atender de manera oportuna a la población. A ellas, se sumaron la solidaridad y altruismo de todos los mexicanos. Gracias a su generosidad, el país salió adelante en momentos difíciles.

A toda la sociedad mexicana, mi gratitud y reconocimiento.

México incluyente.

Desde el inicio de esta Administración, también se está transformando la política social. Estamos coordinándonos mejor entre las propias dependencias del Gobierno de la República y con los gobiernos estatales para que las acciones contra la pobreza tengan mayores resultados.

El mejor ejemplo de ello es la Cruzada Nacional Contra el Hambre, en la que participan 19 dependencias Federales con un propósito de justicia elemental: que todos los mexicanos tengan garantizada su alimentación.

En 2014 la Cruzada llega a mil 12 municipios, 607 más que hace un año.

Gracias a sus acciones 3.1 millones de mexicanos ya se alimentan mejor, también reciben apoyos para mejorar su vivienda o incluso para establecer su propio huerto familiar.

Uno de los rostros más humanos de la Cruzada son sus cuatro mil 522 Comedores Comunitarios, en ellos cerca de medio millón de niñas y niños, mujeres embarazadas, madres de familia y adultos mayores, se reúnen para comer alimentos nutritivos preparados por voluntarios de la comunidad que recibieron capacitación del Ejército Mexicano y la Marina.

Además, con la Tarjeta Sin Hambre, 595 mil familias adquieren con descuentos especiales en las tiendas DICONSA 15 productos de la canasta básica.

DICONSA y LICONSA han recuperado su función social. Ahora hay mil 945 tiendas DICONSA adicionales y hay mil 582 lecherías más.

Por su parte, el Programa de Desarrollo Humano Oportunidades, beneficia a 6.1 millones de familias, esto es 255 mil más que al inicio de la Administración.

Los méritos de este programa con 17 años de vida han sido reconocidos internacionalmente, pero sus limitaciones son cada día más evidentes.

No obstante que este año se invierten más de 73 mil millones de pesos en él, la proporción de mexicanos en pobreza es prácticamente la misma desde hace tres décadas.

Ante esta condición es necesario encontrar nuevas alternativas, más eficaces, contra la pobreza.

Por ello, hoy anuncio la transformación del Programa Oportunidades en el Programa PROSPERA.

Todos sus beneficiarios seguirán recibiendo los apoyos que han tenido hasta hoy, pero ahora contarán con, además, nuevas alternativas para incorporarse a la vida productiva y lograr con ello el objetivo de disminuir la pobreza en el país.

En concreto, sus hijos ahora podrán recibir becas para estudios universitarios o técnicos superiores, y quienes buscan un trabajo tendrán prioridad en el Sistema Nacional de Empleo.

Además, PROSPERA facilitará el acceso de sus beneficiarios a la educación financiera, al ahorro, a los seguros y al crédito.

PROSPERA también permitirá que sus familias fortalezcan sus propios ingresos, al tener acceso prioritario a 15 programas productivos, incluyendo, entre otros, el Fondo Nacional del Emprendedor, el Programa Bécate, el ProAgro Productivo y el Programa para el Mejoramiento de la Producción y Productividad Indígena.

Con PROSPERA ahora las familias tendrán más oportunidades.

El Gobierno de la República también trabaja para hacer efectivos los derechos constitucionales a la igualdad y a la no discriminación.

Este año, 115 programas promueven la igualdad entre mujeres y hombres. En ellos, se invierten 21 mil 500 millones de pesos.

Dentro de estos programas, está el Seguro de Vida para Jefas de Familia, que respalda a sus hijos para que estudien hasta la universidad en caso de que ellas llegaran a faltar. A la fecha, 4.7 millones de mujeres cuentan con esta protección.

También incluyen las acciones para la atención a la salud reproductiva y la igualdad de género en salud, con las que se han realizado más de 1.8 millones de mastografías; así como el Programa de Apoyo para la productividad de la Mujer Emprendedora, que les permite iniciar sus propios proyectos productivos en el campo.

Quiero señalar especialmente un avance muy importante en favor de la igualdad entre mujeres y hombres.

Me refiero a la Reforma Político-Electoral, que obliga a los partidos políticos a que el 50 por ciento de sus candidaturas a Senadores, Diputados Federales y Diputados locales sean para mujeres.

Con esta reforma, México cuenta con una de las legislaciones más avanzadas del mundo en materia de equidad.

La igualdad entre los mexicanos debe ser una realidad plena, independientemente de nuestro origen étnico. El Gobierno de la República reconoce en los pueblos originarios, una fuente de orgullo e identidad.

Respetuosos de su cultura y tradiciones contribuimos a su desarrollo, en beneficio de 2.1 millones de indígenas se ha construido y mejorado la infraestructura de servicios como agua, electricidad, vivienda y caminos de sus comunidades con una inversión superior a los nueve mil 370 millones de pesos.

Por su parte, para proteger los derechos y libertades de las personas con discapacidad, se creó un Programa Nacional para su Desarrollo e Inclusión que establece la política de Estado en su favor.

Destaca la Reforma de Telecomunicaciones que obliga a las empresas a contar con equipos para personas con discapacidad motriz, visual y auditiva, así como portales de Internet, números telefónicos e instalaciones que garanticen su atención adecuada.

Las televisoras, también deberán transmitir con subtítulos ocultos su programación y con lengua de señas mexicana en los noticieros de mayor audiencia.

En materia de salud. El Gobierno de la República trabaja en la prevención de enfermedades, en la mejora y ampliación de los servicios, así como en la construcción y modernización de infraestructura médica.

Destacan la Estrategia Nacional para Prevención y el Control del Sobrepeso, la Obesidad y la Diabetes.

Esta Política de Estado constituye un esfuerzo sin precedente para combatir dos de los principales desafíos a la salud de los mexicanos, el sobrepeso que afecta a siete de cada 10 adultos y a tres de cada 10 niños., así como la diabetes que afecta al 9.2 por ciento de la población.

