Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

En este acto, me da mucho gusto saludar y agradecer la hospitalidad del señor Gobernador del Estado de Puebla.

De las distintas autoridades aquí presentes, del Gobierno de la República, del Gobierno del Estado de Puebla.

Al señor Comandante de la Zona Militar aquí, en Puebla.

Saludar con enorme respeto y con afecto y agradecimiento por la invitación que se me ha formulado para inaugurar este 12 Encuentro de Organizaciones de la Sociedad Civil de Iberoamérica.

Saludar a la Presidenta de los Encuentros Iberoamericanos, con quien coincido plenamente en que no sólo basta tener buenas ideas, sino que hay que ponerlas en práctica.

Saludo a don Jorge Familiar, quien está al frente del Consejo del Centro Mexicano de la Filantropía.

A Raúl Medina Mora, quien es el responsable de este foro y al que deseo el mayor de los éxitos.

Al Secretario Ejecutivo de la Comisión Iberoamericana de Derechos Humanos, Emilio Álvarez Icaza, a quien me da mucho gusto saludar en este acto.

Y a todos los Presidentes de distintas organizaciones de la sociedad civil de México y de Iberoamérica, que se dan cita en este importante encuentro.

A todas y a todos les saludo con el mayor de mis respetos.

Les extiendo la más cordial bienvenida a nuestro país y deseando que este encuentro realmente sea muy productivo y provechoso en favor de la construcción de mejores sociedades, de mejores naciones, en donde todos sus habitantes tengan mayores espacios de realización y de desarrollo personal.

Saludo a las distintas autoridades de todos los poderes: Legisladores Federales, Senadoras, Senadores de la República; Diputadas y Diputados Federales, locales; presidentes municipales que están presentes en este acto.

Mi saludo cordial para todas y para todos ustedes.

Créanme que para mí es un motivo de gran satisfacción estar con ustedes.

Quiero ofrecer una disculpa porque me han informado o me he enterado de que la logística para el evento tomó tiempo o fue un tiempo de espera más de lo deseado.

Les ofrezco sentidamente una disculpa y gracias por su comprensión. Espero no se repita en lo futuro, para que coincidan de mejor manera los tiempos en que ustedes concluyan actividades y puedan, o me den a mí la oportunidad de estar entre ustedes.

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Como aquí se ha expresado en quienes me han antecedido en el uso de la palabra, es claro que en una democracia moderna, la participación de la sociedad civil y la acción del Gobierno se complementan para mejorar las condiciones de vida de la población.

La diversidad, la creatividad, el talento y el esfuerzo solidario de quienes integran el sector social, enriquecen el trabajo de las autoridades y facilitan la construcción de comunidades más justas y con mayor desarrollo.

Son miles de mujeres y hombres con vocación de servicio, que se involucran directamente en la solución de problemáticas y desafíos sociales de la más diversa índole.

Celebro por ello que México, particularmente la histórica Ciudad de Puebla, sea sede del 12 Encuentro Iberoamericano de la Sociedad Civil.

El Gobierno de la República reconoce y valora las aportaciones de la ciudadanía organizada. Por ello, ha creado y ampliado mecanismos y espacios de participación para dar cauce a la iniciativa de los mexicanos.

Como candidato, me comprometí a promover el respeto y la inclusión con programas realizados conjuntamente con la sociedad civil organizada y desde el primer día de mi Gobierno, manifesté que tendríamos una estrecha relación, como viene ocurriendo con las organizaciones de la sociedad civil.

Hoy, los ciudadanos se involucran cada vez más en el diseño, seguimiento, evaluación y retroalimentación de diversas políticas públicas.

Contamos con múltiples mecanismos de participación ciudadana, a través de los cuales el sector social contribuye de manera decisiva al éxito de distintas acciones de Gobierno.

Para esta Administración, los ciudadanos no sólo son beneficiarios de los programas públicos, sino parte activa de su operación.

La interacción con la sociedad civil es amplia y constante: más de ocho mil 500 organizaciones sociales aportan su energía colectiva a través de consejos, mesas de diálogo permanente, comités, comisiones y foros, entre otros espacios de participación que tiene la sociedad con el Gobierno.

Como Presidente de la República soy el primero en reconocer la importancia de la sociedad organizada.

Por ello, les expreso reconocimiento por involucrarse en el desarrollo y diseño de mejores políticas públicas, aportando creatividad y actuando con responsabilidad.

El combate a la pobreza, el respeto a los derechos humanos, la justicia y la seguridad pública, la protección de los menores y los migrantes, la igualdad entre mujeres y hombres, la no discriminación, la inclusión de personas con discapacidad, así como el cuidado del medio ambiente, son causas en las que la sociedad civil de Iberoamérica colabora desde hace ya varias décadas.

En México, las organizaciones sociales han sido fundamentales para consolidar nuestra democracia. Han dado impulso a la participación ciudadana, a la transparencia, a la rendición de cuentas, lo mismo que al combate a la corrupción.

Los ciudadanos organizados han sido y seguirán siendo un poderoso motor de cambio social.

