Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Quiero extenderle la más cordial de las bienvenidas al Excelentísimo señor Presidente del Gobierno de España, don Mariano Rajoy.

A su muy distinguida esposa, que está aquí presente, entre nosotros.

Y agradecerle su participación en esta Cumbre Iberoamericana.

Al mismo tiempo, saludar a la Secretaria General Iberoamericana, Rebeca Grynspan.

A Emilio Azcárraga, Presidente de Televisa y organizador de este Tercer Foro de la Comunicación, en el marco de esta Cumbre Iberoamericana.

Muchas gracias por su participación.

A quienes integran este presídium, representando o siendo parte del Gobierno de España y del Gobierno de México.

Al señor Gobernador del Estado de Veracruz, a quien agradecemos nuevamente su hospitalidad.

A los servidores públicos del Gobierno de España, del Gobierno de México, aquí presentes y, sobre todo, a los representantes de importantes medios de comunicación del mundo iberoamericano.

Nuevamente, sean ustedes bienvenidos a Veracruz y a nuestro país.

Señores representantes de los medios de comunicación:

Empezaré mi intervención citando al Premio Nobel de Literatura, el mexicano Octavio Paz, como ya lo hiciera hace un momento el Presidente de España, quien sostenía, y cito textualmente: La primera palabra, la palabra que funda a todas las palabras, es la palabra compartida.

En las sociedades de hoy, sin duda, uno de los mejores vehículos para compartir palabras, ideas y reflexiones son, precisamente, los medios de comunicación.

Por ello, es un gusto que en el marco de la 24ª Cumbre Iberoamericana tenga la oportunidad de encontrarme con directivos, especialistas y jóvenes dedicados a los medios.

Cada vez más, los medios de comunicación y su libertad para informar y opinar son sinónimo de democracia, de apertura, de transparencia y de rendición de cuentas.

Este encuentro es posible gracias a la iniciativa del Gobierno de España y al apoyo del Grupo Televisa, quienes alientan el intercambio de experiencias y la creación de sinergias entre empresas de este importante y relevante sector.

Al igual que las naciones, los gobiernos y las empresas, los medios de comunicación también se enfrentan a procesos inéditos de cambio, impulsados por las nuevas tecnologías de la información y comunicación, pero, además, por mayores niveles educativos en nuestros países, así como por audiencias decididas a ser protagonistas y no sólo espectadoras.

Por esas causas, los medios tradicionales enfrentan los retos de diversificar sus contenidos y plataformas tecnológicas, de adaptarse a la inmediatez e interactividad en las redes sociales, y de responder a públicos cada vez más exigentes y segmentados.

Ante esta realidad, se hace necesaria la producción de materiales innovadores en diferentes formatos, para múltiples plataformas y diseñados para una gran variedad de gustos.

Las audiencias, también se han transformado. Gracias a las nuevas tecnologías de la información y comunicación, cada vez son más los ciudadanos que pueden ser receptores y emisores de contenidos.

Esto permite que se generen cantidades enormes de información en tiempo real, sin ningún otro filtro que la responsabilidad personal de quien la emite. En este sentido, las nuevas tecnologías son neutras, son medios al servicio de todas las personas.

Por ello, en México y en las naciones de Iberoamérica, los gobiernos debemos trabajar para que el acceso a las tecnologías de la información y la comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de Banda Ancha e Internet, sean derechos efectivos en nuestras sociedades.

En la vida democrática de Iberoamérica, los Estados deben garantizar que los servicios de telecomunicaciones sean prestados en condiciones de competencia, calidad, pluralidad, cobertura universal, interconexión, convergencia, continuidad, acceso libre y sin injerencias arbitrarias.

Además, se debe buscar que la radiodifusión brinde a toda la población los beneficios de la cultura, fomente los valores de la identidad nacional, preservando la pluralidad y veracidad de la información.

En México, estos son los principales propósitos que buscamos, con la reciente Reforma Constitucional en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, y en su ley secundaria.

Con ella, se protegen con claridad los derechos de los usuarios de las telecomunicaciones y de las audiencias en materia de radiodifusión.

Además, se definen nuevas reglas e instituciones para impulsar la regulación y el óptimo desarrollo de los medios de comunicación.

Este nuevo marco normativo permite la creación de más televisoras, nuevos canales y mayor diversidad de contenidos; facilita la convergencia tecnológica y establece que al finalizar el año 2015, la televisión será digital en todo el territorio nacional.

Actualmente estamos ejecutando esta reforma y sus leyes secundarias, para que todos los medios de comunicación ejerzan plenamente su libertad de expresión y, al mismo tiempo, puedan aprovechar al máximo las oportunidades que se deriven de los nuevos cambios tecnológicos.

En esta era digital los medios de cada país tienen grandes posibilidades para crecer e innovar, pero, al mismo tiempo, se enfrentan a enormes desafíos, la mayoría de ellos inéditos.

Para superarlos y estar a la altura de las aceleradas transformaciones que estamos viviendo, espacios como este Tercer Foro de Comunicaciones son de gran importancia y de enorme trascendencia.

Compartiendo preguntas, reflexiones y experiencias de éxito, los medios de Iberoamérica, aquí reunidos, estarán en mayor aptitud de seguir cumpliendo con su elevada misión de opinar e informar a nuestras sociedades.

Nuestras naciones comparten valores, idiomas y avances democráticos.

Congruente con ello, sus medios cada día se distinguen más por su pluralismo informativo y su independencia periodística.

Ese es el camino a seguir.

Señoras y señores:

El lema de este Tercer Foro: Medios de Comunicación: Nuevas Tecnologías, Nuevos Paradigmas, retoma con precisión el espíritu de renovación que México impulsa en esta 24ª Cumbre Iberoamericana.

Desde el Primer Encuentro Regional, en Guadalajara, celebrado en México, en 1991, nuestras naciones se han transformado positivamente.

Sin perder su identidad, cultura e historia, las sociedades de Iberoamérica han logrado construir mejores condiciones de desarrollo para sus habitantes.

El reto permanente que tenemos es seguir consolidando un mejor futuro, sin perder la riqueza de nuestro pasado.

En este complejo desafío, los medios de comunicación tienen una enorme responsabilidad que cumplir: recrear lo que somos y, al mismo tiempo, seguir llamándonos a cambiar todo aquello que requiera transformarse.

Deseo que este encuentro contribuya a alcanzar los objetivos que aquí he compartido, y que eso permita a las naciones de Iberoamérica ser parte de esta era global, en la que nuestros países generen condiciones de mayor competitividad, de mayor productividad, de mayores espacios para la realización plena de cada uno de sus habitantes.

Y todo ello, todo este esfuerzo, realmente redunde en generar, para nuestras sociedades, condiciones de mayor bienestar.

Deseo a este foro el mayor de los éxitos y esta plena contribución al desarrollo de Iberoamérica.

Muchísimas gracias.