Dentro de esta estrategia se lanzó la campaña de salud: Chécate, mídete, muévete, y se han tomado otras medidas importantes: se establecieron gravámenes especiales a las bebidas azucaradas, lo mismo que a los alimentos de alta densidad calórica; se eliminó su publicidad en radio, televisión y cines durante horarios infantiles, y en las escuelas se prohibió la venta de alimentos que no favorezcan la salud de los educandos.

Igualmente, se puso en marcha el Centro de Atención Integral del Paciente con Diabetes e inició la operación de las Redes de Atención a la Diabetes, en 21 entidades federativas.

A fin de ampliar la cobertura de los servicios médicos, el Sistema de Protección Social en Salud ha incorporado a 6.5 millones de mexicanos más.

Para fortalecer la infraestructura médica en el país, se han construido o modernizado 394 unidades hospitalarias, y más de dos mil unidades de salud.

Destacan la conclusión y modernización de 27 hospitales generales, 11 hospitales comunitarios y seis hospitales materno-infantiles.

Lo mismo que la conclusión del Hospital Nacional Homeopático y de la nueva Torre de Hospitalización del Instituto Nacional de Cancerología; así como las nuevas instalaciones del INDRE, instituto responsable de prevenir enfermedades de alto riesgo.

Además, se están construyendo o fortaleciendo 47 hospitales más, entre ellos, los hospitales Infantil y General de Michoacán, y los nuevos hospitales generales de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; de Torreón, Coahuila; de Coyuca de Catalán, Guerrero; y de Cancún, Quintana Roo.

El Gobierno de la República valora la aportación de los adultos mayores a la sociedad y los respalda con decisión. Prácticamente, se ha duplicado el Programa de Pensión para Adultos Mayores, al incorporar a más de 2.7 millones de personas, y alcanzar una cobertura total de 5.7 millones de personas.

Se trabaja, también, para que más mexicanos puedan ejercer su derecho a la vivienda.

Al inicio de esta Administración se tomó una decisión de fondo: establecer la nueva Política Nacional de Vivienda, que promueve el desarrollo urbano ordenado y sustentable; así como la construcción, mejora y regularización de la vivienda.

Ya no se podían seguir autorizando viviendas sin servicios básicos, sin infraestructura y cada vez más alejadas de los centros de trabajo.

Este cambio, en favor de hogares dignos, significó un reto para la industria de la construcción de vivienda, que hoy ya ha retomado el crecimiento, con el decidido apoyo gubernamental.

En la Administración se han realizado cerca de dos millones de acciones en favor de la vivienda, con una inversión superior a los 450 mil millones de pesos, que incluyen los recursos de la Comisión Nacional de Vivienda, del Fondo Nacional de Habitaciones Populares, del FOVISSSTE, del INFONAVIT y de la Sociedad Hipotecaria Federal.

Entre estas acciones, se encuentran más de un millón de financiamientos para adquisición de vivienda nueva o usada, y más de 900 mil apoyos para mejora de hogares.

México con educación de calidad.

La mayor contribución que puede hacer un país en favor de sus niños y jóvenes es brindarles las herramientas y conocimientos necesarios para abrirse camino y triunfar en la vida.

Por ello, era inaplazable transformar la educación en México.

Con la Reforma Educativa se facilita y acelera la profesionalización de los maestros. Se crea el Servicio Profesional Docente, con reglas claras y objetivas para el ingreso, la formación continua, ascenso y permanencia de los maestros en el Sistema Educativo Nacional.

La Reforma Educativa es una reforma en favor de los maestros. Los apoya en su labor diaria, los impulsa a ser mejores y les ofrece mejores condiciones laborales, a partir de su trabajo y mérito propio.

Desde aquí envío un cálido y afectuoso reconocimiento a las maestras y maestros de México, quienes han hecho suyos los instrumentos de la Reforma Educativa para ofrecer una educación de mayor calidad a nuestros niños y jóvenes.

Muchas gracias.

Gracias por su dedicación y compromiso en la formación de las nuevas generaciones de mexicanos.

A partir del nuevo marco legal, por primera vez se realizaron concursos nacionales de oposición para el ingreso a la educación básica y media superior, a fin de ocupar 14 mil 830 plazas de docentes en el ciclo 2014-2015.

Con esto se asegura que los maestros de nuevo ingreso cuenten con el perfil adecuado para dar clases.

La Reforma también crea un Sistema Nacional de Evaluación Educativa, así como un órgano autónomo responsable de emitir criterios para evaluar el sistema educativo del país.

Ello permitirá contar con información para fortalecer las políticas en favor de la calidad de la enseñanza en México.

Asimismo, la Reforma permitió realizar un censo de escuelas, maestros y alumnos de educación básica y especial, con el respaldo de INEGI.

Gracias a este esfuerzo, hoy se conocen con precisión las dimensiones y condiciones de la infraestructura educativa en esos niveles de enseñanza, así como sus recursos humanos.

Esta nueva información, de acceso abierto para toda la ciudadanía, permite que organizaciones de la sociedad civil hagan análisis propios y contribuyan con propuestas a elevar la calidad de la educación.

A todos los especialistas, académicos y expertos que desde la ciudadanía aportan sus conocimientos y experiencia para mejorar las diversas políticas públicas, les expreso mi reconocimiento personal y agradecimiento.

La instrumentación de la Reforma Educativa constituye un firme compromiso del Gobierno de la República. Si bien su aplicación ha sido generalizada en el país, también hay que reconocer que ha enfrentado resistencias en algunas regiones específicas.

Seguiremos sumando esfuerzos con los gobiernos locales, con los maestros, los padres de familia, las organizaciones civiles y la ciudadanía en su conjunto, para que la Reforma Educativa se aplique en las 32 entidades federativas y, con ello, asegurar que sus beneficios lleguen a todas nuestras niñas y niños del país.

Por otro lado, la Reforma Educativa también significa nuevos programas y apoyos directos a las escuelas, en especial para aquellas ubicadas en las localidades con mayores niveles de marginación.

