Señoras y señores:

Muy buenas tardes o, más bien, muy buenas noches a todas y a todos ustedes.

Me da gusto saludar en este acto a los Presidentes de las Mesas Directivas del Senado de la República y de la Cámara de Diputados.

Al señor Ministro de la Suprema Corte de Justicia, en representación del Poder Judicial de la Federación.

Al señor General Secretario de la Defensa Nacional y al señor Almirante Secretario de Marina, a quien saludo con respeto.

Al señor General Jefe del Estado Mayor Presidencial, y a los muy distinguidos invitados, integrantes del presídium e invitados a este acto solemne, conmemorativo de la Batalla Molino del Rey y la inhumación de quienes ofrendaron su vida por la Patria.

Saludo, en este acto, a los Generales, Almirantes, Jefes, Oficiales, Cadetes, tropa y marinería.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Señoras y señores:

Hoy, nos reunimos para honrar la memoria de un grupo de valerosos mexicanos que hace 167 años hicieron gala del temple, coraje y patriotismo que caracterizan a nuestro pueblo en defensa de la Patria.

En medio de la conmoción causada por una guerra injusta y desigual, en circunstancias adversas e inferioridad numérica, las tropas mexicanas comandadas por Antonio de León, Lucas Balderas, Gregorio Gelati y Miguel Echegaray, realizaron la heroica defensa del Molino del Rey.

Hoy recordamos con emoción a los Generales, Jefes, Oficiales y soldados, que se batieron con valentía y honor por defender a la Patria en la invasión extranjera. Exaltamos a quienes lucharon por preservar la independencia y la libertad de México, entregando lo más preciado que tenían: la vida.

Como gesto de respeto y gratitud, este día inhumamos a 15 de ellos, en el sitio de honor donde originalmente reposaron: el monumento erigido en su memoria por el Presidente Ignacio Comonfort.

Con el sacrificio de los héroes de la Guerra del 47, se alentó a nuestro pueblo para sobreponerse a la ocupación armada y a la mutilación de nuestro territorio.

Con su ejemplo, los mexicanos mantuvieron la frente en alto, y tan sólo 15 años después resistieron con éxito una nueva intervención armada.

Los combatientes de la Batalla de Molino del Rey forman parte de generaciones de patriotas que en circunstancias adversas se sacrificaron al máximo para salvaguardar a México.

La gran lección de estos héroes, sigue viva. Nuestra generación sabe estar a la altura de nuestras circunstancias y la enfrentamos con firmeza y decisión.

Las condiciones de nuestro tiempo son muy distintas, pero también asumimos nuestra responsabilidad histórica para alcanzar las metas que como país nos hemos trazado.

Con las reformas transformadoras aprobadas, los mexicanos de hoy hemos superado obstáculos y quitado ataduras que limitaban el desarrollo de nuestro país.

Ahora, estamos poniendo las reformas en acción. Tenemos que lograr que estos cambios de fondo se traduzcan en beneficios concretos para todos los mexicanos.

Para ello, se requiere la participación de todos los sectores de nuestra sociedad, de la misma manera que lo hicieron las generaciones que nos antecedieron en la construcción de la gran obra colectiva, que es México.

Señoras y señores.

Durante 1846 y 1848, los mexicanos que vivieron la Guerra de Intervención superaron los desafíos que enfrentaron y contribuyeron, a veces con la vida, a la defensa de nuestra soberanía.

Fueron héroes, cuyo valor y disciplina permanecen presentes en nuestras Fuerzas Armadas, defendiendo nuestro territorio y protegiendo a la sociedad.

Aquí están dignamente representadas por los integrantes del Estado Mayor Presidencial. Mujeres y hombres que son ejemplo de entrega en el servicio de honor y de lealtad.

Este Cuerpo, el del Estado Mayor Presidencial, forma parte del único Cuerpo Militar en México que integra en su estructura a miembros de las tres Fuerzas Armadas: el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea.

Su importancia radica en tener a su cargo la seguridad del Presidente de la República, así como dar apoyo logístico y seguridad a los dignatarios que visitan el país, y a las reuniones internacionales de Jefes de Estado y de Ministros de las que somos sede.

La exigencia de su función, les obliga a estar alertas y preparados la 24 horas, de los 365 días del año.

En el Estado Mayor Presidencial, la disciplina es permanente y cada día implica un nuevo reto.

Por todo lo anterior, quiero decirles en esta celebración Solemne de Inhumación de los Héroes de la Batalla de Molino del Rey, quiero decirles a los integrantes del Estado Mayor Presidencial que el Presidente de la República está muy orgulloso y agradecido con su trabajo, porque al igual que los combatientes de Molino del Rey, en cada encomienda, en cada misión asignada, empeñan el mayor de sus esfuerzos.

A cada uno de ustedes, les reconozco su profesionalismo y esfuerzo diario, en su misión de brindar seguridad al Ejecutivo Federal.

Sepan que valoro especialmente su sentido de responsabilidad y su entrega permanente.

Mi agradecimiento también va para todos sus familiares, quienes les entienden, apoyan y motivan a realizar su mayor esfuerzo en favor del país.

Hoy, con una visión renovada de su alta función sirven a México con especial reserva y compromiso a toda prueba.

Con su actuar cotidiano hacen honor al espíritu de servicio y patriotismo que han tenido las tropas mexicanas de ayer y de siempre.

Mi permanente e invariable reconocimiento a nuestras Fuerzas Armadas por su entrega leal, patriótica, de servicio y compromiso con la Nación.

Muchísimas gracias.