-MODERADORA: Hace uso de la palabra el Secretario de Comunicaciones y Transportes,licenciado Gerardo Ruiz Esparza.

-SECRETARIO GERARDO RUIZ ESPARZA: Muy buenos días.

Qué gusto verlos a todas, a todos ustedes, aquí en la Residencia Oficial de Los Pinos.

Tuvimos que cambiar el evento por razones de pronóstico climatológico, pero creo que le acertamos, precisamente, a que es un acierto estarlo haciendo bajo techo y no en un lugar hermosísimo, como es el Museo Nacional de Antropología, en un espacio al aire libre.

Entonces, agradecemos este cambio de última hora, y la presencia de todos ustedes aquí, en esta Residencia.

Con su permiso, señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto.

Señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal; señores Gobernadores que aquí nos acompañan, les agradezco de manera muy especial su asistencia.

Estimados compañeros de Gabinete; señor Gobernador del Estado de México, que aquí está con nosotros; amigas y amigos líderes empresariales de los diferentes sectores vinculados a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y al Gobierno de la República.

Desde hace décadas, se hizo evidente la necesidad de contar con nuevas instalaciones para el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, ante la limitada superficie de las actuales y la creciente demanda de servicios.

El Aeropuerto Benito Juárez representa una tercera parte del flujo de pasajeros en el país, con 32 millones de personas transportadas al año y un crecimiento en los últimos años del número de pasajeros a tasas cercanas al 10 por ciento. Se encuentra actualmente al límite de sus operaciones.

Esta saturación operativa restringe significativamente la conectividad aérea nacional e internacional del país en su conjunto; afecta negativamente la llegada de nuevos negocios e inversiones, de más turismo y, por lo tanto, limita el desarrollo social y económico.

Ante este escenario, en el Programa Nacional de Infraestructura 2013-2018 se estableció como una prioridad la solución del problema de saturación aérea en el centro de nuestra República Mexicana.

Para tal efecto, se han realizado una gran cantidad de estudios aeronáuticos, hidrológicos, ambientales, de uso de suelo, de ingeniería y arquitectónicos, entre otros.

En este contexto, quiero reconocer muy especialmente a MITRE, quien es la agencia de investigación aeronáutica más avanzada a nivel mundial, que está aquí presente, su representante, Bernard Lisker.

Les agradecemos a la Organización de Aviación Civil Internacional, a la OACI; a la Asociación Internacional de Transporte Aéreo, a la IATA; así como a otros muchos especialistas, dependencias de Gobierno, prestigiadas instituciones educativas como la Universidad Nacional Autónoma de México y al Politécnico Nacional, por sus invaluables contribuciones en el desarrollo de este gran proyecto.

Siguiendo las instrucciones del señor Presidente de la República, el licenciado Enrique Peña Nieto, en la Secretaría de Comunicaciones y Transportes hemos realizado los estudios de viabilidad del proyecto, concluyendo que la solución idónea no solamente es la que en términos aeronáuticos resuelva el problema de saturación área en el largo plazo, sino aquella que también lleve consigo beneficios sociales, económicos, hidrológicos y ambientales para una región densamente poblada y con escasas oportunidades de desarrollo.

En materia aeronáutica, los estudios han determinado que el lugar más adecuado para establecer las nuevas instalaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, se sitúa en la zona contigua al actual aeropuerto, y perfilan un proyecto que en su etapa máxima transportará anualmente cerca de 120 millones de pasajeros.

En una primera etapa, se iniciará con una terminal, torre de control e infraestructura para dos pistas paralelas de operación simultánea con capacidad cercana a los 50 millones de pasajeros anuales.

Las nuevas instalaciones se construirán dentro de los terrenos propiedad del Gobierno Federal en la zona Oriente de la capital, que cuenta con una superficie de 12 mil 500 hectáreas.

En el entendido de que, como se ha dicho, el aeropuerto requerirá de cuatro mil 600 hectáreas.

Todas las actividades vinculadas se darán con pleno respeto a los derechos de los habitantes de la zona.

Se contempla que la obra genere más de 160 mil empleos que prioritariamente serán, así lo ha instruido específicamente el señor Presidente, para trabajadores de aquella región.

Por cada millón de pasajeros que recibe este país, se generarán mil empleos directos y tres mil indirectos.

De ahí, la importancia de ver hacia futuro lo que significará económicamente y socialmente este proyecto.

Se tiene programado que una parte de los ingresos del actual aeropuerto, y del nuevo, en su momento, contribuirán a su financiamiento.

Lo que permite decir que los ingresos del actual aeropuerto y del nuevo serán suficientes para cubrir el gasto operacional, el pago del financiamiento que se contrate, así como el retorno del capital público invertido.

Se contará con una mezcla de recursos públicos y privados, los cuales en principio se considera que sumarán aproximadamente 120 mil millones de pesos.