A fin de atender las necesidades detectadas en el censo y permitir que la propia comunidad decida en qué invertir para mejorar su plantel, se creó el Programa denominado Reforma Educativa, con siete mil 500 millones de pesos, apoyará a 20 mil escuelas en este Ciclo Escolar.

Por su parte, con el Programa Escuelas Dignas se han rehabilitado más de dos mil 600 planteles, con una inversión superior a los dos mil 550 millones de pesos.

En el Ciclo Escolar que recién inició se invierten tres mil millones de pesos adicionales para remodelar otras cuatro mil 400 escuelas.

En la presente Administración ha crecido más de tres veces el número de escuelas de tiempo completo; de seis mil 700, a 23 mil 100. Esto representa un avance de 58 por ciento respecto a la meta sexenal, de 40 mil planteles.

De esta forma, con más horas de clase, tres millones 463 mil alumnos refuerzan sus conocimientos y desarrollan nuevas habilidades, como hablar otro idioma, tocar un instrumento o practicar algún deporte.

Además, en un compromiso decidido en favor de la equidad, ya opera el Programa denominado Aprende.MX. Con él, durante el Ciclo Escolar 2013-2014, se entregaron 240 mil equipos de cómputo portátiles a alumnos de quinto y sexto de primaria en escuelas públicas de Colima, Sonora y Tabasco.

En el Ciclo Escolar 2014-2015, este programa se amplía al Distrito Federal, al Estado de México y Puebla. En los seis estados se entregaron más de 700 mil tabletas electrónicas.

En cuanto a cobertura, destaca que durante el Ciclo Escolar 2013-2014, ingresaron 238 mil 500 estudiantes adicionales a la educación media superior. Este incremento es el más alto en los últimos 20 años. Con ello, la cobertura de este nivel educativo avanzó 5.1 puntos porcentuales, y llega a 69.4 por ciento.

Como parte del compromiso con la educación superior, este año se invierten en ella 109 mil 800 millones de pesos; 17 mil 900 millones de pesos más que al inicio de esta Administración.

Hacia adelante, seguiremos fortaleciendo las universidades y tecnológicos del país, para que sigan abriendo espacios de oportunidad a la juventud mexicana.

El Gobierno de la República tiene un firme compromiso con el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación.

Por ello, se trabaja para elevar la inversión pública y privada en estas áreas, hasta alcanzar, como nos lo propusimos, 1 por ciento del Producto Interno Bruto en 2018, partiendo del bajo nivel de inversión que existía hasta antes, de apenas 0.43 por ciento.

En lo que va de la Administración, junto con el aporte del sector privado, se ha hecho un importante esfuerzo para elevar este porcentaje. Gracias a ello, este año se estima que la inversión en este sector estratégico alcanzará el 0.56 por ciento con respecto al Producto Interno Bruto.

Tan sólo en 2014, el Presupuesto Federal en ciencia, tecnología e innovación, es de 81 mil 800 millones de pesos; 28.6 por ciento superior al ejercido en 2012.

Gracias a estos recursos adicionales, se desarrollan nuevos centros de investigación en Campeche, Durango, Oaxaca y Yucatán. El propósito, es llevar los beneficios de la ciencia e investigación a otros puntos de la geografía nacional.

De igual modo, se respalda el talento del país. El Sistema Nacional de Investigadores cuenta ya con 21 mil 358 científicos y tecnólogos; 15.1 por ciento más que en 2012.

Hoy, México cuenta con expertos que destacan en los diversos campos del conocimiento. Sus trabajos están siendo reconocidos dentro y fuera del país por sus aportaciones al avance de la ciencia en beneficio de la humanidad.

El talento de los mexicanos, también está compitiendo y triunfando en justas deportivas del mundo. Del inicio de la Administración, al 31 de agosto de 2014, los atletas mexicanos que compitieron en eventos internacionales obtuvieron dos mil 281 medallas; 852 de ellas fueron de oro.

Este año se respalda la realización de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, Veracruz 2014; y se logró que la Fórmula 1 regrese a la Ciudad de México en 2015, después de 23 años de ausencia.

La grandeza de México, también, se refleja en la calidad de sus creadores y artistas. La vitalidad de nuestra cultura es motivo de orgullo para todos.

Se ha trabajado arduamente para ampliar el acceso a la cultura, con iniciativas como el Programa Cultura para la Armonía. Y en el último año se realizaron más de medio millón de actividades artísticas y culturales en todo el territorio nacional.

Para proyectar nuestra cultura al mundo, se participó en 330 eventos culturales y artísticos. Destaca la muestra de la obra de Frida Kahlo, y la exposición Mayas: Revelación de un tiempo sin fin, con las que México ha estado presente en América y Europa.

Felicito a todas las mujeres y hombres, artistas, creadores, científicos, intelectuales y deportistas que han dado prestigio a México. Cada uno es un orgullo y un ejemplo para todos nosotros.

Les deseo que sigan cosechando mayores éxitos, por ustedes y por su país. Muchas felicidades.

México con responsabilidad global.

Desde el inicio de esta Administración, el Gobierno de la República asumió el compromiso de reposicionar a México en el mundo con un propósito muy claro: hacer que la política exterior contribuya al bienestar y el progreso de los mexicanos.

Se decidió fortalecer la presencia y el liderazgo internacional del país, para lograr que más empresas globales inviertan en nuestro territorio, para potenciar el desarrollo de sectores estratégicos, como el automotriz o el aeroespacial, y lograr que más productos e inversiones de México conquisten nuevos mercados.

Con visión de futuro, también, trabajamos para ampliar los intercambios académicos, tecnológicos y culturales, a fin de que más estudiantes mexicanos estén becados en el mundo, especializándose en áreas innovadoras que contribuyan al desarrollo de México.

Para incrementar nuestras exportaciones, en el último año nuestro país se reafirmó como una economía abierta al mundo. Se suscribió un Tratado de Libre Comercio con Panamá y se inició el camino para acuerdos similares con Jordania y Turquía.

