Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero saludar al señor General de Brigada Diplomado de Estado Mayor, Jefe del Estado Mayor Presidencial, a don Roberto Miranda.

A los Generales, Jefes, Capitanes, Oficiales, personal de tropa, clase y marinería.

A todos los demás integrantes del Estado Mayor Presidencial que pertenecen a otras corporaciones de seguridad y que estimo les están acompañando como compañeros, tanto de la Policía Federal y de la Policía del Distrito Federal.

Especialmente quiero, también, agradecer la presencia y reconocer, de familiares, de quienes han obtenido el día de hoy su ascenso.

Estoy seguro que todas y todos ustedes, familiares de los integrantes de nuestras Fuerzas Armadas, se sienten muy orgullosos, como familias, de este logro que alcanzan quienes hoy reciben estos ascensos.

Les saludo con mi mayor respeto y con mi mayor afecto.

Estimados integrantes del Estado Mayor Presidencial.

Señores representantes de los medios de comunicación.

Desde su origen, el Estado Mayor Presidencial ha servido al Titular del Ejecutivo Federal con honor, valor y lealtad a toda prueba.

En momentos cruciales de nuestra historia, en episodios que han sido determinantes para la Nación, el Estado Mayor ha respaldado a la figura Presidencial, garantizando su integridad personal.

Esta elevada encomienda ha exigido no sólo la protección de una persona, sino de quien representa al Estado mexicano.

Si bien el país ha cambiado notoriamente desde la creación de este órgano técnico militar, la trascendencia y misión del Estado Mayor Presidencial se mantienen vigentes.

Además de la seguridad del Presidente, que es su primordial encomienda, esta institución también cumple con una función vital para el buen desarrollo de las actividades del Ejecutivo Federal.

Su preparación y capacidad logística permiten el puntual cumplimiento de la agenda presidencial.

En la Residencia Oficial de Los Pinos, en traslados, eventos y giras de trabajo, demuestran su permanente organización y eficacia. Ya sea en actividades dentro del territorio nacional o en el extranjero, su profesionalismo y su responsabilidad son invaluables.

Además, los miembros del Estado Mayor son dignos representantes de México al brindar protección y asistencia a los Mandatarios y Delegaciones Oficiales que nos visitan de otras naciones.

A prácticamente dos años de haber asumido la elevada responsabilidad de servir a los mexicanos como Presidente de la República, he constatado la lealtad, la disciplina y la entrega de este cuerpo especial.

Por todos estos motivos, en el marco del 104 Aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, una fecha emblemática para nuestras Fuerzas Armadas y para todos los mexicanos, es un honor haber otorgado ascensos a diversos integrantes del Estado Mayor Presidencial.

Las insignias que han recibido son un justo reconocimiento a su compromiso institucional, a sus conocimientos teórico-prácticos, a su férrea disciplina y, sobre todo, a su lealtad con México.

Los felicito por haber alcanzado un peldaño más en su ascendente trayectoria profesional.

Tengo la confianza de que este logro personal se traducirá, también, en un mejor desempeño para toda la institución.

Muy distinguidos y respetados integrantes del Estado Mayor Presidencial.

Distinguidas familias:

Ustedes tienen el honor de pertenecer a un cuerpo militar de gran tradición y reconocimiento en nuestra historia nacional.

Las misiones y actividades que llevan a cabo cada día y cada noche, durante todo el año, les exigen un alto grado de especialización, vocación y capacidad técnica.

Estas circunstancias han exigido que el Estado Mayor Presidencial se integre con miembros destacados de nuestras tres Fuerzas Armadas: el Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea, así como de elementos de otras corporaciones, como lo son la Policía Federal y de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.

En esta suma de esfuerzos y capacidades, convergen los postulados que enaltecen y dignifican a nuestras instituciones militares.

A todos ustedes, en nombre de mi familia y de los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República, y aquí están.

Aquí están quienes las más de las veces no ocupan lugares en presídium, pero que son de esta familia de la Presidencia de la República, quienes tienen distintas responsabilidades, y quienes están aquí presentes acompañando a quienes hoy, como miembros del Estado Mayor, han recibido estos ascensos.

En nombre de todos ellos, quiero expresarles nuestro agradecimiento, nuestra felicitación y mayor reconocimiento por su entrega diaria.

Como Presidente de la República y Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, es un gusto contar con la tradicional lealtad y elevado sentido del deber del Estado Mayor Presidencial.

El Presidente de la República está muy orgulloso de que este cuerpo de nuestras Fuerzas Armadas, que sirve como parte del Estado Mayor Presidencial, cumpla a cabalidad con su tarea.

Y hoy, quienes se han esmerado y quienes han aprobado los distintos cursos para sus debidos ascensos, reciban hoy, que para mí es motivo de honor y de orgullo, entregarles los ascensos que reconocen su esfuerzo y su entrega diaria.

Muchas gracias y muchísimas felicidades.