Habrá recursos públicos adicionales para atender la obra hidráulica, la conectividad de la zona que esperemos. No esperemos; tendrá que ser una mejor conectividad, una mejor comunicación a aquella zona de la que existe actualmente para ir al aeropuerto, y otras obras complementarias que, repito, habrá recursos públicos para este efecto.

El Gobierno Federal mantendrá en todo momento la propiedad y el control de la nueva infraestructura.

El proyecto impulsará el desarrollo urbano ordenado y equilibrado de la zona, promoverá una mejor conectividad y movilidad con obras de gran impacto que beneficiarán a la Ciudad de México y, desde luego, a la Zona Metropolitana.

Está programada la realización de obras de infraestructura que faciliten, como lo dije, un acceso fluido y eficiente a las nuevas instalaciones, a través de nuevas vialidades y sistemas de transporte masivo.

Para el diseño arquitectónico de la terminal aeroportuaria, la torre de control y servicios anexos, se recibieron propuestas de los mejores especialistas de nuestro país, pertenecientes a la mejor tradición arquitectónica mexicana, así como de los más calificados especialistas internacionales que cuentan con la más amplia experiencia en este tipo de proyectos.

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes hace un reconocimiento especial a los despachos arquitectónicos que participaron:

A Gómez-Pimienta Magar, Gensler de México, González de León, Fentress Architects, Legorreta Hernández, Rogers, López Guerra, Jean LLC, Norten, Skidmore, Owings & Merrill, Serrano Cacho, Zaha Hadid Architects, Javier Sordo Madaleno, Bringas, Pascall+Watson.

En particular, reconocemos el proyecto de Romero Havaux-Foster and Partners; de Foster and Partners, que es el arquitecto Norman Foster, por el éxito de su proyecto; moderno, vanguardista, que expresa gran dosis de simbolismo mexicano y que será, sin duda, referente a nivel mundial, y una gran puerta de entrada a nuestro querido país.

Este proyecto presentado por el arquitecto Norman Foster y por el arquitecto Fernando Romero, en sociedad, es producto de todo un análisis llevado a cabo por un comité de especialistas, con especialistas en esta cuestión tan técnica, tan de alto nivel técnico, a efecto de que ese comité se pronunciara por cuál era el proyecto que cumplía con todos los requisitos de calificación para el mismo.

Y por unanimidad el día de ayer, a las 09:50 de la mañana, se votó en favor del proyecto presentado por el arquitecto Norman Foster y por el arquitecto Fernando Romero.

Muchas felicidades.

Con las nuevas instalaciones del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, tendremos una mejor conectividad de pasajeros y carga, que atienda la creciente demanda internacional, nacional y regional.

Promoveremos una aviación comercial más competitiva, que se caracterice por incrementar coberturas, frecuencias, costos más accesibles y servicios de mayor calidad.

Este proyecto estratégico es fundamental para la consolidación de México como una plataforma logística, global, con alto valor agregado, conforme a la visión del señor Presidente de la República.

Involucra en adición, lo reitero, otros proyectos que permitirán un mayor desarrollo regional en razón de la derrama económica, la generación de empleos, las oportunidades de educación, salud y esparcimiento para las personas.

En este contexto, quiero reconocer también, de manera muy especial, al Gobierno del Distrito Federal y al del Estado de México, por su permanente, sistemático e invaluable apoyo.

La capital de la República contará con un aeropuerto de clase mundial.

En cuanto a los terrenos del actual aeropuerto, éstos se rescatarán para beneficio de la Ciudad de México.

Se convertirá en un espacio que incrementará de manera significativa las áreas verdes de la capital de la República, que eleve la calidad de vida y abra nuevas oportunidades de educación y empleo para los jóvenes.

Se privilegiarán proyectos ecológicos, sociales, educativos y de promoción económica en beneficio de toda esta región metropolitana. Tendrán lugares destinados a educación superior, capacitación, desarrollo tecnológico y científico, áreas culturales deportivas y de esparcimiento, así como sitios para el desarrollo de nuevos negocios, centros de salud y estaciones de transporte multimodal, muy necesarias en aquella zona.

Señor Presidente de la República.

Señoras y señores:

Tengan la certeza de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes cuidará que todos los recursos que se manejen para desarrollar este proyecto se aplicarán con oportunidad, responsabilidad, eficacia y transparencia.

Refrendo el compromiso de los servidores públicos, señor Presidente, de que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes seguirá trabajando con el mayor de los esfuerzos en la idea vanguardista de mover a México y transformarlo en un centro logístico global con alto valor agregado.

Muchísimas gracias.

-MODERADOR: Veremos a continuación, la presentación del video: Historia y testimonios del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

-MODERADORA: Corresponde el uso de la palabra al Director General del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México, licenciado Manuel Ángel Núñez Soto.

-LIC. MANUEL ÁNGEL NÚÑEZ SOTO: Muy buenas tardes.

Señor Presidente:

Un privilegio estar con usted en los grandes proyectos de la Nación.