México también fortaleció sus relaciones con países de diversas regiones.

En América del Norte impulsamos una nueva visión de futuro regional, que privilegia el comercio, el desarrollo científico y tecnológico, el intercambio educativo y la protección ambiental. Esto significa que nuestro vecino del norte, Estados Unidos, con él ahora trabajamos en una agenda multitemática.

Con América Latina, nuestro país se ha posicionado como un actor propositivo y solidario en los diversos mecanismos de diálogo, cooperación e integración regional.

Destaca la Alianza del Pacífico, mecanismo de vanguardia que está facilitando la libre circulación de personas, bienes, servicios y capitales entre Chile, Colombia, Perú y México.

Gracias a este proceso de integración, el número de turistas provenientes de estos países latinoamericanos que son miembros de la Alianza del Pacífico, creció 41 por ciento de 2012 a 2013.

Con Centroamérica, nuestro país ha logrado acuerdos para un mayor desarrollo de nuestra frontera sur y ha reforzado los mecanismos de diálogo.

En el Caribe, resalta la renovación de nuestro marco jurídico con Cuba y diversas acciones de cooperación con las naciones caribeñas y organismos de la región.

En Europa, hemos consolidado los vínculos políticos, económicos, sociales y culturales con nuestros principales socios. Destaca el acercamiento y el diálogo renovado con España, Francia, Portugal y Reino Unido, reforzando la relación entrañable con estas naciones.

En Asia, se fortalecieron las relaciones con China y Japón para atraer inversiones hacia nuestro país y lograr que más productos mexicanos se comercialicen en esa dinámica región del mundo.

México también ha asumido el papel que le corresponde en la solución de desafíos globales. Hoy, la voz de nuestro país se escucha y tiene presencia en los foros regionales y multilaterales.

A partir de esta renovada interacción con el mundo, México ha fortalecido su liderazgo global en beneficio de nuestra población y de nuestra economía.

México Próspero.

El Gobierno de la República trabaja para que nuestro país logre un crecimiento económico elevado, sostenido y sustentable.

El objetivo de las reformas transformadoras es que la economía crezca más rápidamente que en las últimas décadas y genere más empleos de calidad.

Estamos decididos a mejorar el salario y los ingresos de todos los mexicanos. Las reformas van en esa dirección. Porque al elevar y democratizar la productividad, permitirán que los mexicanos ganen más por su trabajo.

Con la aplicación de la Reforma Laboral, aprobada en la transición, ahora más jóvenes, mujeres y personas con discapacidad tienen nuevas alternativas para conseguir un empleo mientras estudian o cuidan de su hogar.

Gracias al entendimiento y armonía entre los factores de la producción, en los últimos 10 meses no ha habido huelgas laborales de jurisdicción federal; lo que no ocurría desde hace 25 años.

A través del Servicio Nacional de Empleo, 2.2 millones de personas se colocaron en un puesto de trabajo o iniciaron una ocupación productiva.

También, trabajamos para que todo aquel que quiera empezar o ampliar su propio negocio, tenga las herramientas para lograrlo.

Para ello, se creó el Instituto Nacional del Emprendedor, que respalda a las micro, pequeñas y medianas empresas o emprendedores, con información, capacitación o recursos.

Por ejemplo, con recursos del Fondo Nacional del Emprendedor, a través del Sistema Nacional de Garantías, se ha logrado una derrama crediticia de más de 155 mil 800 millones de pesos, en favor de 142 mil micro, pequeñas y medianas empresas.

Para que los nuevos negocios crezcan y prosperen, también se necesita mayor competencia económica en todos los sectores.

De ahí la importancia de la reforma en esta materia, que combate a los monopolios, alienta la entrada de nuevas empresas a los mercados y hace que los negocios se esfuercen por ofrecer mejores productos y servicios, a menores precios.

Con esta reforma, la nueva Comisión Federal de Competencia Económica tiene autonomía constitucional para combatir prácticas anticompetitivas.

Asimismo, con la Reforma en Telecomunicaciones y Radiodifusión se creó el Instituto Federal de Telecomunicaciones, también, con autonomía constitucional para fomentar el desarrollo y la competencia efectiva en televisión, radio, telefonía e Internet.

De esta forma, habrá más empresas, mayores inversiones y mejores tecnologías, lo que permitirá que los servicios sean de mayor calidad y estén al alcance de más mexicanos.

Esta reforma obliga a que haya más televisoras, nuevos canales, mejores contenidos y que al finalizar 2015, la televisión sea digital en todo el país.

Otros beneficios de la Reforma, incluyen que los usuarios de telefonía móvil puedan consultar su saldo de prepago sin costo y que éste tenga vigencia de un año, que haya bonificaciones por fallas en el servicio y que se pueda cambiar de empresa proveedora en menos de 24 horas conservando su número telefónico.

Además, a partir del 1 de enero de 2015, ya no se pagará larga distancia dentro de México, fortaleciendo así la economía de las familias mexicanas.

La Reforma de Telecomunicaciones también impulsa el acceso a Internet en todo el país.

Obliga a que para el año 2018, 70 por ciento de los hogares cuenten con acceso a Banda Ancha y que haya 250 mil sitios públicos con conexión gratuita, incluyendo escuelas, hospitales, plazas y edificios gubernamentales. A la fecha ya operan 40 mil de ellos.

Otra de las reformas transformadoras que se han concretado a favor de los mexicanos, es la Reforma Financiera, que promueve que haya más crédito y más barato.

Con ella, se fortalece el Estado de Derecho para que la Banca comercial pueda otorgar más créditos y se fomenta la competencia en el sector financiero para que bajen las tasas y comisiones.

Además, con esta reforma se recuperó la función social de la Banca de Desarrollo para que pueda ofrecer mayor financiamiento a las mujeres, a las micro, pequeñas y medianas empresas, lo mismo que al campo.

La meta es que en 2014, el crédito directo e inducido de toda la Banca de Desarrollo, alcance 1.15 billones de pesos.