Por ejemplo, contribuyeron a enriquecer la reciente reforma constitucional que fortalece la transparencia y al acceso a la información pública en todos los poderes y órdenes de Gobierno, ya no sólo para el Ejecutivo Federal.

Además, en un esfuerzo colaborativo con el Gobierno, fueron parte esencial en el diseño de la Política Nacional de Datos Abiertos. Con ella, cualquier persona podrá acceder directamente a las bases de información pública en formatos útiles y eficaces.

En otro rubro fundamental, la sociedad participa con decisión en los esfuerzos públicos para alcanzar un México en paz.

De este modo, en la integración de la Política Nacional de Prevención Social de la Violencia, participaron 350 organizaciones y 70 universidades. Y, además, varias de ellas apoyan directamente su instrumentación.

Ahora, los ciudadanos también tienen representación permanente en el Consejo Nacional de Seguridad Pública, en el Comité de Evaluación y Seguimiento de la Estrategia Nacional Antisecuestro, y en la Comisión Intersecretarial Contra la Trata de Personas.

Están aquí, presentes, varios de los representantes de la sociedad civil que participan ya desde ahora en estos espacios y en estos foros a los que he hecho referencia.

Y en este marco, reconozco el destacado papel que ha desempeñado la sociedad civil mexicana en la promoción, respeto y protección de los derechos humanos, con los que el Gobierno de la República está firmemente comprometido.

Seguiremos sumando esfuerzos con la ciudadanía para fortalecer el marco legal y el andamiaje institucional en favor de los derechos fundamentales, incluyendo la protección de los niños y niñas y adolescentes, así como desarrollo integral de las mujeres.

En México, los derechos humanos son la piedra angular de nuestro orden constitucional, y deben serlo, también, de nuestra realidad cotidiana.

Y en este sentido, reconozco el trabajo comprometido y permanente que realizan las organizaciones de la sociedad civil para hacer consciencia ciudadana, impulsar una nueva y vigorosa cultura en favor de los derechos humanos, y ser factores decisivos en la reconstrucción del tejido social.

Por otra parte, destaco el importante papel de la sociedad civil en el combate a la pobreza.

Dentro de la política social de nueva generación, que estamos siguiendo y aplicando, se privilegia la participación de la sociedad civil, desde el diseño hasta la evaluación de los programas.

Por ejemplo, la Cruzada Nacional Contra el Hambre cuenta con 60 mil comités comunitarios y un consejo nacional, con capítulos estatales, en donde hay una importante representación de organizaciones sociales.

Además, los mexicanos que participan en estos esfuerzos conjuntos, otros ciudadanos también contribuyen a elevar las condiciones de vida de las familias, desde más de 27 mil 700 organizaciones inscritas en el Registro Federal de las Organizaciones de la Sociedad Civil, lo que les permite acceder a estímulos y recursos públicos federales.

Para retribuir el gran compromiso social que han mostrado, el Gobierno de la República está respaldando su esfuerzo con hechos muy claros.

En 2013, diversas dependencias canalizaron apoyos para organizaciones de la sociedad civil por un monto superior a los cinco mil 400 millones de pesos, que equivale a poco más de 400 millones de dólares.

En 2014, tan sólo a través del Instituto Nacional de Desarrollo Social se están apoyando mil 278 proyectos.

Y en lo que va de la Administración, a través del Fondo de Coinversión Social se han respaldado más de dos mil 800 proyectos, destacando los de desarrollo integral, mejora alimentaria y nutrición, inclusión social e igualdad de género.

Con medidas y acciones concretas como éstas, reafirmo mi confianza y respaldo a la amplia y positiva labor que realizan las organizaciones del sector social.

Señoras y señores:

La sociedad civil es una gran aliada del Gobierno de la República, en la construcción de un México en paz, más próspero e incluyente.

Juntos, ciudadanos y autoridades, sociedad y Gobierno, estamos sumando esfuerzos en torno a propósitos comunes.

Reconozco, nuevamente, la actitud responsable, proactiva y solidaria de las miles de mujeres y hombres de Iberoamérica que hacen del servicio a los demás una auténtica y ejemplar vocación de vida.

Deseo el mayor de los éxitos en los trabajos que se realicen en este encuentro.

Y como aquí fue compartido ya por quienes me antecedieron en el uso de la palabra y que, sin duda, fue una constante de estos mensajes, hay que tener imaginación, hay que tener proyectos, hay que asumir una actitud propositiva y constructiva; y cuando hay disposición en los gobiernos, es más fácil avanzar y construir, y modelar, la sociedad de progreso y de desarrollo que todas y todos deseamos.

Muchas felicidades.

Voy a proceder, si me lo permiten, a la Declaratoria de Inauguración de este 12 Encuentro Iberoamericano.

Hoy, 13 de octubre de 2014, me es muy grato declarar inaugurado el 12 Encuentro Iberoamericano de la Sociedad Civil.

Estoy seguro que sus trabajos, deliberaciones, experiencias, que aquí se comparten, permitirán lograr el objetivo que aquí ya he compartido y señalado con ustedes: la de modelar una sociedad de mayor desarrollo, de mayor crecimiento y de mayores oportunidades para las sociedades iberoamericanas.

Felicidades y que tengan el mayor de los éxitos.