Maestro Gerardo Ruiz Esparza, Secretario de Comunicaciones y Transportes, y líder que empuja todos los días en pro de lo que nuestro país necesita para mejorar su infraestructura.

Señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México; señor Gobernador del Estado de México; señores Gobernadores; señoras y señores.

El futuro de nuestro país se mide por la dimensión de la puerta que podamos construir para alcanzarlo.

Estamos ante la obra de infraestructura nacional más importante de la época contemporánea, diseñada para ser la puerta nueva de México al mundo y para el mundo.

Este proyecto fue planteado por primera vez al Estado mexicano hace más de dos décadas, y hoy se cristaliza como lo que será una palanca de desarrollo para todo México. Esta palanca nos permitirá ampliar nuestra capacidad de intercambio comercial, turístico y cultural, y posicionará a nuestro país en un lugar destacado en la economía mundial.

Se trata de una obra que traerá beneficios económicos para todos los mexicanos, y que será motivo de orgullo para ésta y para futuras generaciones.

Para tener certidumbre sobre la viabilidad de este proyecto, y bajo la dirección de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, se realizaron múltiples estudios, en donde participaron expertos nacionales y extranjeros especializados en cada una de las disciplinas involucradas.

La conclusión, es que se trata de un proyecto que no solamente es viable, sino indispensable para México.

El nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, diseñado para tener una capacidad cuatro veces superior a la del actual, será el nodo aeronáutico más importante de América Latina.

Nuestro compromiso no es sólo con el desarrollo económico, sino también con la preservación del medio ambiente, el desarrollo urbano y la inclusión social. Por ello, buscaremos que cumpla con los más altos estándares de responsabilidad social y ambiental.

El proyecto de aeropuerto que se presenta el día de hoy, será emblema de nuestra identidad nacional y de la visión de futuro que queremos para México, y que encabeza nuestro gran Presidente.

El proceso de selección del proyecto arquitectónico estuvo con la presencia de ocho firmas nacionales e internacionales de reconocido prestigio y con la mayor experiencia en la construcción de grandes aeropuertos alrededor del mundo.

Este proceso se llevó a cabo a lo largo de ocho meses con transparencia, reglas claras y criterios objetivos que siguieron a las mejores prácticas a nivel nacional e internacional, en estricto apego a los procedimientos establecidos en nuestra Ley de Obras Públicas y Servicios relacionados con los mismos.

Los ocho consorcios participantes presentaron extraordinarias propuestas, todas sin excepción, que obligaron a un intenso trabajo de análisis y evaluación por parte de expertos nacionales y extranjeros.

En su evaluación, se consideraron aspectos esenciales, tales como el diseño y concepto, la eficiencia y funcionalidad, la ingeniería y geotecnia, el plan de trabajo para realizarlo, su control de calidad, su sustentabilidad y el costo del mismo.

Como lo ha expresado el señor Secretario de Comunicaciones y Transportes, reiteramos nuestro reconocimiento y gratitud a todos los arquitectos y consorcios participantes, así como a los distinguidos expertos e instituciones especializadas que integraron el Comité Honorario que analizaron las propuestas y definieron que hoy se presente este proyecto, y en donde la principal motivación fue la de proponer y seleccionar el mejor proyecto para el presente y para el futuro de México.

Concluye, así, esta etapa en la que participaron con gran compromiso diversas dependencias del Gobierno Federal, del Gobierno de la Ciudad de México y del Gobierno del Estado de México.

Estamos, todos, frente a un caso de éxito, de coordinación interinstitucional motivada por la determinación y la voluntad política del Presidente de la República para hacer realidad este aeropuerto que tanta falta le hace a nuestro país.

En la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, estamos listos para emprender una nueva etapa en la que buscaremos sumar más voluntades sobre la base del diálogo constructivo y la colaboración de diversos sectores de la sociedad, incluyendo organizaciones civiles, academia, empresarios y expertos en distintas disciplinas.

Este proyecto, trazado desde una visión transexenal, significa mucho más que un aeropuerto; es un cambio de paradigma en cómo México se relaciona con el mundo. Es la cristalización de la vocación global de nuestro país, y su edificación será un triunfo para México.

El Gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto ha decidido ser constructor de futuro, y lo hará de mano de todos los mexicanos.

Muchas gracias.

-MODERADOR: Interviene enseguida, el arquitecto Fernando Romero Havaux, Director fundador de Fernando Romero Enterprise.

-ARQ. FERNANDO ROMERO HAVAUX: Señor Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto; doctor Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del Distrito Federal; doctor Eruviel Ávila Villegas, Gobernador del Estado de México.

Señor Secretario de Comunicaciones y Transportes, licenciado Gerardo Ruiz Esparza; licenciado Manuel Ángel Núñez Soto, Director del proyecto; estimados miembros del presídium; señoras y señores:

Octavio Paz dijo: La arquitectura es el testigo insobornable de la historia, porque no se puede hablar de un gran edificio sin reconocer en él el ser testigo de la época, de su cultura, de su sociedad y de sus intenciones.