La Reforma Financiera ya está en acción. Por ejemplo, 1.8 millones de mujeres han recibido créditos y micro créditos por más de 11 mil 500 millones de pesos.

Las pequeñas y medianas empresas que incursionen en el sector de la energía, podrán acceder a créditos del nuevo Programa Impulso Energético, que cuenta con recursos por 26 mil millones de pesos.

En una acción decidida a favor de los productores del campo, este año tendrán 44 mil millones de pesos en créditos, con tasas de interés menores al 10 por ciento anual, y plazos de hasta 15 años.

Específicamente, para los pequeños productores la tasa es de siete por ciento, y la única garantía que requieren es la de su propia cosecha.

Estos nuevos créditos para el sector primario, los presentamos hace apenas 13 días, y ya se han autorizado, en estos 13 días, más de 786 millones de pesos.

El campo es uno de los sectores que está recibiendo apoyos que no había tenido en los últimos lustros. El sector agropecuario es fundamental para el bienestar de las familias y la seguridad alimentaria de México.

Por ello, el Gobierno de la República fomenta la producción nacional de arroz, frijol, maíz, sorgo, soya y trigo. La meta es que el 75 por ciento del consumo interno de estos cultivos sea producido en México. En 2013, se cubrió el 68 por ciento de la demanda nacional; esto fue cinco puntos porcentuales más que en 2012.

Después de 20 años de operación, PROCAMPO se transformó en el nuevo Programa PROAGRO Productivo.

Este cambio de fondo significa reglas más sencillas, trámites más ágiles, apoyos diferenciados de acuerdo al número de hectáreas y región del productor; y algo esencial para la producción agrícola: entrega oportuna de los recursos antes de la siembra.

En los primeros siete meses del 2014, PROAGRO ha entregado más de 11 mil 300 millones de pesos a dos millones de productores, permitiéndoles contar a tiempo con el dinero necesario para adquirir semillas, fertilizantes, equipo y otros insumos.

Como parte del apoyo al campo, también se ha tecnificado el riego en más de 250 mil hectáreas de cultivo, incrementándose su productividad.

Ejemplos de ello, son la modernización del Distrito 001, en Aguascalientes; y el Canal de Riego 4 de abril, en Baja California.

Este año, también, inició la construcción del Canal Centenario, en Nayarit, que permitirá la incorporación de 45 mil hectáreas al riego.

Además, el Gobierno de la República invierte en diversos proyectos para producir más fertilizantes en México. Con ello los agricultores tendrán acceso a este insumo esencial para elevar el rendimiento de sus cultivos.

Son múltiples las necesidades de inversión para que nuestro país crezca y se desarrolle. De ahí la importancia de la Reforma Hacendaria.

Esta Reforma tiene tres objetivos:

Uno. Que el Estado mexicano tenga mayor capacidad financiera para cumplir sus obligaciones sociales.

Dos. Que las finanzas públicas dependan menos de los ingresos petroleros.

Y tres. Tener un sistema fiscal más redistributivo, en el que paguen más los que ganen más.

Estoy consciente de que la Reforma Hacendaria está demandando de los mexicanos un esfuerzo adicional. Reconozco el compromiso y la responsabilidad con que cada ciudadano cumple con su parte al contribuir al desarrollo de México.

La obligación del Gobierno de la República es asegurar que los recursos que los mexicanos aportan al Estado se inviertan con honestidad y transparencia, y en más obras y programas que sirvan a la gente.

En los primeros siete meses de este año, los ingresos tributarios aumentaron 10.7 por ciento en términos reales, respecto al mismo periodo de 2013.

Más relevante aún es que el gasto en inversión física creció 28.9 por ciento en estos mismos meses.

En contraste, se ha contenido el gasto de operación del Gobierno Federal; es decir, el gasto de la burocracia, con un aumento real de sólo 1.8 por ciento en el mismo lapso.

Estas cifras indican que gracias al esfuerzo de los mexicanos que pagan sus impuestos, se invierte más en las obras y proyectos que México necesita.

Todas estas acciones que fortalecen las finanzas públicas han sido reconocidas por organismos internacionales e inversionistas globales.

Las principales agencias calificadoras han mejorado su evaluación de la deuda soberana de México, lo que contribuye a reducir nuestro costo de financiamiento en los mercados internacionales.

En este marco, reitero mi firme compromiso con la responsabilidad hacendaria y la estabilidad macroeconómica del país.

Asimismo, con el fin de generar certidumbre tributaria, que aliente las inversiones y la generación de empleos, refrendo mi compromiso de no proponer nuevos impuestos, no proponer aumentos a los existentes, ni disminuciones a los beneficios fiscales durante el resto de esta Administración.

También, reitero mi compromiso con la transparencia y la rendición de cuentas.

Hoy, la ciudadanía cuenta con nuevas herramientas para saber cómo y en qué invierte el Gobierno de la República.

Por ejemplo, en Internet, los invito a visitar la página de transparenciapresupuestaria.gob.mx

Además, la Reforma en materia de Transparencia permite que todos los interesados puedan conocer el destino de los recursos públicos que ejercen los gobiernos municipales, estatales y Federal.

La Reforma Hacendaria también le ha dado a México nuevos instrumentos para reducir la informalidad, que limita la productividad y el crecimiento de nuestra economía.

Seguir usando las mismas medidas contra la informalidad iba a seguir dando los resultados de siempre.

En cambio, hoy tenemos un instrumento innovador para ampliar la base tributaria: el nuevo Régimen de Incorporación Fiscal, que facilita que los micro y pequeños negocios se vuelvan formales.

A la fecha, 4.25 millones de contribuyentes se encuentran activos en este régimen.

En este espacio, agradezco nuevamente a los señores Gobernadores y al Jefe de Gobierno del Distrito Federal, así como a las Cámaras y a las organizaciones del sector privado, por su apoyo para dar a conocer los beneficios de este nuevo esquema en sus entidades y entre sus afiliados.

Muchísimas gracias por este respaldo.

