-MODERADOR: Queda en uso de la palabra la Secretaria General Iberoamericana, señora Rebeca Grynspan.

-SRA. REBECA GRYNSPAN: Excelencias; Su Majestad; señoras y señores representantes de los observadores asociados y observadores consultivos; señoras y señores invitados especiales.

Señoras y señores.

Deseo expresar, en primer lugar, un agradecimiento muy especial al pueblo de México, y al señor Presidente Enrique Peña Nieto, por ofrecernos su país por casa.

Señor Presidente.

Le agradezco a usted, y a todos los Presidentes iberoamericanos, la confianza que depositaron en mí, al ser electa como nueva Secretaria General Iberoamericana.

Y quisiera agradecer a todo el Gobierno de México, por la excelente labor desarrollada, no sólo en esta Cumbre, sino durante todo el año; así como el compromiso personal que he sentido en todos por el fortalecimiento de Iberoamérica.

La región se lo agradece sinceramente. Y créame, Presidente, que el cariño y aprecio por México es sincero y es robusto.

Éste es un pueblo grande, de tradiciones milenarias, cuya cultura es un símbolo para todos los países del mundo.

Su Majestad.

Qué placer contar con su presencia en ésta, su primera Cumbre Iberoamericana como Rey de España. Sabemos de su especial cariño por Latinoamérica.

Decía, ayer, que ha estado usted en todas las tomas de posesión desde 1996. Y yo las mandé a contar, le contaba ayer en la Clausura del Foro Empresarial. Han sido 69. Ha estado 69 veces usted, en nuestra región, atendiendo la toma de posesión de todos los Presidentes. Y sabemos, por eso, que con actos usted ha expresado su especial cariño por Latinoamérica.

Don Enrique Iglesias:

Don Enrique. Un cariño muy especial para usted, don Enrique, por habernos dejado esta institución y por lo construido durante todos sus años de lucha por el espacio iberoamericano.

Muchas gracias, don Enrique.

La confianza depositada en mí, por todos ustedes, me motiva, me afirma y me compromete. Las raíces de nuestra Iberoamérica se hunden más de cinco siglos atrás, alimentadas por una historia de migraciones, cultura, lenguas y valores compartidos a los dos lados del Atlántico.

Esas profundas raíces han conformado un tronco de solvente y firme identidad, capaz de portar toda su savia por el ramaje de nuestra diversidad cultural, cuyos frutos hoy, son reconocidos en toda la extensión del planeta y constituyen gran parte de nuestro asidero vital y de nuestro orgullo como región.
Iberoamérica posee una savia integrada, pero plural, mestiza y diversa. Une los componentes ibéricos con los caribeños, con los de los pueblos originarios y afrodescendientes, cada uno a su vez, con sus propias diversidades y tradiciones autóctonas y milenarias.

El ensamble que acabamos de ver hoy es un fiel reflejo de eso que decimos de este mestizaje y de esta pluralidad de culturas que se unen en un sólo tronco en Iberoamérica.

Es ésta la gran riqueza de la comunidad de los 22 países que han decidido alentar la fuerza del entendimiento, de la solidaridad y el apoyo mutuo para avanzar por el camino de la igualdad, el respeto y el progreso con equidad.

Este mundo no está hecho para andar solo. Es éste un mundo que está hecho para andar acompañado. Y por eso, recordaba el proverbio africano, que decía que; si uno quiere ir rápido mejor ir solo; pero si uno quiere llegar lejos, mejor ir acompañado. Estoy segura que Iberoamérica llegará lejos, Presidentes.

Desde el 91, que se realizó la Primera Cumbre Iberoamericana en Guadalajara, se ha venido construyendo este acervo institucional y la plataforma de cooperación iberoamericana, pero en estos momentos, en mi recorrido por los países antes de tomar, antes de instalarme en Madrid, he recibido un mandato muy fuerte de renovación, construyendo sobre lo atado.

Pero hemos dicho que estamos aquí, en la Cumbre de la renovación, y yo he dicho que hay que renovarse por dos buenas razones. Hay que renovarse, porque América Latina hoy es distinta a como era en 1991.

Ésta es una América Latina que ha cuadruplicado su Producto Interno Bruto, que ha bajado la pobreza en casi 60 millones de personas, y que ha bajado la desigualdad, a diferencia de lo que ha pasado en todo el resto del mundo. El resto del mundo bajó la pobreza, pero no bajó la desigualdad; la desigualdad creció en todo el resto de los continentes, y además, hemos expandido los sectores medios en más de un 50 por ciento en toda la región latinoamericana.

Ésta es, por tanto, una Latinoamérica que quiere una relación con la Península Ibérica más simétrica, más horizontal. Es una Latinoamérica que pide hoy pasar de ser Conferencia a ser Comunidad en la región Iberoamericana.

En el 91 éramos sólo Cumbre. Cuando hicimos la Secretaría General Iberoamericana, nos convertimos en Conferencia. Hoy, tenemos la oportunidad de convertirnos en una Comunidad de 22 países; una Comunidad donde los 22 países se relacionan entre sí, en un ámbito de cooperación horizontal, más simétrico, más solidario, más igual entre todos los países que la conforman.

