Señoras y señores.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar a María Elena Morera, quien ha convocado a este Tercer Foro, precisamente, para hablar del tema de la seguridad.

Saludarle a ella, a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

A los señores Gobernadores aquí presentes.

A quien preside la Comisión de Seguridad en la CONAGO.

A los Gobernadores que forman parte de la Comisión para la Profesionalización de nuestras policías.

A muy distinguidas personalidades.

A representantes de la sociedad civil.

Académicos, investigadores, comunicadores.

A miembros de distintas agrupaciones policiales, tanto del Distrito Federal como Federales, y de otras entidades, que están presentes en este foro.

A todas y a todos les saludo con mi mayor respeto.

A los señores representantes de los medios de comunicación.

María Elena, nuevamente me da mucho gusto participar en este foro, en la clausura del mismo.

Recoger las conclusiones que aquí, a través de Roy Campos, se han expresado en las varias mesas que se instalaron para revisar distintos temas, que están orientados, precisamente, a generar una mayor confianza entre la ciudadanía y su policía.

La ciudadanía, es claro, no distingue de qué orden de gobierno son las policías. Lo que esperan es que las instituciones encargadas de seguridad, más allá del origen en razón del orden del gobierno al que pertenezcan, puedan generar confianza para la ciudadanía, y estén a la altura de responder a la aspiración que todos los mexicanos tenemos, de tener un México de tranquilidad, un México de mayor paz; y un México en el que la gente pueda vivir de manera segura.

Y esto es, justamente, lo que hemos venido haciendo desde el inicio de esta Administración.

Hemos trabajado para instrumentar una nueva política en materia de seguridad y de justicia, que nos permita revertir los escenarios de violencia, los delitos de mayor impacto entre la sociedad; y que claramente hoy se aprecia, de varios de ellos, una tendencia a la baja.

Al tiempo que reconocemos que es fundamental seguir trabajando para que logremos las mejores condiciones de seguridad para el país.

Uno de los grandes propósitos de la política de Estado es recuperar, como ya lo he señalado, la confianza en los mexicanos en sus instituciones y, particularmente, en sus autoridades.

Por ello, entre las 10 estrategias está la profesionalización y fortalecimiento de los cuerpos de seguridad y justicia.

Como sociedad debemos asegurarnos de que cada elemento de seguridad pública y procuración de justicia, que cada mujer y hombre que porte una placa de policía, cuente con los valores, las aptitudes, los conocimientos, el debido equipamiento para servir a la población con honestidad, con compromiso, de manera íntegra y de manera eficaz.

El objetivo, que ustedes aquí han compartido es tener corporaciones de seguridad que brinden protección a las familias mexicanas y a su patrimonio.

Y, en este sentido, quiero enfatizar el compromiso indeclinable del Gobierno de la República con el respeto y la protección de los derechos humanos.

Estamos decididos a que estos valores universales sean una práctica cotidiana en la agenda de seguridad y de justicia.

Ese es el camino para que los ciudadanos identifiquen, nuevamente, a los policías como sus aliados y protectores, para que los vuelvan a ver con respeto, con confianza e, incluso, con estima y con el abrazo, al que hoy se refirió al término de su intervención, con el abrazo que debe haber entre sociedad y sus autoridades encargadas de velar por su seguridad.

La visión que tenemos sobre una nueva policía cercana a la gente, profesional y solidaria se materializó con la reciente entrada en servicio de la Gendarmería, como una parte de la Policía Federal, como una nueva división de nuestra Policía Federal.

El modelo de la Gendarmería es, sin duda, innovador, porque es un cuerpo que se ha profesionalizado y se ha capacitado con capacidades que ha tomado de la propia policía, de los centros de formación de las propias policías y ha tenido, además, adiestramiento militar.

Pero se trata de un modelo de alta especialización y de rápido despliegue, que contribuirá a robustecer las capacidades de las instituciones de seguridad pública locales y a impulsar el desarrollo regional en las ciudades y estados de nuestro territorio que así lo requieran.

Uno de los rasgos distintivos de esta nueva división de la Policía Federal es precisamente el de su cercanía con la población. Sus elementos están capacitados para proteger y servir directamente a la ciudadanía, mediante recorridos a pie o en otros medios, en zonas urbanas, rurales y turísticas.