Cuando recibí la invitación a este concurso, pensé en Lord Norman Foster, quien es, sin lugar a dudas, el mejor diseñador de aeropuertos en el mundo.

Norman cuenta con los más importantes premios de la arquitectura: el Premio Pritzker, el Premio Stirling, la Medalla de Oro del RIBA, la Medalla de Oro de la American Institute of Architects, el Premio Príncipe de Asturias, el Premio Imperial de Japón.

Pero, además, tiene el reconocimiento más importante; el de ser considerado el arquitecto más importante de nuestra era.

Con su firma Foster and Partners, durante más de 45 años ha diseñado y concluido exitosamente muchas de las estructuras más emblemáticas del planeta. Su pasión por la aviación lo llevó a aprender a pilotear; y más adelante, a diseñar, entre otros, el Aeropuerto de Hong Kong, construido en terrenos ganados al mar.

El Aeropuerto de Beijing, considerado el más grande del mundo y edificado en tan sólo cuatro años. Con su firma, actualmente se encuentra desarrollando emblemáticos aeropuertos en Kuwait y Panamá.

Por mi parte, yo estudié en una de las 37 escuelas de arquitectura de la Ciudad de México. Al terminar, partí a Europa a trabajar con el arquitecto francés Jean Nouvel, y más tarde con Rem Koolhaas, con quien trabajé tres años en Holanda, de quien aprendí la libertad en la arquitectura.

Quiero dar las gracias a Norman Foster, por el privilegio de diseñar juntos este aeropuerto, el cual ha sido seleccionado bajo un minucioso proceso donde participaron varios de los más destacados arquitectos nacionales e internacionales.

Buscamos que el aeropuerto para la Ciudad de México sea el más sustentable, el más eficiente y el más hermoso.

Alfonso Reyes dijo: El tronco podría ser foráneo, siempre y cuando las raíces fueran nuestras.

Con las más avanzadas tecnologías y herramientas de diseño, ambas oficinas hemos concebido un espacio cuya estructura se vinculará con la esencia de nuestro pasado, y nos proyectará al futuro.

El proyecto es el resultado de un esfuerzo colectivo, donde cientos de profesionales han colaborado, y que dará empleo y transformará la vida de miles de personas, y se convertirá en la puerta de acceso a México para millones de viajeros nacionales y extranjeros.

Señor Presidente:

Bajo su liderazgo, México tiene en marcha el programa más ambicioso de infraestructura en la historia del país, del cual este proyecto será, sin duda, el símbolo más visible y de mayor impacto.

La arquitectura sirvió para consolidar nuestra modernidad.

Celebramos que su Gobierno, una vez más, vea en la arquitectura el potencial para contribuir a consolidar la identidad nacional.

Cedo la palabra a Lord Norman Foster, para que presente el proyecto del nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.

Muchas gracias.

-LORD NORMAN FOSTER (Interpretación al Español): Honorable Enrique Peña Nieto, Presidente de México; honorables Secretarios; Gobernadores; Jefe de Gobierno y distinguidos invitados.

Con mi socio Fernando Romero, y con nuestro equipo, en el que tenemos a los talentos más importantes del mundo, quiero decirles que, a nombre de todos ellos, estamos honrados y nos sentimos orgullosos de estar aquí, para presentar este distinguido proyecto.

Quisiera compartir el por qué.

El diseño, que se basa, gran investigación. Se basa en el conocimiento al que hizo referencia Fernando; el aeropuerto de Hong-Kong, Beijing, y otros aeropuertos épicos del mundo, hace que este aeropuerto sea único en su tipo, ya que tiene una forma distinta, una estructura distinta, no tiene un techo convencional, no tiene paredes verticales, no tiene columnas en el sentido tradicional de un aeropuerto, sino que es una escultura que se extiende, que vuela; una estructura hermosa que abre camino en su género.

Y todo esto se remonta a la tecnología misma del lugar, de la Nación, y será un nuevo modelo de sustentabilidad, técnicamente conocido como Leed Platinum.

En otras palabras, lo que hace es dictar la pauta de nuevos estándares internacionales, pero, por otro lado, es específico para el lugar en el que va a estar, y para México. Así es que la llegada y la partida será inconfundible. Nadie confundirá en dónde están.

Ahora, se puede medir cierta parte de las diferencias. Podemos decir que la topografía del lugar es muy especial y representa todo un reto. Uno podría decir que el clima y el microclima del lugar y la calidad de la luz también se pueden medir.

Uno puede medir todos esos elementos, uno puede medir la experiencia local y la tradición que se remonta a mis héroes, como, por ejemplo; el conocimiento de Félix Candela, quien ha sido una inspiración para mí, y hay muchos otros elementos que se pueden medir, pero siguen siendo influencias tangibles para lo corresponde al diseño.

