Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero, en primer término, saludar respetuosamente al señor Gobernador del Estado de Tamaulipas, a quien le agradezco su hospitalidad.

Le agradezco y reconozco la disposición de su gobierno para hacer equipo con el Gobierno de la República, y para que trabajemos juntos en favor de los tamaulipecos, como ocurre aquí en su estado, y podamos hacer un frente común en distintas tareas y en distintos esfuerzos.

Vale la pena destacar que aquí, precisamente, en Reynosa, pusimos en marcha el nuevo Plan para la Seguridad de Tamaulipas, de esta región, y que está dando resultados; y que está permitiendo recuperar la tranquilidad para los habitantes de esta región fronteriza y de todo el Estado de Tamaulipas.

Quiero saludar a los titulares de los Poderes Legislativo y Judicial de esta entidad.

A los dirigentes de organismos empresariales, que hoy gentilmente nos acompañan, y que representan a sus agremiados y a quienes se verán beneficiados con las medidas que hoy se anuncian, o con parte de las medidas que hoy se anuncian.

Saludo a los muy distinguidos invitados a este acto.

A los comandantes de la Zona Militar, de la Región Naval, que agradezco su presencia.

Particularmente, de los señores Legisladores Federales, tanto del Senado de la República, como de la Cámara de Diputados, a quienes agradezco su presencia, porque ustedes son parte fundamental de los logros que hemos alcanzado, sobre todo en la conformación de un nuevo andamiaje jurídico, y de haber impulsado y de haber alcanzado reformas estructurales que dan un nuevo piso para el desarrollo y la prosperidad de México.

Mi amplio y profundo reconocimiento a todas y a todos ustedes.

Y muchas gracias por acompañarnos.

Y de manera muy particular, quiero saludar la presencia de toda la representación aquí, hoy reunida, de la sociedad tamaulipeca, particularmente a quienes representan a comerciantes, a productores; a quienes están en el campo, a dirigentes de organizaciones campesinas, ejidatarios, comuneros.

Muchas gracias por acompañarnos.

Y muchas gracias.

Quiero dejar aquí un sentido mensaje de calidez y de reconocimiento a la espléndida anfitrionía que Tamaulipas siempre da al Presidente de la República, siempre me ha dado.

Muchas gracias por su hospitalidad y por la calidez en el trato que me dispensan.

Recogí varias expresiones, muy cálidas y muy amables, de varias y varios de ustedes, especialmente de varias de ustedes, que me decían: Aquí se le quiere, Presidente. Aquí, en Tamaulipas, se le quiere.

Yo quiero decirles, el Presidente y un servidor, quiero, particularmente, a la gente del Estado de Tamaulipas, por ese trato cálido, amable y cariñoso que siempre me da: Muchas gracias.

Por eso, me da mucho gusto. Primero, y no se vayan a poner ni celosas, ni celosos, porque el trato amable lo hay, pero el cariño que tiene el Presidente de la República es para con todas y con todos los mexicanos.

Pero aquí no dejo de hacer amplio reconocimiento, de verdad, porque son generosos, son amables. Se lo dije al Gobernador del estado cuando veníamos llegando: Me gusta mucho estar en Tamaulipas, sus mujeres y sus hombres siempre me reciben con gran calidez.

Y por eso me congratulo o me felicito de estar aquí y, desde aquí, hacer importantes anuncios, dos que aquí ya se han señalado, el Secretario de Hacienda y Crédito Público ha referido dos importantes anuncios que hoy ocuparán nuestra atención y que particularmente tienen un alto impacto en nuestra zona fronteriza con el norte del país y con el sureste mexicano, también, en la parte fronteriza.

México, como se ha señalado, ha emprendido transformaciones de fondo para impulsar el crecimiento de su economía y el bienestar de todos los mexicanos. Esto ha exigido enfrentar desafíos y obstáculos que por varias décadas han impedido a nuestro país crecer a su verdadero potencial, a mayor velocidad, a una mayor capacidad, a paso mucho más acelerado.

Justo ese es el propósito de seis reformas transformadoras de las 11 que se aprobaron, una en la transición, pero seis particularmente están orientadas a impulsar el crecimiento económico de México: la Laboral, que fue la aprobada en la transición; la Hacendaria, la de Competencia Económica, la Financiera, la de Telecomunicaciones y la Energética.

Cada una de ellas representa un cambio de fondo para que México pueda generar más y mejores empleos, para que sea más productivo y así elevar los ingresos de las familias mexicanas.

Y muestra de ello es que el lunes pasado presentamos la Estrategia Crezcamos Juntos, que brinda importantes beneficios para quienes decidan incorporarse a la formalidad. Esta nueva estrategia, que atiende el reto de la informalidad desde una nueva perspectiva, no hubiera sido posible sin la Reforma Hacendaria.