La Gendarmería, sin duda, es ejemplo de un nuevo esquema de desarrollo policial, que estamos promoviendo en las entidades del país, sustentado en las mejores prácticas que hay hoy en el mundo: reclutamiento y selección, control de confianza y certificación, formación inicial y continua, evaluación de resultados y desarrollo profesional.

En la instrumentación nacional de este modelo de desarrollo policial destacan avances que quisiera compartir con ustedes.

El primero. La evaluación de confianza.

Actualmente, y éste sin duda ha sido un paso importante y relevante para alcanzar el nivel de profesionalización que queremos de las distintas agrupaciones policiales.

Hoy, el país cuenta con 38 Centros de Evaluación y Control de Confianza, acreditados en todo el territorio nacional: 35 son estatales y tres son federales.

En ellos se ha evaluado al 94 por ciento de las policías municipales y al 95 por ciento de las estatales, así como a prácticamente la totalidad de la plantilla activa en la Comisión Nacional de Seguridad, la Procuraduría General de la República y el Instituto Nacional de Migración.

Un segundo aspecto hacia la mayor profesionalización de nuestra policía, es la formación continua.

Para salvaguardar la vida e integridad de los mexicanos, no basta con haber recibido una buena formación inicial. Se requiere, además, una preparación constante para estar al día y poder responder con eficacia a los nuevos retos que exige el combate a la delincuencia.

Tan sólo este año, más de 137 mil 500 elementos de las fuerzas federales participan, o habrán participado, en diversos programas de capacitación, actualización y especialización.

Como parte de este esfuerzo y atendiendo una recomendación de la sociedad civil, precisamente que surgió aquí, al seno de estas organizaciones que participan y que se involucran en favor de la seguridad de nuestro país, se creó el Centro Nacional de Formación de Mandos, en Amozoc, Puebla.

Ahí, los jefes de policía son capacitados, no sólo en sistemas de inteligencia y liderazgo, sino también en métodos para inculcar al personal, bajo su cargo, los valores del servicio público. La primera generación de este plantel está integrada por 850 elementos.

De manera complementaria, hace un mes, en la última reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, aprobamos la creación de una Comisión Especial de Desarrollo Policial, con el propósito de impulsar el servicio profesional de carrera en las corporaciones de policía de todo el país.

Estoy convencido de que esta Comisión desempeñará un papel de mayor relevancia, porque el desarrollo policial tiene la más alta prioridad en el conjunto de transformación institucional para la seguridad.

El objetivo es muy claro: contar con cuerpos policiales homologados en las 32 entidades federativas, con los mismos protocolos y estándares de excelencia en su profesionalización.

Y es claro que esto tomará tiempo, es parte de un proceso, pero mucho de lo que ya se ha alcanzado hasta ahora, partió del pasado, se han continuado los esfuerzos para mejorar nuestras capacidades institucionales.

Y, hoy, estamos ante este nuevo reto para lograr lo que aquí se ha propuesto: tener una policía más confiable y más cercana a la ciudadanía.

Ya existe un Código Nacional de Procedimientos Penales para todo el país, que estará teniendo una entrada en vigor de manera gradual en las distintas entidades del país y que tiene como fecha última la incorporación en todo el país del Sistema de Justicia Oral y Adversarial que prevé nuestra propia Constitución, para el año 2016.

Es importante, también, destacar que esta nueva Comisión Especial para el Desarrollo Policial, fue propuesta por los invitados permanentes de la sociedad civil en el Consejo Nacional de Seguridad Pública.

Y aquí quiero hacer un especial reconocimiento a María Elena Morera, en esta causa muy particular, porque la mejor prueba de que la participación social complementa, enriquece y fortalece la acción del Gobierno es, precisamente, que esta propuesta que se ha tomado, el acuerdo tomado en el Consejo Nacional de Seguridad Pública se tomó a partir de la propuesta que hicieron los propios Consejeros Ciudadanos y, muy particularmente, María Elena Morera.

Muchas gracias.

Y felicidades, María Elena.

Seguimos trabajando también en otros ámbitos que no son menores, que es precisamente en la prevención, un componente de la nueva política de seguridad y justicia que estamos instrumentando en el país.

Y que justamente busca y tiene por objetivo la recuperación de espacios públicos, el llegar a los lugares apartados de nuestra geografía nacional o de las zonas urbanas en donde hay mayor incidencia delictiva y encontrar las causas sociales que originan, precisamente, este comportamiento social para poder atenderlo.

