Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

En primer lugar, quiero ofrecerles una sentida disculpa por el retraso en mi arribo. Sé que después de este evento y de mi intervención tendrán una comida, a lo mejor permitió que hicieran un poquito más de hambre, pero apelo a su comprensión.

Quiero agradecerle al doctor Guillermo Ortiz Martínez, Presidente del Consejo de Administración de Grupo Financiero BANORTE, esta muy atenta invitación para llevar a cabo la clausura de esta Sesión Plenaria 2014, que reúne a los consejeros regionales de este banco y, sobre todo, hacerle reconocimiento a su trabajo del Presidente del Consejo, no sólo por la muy importante trayectoria que ha tenido en el servicio público como Gobernador del Banco de México, sino la que ha desempeñado como Presidente del Consejo de esta institución financiera, orgullosamente mexicana: BANORTE.

Muchas gracias por esta invitación, doctor Guillermo Ortiz.

Me da gusto saludar al Director General de Grupo Financiero BANORTE, de quien hemos escuchado aquí un importante mensaje, a los funcionarios que integran el Gabinete del Gobierno de la República, que están aquí presentes.

Y en este acto me da mucho gusto saludar y dar la más cordial bienvenida a nuestro país a quienes han sido Presidentes de países hermanos: a quien fuera Presidente de México, al doctor Ernesto Zedillo, a quien me da gusto saludar; al expresidente de España, Felipe González, de igual manera; a Sebastián Piñera, con quien me tocó en el inicio de esta Administración y al final de la de él, en Chile, trabajar juntos, precisamente para fortalecer lo que aquí ya se ha mencionado, ha sido una alianza estratégica entre países que compartimos principios, particularmente apegados al libre comercio, a la democracia, a hacer valer el Estado de Derecho y esto nos permitió conformar esta Alianza del Pacífico, de la que somos parte Chile, Perú, Colombia y México.

Ocasión para también darle la más cordial bienvenida al expresidente de Perú, Alan García, a quien me da mucho gusto saludar en este evento.

Y a todas las consejeras y consejeros aquí presentes; aprecio la presencia también de algunos Legisladores Federales, a quienes saludo también con respeto; algunos presidentes municipales, y a todos les saludo con afecto cordial.

Señoras y señores.

Señores representantes de los medios de comunicación:

El Gobierno de la República trabaja para que México logre un crecimiento económico acelerado, sostenido y sustentable; es decir, con pleno respeto a nuestro entorno, al medio ambiente y capaz de generar más oportunidades para el desarrollo de la población. En este propósito, el de elevar la productividad del país, es esencial.

Por ello, celebro participar en esta Sesión Plenaria del Consejo Nacional de BANORTE, que en esta edición precisamente reconoce la importancia y trascendencia que tiene dedicar esfuerzos de política pública y de carácter estructural para impulsar la productividad del país.

Al iniciar la Administración, el diagnóstico era claro: en los últimos 30 años el crecimiento económico del país había sido insuficiente para crear las oportunidades de empleo e ingreso que merecen los mexicanos.

Este limitado desempeño, con un crecimiento anual de 2.4 por ciento en promedio, se explicaba, en gran medida, y así lo refirió el Presidente del Consejo de Administración de BANORTE, al estancamiento, e incluso contracción, de la productividad de la economía en su conjunto. Más aún, la baja productividad era especialmente evidente en las entidades federativas menos desarrolladas, así como en diversos sectores económicos, sobre todo en negocios de carácter informal.

Ante esta realidad, llegamos a una conclusión:

Además de elevar la productividad, era indispensable impulsar su democratización; es decir, asegurar que en todas las regiones del país hubiese un desarrollo armonizado y que las oportunidades se abrieran para todos los mexicanos en todo el territorio nacional, no sólo en algunas regiones o no sólo en unas de ellas se concentrara el mayor desarrollo.

Y esto es parte de todo un proceso que, además de tomar tiempo, lo importante es tener claridad hacia dónde vamos y qué queremos lograr bajo esta óptica.

Se tomaron, a partir de ello, tres decisiones estratégicas:

Primera. Se situó a la productividad en el centro de la política económica nacional, convirtiéndola en una variable primordial de largo plazo.

Y en este sentido, el Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 incorporó la democratización de la productividad como uno de sus ejes transversales. Esto significa que toda la Administración Pública Federal debe contribuir a incrementar la productividad en todas las regiones, sectores económicos y grupos de población.

Para darle operatividad a este eje transversal, por primera vez se desarrolló un programa para democratizar la productividad, que concentra los esfuerzos de más de 20 dependencias federales, en apoyo a los sectores productivos.

Segunda decisión. Se formó una amplia alianza para la productividad, y con base en la nueva Ley Federal del Trabajo se estableció un Comité Nacional de Productividad, un órgano consultivo del Ejecutivo Federal y de la planta productiva, donde se definen objetivos, metas, estrategias y prioridades en materia de productividad y empleo.

Con este mecanismo incluyente, el Gobierno de la República, trabajadores, instituciones académicas, sindicatos y patrones suman esfuerzos para elevar y democratizar la productividad.

Actualmente este Comité Nacional trabaja en el diseño de agendas sectoriales para la productividad, para ocho sectores prioritarios de la economía.

Por un lado, se encuentra el apoyo al turismo, al comercio, al comercio especialmente de menudeo, al sector gastronómico, los cuales generan un alto índice de empleo, pero con baja productividad.