Pero la cultura, el espíritu del lugar, los colores, los patrones, son sumamente especiales y distinguen a México.

Además, la calidad de la monumentalidad que se ubica en la obra de las antiguas civilizaciones y en las obras más recientes contemporáneas también. Esa monumentalidad que vemos en este proyecto, vemos claros que llegan a casi 170 metros, comparados con aeropuertos convencionales, que serían hasta 36 metros los claros que veríamos.

Esto le va a dar la oportunidad de ser una puerta de entrada y, además, un museo, ya que podrá albergar piezas de la antigüedad que tendrían su propio lugar en el paisaje del aeropuerto.

Así es que hemos tratado de reflejar la belleza y la economía, ya que no están en conflicto.

Vamos a hacer más con menos. Vamos a trabajar con gran velocidad y con gran eficiencia, pero, sobre todo, conjuntamos una experiencia para todos aquellos pasajeros que llegan y salen del país.

Va a ser muy fácil moverse con distancias cortas, será muy fácil cambiar de piso, y vamos a hacer una experiencia que sea toda una celebración.

Ahora, he hablado de la arquitectura del edificio, pero todavía más importante que cualquier edificio en sí, es la infraestructura. La infraestructura es el aglutinante que hace que todos estos edificios y elementos se conjunten, ya que esto es todavía más importante.

Sin infraestructura, sin la renovación de la infraestructura uno no puede tener ciudades, uno no puede lugares de alguna manera, no se puede tener una Nación.

La infraestructura de las calles, los espacios públicos, los puentes, las conexiones, rutas, medios de transporte; todos éstos son los elementos que nos llevamos en la mente cuando uno deja un lugar. Y la calidad de esa infraestructura determina la calidad de nuestra vida y, en cierto sentido, nuestra identidad.

Así es que invertir en la infraestructura, realmente tiene que ver con crear una sociedad completa, tiene que ver con la inversión en generaciones que todavía no han nacido, que están por venir; es hablar de la juventud.

Y en ese espíritu, acudí al arquitecto mexicano Fernando Romero, y a su equipo, para tener una combinación única y especial de talento, juventud y energía. Ésta ha sido una gran colaboración, y hemos avanzado como un equipo, como un despacho de arquitectos aquí, en la Ciudad de México, y tenemos consultores locales sumamente asombrosos.

Por qué me había atraído en un principio este proyecto. Esa sería una pregunta muy interesante.

Como arquitecto, con pasión por las ciudades, y yo viajo constantemente alrededor del mundo, y veo una gran variedad de actitudes hacia el futuro.

Y veo aquellas naciones que en el pasado han creado fuentes de inspiración en su infraestructura, y de alguna manera han perdido el camino, ya no tienen la voluntad política de seguir con esa tradición de antaño. Así es que han optado por opciones cortoplacistas.

También, he visitado en el mundo lugares en donde hay el valor para tomar decisiones audaces, con una visión de largo plazo, que van más allá de los plazos políticos, quienes tienen una sed de futuro y la sabiduría política de hacer algo al respecto. Y de una manera maravillosa, México está en esa línea, de aquellos países que tienen una visión audaz para el futuro.

Y es por eso, que mi persona y mis colegas estamos sumamente emocionados e inspirados por el reto que representa esta edificación, porque es más que una puerta a una Nación; es parte de una visión mucho más cabal, de una visión mucho más extensa.

Y es por eso, quisiera honrar y felicitar a su Presidente, al honorable Enrique Peña Nieto.

Muchas gracias, y felicidades.

-MODERADOR: Hará uso de la palabra el Gobernador del Estado de México, doctor Eruviel Ávila Villegas.

-GOBERNADOR ERUVIEL ÁVILA VILLEGAS: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; señoras, señores Secretarios del Gabinete Federal; miembros del Gabinete Legal y Ampliado; señor Jefe de Gobierno de la Ciudad de México; señor Presidente de la CONAGO; señor Gobernador del Estado de Durango; señoras, señores; Presidentas, Presidentes Municipales; legisladores mexiquenses.

Les saludo a todos con gusto y con afecto.

Señor Presidente:

En estos casi dos años de Gobierno, hemos sido testigos de las reformas transformadoras que ha impulsado y que ya están poniéndose en acción y que, desde luego, con su trabajo, y el trabajo de todos los mexicanos, serán una realidad y sus beneficios se van a sentir en los próximos días, meses y años.

Pero siguen las buenas noticias. Además de contar, hoy, con reformas transformadoras, hoy nos damos cita gracias a la convocatoria del señor Presidente para conocer de este gran proyecto de clase mundial, orgullo para los mexicanos, orgullo también, desde luego, para los mexiquenses.

Como usted bien lo dice, estamos caminando hacia un nuevo México. Por eso, reconocemos el anuncio de esta magna obra, que será la más importante puerta de México hacia todo el mundo.

El nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México Benito Juárez será fundamental para el desarrollo del país, para el crecimiento de nuestro país, en el presente y el futuro; en particular, para quienes habitamos el Oriente del Valle de México, llevará beneficios directos, duraderos, que se van a traducir en una mejor calidad de vida para millones de mexiquenses.

Toda nuestra entidad, todo México sin duda, la Ciudad de México, nos vamos a beneficiar de esta gran obra, que es de clase mundial; especialmente, desde luego, municipios que estarán vecinos, o que son vecinos en donde se pretende llevar a cabo este proyecto, en donde se concretará este proyecto de talla mundial, de clase mundial.

Gracias, señor Presidente, por hacerle justicia al Oriente del Estado de México, al Oriente del Valle de México. Desde hace 45 años que nací, nunca un Presidente de la República, había volteado al Oriente del Valle de México, para impulsar un proyecto de tal envergadura, de tantos beneficios, como en un momento habré de enlistar brevemente.

Los mexiquenses, los mexicanos le estamos muy agradecidos, señor Presidente, por esta obra magna que habrá de transformar vidas para todos los habitantes de México, de la Megalópolis y, especialmente, de su estado, el Estado de México.

Quiero destacar algunos rubros importantes:

Primero. Derrama económica.

La obra del nuevo aeropuerto permitirá un crecimiento muy importante para los empresarios de la construcción de toda la región, ya que serán los principales abastecedores de materiales, fletes, mano de obra calificada, renta de maquinaria, equipo pesado y una gran oportunidad para el desarrollo de la ingeniería mexiquense.

Además, la zona se transformará en un destino para la atracción de una inversión histórica, la construcción seguramente de hoteles, restaurantes, centros comerciales.

El nuevo aeropuerto atraerá turismo a la zona Oriente de nuestra entidad que multiplicará oportunidades de negocio para los comerciantes y emprendedores mexiquenses.

Generación de empleo. Tan solo en la etapa de construcción, de acuerdo a lo que tenemos conocimiento, se habrán de generar más de 160 mil nuevos empleos y seguramente una vez construido y terminado este aeropuerto, ofrecerá más de 600 mil nuevas fuentes de trabajo para los vecinos de esta región y, desde luego, quienes vivan cerca de este lugar, seguramente habrán de ser privilegiados.

Algunos estudios afirman que el pago promedio a los empleados en la industria de la aviación es casi tres veces más que en otros sectores.

Dotará de plusvalía a la región, con un nuevo aeropuerto aumentará la demanda de espacios para desarrollar actividades económicas en toda la zona, por lo tanto es un beneficio directo en el mercado inmobiliario.

Significa un impacto positivo para el bolsillo de millones de hogares mexiquenses que verán, incluso, un aumento en el valor de sus propiedades en esta zona.

Por ejemplo, cuando se anunció la construcción del Aeropuerto de Quito, los pobladores tuvieron un incremento entre 300 y 400 por ciento del valor de sus terrenos.

Crecimiento e infraestructura hidráulica de comunicaciones y transporte.

El Gobierno Federal, el Gobierno del Estado de México, tenemos en proceso obras de gran impacto que incidirán en la conectividad y funcionalidad del nuevo aeropuerto y sus alrededores, obras de transporte masivo, obras de infraestructura carretera y obras de beneficio para toda la región Oriente y de esta gran Megalópolis de nuestro país.

Se dotará de transporte de calidad en la región con una inversión compartida privada de más de 22 mil millones de pesos.

Con lo cual se atenderán las necesidades de movilidad y de carga de personas y bienes reduciendo los costos de traslado.

En materia hidráulica ya se ejecutan una serie de acciones y obras, como la construcción de drenajes profundos, semiprofundos; la modernización de plantas de bombeo; desazolves de lagunas de regulación; construcción de diferentes túneles de drenaje, como por ejemplo, en Chimalhuacán, entre otros lugares.

Obras hidráulicas, también, muy importantes de abastecimiento de agua en toda la región.

Detonará el desarrollo urbano sustentable.

Iniciará una nueva etapa de crecimiento en toda la región, que permitirá aprovechar y desarrollar las vocaciones económicas y sociales de la zona de manera ordenada, organizada y sustentable.

Se regulará el fenómeno de la expansión de la mancha urbana, en suelos que son poco aptos para este fin, y que, de otra manera, traerían un crecimiento urbano depredador e insostenible.

Centro Logístico.

Será un puente de comunicación con posibilidades inimaginables que se sumará a nuestra red de autopistas y carreteras que conforman la más grande del país para permitir el tránsito de mercancías, y que éstas puedan llegar a cualquier destino.

Es una ventana de oportunidades para el crecimiento en las exportaciones de una infinidad de productos mexicanos, y en lo particular, productos mexiquenses.

Aumentando el flujo comercial, el Estado de México se convertirá en un nicho de mercado muy importante entre el Golfo, el Pacífico y el Centro del país.

Seguridad de la Región.