Es una tarea de orden transversal, es una tarea que tiene encomendada de manera específica un área de la Secretaría de Gobernación, pero que es arropada con los esfuerzos de otras dependencias gubernamentales, precisamente, para prevenir y recuperar espacios sociales que nos permitan recuperar el tejido social, precisamente en donde más lastimado se encuentra.

Quiero finalmente hacer referencia a lo que hoy me compromete María Elena, que son las propuestas que ella me ha formulado, de las que he tomado nota que son, precisamente, las que derivan de las mesas aquí instaladas.

Y quiero hacer, frente a ustedes, un compromiso para hacer una valoración detallada de las mismas y, no solo quedarnos en ello, sino, realmente, revisar la forma de poder instrumentarlo, que me parece son propuestas muy valiosas, y que fortalecen las varias acciones que ya se llevan a cabo para lograr el objetivo que aquí ya reiteradamente he señalado, de contar con policías confiables, cercanos a la ciudadanía, y que cumplan de manera comprometida con la misión que tienen encomendada.

La supervisión externa a la policía, que es una de las propuestas que aquí se hace.

Vamos a trabajar para definir el mejor mecanismo, el mecanismo viable y posible que nos permita tener, dentro de la sociedad civil, dentro de las agrupaciones civiles que participan en favor de la seguridad de nuestro país, y que podamos tener estos mecanismos de control de las distintas corporaciones policiacas.

Además de las capacidades institucionales que cada agrupación tiene desarrolladas, precisamente para la constante evaluación de sus policías, creo que es de reconocer la valía y el enriquecimiento que esta tarea tiene de contar con el respaldo, el apoyo y la supervisión externa de agrupaciones de la sociedad civil.

Segundo. El impulso a la Comisión Especial de Desarrollo Policial, justamente a la que ya he hecho referencia, en la que estamos trabajando, en la que se han definido ya metas por alcanzar, y que esto implica un compromiso del Gobierno Federal y de los gobiernos estatales, y que yo espero cumplamos a cabalidad.

Y, finalmente, la Clave Única de Identidad. Por supuesto que es un tema de la mayor trascendencia. Un tema pospuesto por varias décadas o por varios años, y que no se ha logrado materializar.

También, quiero hacer un compromiso serio y firme en este tema para que revisemos la viabilidad presupuestal, o la viabilidad económica de un proyecto de esta naturaleza que, sin duda, permitiría que cada mexicano contara con una Cédula Única de Identificación.

Aquí dejo indicaciones al Secretario de Gobernación para que encabece los trabajos de revisión de este tema, con participación de las agrupaciones que trabajan por la seguridad, de los consejeros ciudadanos que forman parte del Consejo Nacional de Seguridad Pública, y de instancias del propio Gobierno de la República y de otras entidades, para revisar el mecanismo que nos permita acometer este gran objetivo que, sin duda, creo que es alcanzable si todos trabajamos al unísono.

Finalmente, María Elena, quiero felicitarte y felicitar a todas las agrupaciones de la sociedad civil organizada que están involucradas, que están comprometidas, que apoyan los esfuerzos y acompañan los esfuerzos de los distintos órdenes de Gobierno en esta tarea por lograr un México de tranquilidad y de paz.

Es claro que acometer este gran reto y esta tarea es responsabilidad de los gobiernos, pero, sin duda, su labor y el cumplimiento del objetivo en mucho se enriquece y se nutre a partir de la participación ciudadana, justamente la que ustedes promueven en este foro que han llevado a cabo.

Por ello, mi mayor reconocimiento, mi mayor felicitación y hago votos porque las propuestas que aquí se han formulado, permitan realmente el fortalecimiento de nuestras instituciones que sirven a la seguridad de todos los mexicanos.

Muchísimas gracias.

Y, finalmente, a la invitación que me han formulado y que me da mucho gusto nuevamente estar aquí, con ustedes, en el Castillo de Chapultepec, participando en este foro, en la clausura del mismo, recogiendo sus propuestas, voy a proceder a la clausura del mismo ante esta honrosa invitación.

Hoy, 25 de septiembre de 2014, me es muy grato declarar formalmente clausurado el Tercer Foro Nacional Sumemos Causas por la Seguridad. Ciudadanos + Policías, con la certeza de que sus conclusiones y acuerdos fortalecerán la política pública de seguridad y procuración de justicia en favor de todos los mexicanos.

Felicidades y muchísimas gracias.