Y por otro lado, está el impulso a los sectores agroindustrial, de autopartes, eléctrico, electrónico y de la proveeduría aeroespacial que ya son de alta productividad, pero cuya contribución al empleo es aún limitada.

También se impulsa al sector energético por el gran potencial que tendrá para elevar la productividad a partir de la reciente reforma en este materia, además, cada una de las entidades federativas cuenta con su propia Comisión Estatal de Productividad, en las que se discuten proyectos para impulsar el desarrollo local y regional.

Y tercerea decisión estratégica. Se emprendió como aquí se ha señalado, una amplia agenda de reformas transformadoras para elevar la productividad y competitividad de nuestra economía.

Y en esta vertiente, se impulsaron y concretaron las reformas que ya son conocidas por ustedes: la Reforma Laboral, que se logró en el periodo de transición; la Reforma Financiera y Hacendaria, así como las Reformas en materia de Competencia Económica, Telecomunicaciones y la Energética.

En su conjunto, estas reformas están creando condiciones propicias para incrementar la productividad, la innovación y, sobre todo, el crecimiento económico.

Por su parte, es alentador que México avance en estudios que hacen distintos organismos, como el Doing Business 2015 del Banco Mundial, donde nuestro país mejoró cuatro lugares en el índice de facilidad para hacer negocios.

En este reporte destacan las condiciones de acceso a financiamiento en el país y en el que México ocupa la posición 12 entre 189 países en cuanto a la facilidad para obtener un crédito.

Otro signo favorable es la mejora en el Índice Global de Productividad Laboral de la economía, que elabora el INEGI en coordinación con la Secretaría del Trabajo.

En la medición de horas trabajadas, para el segundo trimestre de este año, el país fue, aunque es un crecimiento o una mejora marginal, ya da orientación hacia dónde vamos; y fue de 2.2 por ciento, más productivo que en el mismo periodo del año 2013, destacando las actividades terciarias, cuyo avance fue, incluso, superior al promedio, en este sector, que fue de 3.8 por ciento.

Para seguir avanzando en esta ruta, el pasado 30 de septiembre envié a la Cámara de Diputados una iniciativa de ley para impulsar el crecimiento sostenido de la productividad y la competitividad de la economía nacional.

Con esta iniciativa, los esfuerzos emprendidos para impulsar la productividad y la competitividad tendrán mayor continuidad y carácter transexenal.

El objetivo es que ésta y futuras administraciones estemos obligadas a diseñar y cumplir un programa especial para la productividad y la competitividad.

No hay que olvidar que son los resultados acumulados en el tiempo los que finalmente distinguen a los países más desarrollados.

Y si queremos que México sea uno de ellos, los esfuerzos nacionales deben sostenerse más allá de una Administración.

Señoras y señores.

La transformación económica en curso tiene un objetivo muy claro: hacer de México un país más productivo.

Hoy contamos con nuevas condiciones que debemos aprovechar para crecer más, generar mejores empleos y elevar la calidad de vida de las familias mexicanas.

Así como los bancos están ampliando el crédito, a partir justamente de la Reforma Financiera, todos los inversionistas y empresarios del país deben aprovechar las oportunidades que abren las reformas concretadas.

Estoy seguro de que así lo asume BANORTE, esta institución financiera orgullosamente mexicana, ejemplo de la solidez de nuestro sistema bancario y también de nuestra economía.

Yo deseo y hago votos porque los trabajos que han tenido en esta asamblea contribuyan a normar decisiones, a darle impulso renovado de optimismo, por lo que debemos hacer en favor del crecimiento y desarrollo de nuestro país.

Más allá del escenario que nos ha compartido el Presidente del Consejo de Administración, que algunos oradores o participantes en este evento definieron de lo que ocurre en el mundo, pero que también dijo, cuando eso pasa en otras partes del mundo, algo ocurre que revierte esos escenarios difíciles.

México está haciendo su parte. México se está fortaleciendo internamente. Ha modernizado su andamiaje legal que, como lo he señalado, propicia nuevas oportunidades para impulsar crecimiento económico y para impulsar la competitividad y la productividad de nuestro país.

Yo espero que esto nos permita también fortalecer nuestro mercado interno, la formalidad, que es indispensable para lograr este objetivo y que todo ello vaya en sintonía y armonizado a un mayor desarrollo y progreso que se ve en el mundo.

Felicidades.

Muchas gracias por esta oportunidad de estar entre ustedes y hago votos porque la participación del empresariado mexicano, de quienes participan además como consejeros regionales de esta institución orgullosamente mexicana, realmente sea importante contribución al desarrollo y progreso de México.

Muchísimas gracias.

Y si me lo permiten, voy a proceder a la declaratoria de clausura, atendiendo a esta muy honrosa invitación para estar con ustedes, para darles espacio a que puedan además ya, comer.

E, insisto, deseando éxito en todo lo que venga hacia adelante para esta gran institución financiera que, debo decir, es una institución financiera, insisto, orgullosamente mexicana.

Una institución financiera que ha contado y seguirá contando con amplio respaldo del Gobierno de la República para que juntos podamos alcanzar los objetivos que están trazados en el nuevo marco legal, en las reformas que se han concretado y que eso permitirá crecer a la institución y que México siga creciendo de forma sostenida.

Por eso es que hoy, en México, Distrito Federal, me es grato declarar clausurada la Sesión Plenaria 2014 del Consejo Nacional BANORTE, y haciendo votos porque sus trabajos y conclusiones contribuyan a fortalecer el desarrollo nacional.

Muchas gracias.