Por la relevancia que tiene esta terminal aérea, se habrá de desplegar un gran cerco de seguridad en la zona periférica, con lo cual, en la región Oriente del estado se aumentará la seguridad, se fortalecerá la seguridad, tanto para los habitantes del Oriente, como para los usuarios que habrán de recibir el servicio de aeropuerto, con estrategias concretas, cámaras de video, arcos carreteros, entre otros.

Mayor competitividad en la industria aeroespacial.

Considerado como la inversión de infraestructura más grande del país, la región Oriente del estado se convertirá en un nodo aeroportuario importante de Centro y Sudamérica.

Se abre la oportunidad para el establecimiento de un clúster de empresas del sector aeroespacial, permitiendo al estado posicionarse a nivel nacional e internacional en la materia.

Valor agregado a la educación.

Se impulsará la demanda y las oportunidades de crecimiento profesional para carreras afines como turismo, aeronáutica, pilotos y administración, entre otros. De hecho, hoy día, el Tecnológico de Estudios Superiores de Ecatepec, una institución muy respetada en la región, hoy día ya oferta la carrera de ingeniería en aeronáutica; y desde luego, encontrará un área de oportunidad para su crecimiento con esta importante obra.

El Gobierno Federal, el estatal, ya trabajamos conjuntamente con el Politécnico Nacional para la creación del clúster Politécnico Atlacomulco, Estado de México, que iniciará clases, gracias al apoyo del señor Presidente de la República, en enero del próximo año y ofertará, entre otras, las carreras de técnico en aeronáutica e ingeniería aeronáutica.

Ya estaremos impulsando de manera coordinada con la SEP, con la Secretaría de Educación Pública Federal, el desarrollo de más planes de estudio acorde a esta nueva oportunidad.

Por último, medio ambiente.

Este nuevo aeropuerto será un aeropuerto verde, contando con un plan ambiental que considerará cuatro grandes estrategias: la eficiencia energética, el manejo adecuado de residuos sólidos y el aprovechamiento racional del agua y la movilidad sustentable.

El 100 por ciento del suministro para la operación base del nuevo aeropuerto será con energías renovables, además contará con una estrategia en materia de energía que lo convertirá en el primer aeropuerto fuera de Europa con huella neutral de carbono.

Este aeropuerto verde tendrá un sistema de separación especializado de residuos que dé un tratamiento seguro a los residuos peligrosos y que permita aprovechar al máximo los residuos no peligrosos, mediante el reciclaje, la utilización de residuos orgánicos para generar energía con un biodigestor, contará con instalaciones e infraestructura que reduzcan el consumo de agua, además el 100 por ciento del agua de la terminal será tratada.

Así es que, quede muy bien claro, el aeropuerto no va a quitarle agua a ninguna región, ni del Distrito Federal, ni del Estado de México.

Se prevé tecnología sustentable de movilidad interna, como bicicletas y carros eléctricos, así como el acceso a la terminal mediante un sistema de transporte ecológico.

A todo esto, hay que agregar que el nuevo aeropuerto implica la limpieza de nueve ríos y un mejor y más eficiente tratamiento de los desechos sólidos, mitigará el problema de inundaciones y terrenos blandos en la región.

He de informarle, señor Presidente, que la próxima semana estaré presentando al Congreso del Estado de México la iniciativa del estado, del Ejecutivo del estado, para donar al Gobierno Federal un terreno de 760 hectáreas que contribuirá a este proyecto para la construcción de lagunas de regulación, todo con el fin de conservar mejor el cinturón ecológico del Valle de México.

Señor Presidente:

Éste es sólo el inicio de grandes beneficios del nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México Benito Juárez, será desde luego de beneficio para la gran capital de nuestro país, para el Estado de México y para todo México.

Cuente con nuestro respaldo desde la modesta colaboración que me toque y nos toque hacer desde el Gobierno del Estado de México para sumarnos a su trabajo, para detonar el crecimiento de nuestro país.

Seremos los más ágiles facilitadores de los trámites que sean necesarios, siendo siempre respetuosos de la normatividad y en constante comunicación con la autoridad municipal. Porque con el aeropuerto ganamos todos, mejora la infraestructura nacional y fortalece el desarrollo del Estado de México.

La Zona Oriente, desde luego, agradece este gran proyecto.

Con el nuevo aeropuerto gana México.

Con el nuevo aeropuerto ganamos todos los mexicanos.

Felicidades, señor Presidente.

-MODERADORA: Interviene enseguida el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa.

-DR. MIGUEL ÁNGEL MANCERA ESPINOSA: Señor Presidente de la República, licenciado Enrique Peña Nieto; señor Gobernador del Estado de México, doctor Eruviel Ávila Villegas; señor Gobernador de Aguascalientes y Presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, ingeniero Carlos Lozano de la Torre.

Saludo la presencia de los miembros del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno Federal, que hoy nos acompañan; también del señor Gobernador de Durango y Coordinador de la Comisión de Infraestructura de la CONAGO, el contador público Jorge Herrera Caldera.

