Señoras y señores:

Muy buenas tardes a todas y a todos ustedes.

Señor Gobernador del Estado de Tlaxcala: muchas gracias por su hospitalidad y por su anfitronía para esta celebración, de la Reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Saludo, de igual manera, al señor Gobernador del Estado de México, ahora quien ha recibido la estafeta para encabezar esta Conferencia Nacional de Gobernadores.

Saludo a los señores Gobernadores de las distintas entidades federativas.

Al señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal y, a los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República que hoy aquí me acompañan.

Saludo a las y los Legisladores Federales aquí presentes.

A Presidentes Municipales que también nos acompañan en este acto.

Y a esta gran representación de la sociedad de Tlaxcala que está presente en este evento.

En primer lugar, quiero felicitar al señor Gobernador de Tlaxcala por la conclusión muy exitosa de esta presidencia al frente de la Conferencia Nacional de Gobernadores.

Y creo que signo del éxito de esta conducción, del esfuerzo de la Conferencia Nacional de Gobernadores es que, quizá, como no había ocurrido antes, y los señores Gobernadores me lo podrán precisar, nunca había sido tan puntual la realización de un evento como el que hoy nos convoca.

Felicidades, señor Gobernador.

Quiero compartirles que, y así lo digo con amplia convicción, porque el señor Gobernador del Estado de México lo ha apuntado, he sido miembro de esta Conferencia Nacional de Gobernadores y estoy convencido que es un gran espacio de diálogo, de concertación y sobre todo de fortalecimiento al federalismo de nuestro país.

Es un espacio que proyecta la unidad nacional y, sobre todo, convoca al esfuerzo compartido de dos órdenes de Gobierno; el del Gobierno de la República y, especialmente, el de los gobiernos de las entidades federativas, que nos convoca a hacer suma de esfuerzos para trabajar en favor de todo el país.

Y yo estoy convencido, como lo apuntaba, decía yo, el señor Gobernador del Estado de México, al haber sido miembro de esta Conferencia Nacional de Gobernadores, que la fuerza de nuestro país está en la fortaleza y vitalidad de cada una de las partes de nuestra Nación, y esa queda representada, precisamente, en cada uno de los Gobernadores de las entidades federativas y del Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Es claro que hemos venido sumando esfuerzos para atender distintos temas que están en la agenda común.Hemos avanzado en temas prioritarios para el crecimiento y el progreso de México, pero sobre todo para el desarrollo y bienestar de nuestra sociedad.

Sólo en referencia a algunos de estos esfuerzos que nos es común a quienes estamos aquí, tiene que ver con la interconexión, por ejemplo, de temas a veces simples y sencillos, pero que demandaban voluntad política para concretar algo que tiene una amplia demanda entre la sociedad mexicana.

Y me refiero a los registros civiles, que hoy están interconectados, que hoy posibilitan que cualquier mexicano, no importando su origen o en dónde se encuentre, puedan tener acceso a su acta de nacimiento o a los servicios que presta el registro civil.

Esto nos permite ya avanzar de manera muy decidida en algo que nos hemos trazado desde el Gobierno de la República, que es lograr la Clave Única de Identidad.

Otro tema en el que sin duda se conjunta la labor del orden estatal y el Gobierno de la República, se manifestó y se evidenció, claramente, en la jornada electoral que vivimos los mexicanos el pasado 7 de junio.

En esta jornada se confirmó la confianza que la sociedad tiene en su democracia, al reafirmar nuestra vocación democrática, en sus instituciones y, sin duda, en ser parte activa a la sociedad de la vida política de nuestro país.

El pasado 7 de junio, en la inmensa mayoría del territorio nacional, los comicios se realizaron con normalidad y en un clima de libertad y de civilidad.

Mi reconocimiento a los Gobernadores por asegurar las condiciones de paz y de tranquilidad que requería este amplio ejercicio democrático.