En segundo lugar. El otro aspecto que se ha modificado desde el 91, es la proliferación de iniciativas de integración entre los países, muchas de ellas con representación presidencial, como UNASUR.

Y Presidente Correa: felicitaciones por la inauguración del edificio UNASUR, que acaba de pasar. Iremos a visitarlo apenas y podamos. Y también CELAC, que tendrá su Cumbre pronto en Costa Rica, y les deseamos de verdad mucho éxito en la Cumbre de CELAC.

Pero ésta es una noticia que nos obliga a un esfuerzo de todos por buscar las complementariedades y las ventajas comparativas de cada una de las instancias. Lo principal aquí, es sumar y no restar. Lo principal aquí, es complementar y no competir.

No es este un proyecto que quiera sustituir la integración latinoamericana. Es éste un proyecto que quiere complementar la integración latinoamericana.

Me decía el Presidente Mujica, cuando amablemente me recibió en su chacra, que estaba enfermo y tuvo la amabilidad de recibirme; me decía que eso de pensar sólo en bloques era un problema, porque los bloques a veces tendían a enfrentarse, no a coordinarse o a unirse.

Tenía usted razón. He pensado mucho en eso, Presidente Mujica, y por eso es que digo que no somos dos bloques en la Comunidad Iberoamericana; somos una comunidad de 22 países tratando de hacer lo mejor para sus pueblos.

Tenemos que construir identidades incluyentes. Las identidades excluyentes sólo nos llevan a la confrontación. Las identidades incluyentes van a construir un mundo mejor. No hay cabida para ningún proyecto que se quiera erigir como vertical o como hegemónico.

Si bien la instancia de la Cumbre es una instancia de diálogo político, las áreas de acción prioritaria de la Secretaría, como Secretaría, son el espacio cultural, el espacio del conocimiento y el espacio de la cohesión social que, con tanta vehemencia, me han propuesto todos los países.

Y se trata de la cohesión social, haciendo que lo económico y lo social sean dos caras de la misma moneda en esta región. Éste ha sido, Excelencias, el mensaje más contundente que he recibido de todos ustedes.

Y por último, me pidieron más coordinación y articulación del sistema de mecanismos iberoamericanos, por lo que con el apoyo de los otros secretarios generales que me acompañan aquí, hoy, hemos efectivamente, instalado un Comité de Dirección Estratégica de los organismos iberoamericanos para coordinarnos mejor, para complementarnos mejor, y para tener resultados más eficaces entre todos nosotros.

El espacio iberoamericano debe orientarse a la construcción de una verdadera ciudadanía iberoamericana, con resultados concretos y tangibles. Y eso es lo que traemos hoy, a la Cumbre. Y esa es la respuesta a título de esta Cumbre: Educación, Cultura e Innovación.

Decía Simón Bolívar, que las naciones marchan hacia el término de su grandeza con el mismo paso con que caminan hacia la educación. Y decía José Martí, que educar es elevar a los seres humanos al nivel de su tiempo.

Quisiera afirmar, con ellos, que estarán extraviados los pueblos que no hagan una prioridad del tema de la educación, el conocimiento, la innovación y la cultura.
Cumbre de Veracruz apuesta, con determinación, por un modelo de desarrollo basado en el conocimiento. Éste no es un capricho retórico; los indicadores internacionales son muy claros.

Nuestros países ya no pueden y no deben competir por salarios bajos. Tenemos que competir por talento, por innovación, por las capacidades de nuestra gente.

Tenemos que competir para insertarnos de una manera distinta en este mundo globalizado. Y por eso, la Cumbre y la apuesta que hemos hecho en el campo de la educación, además de la magnífica carta con las metas 20-21 de los Ministros de Educación de la región, es por la educación temprana, porque sabemos que cuando los niños llegan a la escuela, ya las brechas entre ellos pueden ser para siempre.

Pero, además, nuestra apuesta es por la educación superior. Es la apuesta por ese 70 por ciento de muchachos iberoamericanos que están hoy en la educación superior, pero que son primera vez en su familia que llegan a la educación superior; primera generación, gran movilidad de la región.

Pero podríamos defraudarlos si no hacemos algo más por ellos, si no mejoramos la calidad de la educación a la que tienen acceso, para que no sea ese el factor que reproduzca la transmisión intergeneracional de la desigualdad.

Y por eso, hemos apostado por una gran alianza por la movilidad académica. La movilidad de estudiantes, de profesores, de investigadores, porque esos muchachos, ese 70 por ciento, tal vez no puedan tener, después de ese esfuerzo que ha hecho su familia, la experiencia del aprendizaje en otro país.

Y cuando hablamos con los empresarios, y cuando les preguntamos cuáles son las capacidades que necesitan en sus empresas, nos dicen que una de las capacidades que están buscando, es, precisamente, esa capacidad de poder trabajar en equipo, en un ambiente diverso y multicultural.