Los beneficios de la Reforma Hacendaria permitirán invertir más en las grandes obras que necesita el país.

El Programa Nacional de Infraestructura prevé el desarrollo de proyectos por un monto de 7.7 billones de pesos para invertir en agua, comunicaciones y transportes, energía, turismo, salud, así como desarrollo urbano y vivienda.

En cuanto a la infraestructura hídrica, se han concluido cuatro presas: Las Auras, en Baja California; las presas Andrés Alvarado y La Higuerilla, en Baja California Sur; así como El Yathé, en Hidalgo.

Se han puesto en operación 46 plantas potabilizadoras de agua y se han concluido tres acueductos, con una longitud conjunta de 292 kilómetros, incluyendo el de Lomas de Chapultepec, en Acapulco, y el proyecto El Realito, en la Zona Metropolitana de San Luis Potosí.

Además, está en proceso el Macroacueducto Monterrey VI, para garantizar el suministro de agua potable a esa Zona Metropolitana durante las próximas décadas.

Igualmente, ya están funcionando 73 plantas de tratamiento de aguas residuales adicionales, incluyendo la de Agua Prieta, la más grande del país hasta ahora, que permite sanear el 80 por ciento de las aguas de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

En Comunicaciones y Transportes, el Programa Nacional de Infraestructura contempla la construcción de 46 nuevas autopistas con una longitud aproximada de tres mil kilómetros, de éstas se han terminado ocho, con una longitud de 507 kilómetros.

Sobresalen las autopistas Amecameca-Cuautla, que une Morelos con el Estado de México; Nuevo Xcan-Playa del Carmen, en Quintana Roo; la conclusión de las autopistas Durango-Mazatlán y México-Tuxpan, en Veracruz; así como el Libramiento Todos Santos, en Baja California Sur y el nuevo Libramiento Norte de San Luis Potosí.

Además, están en proceso otros grandes proyectos de autopistas, como son el Segundo Piso en un tramo de la Autopista México-Puebla; las autopistas Atizapán-Atlacomulco, en el Estado de México; Cardel-Poza Rica, en Veracruz, y la Tuxpan-Tampico, también en Veracruz y Tamaulipas; así como la modernización integral de la Autopista Estación Don-Nogales, que es el principal eje carretero de Sonora y cuenta con 652 kilómetros.

Igualmente, están por iniciarse las obras que conectarán el Segundo Piso del Periférico del Distrito Federal con la Autopista México-Cuernavaca. Vía en la que también se construirá el Paso Express Cuernavaca.

Ambas obras contribuirán al desarrollo turístico, económico y social de los estados de Morelos y de Guerrero.

En esta Administración también se construirán y modernizarán 90 carreteras Federales con una longitud superior a los dos mil 840 kilómetros.

A la fecha, se han concluido 12 de estos proyectos, entre los que se encuentran la modernización de la Carretera Sonoyta-San Luis Río Colorado, en Sonora; las carreteras Reynosa-Río Bravo, en Tamaulipas; Texcoco-Calpulalpan, que une a Tlaxcala con el Valle de México; y Jerez-Tlaltenango, en Zacatecas.

Igualmente están en proceso otras carreteras, como la ampliación de la Manzanillo-Puerto Vallarta, en el tramo El Tuito-Melaque, y la modernización de la Villahermosa-Cárdenas, en Tabasco.

En materia de transporte, el Gobierno de la República, también desarrolla 24 proyectos ferroviarios.

Dentro de éstos, sobresalen: el Tren México-Toluca, que ya inició su construcción; el Tren de Alta Velocidad México-Querétaro, cuyo proyecto se encuentra en licitación; así como la segunda etapa del Tren Eléctrico de Guadalajara, y la Línea 3 del Metro de Monterrey.

En este rubro, hoy anuncio que el Gobierno de la República, también sumará esfuerzos con los gobiernos del Distrito Federal y del Estado de México para construir otros importantes proyectos de transporte masivo.

Y me permito referirlos.

La extensión de la Línea 4 del Metro de Martín Carrera, en el Distrito Federal a Ecatepec en el Estado de México; la extensión de la Línea A, del Metro de La Paz a Chalco, en el Estado de México; la extensión de la Línea 9, de Tacubaya a Observatorio, en el Distrito Federal; y la extensión del Metro, de Mixcoac a Observatorio, en el Distrito Federal.

En total, estos cuatro proyectos de transporte masivo en el Valle de México tendrán una extensión de 43.5 kilómetros, y mejorarán la calidad de vida de nueve millones de personas. Esto significa que el Sistema de Transporte Colectivo Metro tendrá un crecimiento de casi 20 por ciento.

También, prácticamente se duplicará la capacidad de los puertos de México. De manejar 280 millones de toneladas al año, se ampliará la capacidad a 500 millones.

Para ello, se desarrollan 28 proyectos estratégicos, incluyendo las terminales especializadas de contenedores de Lázaro Cárdenas, en Michoacán; y la de Manzanillo II, en Colima, que ya están concluidas.

Además, se avanza en la ampliación de los puertos de Manzanillo, Guaymas, Lázaro Cárdenas y Topolobampo; así como en la construcción de nuevas instalaciones en los puertos de Matamoros, Tuxpan y Veracruz.

En materia de infraestructura aeroportuaria, se puso en operación el nuevo Aeropuerto de Palenque, que permitirá potenciar el desarrollo turístico y social de Chiapas.

Desde hace décadas, ha sido necesario contar con nuevas instalaciones para el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

La saturación actual restringe la comunicación entre las entidades del país, limita la conectividad de México con el mundo, frena el comercio y las inversiones, y genera demoras para los usuarios.

Ante esta situación, no podemos seguir postergando más la solución de fondo.

Por estas razones, hoy, anuncio que el Gobierno Federal construirá un nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Desde el inicio de la Administración, ordené la realización de los estudios necesarios para identificar la mejor alternativa. Se concluyó que el lugar idóneo es la zona contigua al aeropuerto actual.