También quiero señalar que en los próximos meses, nueve Gobernadores concluirán su mandato. Y les convoco a que sigan sirviendo a sus estados con toda su capacidad, responsabilidad y entrega hasta el final de su gestión.

Y oportunidad ésta, también, para comprometer la disposición del Gobierno de la República para seguir trabajando con las Gobernadoras y Gobernadores, que habrán de asumir esta nueva responsabilidad.

El Gobierno de la República ha dejado constancia fehaciente, clara y contundente, en este espacio y en otros, de que lo que nos convoca y lo que nos ocupa como Gobierno es la suma de esfuerzos. Es más allá del origen partidario de cada uno de los gobiernos estatales y del propio Federal.

Hoy, lo que nos convoca a ser responsables en la titularidad de dos órdenes de Gobierno, el Federal, estatal y el del Distrito Federal es el de sumar esfuerzos, el de trabajar de forma conjunta en todo lo que nos permita elevar la calidad de vida de la sociedad mexicana.

En todo lo que nos permita seguir impulsando desarrollo, seguridad, mayor justicia, equidad y, sobre todo, generar las condiciones para que haya prosperidad para la sociedad mexicana.

Los tiempos de la contienda, sin duda, han quedado atrás.

Hoy debemos procurar tiempos de unidad nacional y de trabajo corresponsable, en favor de los mexicanos.

En todas las entidades del país hay mucho qué hacer y logros por alcanzar.

Tenemos que redoblar el paso para asegurar la vigencia del Estado de Derecho y lograr que todos los mexicanos vivan con tranquilidad.

Es innegable que, gracias al trabajo conjunto, en diversas regiones y en ciudades, hoy, están recuperando condiciones de normalidad.

Déjenme hacer referencia solamente a algunas cifras que evidencian, precisamente, el avance que se tiene.

Los homicidios dolosos registrados en los primeros cinco meses de este año, en comparación con los que se dieron en el 2012, claramente se evidencia una disminución del 27 por ciento; de igual forma, en las extorsiones que entonces se cometían, hoy, hay una disminución de 22.4 por ciento.

Y en el tema de secuestros, de los entonces cometidos, hace dos años, hoy, hay una disminución, tres años ya, hay una disminución de 23.2 por ciento.

Y en estos dos últimos delitos, particularmente secuestros y extorsiones, en estos primeros cinco meses de este año, hay un avance significativo y un  avance aún mayor, los que se cometieron en estos primero cinco meses, con respecto a los que eventualmente se cometieron apenas el año pasado.

Los avances son, sin duda, alentadores, pero insuficientes. Las entidades federativas aún deben fortalecer y profesionalizar sus cuerpos de seguridad.

Vale la pena aquí subrayar, las Fuerzas Armadas y la Policía Federal están para respaldar, como lo han venido haciendo, los esfuerzos de las autoridades locales, pero no para reemplazarlas y menos para suplirlas.

Por eso, estamos convocados a que sigamos fortaleciendo las capacidades que cada entidad federativa tiene, sobre todo, en sus agentes dedicados a la seguridad y a la procuración de justicia.

La aprobación de las iniciativas que he presentado en materia de seguridad y de justicia, estoy seguro que permitirán mejorar el desempeño de las instituciones estatales.

Por eso, agradezco aquí el pronunciamiento que, en voz del Gobernador de Chihuahua, han tenido para acompañar este esfuerzo, y el debate que se dé en el Congreso de la Unión permita, realmente, contribuir al fortalecimiento institucional, en las entidades federativas, de los órganos encargados de seguridad y de procuración de justicia.

Igualmente, es importante el respaldo que los señores Gobernadores y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal den para concretar, en menos de un año, la transición hacia el nuevo Sistema de Justicia Penal.

Vale la pena aquí decir, que este sistema ya opera parcialmente en 31 entidades del país, pero sólo en seis lo hace de forma total. Esto implica y convoca a que redoblemos el esfuerzo para concretar este gran objetivo, que es tener en favor de la sociedad mexicana un nuevo Sistema de Justicia Penal.

