Muchísimas gracias.

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Me da mucho gusto saludar en este evento a integrantes del Gabinete Legal del Gobierno de la República, del Gabinete Ampliado; particularmente a directores de Comisión Federal de Electricidad y de PEMEX.

De igual manera, quiero saludar y agradecer la presencia de los Presidentes de la Comisión de Energía, tanto de la Cámara de Diputados como del Senado de la República.

A los Presidentes de los órganos reguladores del sector energético de nuestro país.

A los señores Consejeros Independientes que forman parte tanto del Consejo de PEMEX, como de Comisión Federal de Electricidad, a quien me da mucho gusto saludar esta media mañana.

Saludo con amplio respeto a los Legisladores Federales: a las Senadoras y Senadores de la República; a las Diputadas y a los Diputados Federales.

A los dirigentes de organizaciones sindicales de nuestro sector energético.

A dirigentes de organismos empresariales.

A distinguidos invitados que nos acompañan en este acto.

Y a servidores públicos del Gobierno de la República, a quienes saludo con respeto

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación:

El pasado 11 de agosto, al promulgar las Leyes Secundarias de la Reforma Energética, señalé que se habría de acelerar la instrumentación de esta transformación estructural.

Me comprometí, entonces, a impulsar 10 acciones concretas en un plazo máximo de tres meses para agilizar los procesos de licitación de contratos, integrar los nuevos órganos reguladores del sector, y transformar a PEMEX y Comisión Federal de Electricidad en empresas productivas del Estado.

Hoy, cada uno de esos 10 compromisos se ha cumplido en tiempo y forma.

El último de ellos se concretó el pasado viernes, con la expedición de todos los reglamentos de las Leyes Secundarias de la Reforma Energética, concluyendo, así, la etapa regulatoria.

De esta forma, México cuenta con un andamiaje legal e institucional de vanguardia que le permitirá iniciar una nueva era de desarrollo energético y crecimiento económico.

En la elaboración de estos reglamentos, se tomaron en cuenta las recomendaciones y propuestas de expertos, académicos y líderes empresariales. Esas aportaciones enriquecieron su contenido y ampliaron sus alcances.

Los ordenamientos publicados redefinen con claridad las atribuciones de cada dependencia del sector, y reglamentan las actividades de los órganos de control y supervisión creados por esta reforma.

Me refiero al Centro Nacional de Control de Energía, CENACE; al Centro Nacional de Control de Gas Natural, CENAGAS; y a la Agencia Nacional de Seguridad Industrial y de Protección al Medio Ambiente del Sector Hidrocarburos.

Al expedirse esta nueva normatividad, se ofrece certidumbre jurídica y plena confianza a todos los inversionistas que decidan participar en el sector energético del país.

Ahora, cuentan con reglas claras y estables para participar en un entorno de libre competencia, equidad y funcionamiento eficiente de los mercados.

Están dadas las condiciones para aprovechar las capacidades tecnológicas y financieras del sector privado, necesarias para aumentar la producción, transformación y distribución nacional de energéticos de manera transparente, eficiente, competitiva y sustentable.

Se reglamenta toda la cadena de valor de la industria energética, incluyendo la participación privada en la exploración y producción de hidrocarburos.

Esto es clave para impulsar la producción de petróleo y gas natural en yacimientos convencionales y no convencionales, así como los que se encuentran en aguas profundas y ultraprofundas del Golfo de México.

También, se regula su participación en el aprovechamiento integral del gas y el petróleo, lo que permitirá reactivar la industria petroquímica y la refinación, así como impulsar el desarrollo del transporte y la comercialización de petrolíferos.
Asimismo, se crea formalmente un mercado eléctrico mayorista, en el que empresas públicas y privadas podrán ofrecer y comercializar la energía que generen.

Se reglamenta, además, la participación de los particulares en la generación de electricidad a partir de fuentes de energía limpia, como el sol, el viento o la geotermia.

La nueva normatividad en el sector energético no sólo crea condiciones adecuadas para detonar la inversión, también protege la calidad de vida de las familias y la estabilidad de la economía nacional.

Con apego al espíritu de la Reforma Energética, estos reglamentos preservan y aseguran la propiedad de la Nación sobre PEMEX, sobre Comisión Federal de Electricidad, los hidrocarburos en el subsuelo y la renta petrolera.

Además, reafirman la rectoría del Estado en los procesos de exploración, extracción, refinación, petroquímica, transporte y almacenamiento de hidrocarburos, y en las actividades del sector eléctrico.

Con esta nueva arquitectura legal e institucional, nos aseguramos de que el aprovechamiento de los abundantes recursos energéticos del país se traduzca en beneficios concretos para todos los mexicanos.

En suma. Se da operatividad a la reforma constitucional.

Ahora, serán las empresas productivas del Estado y las empresas privadas las que participen y compitan en los nuevos mercados energéticos, generando beneficios directos a todos los consumidores.

De igual forma, se expidió el Decreto de Reestructura y se fortalece al Instituto Mexicano del Petróleo, a fin de convertirlo en soporte técnico y tecnológico de PEMEX y de toda la industria petrolera.

Con este nuevo marco regulatorio, habrán de iniciar a la brevedad los procesos de licitación de proyectos en este importante sector.

A partir de este mismo mes y hasta abril de 2015, se difundirán secuencialmente las convocatorias y prebases de licitación de la Ronda 1.

En la Ronda 1 se licitarán contratos para las actividades de exploración y extracción en las diferentes cuencas petroleras del país, y también se concretarán asociaciones entre PEMEX y otras empresas.

Los proyectos detonarán importantes inversiones en los siguientes años.

Para maximizar el beneficio económico de estas inversiones, he dado indicaciones precisas a las Secretarías de Energía y de Economía, y a las empresas productivas del Estado, para que desarrollen las cadenas de valor y de proveeduría nacional del sector energético en favor de las pequeñas y medianas empresas del país que, recordemos, son las que contribuyen a la mayor generación del empleo en México.

El objetivo es hacer de la Reforma Energética un instrumento clave de la nueva política industrial de México.

Debemos aprovechar este impulso inédito para generar fuentes de empleo en toda la economía, y para adquirir conocimiento que nos permita desarrollar innovaciones propias hacia el futuro.

Señoras y señores:

Con la expedición de los Reglamentos de las Leyes Secundarias de la Reforma Energética, se mantiene el alcance y la profundidad de este cambio constitucional.

Juntos, conduciremos a México hacia un mejor porvenir, de mayores oportunidades para todos los mexicanos.

Me quiero permitir en este espacio, en el marco de la coyuntura que nuestro país ha vivido recientemente, para dar la bienvenida a los posicionamientos que han expresado los partidos políticos y representantes de la sociedad civil por los hechos ocurridos, lamentablemente, en Iguala, Estado de Guerrero, para que unamos esfuerzos en favor del Estado de Derecho, combatir la corrupción y cerrar el paso a la impunidad.

Independientemente del curso de las investigaciones a cargo de la Procuraduría General de la República, es indispensable tomar medidas institucionales para que hechos como estos no se vuelvan a repetir.

Para ello, en los próximos días convocaré a la representación del Estado mexicano, a las fuerzas políticas y a las organizaciones de la sociedad, para asumir el compromiso de emprender cambios de fondo, fortalecer nuestras instituciones y, sobre todo, asegurar la vigencia plena del Estado de Derecho en nuestro país.

Muchas gracias, y muy buenas tardes.