Otro ejemplo son los nuevos esquemas de crédito, especialmente para el campo, con tasas bajas, plazos más largos y menos requisitos, que hoy ofrece la Banca de Desarrollo, gracias a la Reforma Financiera, que tiene por principal objetivo: asegurar un mayor nivel de crédito para todos los mexicanos y que éste sea más barato.

No obstante la importancia y los beneficios de las reformas transformadoras, el trabajo del Gobierno de la República va más allá.

Junto a las reformas, la transformación de México exige también la construcción de obras de infraestructura a lo largo de todo el país, lo mismo que innovadoras políticas públicas para impulsar el desarrollo y el crecimiento de nuestro país.

Hoy, estamos aquí, en Reynosa, una de las ciudades más importantes de nuestra frontera Norte, para poner en marcha un nuevo instrumento de política pública.

Y se trata de las nuevas medidas de control sobre el uso de dólares en efectivo, que instruí a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público para acelerar el crecimiento de miles de negocios, especialmente en esta región fronteriza, y que hoy han sido publicadas ya en el Diario Oficial de la Federación. Y aquí tengo un ejemplar en mis manos.

Su propósito, es atender una justa demanda del sector empresarial que pedía eliminar el impacto adverso de las restricciones al uso de dólares en efectivo, establecidas en 2010.

Si bien estas restricciones buscaban evitar el ingreso de recursos de procedencia ilícita al sistema financiero mexicano, lo cierto es que se afectó a múltiples empresas y negocios honestos que requieren transacciones en dólares, al dejarlos fuera de los servicios bancarios.

Con las medidas que hoy presentamos, esta situación quedará resuelta.

Ahora, las empresas ya no tendrán restricciones en su banco para depositar dólares en efectivo o realizar operaciones de cambio de divisas. Sólo deberán cumplir tres requisitos:

Uno. Que justifiquen la necesidad de operar con dólares en efectivo por cantidades mayores a los límites establecidos, que eran, hasta ahora, de 14 mil dólares mensuales.

Dos. Que tengan, cuando menos, las empresas morales, tres años constituidas como persona moral.

Y tres. Que acepten mecanismos de conocimiento del cliente y monitoreo más estrictos.

Con estas nuevas facilidades en favor de las empresas del país, México también gana.

Y son tres los beneficios directos que obtiene el país:

Primero. Mayor productividad y competitividad para las empresas y negocios.

Las nuevas medidas de control sobre el uso de dólares en efectivo permitirán que las empresas, antes afectadas por las restricciones, reduzcan sus costos de transacción, al eliminar los riesgos y gastos adicionales en los que incurrían para mantener su actividad comercial.

Un segundo beneficio. Mayor inclusión financiera.

Con las nuevas disposiciones, las empresas podrán aprovechar todos los productos de las instituciones financieras, promoviendo así el ahorro, el crédito y las inversiones de mayor plazo.

Y un tercer beneficio. Mayor eficiencia a la prevención del lavado de dinero.

Para salvaguardar la integridad del sistema financiero mexicano, las nuevas medidas obligan a los bancos a verificar periódicamente que las empresas cumplan con las condiciones requeridas y establecen requisitos que permiten evaluar los riesgos de mejor manera.

Y por su parte, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, llevará a cabo las labores de supervisión correspondientes para impedir transacciones ilícitas.

En síntesis. Las nuevas medidas de control sobre el uso de dólares en efectivo, son un instrumento más preciso para combatir de mejor manera el lavado de dinero, pero sin afectar a los negocios y empresas que trabajan honestamente.

En este espacio, quiero hacer un amplio reconocimiento también a la participación del sector empresarial, porque en la elaboración de estas nuevas medidas, que habrán de impulsar la productividad de nuestro país, han participado y nos han dado a conocer sus inquietudes y la forma en poder mejorar esta política pública, la que hoy estamos anunciando.

Estoy seguro de que estas disposiciones fortalecerán, especialmente la actividad económica de la frontera Norte.

Para contribuir aún más a su desarrollo, quiero hoy compartirles otra decisión gubernamental, que se suma a un anuncio que en su momento ya hiciera, desde el año pasado, de cerrar las Garitas en donde se ubican o aquellas que cumplían con esta función de, a partir de tener en el país una tasa diferenciada del Impuesto al Valor Agregado, esto obligaba a tener puestos de control y de revisión aduanal en distintos puntos del territorio nacional.

Y a partir de la Reforma Hacendaria, que implica y aquí hay un amplio reconocimiento de mi parte, lo señalé en mi Segundo Informe de Gobierno, un amplio reconocimiento a quienes tienen que hacer un mayor esfuerzo para contribuir al fortalecimiento del sistema y de las finanzas del Estado mexicano, que estén en mayor capacidad de atender las demandas de la sociedad mexicana.