Vale la pena reconocer o, más bien, recordar que no sólo se trata de dedicar mayores recursos humanos y materiales para concretar este objetivo, demanda el que haya una verdadera voluntad política para hacer realidad este gran objetivo, que el país se ha trazado.

Y, también, recojo aquí el pronunciamiento que respalda los esfuerzos para mejorar nuestra justicia cotidiana.

A veces pareciera que cuando hablamos de justicia solamente nos referimos a la que tiene que ver con el ámbito penal, pero la sociedad mexicana demanda de las instituciones del Estado mexicano una respuesta, particularmente de aquellas encargadas de la administración de justicia, una justicia más pronta y expedita en temas que nos son mucho más comunes.

A eso se refiere la justicia cotidiana. Cuando a veces alguien trata de hacer valer un cheque que se emite sin fondos; cuando se trata de llegar a un arreglo por diferencias en el orden familiar, y que la justicia tiene que resolver de manera oportuna, pronta y expedita.

Yo estoy seguro que las iniciativas que estaremos presentando, nos permitirán avanzar de manera importante en esta asignatura.

También, quiero, de manera muy particular expresar amplio reconocimiento a los gobiernos de las entidades federativas y del Distrito Federal por el respaldo y apoyo que le han dado a la implementación de la Reforma Educativa.

La Reforma Educativa, dentro de la agenda de reformas que se han logrado impulsar y concretar es, como lo he señalado, la más importante. Porque es la que permitirá que las nuevas generaciones tengan mayores habilidades y mayores capacidades, al asegurar que realmente se cumpla el mandato constitucional que ha ampliado los derechos de los mexicanos y en uno muy particular: el asegurar que la sociedad mexicana, y que nuestra niñez y nuestra juventud reciba educación de calidad.

Es un nuevo derecho, consagrado en la Constitución y que hoy convoca al esfuerzo compartido del Gobierno de la República y de los gobiernos de las entidades federativas, para que aseguremos que la implementación de esta reforma sea una realidad, que asegure calidad en la educación que reciben nuestros niños y jóvenes.

Finalmente, quiero convocarles para que seamos, todos, parte de la transformación que estamos impulsando para México.

Sin duda, somos o entendemos muy bien los desafíos de nuestro tiempo, los grandes retos que tenemos por delante.

Entendemos muy bien el contexto internacional, al que aquí ya se hizo referencia, y que agradezco al Jefe de Gobierno bien lo señalara, para apuntar el respaldo que la Conferencia Nacional de Gobernadores ha dado a la propuesta que habré de presentar al Congreso de la Unión, del paquete presupuestal para el próximo año.

Un paquete presupuestal que considera una reingeniería del Presupuesto para romper las inercias que venían de atrás y logremos realmente un ejercicio mucho más eficiente del gasto público, a partir del ajuste presupuestal que se ha anunciado, como parte de una medida responsable para asegurar que nuestro país mantenga la estabilidad económica y, sobre todo, el clima de armonía social.

Y esto se aprecia aún más cuando en otras latitudes y en otros países se aprecia y se evidencia el clima incertidumbre que hay para la sociedad cuando se pierden las fortalezas que tiene una nación, a partir de sus indicadores y variables macroeconómicas.

Por eso, a partir de ello, hemos actuado con responsabilidad al hacer un ajuste presupuestal, pero también acompañarlo de una reingeniería en el proyecto de Presupuesto que presenta al Congreso de la Unión, que permita realmente hacer mucho más eficiente y optimizar  el ejercicio del gasto en favor de las prioridades que tiene la sociedad mexicana; en favor de las asignaturas que tanto preocupan y que tanto demanda la sociedad mexicana, como es el tema de la educación, como es el tema de la salud, el de la inversión e innovación, en ciencia y tecnología; que nos permita innovar y ser mucho más productivos, y asegurar que las familias mexicanas tengan también mejores  ingresos.