Con base en este dictamen, ya está listo el proyecto del nuevo aeropuerto, que se prevé tenga seis pistas para transportar a cerca de 120 millones de pasajeros al año; cuatro veces la capacidad del actual.

El nuevo aeropuerto será el mayor proyecto de infraestructura de los últimos años en nuestro país e, incluso, uno de los más grandes del mundo.

Hacer realidad este proyecto es un acto de responsabilidad con México y, al mismo tiempo, es una gran oportunidad para impulsar su desarrollo.

Este proyecto no sólo beneficia a la zona metropolitana más grande del país.

El nuevo aeropuerto será el punto de encuentro entre mexicanos de todas las regiones y la más importante puerta de México al mundo.

Mañana mismo, presentaré formalmente este proyecto a toda la sociedad mexicana.

En el Gobierno de la República se trabaja para hacer de México una potencia turística mundial.

Con más de 24 millones de turistas internacionales en 2013, nuestro país es uno de los 15 destinos más importantes del mundo y el segundo de toda América, recibimos más visitantes que varios países en su conjunto.

Esta condición todavía podemos mejorarla. Es alentador que en los primeros seis meses de 2014, el número de turistas internacionales haya crecido 19.6 por ciento respecto al mismo periodo de 2013.

Para seguir avanzando, también, por primera vez, se incluyó al turismo dentro del Programa Nacional de Infraestructura, con proyectos por 181 mil millones de pesos, y se desarrolla la Campaña: México, vívelo para creerlo, que proyecta a sus 32 entidades.

Hay que destacar que éste es un sector de rápido crecimiento, que atrae inversiones, detona el desarrollo regional y genera millones de empleos, especialmente para mujeres y jóvenes.

Conscientes de nuestra responsabilidad con el medio ambiente, hemos reforzado nuestras políticas para reducir y mitigar los efectos del cambio climático.

Cuidar de nuestra casa común, es una causa compartida.

Cuatro mil 200 personas reciben pagos por servicios ambientales. Se realizan campañas para reforestar un millón de hectáreas de bosques y selvas en esta Administración, y se crearon seis Centros Regionales de Manejo del Fuego que respaldan la labor de 14 mil 500 combatientes de incendios forestales.

En el Gobierno de la República hay un firme compromiso con el medio ambiente.

Impulsamos medidas para conservarlo, pero también estamos decididos a actuar con firmeza, aplicar la ley y sancionar a cualquiera que atente contra el patrimonio natural de los mexicanos.

México se está consolidando como un atractivo destino para las inversiones nacionales y extranjeras, a partir de políticas en favor de la productividad, finanzas públicas más sólidas, mayor competencia económica, más infraestructura, estrategias de impulso a los emprendedores, al campo y al turismo, y un renovado compromiso con el medio ambiente.

En la industria automotriz, sólo en la fabricación de vehículos, se han inaugurado, anunciado o iniciado la construcción de nuevas plantas por un total de 10 mil millones de dólares, que habrán de generar 28 mil empleos de calidad.

Audi, BMW, Chrysler, General Motors, Honda, Infiniti, KIA, Mazda, Mercedes Benz, Nissan y Volkswagen, son algunas de las empresas globales que han decidido invertir y crecer con México.

En materia de crecimiento económico, en los primeros seis meses de 2014 la evolución del Producto Interno Bruto aumentó su dinamismo respecto al año anterior. De hecho, en el segundo trimestre de 2014, México fue el país que más creció entre las economías que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, la OCDE.

En cuanto a la generación de empleos formales, también hay cifras positivas.

De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, en julio el empleo creció a una tasa anual de 3.7 por ciento.

Éstas y otras variables indican que la economía mexicana va en la dirección correcta, y tendrá un mayor dinamismo en los siguientes meses.

Sin embargo, es claro que aún no hemos llegado a las tasas de crecimiento económico que necesitan el país y su gente.

El reto del crecimiento no es nuevo para México. Lograr un crecimiento acelerado, sostenido y sustentable, ha sido nuestro principal desafío económico durante décadas.

Para crecer de acuerdo a nuestro verdadero potencial, México tenía que emprender un cambio con rumbo; realizar transformaciones de fondo.

Las 11 reformas que se han concretado en menos de dos años, representan esa voluntad de cambio de los mexicanos.

Reformar no es sencillo.

Reformar es pensar de manera distinta a como lo hemos hecho siempre.

Reformar implica tomar decisiones y asumir costos.

Reformar es romper ataduras. Es sentar bases para un mejor futuro.

Reformar es atreverse a cambiar.

Reformar es transformar.

Y eso fue, precisamente, lo que hizo nuestro país con la Reforma Energética.

México se atrevió a cambiar.

Decidió no resignarse.

México le dijo sí a una Reforma Energética que abre nuevas oportunidades para mejorar la calidad de vida de nuestra población.

Las micro, pequeñas y medianas empresas del país, las que generan el mayor número de empleos, no tienen por qué pagar energía más cara que las grandes empresas.

Y las empresas mexicanas tampoco tienen por qué pagar más por la energía que sus competidores en otros países.

México no tiene por qué producir electricidad con combustibles caros y contaminantes, que elevan los precios de la luz que pagan las familias mexicanas.

La industria nacional no tiene por qué detener su producción por falta de gas natural, cuando tenemos vastos yacimientos en el subsuelo.

La producción de petróleo no tiene por qué seguir cayendo, cuando tenemos grandes recursos en aguas profundas.

El campo mexicano no tiene por qué seguir importando fertilizantes caros, cuando podríamos producirlos en el país.

La Reforma Energética nos da las herramientas necesarias para transformar esa realidad y, al mismo tiempo, mantiene la propiedad de la Nación sobre PEMEX, CFE y los hidrocarburos en el subsuelo.

Tras un año de amplio debate entre especialistas, líderes de opinión y representantes de la sociedad civil, y más importante, al interior del Congreso de la Unión, México se atrevió a cambiar su futuro; aprobó la Reforma Energética.

