Buenas noches.

Excelentísimo señor Presidente de la República de Portugal, Aníbal Cavaco Silva.

Muy distinguida señora María Cavaco Silva.

Muy distinguidos invitados de honor a este evento.

Me complace saludar al señor Primer Ministro.

A la Presidenta de la Asamblea de Portugal.

A muy distinguidos funcionarios del Gobierno de Portugal.

A distinguidos empresarios de Portugal.

Y a los excelentísimos señores Embajadores que hoy gentilmente están aquí presentes.

De igual manera, señor Presidente de Portugal, quiero agradecer en este acto la presencia de esta importante delegación empresarial de México que viene aquí a estrechar o a contribuir a estrechar aún más los lazos fraternos y de hermandad que unen a nuestras naciones.

Amigas y amigos de Portugal y de México.

Señoras y señores:

Portugal y México son socios estratégicos.

Naciones hermanadas por historia y cultura.

Por ello, agradezco nuevamente la hospitalidad del pueblo y el Gobierno de la República portuguesa, así como a la fraternidad y el afecto con los que hemos sido recibidos.

La estima entre nuestros pueblos es mutua.

México reconoce en usted, señor Presidente, a uno de los principales constructores del Portugal del Siglo XXI.

Con gran visión, cuando usted fue el Primer Ministro, impulsó reformas estructurales para que Portugal se insertara con éxito en la entonces Comunidad Económica Europea y accediera a la economía global.

Hoy Portugal es un país protagónico dentro de la Unión Europea, al presidir el Consejo Europeo, en tres ocasiones, ha impulsado a este gran bloque económico, político y social, como un ejemplo de integración regional.

Los mexicanos reconocemos el camino que han seguido los portugueses, para llegar a ser una Nación moderna y, además, plenamente democrática.

En 2014, se cumplieron 40 años de la Revolución de los Claveles, el punto de inflexión de su historia nacional y símbolo mundial de democracia y de paz.

Los mexicanos estamos seguros de que esta Nación hermana cuenta con bases sólidas en su política y en su economía para superar cualquier desafío coyuntural.

Felicitamos al gobierno de la República Portuguesa, por su gradual y sostenida recuperación financiera. Todo indica que Portugal regresará a la senda de crecimiento este mismo año.

En México, compartimos los mismos principios que mueven a Portugal: somos un país democrático, una economía abierta que comercia con el mundo, una Nación que impulsa la cooperación internacional y que asume su responsabilidad global.

Por eso queremos construir un futuro compartido, de beneficios mutuos con esta gran nación, así lo expresamos este día, en nuestras reuniones de trabajo, al reconocer las múltiples áreas de oportunidad que existen para estrechar nuestra relación bilateral.

Es deseable y conveniente fortalecer los intercambios comerciales entre nuestros países. Si bien, nos separa el Atlántico, también nos unen nuestros puertos y flotas mercantes.

Conscientes que Portugal es el punto más cercano entre Europa y México, el turismo recíproco tiene enormes posibilidades de desarrollo. Queremos que más mexicanos vengan a conocer la belleza de Lisboa, la Ciudad de Oporto o las Islas de las Azores y Madeira; que, a su vez, más portugueses viajen a México a disfrutar nuestras playas, sitios arqueológicos y ciudades dinámicas.

Igualmente, el ámbito energético puede ser de la mayor trascendencia para nuestra relación. Los mexicanos estamos impulsando una reforma transformadora en este sector.

Consideramos que la experiencia técnica de Portugal puede ser de gran relevancia para aprovechar mejor nuestro potencial petrolero en aguas profundas, y desarrollar energías limpias.

Es admirable que más del 80 por ciento de la energía eléctrica de su país, señor Presidente, se genere a partir de fuentes renovables. Sin duda, esto es un ejemplo a seguir para un mundo que busca soluciones reales a los retos del cambio climático.

Por todo ello, estamos convencidos de que Portugal y México pueden conformar un nuevo puente de amistad, cooperación y prosperidad entre América Latina y la Unión Europea.

Estoy seguro de que esta Visita de Estado es un gran paso para nuestra relación bilateral, así como lo fue la visita a México del Primer Ministro, Pedro Passos Coelho, en octubre pasado.

En agradecimiento y reciprocidad a su calidez y hospitalidad, le reitero, señor Presidente, que para nosotros sería un gran honor contar con su presencia en México, la cual, amablemente, usted ya nos la ha confirmado.

Señoras y señores:

Como sabemos, los navegantes portugueses dejaron su impronta en la historia de la humanidad. Llegaron a todos los continentes en viajes que fueron verdaderas proezas en su época.

Con la audacia y la valentía de hombres, como Fernando de Magallanes, se trazaron importantes cartas náuticas, acercando entre sí a los pueblos del mundo.

Las hazañas de estos navegantes fueron contadas y destacadas en Los Lusíadas, obra cumbre de la lengua portuguesa, escrita por Luis Vaz de Camoes, cuyo aniversario luctuoso, este próximo 10 de junio, se ha convertido en la fiesta nacional de Portugal.

Los escritores portugueses, igual que los navegantes de esta nación, han llegado muy lejos, llevando la imaginación a nuevas fronteras, con palabras inmortales, como las de Fernando Pessoa o José Saramago.

Precisamente, Pessoa escribió que los viajes son los viajeros.

Hoy, portugueses y mexicanos compartimos una travesía que estoy seguro nos llevará todavía muy lejos.

Los navegantes y escritores de su país nos demuestran que no hay límites para los sueños cuando hay voluntad para alcanzarlos.

Si me lo permiten ahora, pido a todos ustedes que me acompañen en un brindis.

Quiero hacer un brindis, en primer lugar, en honor del excelentísimo señor Presidente de la República de Portugal, de su muy distinguida esposa y, sobre todo, de manera muy particular, a la hermandad y a la amistad que unen a Portugal y a México, y porque esta Visita de Estado contribuya a que esta amistad sea todavía más ancha, más profunda y ello permita contribuir al desarrollo de nuestros pueblos.

Salud su excelencia.

Muchas gracias.