Y por eso, la experiencia que puedan tener en los otros países de Iberoamérica, que pueden ofrecer esa oportunidad de una buena educación, podría ser tan importante para ellos.

Sabemos muy bien que el Erasmus europeo, ha probado que los muchachos que han estado en el Erasmus han tenido muchas mejores oportunidades de inserción laboral que los otros.

Y por eso, también quisiéramos que las empresas iberoamericanas se abran a las prácticas laborales, para que no sea tan difícil para la juventud de hoy, insertarse en el mercado laboral. Y por eso, estamos proponiendo un programa, junto con la Organización de Estados Iberoamericanos de Educación, Cultura y Ciencia; el Programa Paulo Freire, para tratar de mejorar los profesores en educación.

Y por eso, los Ministros de Ciencia y Tecnología han apostado por la plataforma de movilidad de los investigadores y de la coordinación conjunta de la investigación.

En el campo cultural, qué les voy a decir.
Me dijo usted, Presidenta Bachelet, cuando hablamos: Pero vamos a hablar de la cultura como una forma de hacer sociedad. Vamos a hablar de la cultura como no sólo un bien suntuario, simple.

Sí, Presidenta. Eso es lo que queremos hacer, hablar de la cultura como la amalgama de la cohesión social. Porque la cultura tiene un papel fundamental como instrumento de cohesión social. Es realmente una argamasa, un tejido articulador de arraigo, de pertenencia, de solidaridad, de valores.

La cultura es fundamental para todo lo que hagamos en lo iberoamericano. Y queremos, además de probar su valor intrínseco, queremos probar que también tiene un gran aporte al Producto Interno Bruto de los países y a sus economías.

Cuando hemos hecho algunas cuentas satélite, encontramos que la cultura tiene entre el 3 y el 5 por ciento de aporte al Producto Interno Bruto, más que muchos de los sectores de los que a veces hablamos tanto, y no hablamos del sector cultural. Queremos, por tanto, enriquecer esa plataforma cultural que ha sido parte de nuestra Iberoamérica.

Quiero terminar, Presidentes, mencionando que si bien hemos avanzado mucho en la región, y como dije, hemos bajado la pobreza, la desigualdad; hemos tenido un gran progreso, sigue siendo cierto que esos siguen siendo los retos más importantes de nuestra región.

La desigualdad sigue siendo muy elevada, y tenemos que hacer todos los esfuerzos posibles para que, efectivamente, en esa época de desaceleración no volvamos atrás, y no permitamos que vuelva a subir la pobreza y la desigualdad y podamos seguir caminando por la senda del desarrollo inclusivo, del desarrollo con más equidad, más equidad entre los grupos, más equidad socioeconómica en nuestra región.

Decía el gran pensador venezolano Andrés Bello: que sólo la unidad del pueblo y la solidaridad de sus dirigentes, garantizan la grandeza de las naciones.

Igual podemos afirmar hoy, en día, con respecto a nuestra gran región. Estamos aquí reunidos para renovar el camino de nuestros compromisos y nuestras alianzas. Esto significa dinamizar el intercambio en todas direcciones, de las experiencias, del conocimiento, del apoyo y la solidaridad de nuestros pueblos.

Deseo agradecer, nuevamente, la visita de los Presidentes, de todos los países aquí representados; de los vicepresidentes y cancilleres que nos acompañan, de los Ministros y las comisiones que vienen con ellos.

Sé que con el esfuerzo de todos, alcanzaremos una serie de acuerdos fundamentales para el fortalecimiento de nuestra vida en común, de nuestros vínculos más diversos, de nuestros foros de coordinación y de seguimiento.

Nuevamente, nuestro agradecimiento al Gobierno de México, a la Secretaría de Relaciones Exteriores y a todos el equipo que nos ha acompañado; por supuesto, un agradecimiento al Gobernador de Veracruz, que nos ha recibido tan cálidamente en esta ciudad.
Y termino con la misma frase, Presidente, que usé, cuando usted me permitió la oportunidad de recibir la Estafeta de Don Enrique Iglesias.

Y es que yo soy una optimista enfermiza, pero lo que quiero hacer, es que esa enfermedad sea contagiosa. Y decía, precisamente, Eduardo Galeano, cuando nos planteábamos la utopía; decía que cada vez que nos acercamos a la utopía, la utopía se aleja de nosotros. Si nos acercamos diez pasos, se aleja diez pasos.

Y, entonces, se preguntaba: Para qué sirve la utopía. Y decía: La utopía sirve para eso, sirve para caminar.

Ojalá caminemos juntos en Iberoamérica, y llegamos bien lejos.

Muchísimas gracias, Presidente.

-MODERADORA: Veremos a continuación, la proyección del video sobre los 24 años de la Conferencia Iberoamericana: de Guadalajara a Veracruz.

(PROYECCIÓN DE VIDEO)

(A CONTINUACIÓN, HIZO USO DE LA PALABRA EL PRESIDENTE DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS, LICENCIADO ENRIQUE PEÑA NIETO. SU DISCURSO SE TRANSCRIBE POR SEPARADO)