Este cambio de modelo energético significará un antes y un después para nuestra Nación.

Por eso, la Reforma Energética ya está en acción.

La Secretaría de Energía entregó los resultados de la Ronda Cero, asignando a PEMEX proyectos que le permitirán producir 2.5 millones de barriles diarios durante los próximos 20 años y medio.

También, dio a conocer una primera aproximación a las áreas que se podrán licitar dentro de la Ronda Uno, en las que podrá participar el sector privado.

Además, ya se publicaron los decretos de creación del Centro Nacional de Control de Energía, CENACE; y del Centro Nacional de Control del Gas Natural, CENAGAS, y ambas instituciones ya están encabezadas por especialistas.

Conforme lo anuncié al promulgar las Leyes Secundarias de la Reforma Energética, en las próximas semanas y meses, seguiremos implementando esta reforma transformadora con oportunidad y eficacia.

Además, sigue en operación la Estrategia Integral de Suministro de Gas Natural, que ha permitido hacer frente al desabasto de este insumo. Desde que se puso en marcha, no ha sido necesaria la suspensión forzosa del suministro para la industria.

Como parte de esta estrategia, este año se construyen siete grandes proyectos para transportar gas natural, con una longitud de tres mil 100 kilómetros.

Destaca el Proyecto Los Ramones, con una inversión de dos mil 500 millones de dólares, que llevará gas natural desde Tamaulipas hasta la industria de Guanajuato, y al resto de la región Centro-Occidente.

También, se desarrolla el Gasoducto Noroeste con mil 781 kilómetros, que permitirá suministrar gas natural para generar energía eléctrica en los estados de Chihuahua, Sinaloa y Sonora.

Por la magnitud de estos proyectos, por la dimensión del cambio estructural que implica la Reforma Energética y por lo innovador de sus mecanismos, por supuesto que México tendrá grandes retos hacia adelante, y les haremos frente con decisión.

Las instituciones del sector tendrán que ser fuertes, profesionales, eficaces y transparentes.

Se tendrán que realizar licitaciones públicas con apego a los más altos estándares mundiales, asegurando que en todas ellas prevalezca el interés de la nación mexicana.

La Reforma, también exigirá de México contar a la brevedad con capital humano de excelencia; jóvenes y profesionistas con la especialización necesaria.

Sí, estos desafíos son grandes, pero los mexicanos tenemos la capacidad, el talento y la determinación para superarlos.

Ha llegado el momento de hacer realidad la revolución energética que permite la reforma aprobada.

Ha llegado el momento de aprovechar esta extraordinaria oportunidad en favor de todos los mexicanos.

Así lo ha decidido México, el México actual; el que no tiene miedo a cambiar; el México que cree en lo que somos; que confía en su ciudadanía, cada vez más activa, propositiva y vigilante.

Así lo ha decidido el México de instituciones, el que se atrevió a cambiar y que hoy tiene la mirada puesta en el futuro.

Señoras y señores:

Lo informado hoy, tiene su origen en aquel encuentro que sostuvimos el 1 de diciembre de 2012, en este mismo espacio de Palacio Nacional.

Ese día nos comprometimos a construir un México de mayores oportunidades para todos, reconociendo que no partíamos de cero.

Los mexicanos contábamos con fortalezas institucionales y estabilidad económica; con apertura al mundo y una sociedad más participativa.

Pero, también, enfrentábamos rezagos de décadas y serias limitaciones al desarrollo del país que minaban la calidad de vida de los mexicanos.

Por eso, aquél día, también estaba presente el amplio anhelo colectivo de iniciar un cambio con rumbo.

En esas circunstancias, México pudo concretar un gran acuerdo nacional para mover y transformar al país.

El proceso reformador no fue sencillo. Debieron superarse múltiples dificultades, intereses y resistencias. Lo importante es que México no se detuvo y el impulso transformador siguió su curso.

Ahora, al poner las reformas en acción, sus efectos, resultados y beneficios comenzarán a verse y sentirse en todo el territorio nacional.

Hoy, México ya está en movimiento. Si algo nos tiene que quedar muy claro es que éste no es el país de antes. Éste es el México que ya se atrevió a cambiar.

Y, ¿hacia dónde se mueve México? México se mueve hacia la paz, la inclusión y la calidad de educación. México se mueve hacia la prosperidad y la responsabilidad global.

México se mueve hacia la paz, porque trabajamos para alcanzar un país más seguro y tranquilo, en el que todos disfruten de los derechos que le reconoce la Constitución.

México se mueve hacia la inclusión para superar el hambre y la pobreza, y así tener un piso básico de bienestar social.

México se mueve hacia la educación de calidad para formar mujeres y hombres responsables y comprometidos, preparados para competir y ser exitosos.

México se mueve hacia un mayor liderazgo global, para que su política exterior contribuya a impulsar el desarrollo nacional.

México se mueve hacia la prosperidad, para generar empleos mejor pagados, y que los beneficios de las reformas se sientan en la economía de las familias mexicanas.

Hoy, México se está transformando y lo está haciendo en democracia, a partir del diálogo y los acuerdos.

En este esfuerzo colectivo, todos tenemos algo que aportar. El cambio tiene que ser obra y compromiso de toda la sociedad.

Nadie debe mantenerse al margen de esta transformación. Tenemos que asumir nuestra responsabilidad y, al mismo tiempo, entender que México es su gente; que un mejor país depende del esfuerzo de todos y cada uno de nosotros, los mexicanos.

Éste es un cambio más profundo y, quizá, aún más exigente que todos los demás. Me refiero a un cambio de actitud, de mentalidad, a un cambio cultural.

Un mejor país, un mejor México está en nosotros.

En todo momento y en cualquier lugar podemos aportar a la transformación de México.

Lo que se requiere es querer a México y trabajar por él, con convicciones y principios firmes.

Los cimientos están puestos. Sigamos construyendo juntos la gran Nación que todos queremos.

Nos comprometimos a mover a México, y estamos cumpliendo: México está en movimiento.

Muchas gracias.