Y es por ello que se tomó esta decisión, esta Reforma Hacendaria, pero de la que vendrían importantes beneficios para impulsar el crecimiento económico de México.

Y, entre ellas, una de las medidas que atendía demandas de distintos sectores de la sociedad, lo mismo que de productores del campo, de dirigentes o de organizaciones empresariales, de comerciantes, era el poder eliminar las garitas internas.

Y fue, desde entonces, que se cancelaron varias de ellas o, más bien, dejaron de existir varias garitas que gradualmente fuimos cerrando.

El día de hoy, llegamos ya a la última etapa, al último paso para cerrar las últimas garitas que no tienen ya razón de ser, y que harán un tránsito mucho más ágil, más cómodo y más seguro para quienes, anteriormente, tenían que pasar por estos puestos de revisión aduanal.

Estas garitas son las siguientes, son tres las que hoy se cierran, tres en el Estado de Sonora: la Garita Cabuyona, ubicada en las inmediaciones de Agua Prieta, ahí está la imagen. Desde aquí, y a control remoto, las estamos cerrando.

La Garita de Agua Zarca, en el Municipio de Nogales; la Garita San Antonio, en el Municipio de Ímuris. Dos más en el Estado de Nuevo León: la Garita Camarón, en el Municipio de Anáhuac; y la Garita del Kilómetro 30 de la Carretera Reynosa-Monterrey, en el Municipio General Bravo.

En Coahuila se cierra, también, la Garita Allende en el municipio del mismo nombre. Y, además, a la anunciada en el Estado de Nuevo León, pero que, sin duda, tiene impacto en el Estado de Tamaulipas, dos más en Tamaulipas: Las Yescas, en el Kilómetro 59 de la Carretera Matamoros-Ciudad Victoria; y la Garita del Kilómetro 26 de la Carretera Nuevo Laredo-Monterrey.

Perdónenme, y hay una más, la Garita del Kilómetro 26 de la Carretera Reynosa-San Fernando.

Al clausurar esos puntos de revisión aduanera, se facilitarán los flujos internacionales de comercio y de personas, lo que se traducirá en más turismo, más empleos y mayor calidad de vida para los habitantes de los cuatro estados del Norte de nuestro país.

Esto es en respuesta, como ya lo señalé, a la petición de años, de agricultores, ganaderos y ejidatarios que hoy aquí están, también, representados y a quienes saludo con gran respeto.

Con acciones como éstas el Gobierno de la República literalmente está eliminando barreras físicas y jurídicas a la actividad productiva y, sobre todo, para favorecer al crecimiento y desarrollo económico de México.

Señoras y señores:

La transformación de nuestro país está en marcha, México se está forjando un futuro más próspero.

En el Gobierno de la República seguiremos respaldando a todos los mexicanos para que sus actividades productivas crezcan y se consoliden, y les brinden mejores oportunidades de ingreso y bienestar.

Estos esfuerzos ya se están reflejando en la economía. De acuerdo con datos publicados el día ayer por INEGI, en su comparación anual, la actividad industrial aumentó 2.1 por ciento en términos reales durante julio de 2014, respecto del mismo mes del año anterior.

Destaca que la industria de la construcción creció 3.5 por ciento en el mes, frente a julio del año de 2013. Y similarmente con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, en agosto de 2014 el empleo formal creció a una tasa anual de 3.7 por ciento.

Ese mes, el mes de agosto, se generaron 57 mil 689 empleos formales. Con este incremento, prácticamente se han creado en este año, de 2014, medio millón de nuevos puestos laborales en lo que va de este año, para ser precisos, 498 mil 600 puestos de trabajo. Con ello, por primera vez, se superan los 17 millones de puestos de trabajo formales, afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social.

Es así como estamos dando mayores y mejores resultados, con resultados concretos, con una evaluación permanente de la sociedad sobre el desempeño del Gobierno.

Y que todo indica que México está en movimiento y que la vida de los mexicanos se está transformando de manera positiva.

Quiero dejar aquí un testimonio de gratitud y reconocimiento a la sociedad tamaulipeca, por lo que ya he señalado, por la calidez, pero sobre todo por acompañar el esfuerzo del Gobierno para brindar mejores condiciones a todos los habitantes del país, por hacer suya y suyo este esfuerzo gubernamental para realmente asegurar que México tenga mayor desarrollo social, mayor crecimiento económico.

Y juntos, sociedad y Gobierno, podamos ir modelando, de manera acelerada, el México próspero que todos queremos.

Muchísimas gracias.