De jefes delegacionales; de presidentes municipales; del señor Director General del Grupo Aeroportuario de la Ciudad de México; de los representantes de Fernando Romero Enterprise y de Foster and Partners; Legisladores y Legisladoras locales, Federales.

Representantes del sector empresarial; líderes de opinión; compañeros y compañeras de los medios de comunicación; muy distinguidos señores y señoras; amigas y amigos, todos.

Cada año, millones de personas de todas partes del mundo llegan a México y encuentran en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, su primer contacto con el país y con la ciudad capital. Millones de mexicanos de todos los rincones del país utilizan este espacio para venir a la ciudad con diferentes fines; y también regresan al aeropuerto donde vuelven a pisar el cielo nacional en sus estancias en el extranjero.

Siendo así, el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, es un nexo estratégico y principal punto de conexión de nuestra capital con todo el país y con el mundo. Dotar a la Ciudad de México y a la Zona Metropolitana del Valle de México, de un aeropuerto con mayor infraestructura y capacidad en sus operaciones, ha significado en los últimos años uno de los retos más grandes para el desarrollo urbano, ordenado y sustentable de la Ciudad de México y su zona conurbada.

Frente a esta situación, hemos conocido la propuesta del Gobierno Federal para el desarrollo del nuevo Aeropuerto Internacional Benito Juárez, la cual cuenta con características que indudablemente beneficiarán a la ciudad y, por supuesto, al país.

Estamos trabajando de manera coordinada para que este proyecto represente la generación de empleos, el fortalecimiento del turismo nacional e internacional, la edificación de nuevas vías de comunicación y movilidad, así como el impulso del desarrollo económico y social de la Zona Metropolitana del Valle de México.

Para nuestra ciudad es un detonante que garantizará mayores y mejores oportunidades a sus habitantes, particularmente, a las personas que habitan en las Delegaciones Venustiano Carranza e Iztacalco.

Por ello, nuestras coincidencias con el esfuerzo y la colaboración entre las tres instancias de Gobierno para el desarrollo de este proyecto metropolitano con el cual estaremos garantizando la solución a problemáticas comunes entre Estado de México, la capital y, por supuesto, necesidades del país.

Resulta necesario destacar la inclusión social que acompaña este proyecto al contemplar elementos para la mejora de movilidad del desarrollo económico aunado a importantes obras hidráulicas de desarrollo ecológico y de turismo.

Actualmente en materia turística, la Ciudad de México es visitada por más de 12 millones de personas.

Más del 20 por ciento llegan por medio de este aeropuerto, del Aeropuerto actual de la Ciudad de México.

Con la puesta en marcha de nuevas instalaciones aeroportuarias, reforzaremos la actividad turística para la ciudad, el Estado de México y, por supuesto, para el país en su conjunto.

En materia hidráulica el proyecto impulsará importantes obras con las cuales estará disminuyendo sensiblemente el riesgo de inundaciones de la zona conurbada, entre el Estado de México y la Ciudad de México.

Estaremos atentos a colaborar con el cuidado de todos los temas medioambientales, conforme a los trabajos desarrollados ya entre la Comisión Nacional del Agua y el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, se ha previsto no sólo mantener la capacidad de regulación y de drenaje, sino incrementarla y mejorarla hasta en un 200 por ciento.

Con estas acciones estaremos atendiendo, también, el abasto de agua de colonias aledañas al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y a su zona conurbada.

En materia económica y social, estaremos fortaleciendo uno de los principales objetivos comunes entre nuestros gobiernos que es, sin duda, la generación de empleos bien remunerados, de mejorar y ver por el bienestar de la gente.

Como aquí se ha señalado, el nuevo aeropuerto se convertirá en una unidad generadora de empleo. Estimamos que por cada millón de pasajeros se pueden crear mil empleos directos y cinco mil indirectos, en beneficio de los habitantes del Oriente de la ciudad y del Valle de México.

El Proyecto del Nuevo Aeropuerto Internacional Ciudad de México, representa una inmejorable oportunidad para canalizar nuestros esfuerzos, desde una visión metropolitana en beneficio de todas y de todos los habitantes del Valle y, por supuesto, también, del país.

Con estas acciones estamos consolidando un esquema de desarrollo económico, urbano y social, que nos permitirá ofrecer respuestas adecuadas y viables al reto que representa formar parte de una de las mayores concentraciones metropolitanas en el mundo; y que conlleva a la necesidad de contar con una agenda común entre nuestros gobiernos.

Esta obra pone de manifiesto, señor Presidente, una vez más, que la cooperación y coordinación representan la base fundamental para el desarrollo de los grandes proyectos que son garantes del bienestar de la población de la capital y del país.

Es un reto de colaboración transexenal, de una colaboración que deberá ser duradera para dar garantía de éxito. Este proyecto requiere de un trabajo político, sustentable y sólido por el bien de nuestro país.

Muchas gracias.

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)