Concluyo mi intervención con lo siguiente, con esto, que ya he apuntado.

La transformación nacional demanda del trabajo corresponsable de todos y de la participación de autoridades y de la sociedad mexicana.

Estamos trabajando para concretar los objetivos claramente señalados: tener un México de paz y de tranquilidad; un México incluyente, en el que en nuestro país existan condiciones de mayor equidad y de mayor desarrollo social.

Que el actuar que tengamos todos los órdenes de Gobierno nos permita reducir de forma real y de raíz los problemas de pobreza y de desigualdad, especialmente en algunas regiones del país que enfrentan mayor rezago.

Como ya lo he compartido con los señores Gobernadores y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal, estaremos también presentando al Congreso de la Unión una propuesta para definir zonas económicas especiales a cuatro entidades del sur de nuestro país, que permitan realmente potenciar sus fortalezas y, sobre todo, integrarse en mayor armonía al nivel y ritmo de desarrollo que tiene el resto de nuestro país.

Sigamos trabajando para tener un  México próspero. Un México de  mayor desarrollo económico.

Estoy seguro que las reformas estructurales nos dan nuevos cimientos, nuevas fortalezas, elevan nuestras potencialidades, y estamos en condición realmente de poder crecer a mayores tasas y de forma sostenida.

Y algo muy importante: el que sigamos generando oportunidades de desarrollo personal  para más mexicanos.

Permítanme, en conclusión de mi intervención, referirles que en México se sigue generando empleo. Éste es un Gobierno que ha tenido por prioridad generar condiciones para que haya más empleo en México.

Y hemos advertido cómo, a más de dos años y medio de haber iniciado esta Administración, hemos logrado generar más empleo para los mexicanos, incluso, a tasas superiores al ritmo de crecimiento de nuestra economía; cuando normalmente son dos indicadores que se acompañan prácticamente similares: el nivel de crecimiento económico con la generación de empleo.

Sin embargo, los niveles de generación de empleo han sido aún mayores, y prácticamente hemos venido creciendo a una tasa de 4.4 por ciento en la generación de empleo.

Y para ilustrar la relevancia y la importancia que ha tenido la generación de empleo, el Seguro Social nos ha dado a conocer que en el mes de junio se generaron 78 mil 435 puestos, trabajos formales.

Esta cifra, para dimensionarla, es 81 por ciento mayor a la de junio del año pasado, y representa la mayor creación de empleo formal para un mes de junio desde hace 18 años, desde que hay registro mensual del empleo generado en México.

Éstas, todo esto que aquí he referido, lo que ustedes han expresado, señores Gobernadores, sin duda, muestra señales y signos muy alentadores, pero también nos convoca a redoblar el paso; nos convoca a ser más eficiente nuestro diario quehacer gubernamental, nuestra responsabilidad, pero creo que esto se ve favorecido cuando entre nosotros hay un clima de armonía, de cordialidad, de respeto y, sobre todo, de tener muy en claro que entre todos, seremos capaces de hacer más en favor de México.

Deseo que así sea.

Le deseo éxito al Gobernador del Estado de México, al recibir la estafeta para conducir los trabajos de esta Conferencia Nacional de Gobernadores y sepan, como ya lo he señalado, tendrán invariablemente el respaldo, apoyo del Gobierno de la República, para sumar esfuerzos en favor de México.

Muchas gracias.

Dicho lo anterior, señores Gobernadores y señor Jefe de Gobierno del Distrito Federal, señores integrantes del Gabinete del Gobierno de la República; muy distinguida audiencia:

Hoy, 8 de julio de 2015, me es muy grato declarar formalmente clausurada esta Cuadragésima Novena Reunión Ordinaria de la Conferencia Nacional de Gobernadores, seguro de que sus trabajos y acuerdos contribuirán a la vitalidad de nuestro federalismo y, lo más importante, al bienestar de la sociedad mexicana.

Felicidades y muchas gracias.